El informe de LaLiga sobre los incidentes del FC Barcelona – RCD Espanyol ya es público. Un documento que llegaba rodeado de expectación tras todo lo sucedido en el Camp Nou, tanto durante el partido como después, y que debía servir para poner orden y contexto a una noche marcada por la tensión. Sin embargo, lejos de cerrar el debate, el contenido del escrito lo reabre en varios frentes.
Porque lo que recoge está claro. Pero lo que omite también.
Tres episodios de “Odio al Espanyol”, eje central del escrito
El informe identifica tres momentos concretos en los que se produjeron cánticos sancionables desde la grada local. En el minuto 30, en el 55 y en el 65, un grupo de aficionados ubicados en la Grada Gol 1957 entonó de forma coral el cántico “Odio al Espanyol”, siendo además secundado por otros sectores del estadio.
Esos tres episodios son los únicos que quedan reflejados de forma explícita en el documento. Con precisión en la ubicación, duración aproximada y reiteración del comportamiento, el informe cumple con su función descriptiva. Ese es el núcleo de la denuncia que LaLiga eleva a los órganos disciplinarios.
Una recogida parcial de lo sucedido en la grada
No obstante, el contenido del informe deja fuera otros cánticos que también se escucharon durante el encuentro. Expresiones como “Puto Espanyol” y otros cánticos similares, presentes en distintos momentos del partido, no aparecen recogidas en el escrito remitido.
Este hecho introduce un matiz relevante. La percepción general de lo ocurrido en el estadio no se corresponde plenamente con lo que finalmente queda documentado. La selección de los incidentes que se incluyen -limitada a tres momentos concretos- contrasta con el ambiente que se vivió durante el desarrollo del encuentro.
Y es ahí donde surge la sensación de que el informe describe una parte de la realidad, pero no su totalidad.
Activación del protocolo y medidas preventivas
El informe sí detalla, en cambio, la activación de los mecanismos de prevención por parte del club local. Durante los momentos en los que se produjeron los cánticos, se emitieron mensajes por megafonía recordando que la legislación sanciona este tipo de comportamientos, acompañados de avisos en los soportes LED del estadio.
Asimismo, se enumeran las medidas habituales en este tipo de eventos: controles de acceso, revisión de pancartas, presencia de seguridad privada, señalización normativa y despliegue de dispositivos disuasorios en el interior del recinto.
Desde el punto de vista formal, el club cumple con los protocolos establecidos. Esa es la lectura que deja el informe en este apartado.
El gran ausente: los cánticos tras el pitido final
El punto más controvertido del documento es, sin duda, lo que no aparece. El informe no hace ninguna referencia a los cánticos entonados tras el partido, en los que participaron jugadores del FC Barcelona junto a la grada de animación.
Durante la celebración posterior al encuentro, se corearon consignas como “Perico dime lo que se siente, tener tu casa en Cornellà…”, que fueron secundadas por parte de la plantilla azulgrana. Un episodio ampliamente difundido en imágenes y que generó una fuerte reacción en el entorno espanyolista.
Sin embargo, este hecho queda completamente fuera del escrito de LaLiga.
La explicación responde a un criterio ya establecido: al tratarse de una celebración con la afición una vez finalizado el encuentro, este tipo de conductas no se incluyen en los informes disciplinarios. Es una interpretación normativa, pero no por ello exenta de debate.
Un documento que abre interrogantes
El informe cumple con su función jurídica y procedimental. Identifica conductas sancionables, detalla su contexto y recoge las medidas preventivas aplicadas. A partir de ahí, será el Comité de Competición de la RFEF quien valore si procede la apertura de expediente y qué tipo de sanción puede derivarse.
Todo apunta a que la resolución final podría traducirse en una sanción económica para el club local, sin que se contemple, en principio, una medida más severa como el cierre parcial del estadio.
Pero más allá de las consecuencias disciplinarias, el documento deja una cuestión de fondo. ¿Refleja con fidelidad todo lo que ocurrió en el Camp Nou aquella noche?
La respuesta, al menos desde la percepción del entorno perico, no es concluyente.
Este es el texto del informe:
2.2. PARTIDO FC BARCELONA – RCD ESPANYOL CORRESPONDIENTE A LA TRIGÉSIMA PRIMERA JORNADA DE LA TEMPORADA 2025-2026 DE LALIGA EA SPORTS, CELEBRADO EL 11 DE ABRIL DE 2026 EN EL ESTADIO SPOTIFY CAMP NOU A LAS 18:30 HORAS.
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- En el minuto 30 de partido, un grupo de aficionados locales integrantes de la «Grada Gol 1957», ubicados en el Gol Sud, sectores 20 al 24, entonaron de manera coral y coordinada durante, aproximadamente, 40 segundos el cántico “Odio al Espanyol”, siendo secundado por aficionados ubicados en diferentes sectores del estadio.
- En el minuto 55 de partido, un grupo de aficionados locales integrantes de la «Grada Gol 1957», ubicados en el Gol Sud, sectores 20 al 24, entonaron de manera coral y coordinada durante, aproximadamente, 25 segundos el cántico “Odio al Espanyol”.
- En el minuto 65 de partido, un grupo de aficionados locales integrantes de la «Grada Gol 1957», ubicados en el Gol Sud, sectores 20 al 24, entonaron de manera coral y coordinada durante, aproximadamente, 25 segundos el cántico “Odio al Espanyol”.
En los minutos 32 y 57, el club local mostró el siguiente mensaje a través del soporte LED ubicado en el segundo anillo y del marcador de la grada Lateral y de la grada de Tribuna en el mismo momento que se emitía por megafonía:
«Es recorda que la legislació per a la prevenció de la violència a l’esport prohibeix i sanciona la participació activa en actes violents, xenòfobs, homofòbics o racistes».







