La Curva RCDE ha lanzado un llamamiento a la afición del Espanyol para despedir al equipo antes de su viaje a Sevilla, donde este sábado le espera una cita de las gordas en el Sánchez-Pizjuán. La convocatoria será mañana a las 14:30 horas en el P2, justo antes de que la expedición blanquiazul salga hacia el aeropuerto. El mensaje es corto, pero va bastante directo al corazón de cualquier perico: “Mañana a las 14:30 h nos vemos en el P2 para despedir al equipo en su salida hacia el aeropuerto antes del partido contra el Sevilla. POR EL ESCUDO Y POR NOSOTROS. ¡Adelante, Mágico!”. En una semana con mucho ruido, con el equipo sin ganar en todo 2026 y con la permanencia todavía sin cerrar, la grada vuelve a aparecer para hacer lo que casi siempre hace: empujar, aunque por dentro también esté cansada.
Mañana a las 14:30 h nos vemos en el P2 para despedir al equipo en su salida hacia el aeropuerto antes del partido contra el Sevilla.
POR EL ESCUDO Y POR NOSOTROS.
¡Adelante, Mágico!
— Curva RCDE (@CurvaRCDE) May 7, 2026
Puado lo dijo claro: no toca pedirle más a la afición
El llamamiento llega justo el mismo día en que Javi Puado, primer capitán del Espanyol, ha hablado ante la prensa pese a estar lesionado de larga duración. Y una de sus frases ha conectado mucho con este momento: el equipo no está para exigir nada a la afición, sino para darle. Tiene toda la lógica del mundo. La gente ha acompañado, ha animado, ha sufrido y ha tragado demasiadas tardes feas durante este 2026 lleno de decepciones. Ahora no se le puede pedir al perico que haga como si no pasara nada; lo que sí se puede agradecer es que, aun así, siga estando. Porque eso es exactamente lo que está pasando con esta convocatoria de la Curva: una afición dolida, sí, pero todavía dispuesta a ponerse delante del autobús para recordarles a los jugadores lo que llevan en la camiseta.
Una despedida para tocar la fibra antes de una final en Nervión
El partido ante el Sevilla no es uno más. Nadie lo vive así. Ni el vestuario, ni el entrenador, ni la afición. Una victoria en Nervión podría cambiar por completo el ánimo del Espanyol y dejar la permanencia mucho más cerca; una derrota, en cambio, abriría una semana de muchísimo miedo. Por eso esta despedida tiene valor. No gana duelos, no mete goles y no tapa los errores de la temporada, claro. Pero puede servir para algo que ahora mismo también importa: que el equipo viaje sabiendo que detrás hay una gente que sigue apretando los dientes por el escudo. La afición no juega, pero puede recordar al vestuario que el Espanyol no está solo en este lío.
La afición perica vuelve a dar una lección pese al hartazgo
Lo más fuerte de todo es que este gesto llega en un momento en el que la paciencia está casi gastada. El espanyolismo está nervioso, enfadado, preocupado y, en muchos casos, bastante pesimista. Y aun así, ahí está. La Curva llama, la gente se organiza y el equipo tendrá una salida con calor perico antes de una de las citas más importantes del curso. Eso también debería pesar dentro del vestuario. Porque después de tantos mensajes, ruedas de prensa y frases de confianza, lo que toca ahora es devolver algo. Competir en Sevilla como exige el momento. Dar la cara. Y, si puede ser, volver con esos tres puntos que la afición lleva meses esperando.
“Por el escudo y por nosotros”: un lema que lo resume todo
El cierre del mensaje de la Curva lo dice casi todo: “POR EL ESCUDO Y POR NOSOTROS. ¡Adelante, Mágico!”. No es solo una frase de ánimo. Es una forma de recordar que aquí hay algo más grande que una mala racha, que un entrenador discutido, que una propiedad en construcción o que una plantilla que no ha dado la talla en esta segunda vuelta. Está el Espanyol. Y está su gente. Mañana, en el P2, la afición volverá a hacer su parte. El sábado, en el Sánchez-Pizjuán, le tocará al equipo hacer la suya.







