PREVIA | Espanyol Femenino – Barça Femenino: el derbi de la “celebración elegante” que promete Romeu y una oportunidad para hacerse respetar

21 de abril de 2026

El Espanyol Femenino recibe este jueves al Barça Femenino en uno de esos partidos que, aunque lleguen con la clasificación bastante encarrilada para las pericas, no se juegan nunca como uno más. En la CE Dani Jarque aparece el líder, aparece la posibilidad de que el rival se proclame campeón y aparece también un contexto muy claro: el Espanyol quiere competir, quiere rascar algo y quiere, sobre todo, que nadie le robe el protagonismo emocional a su propio partido. Porque sí, el Barça puede llegar a ganar la Liga allí, pero como recordó Sara Monforte, “el Espanyol también juega el derbi, que parece que se nos olvida”.

Y ahí está el eje de esta previa. Entre la frase de Pere Romeu sobre una “celebración supuestamente “elegante” y el discurso de Monforte, que mezcla realismo, orgullo perico y ganas de hacerse respetar, se levanta un derbi con bastante más fondo del que parece.

El Barça llega con la Liga a tiro, pero el Espanyol no quiere hacer de figurante

La Liga F vuelve tras el parón de selecciones para afrontar las últimas cinco jornadas del campeonato. Y en esta fecha intersemanal el Barça puede proclamarse campeón si gana en casa del Espanyol. Ese es el contexto general. Las azulgranas ya tienen asegurada su presencia en la próxima Champions, dominan con claridad la competición y llegan a la Dani Jarque con el título a un paso.

Pero el Espanyol no está en este partido para poner la alfombra. El equipo de Sara Monforte ya ha logrado su gran objetivo, la permanencia, y jugará una tercera temporada seguida en la élite. Eso le da un punto de tranquilidad clasificatoria, sí, pero no le quita ni un gramo de competitividad ni de ganas de fastidiarle la fiesta al vecino.

Sara Monforte rebaja el foco en el título culé y lo pone en los puntos del Espanyol

La entrenadora perica fue muy clara en la previa. No quiere que todo el relato del partido vaya solo por el posible alirón del Barça. Su mensaje fue otro. Más perico, más de club y más centrado en lo que se juega su propio equipo. Lo dijo sin rodeos: “Primero nos centramos en que nosotras también nos jugamos puntos. Si ganamos o empatamos haríamos que el Barça no ganara la liga, sumaríamos y nos acercaríamos al Madrid CFF. Nosotras también jugamos que parece que se nos olvida. Tenemos 28 puntos y sumaríamos 31, que es muy importante”.

La frase retrata muy bien la intención del Espanyol. No entrar al partido como decorado, no resignarse al relato ajeno y no dejar que todo se reduzca a cuándo y cómo puede celebrar el rival. El Espanyol quiere competir el derbi y quiere que se note.

Pere Romeu promete una “celebración” con clase… si llega

El técnico azulgrana también habló en la previa y dejó una frase que ha marcado bastante el ambiente del partido. Sobre una posible celebración del título en la Dani Jarque, Romeu aseguró: “Nosotros somos un club elegante, con clase y con valores, y en caso de victoria confirmo que nuestra celebración será digno del equipo que somos: elegante y que no irá a hacer sangre con nadie”.

Es una declaración que tiene lectura doble. Por un lado, intenta rebajar tensión y vender una imagen de respeto. Por otro, recuerda de forma bastante evidente que el Barça llega pensando en cerrar allí la Liga. Y eso, claro, al Espanyol le toca un poco la fibra. Porque una cosa es escuchar promesas de elegancia y otra muy distinta aceptar con naturalidad que el rival venga a tu campo a celebrar nada.

Monforte recoge el guante y pide respeto de verdad

Sara Monforte respondió a ese escenario con bastante serenidad, aunque también con un mensaje claro: “Ojalá sea así si pasa, pero intentaremos que no pase. Si no puntuamos y ganan la liga que sea así y que no se haga sangre porque no será cómodo para nosotras”.

Más claro, imposible. La entrenadora perica no entra en guerras raras ni en sobreactuaciones. Lo que hace es recordar algo muy básico: que para el Espanyol no sería una situación agradable y que, si acaba ocurriendo, lo mínimo sería un comportamiento respetuoso. La “celebración elegante” de Romeu, dicho de forma sencilla, se pondrá a prueba si el Barça gana...

El Espanyol llega con ganas de competir y con el recuerdo de una mejor segunda parte en Granada

Antes del parón, el Espanyol cayó por 2-0 en casa del Granada, pero el partido dejó una lectura interesante. El equipo fue dominado en muchos tramos de la primera parte, recibió el 1-0 y sufrió bastante. Aun así, tras los ajustes de Monforte en el descanso, la imagen mejoró mucho. La entrada de Ana Torrodà y Cristina Baudet dio más consistencia y permitió ver a un Espanyol bastante más reconocible, con más control y más llegada. No hubo premio, y el segundo gol nazarí en el descuento castigó demasiado, pero el tramo final dejó alguna señal útil.

Monforte lo recordó también en la previa: “Tenemos muchas ganas de competir y de poder hacer un buen partido. En Granada nos gustaron ciertos momentos, todos no, pero estoy convencida que competiremos muy bien. Ojalá podamos superar el sumatorio y conseguir puntos que sería muy importante”.

El plan del Espanyol: ser fuerte atrás y castigar al Barça en transición

En lo puramente futbolístico, la entrenadora dejó bastante claro qué partido quiere. Sabe perfectamente qué tipo de rival tendrá delante y no lo disfraza: “Como cada partido del Barça, somete a todos los rivales con pelota. También es el partido que queremos nosotras, de ser fuertes a nivel defensivo y poder hacer como en la ida crearles muchos problemas a nivel ofensivo, con transiciones, y hacer el partido que nos interesa. En el Johan Cruyff hicimos un buen partido, ojalá se pueda dar así e intentar minimizar las cosas buenas que tienen, que son muchas”.

Ahí está el guion perico. Orden defensivo, aguante, compromiso colectivo y atacar los espacios cuando aparezcan. Nada revolucionario, pero sí bastante lógico cuando enfrente tienes a un equipo que vive con balón y que te obliga a correr detrás de él durante muchos minutos.

No hay miedo, hay motivación

Monforte también quiso subrayar que el partido, lejos de intimidar, debe ser una fuente de motivación: “Cualquier partido motiva y al final tenemos que pensar en nuestro rendimiento, no en el resultado. Hay que pensar en lo que podemos hacer para tener las máximas opciones. Yo hablo con mis jugadoras de que hay que competir cada partido. A partir de aquí hay cosas que podemos controlar y otras no. Tenemos que estar al 100% focalizadas en las que podemos, sabiendo el rival que tenemos delante que es difícil. Tenemos que intentar llevarnos el mal sabor de boca e intentar puntuar, a pesar de que será muy complicado. No tenemos mucho a perder y ojalá podamos dar una sorpresa”.

Y remató en la misma línea con otra frase con bastante sentido: “No hay otra más grande que ganar o empatar ante el líder. Todo el mundo da por hecho que el Barça va a ganar la liga. Uno que mayor motivación que eso no se de, otro sumar puntos y después dar un pasito. Nos motiva mucho el hecho de que esa minoría que somos como club, que parece en Barcelona, podamos dar pasos adelante y se nos respete un poquito más”.

Bajas en ambos equipos y un pequeño factor que el Espanyol quiere aprovechar

El derbi llega con bajas. En el Espanyol no estarán Ainoa Campo y Mar Torras por acumulación de amarillas, mientras que Anna Torrodà arrastra molestias desde Granada y Laura Martínez sigue fuera desde hace tiempo. Monforte lo asumió con naturalidad: “Nuestro centro del campo será muy atípico también”.

En el Barça tampoco estarán Salma Paralluelo ni Irene Paredes, ambas con molestias físicas tras el parón de selecciones, y Aitana Bonmatí sigue acercándose al grupo pero todavía no entra. Monforte no quiso agarrarse demasiado a eso, aunque sí señaló una posible rendija competitiva: “Esto nos puede favorecer. Llevan solo dos entrenos, las jugadoras tienen que reubicarse después de venir con la selección y pueden estar pensando en la Champions. No será su mejor momento, pero tienen un estilo de juego claro, juegan de memoria, pero hay que ser realistas porque será muy difícil y complicado. Pero si puede ser un buen momento tiene que ser este”.

Ese detalle no convierte al Espanyol en favorito, claro. Pero sí mete una idea sugerente en la previa: si había una ventana para pillar al Barça en un punto algo menos afilado, quizá sea esta.

Un derbi para competir, para sumar y para hacerse respetar

Al final, esta previa va de eso. De competir. De sumar si se puede. De evitar, si se puede también, que el vecino celebre nada en tu casa. Y, sobre todo, de dejar claro que el Espanyol también existe, también juega el derbi y también tiene una afición que quiere verse reflejada en su equipo.

La “celebración elegante” de Romeu está muy bien como frase. Suena fina, suena educada, suena incluso inteligente. Pero antes de que eso exista, si es que existe, hay un partido. Y ahí el Espanyol de Sara Monforte quiere meter mano, quiere discutir el guion y quiere que la noche no sea solo azulgrana.

Porque el derbi también es perico. Y Monforte se ha encargado de recordarlo bastante bien.