El derbi no termina en el césped: Lamine Yamal enciende la polémica con su “toca tragar, como siempre” y reaviva la rivalidad con un Espanyol que les importa más a los culés de lo que quieren reconocer; “Rezaremos por tu desaparición”, el cántico dirigido al RCDE

11 de abril de 2026

El derbi catalán entre Espanyol y Barça volvió a demostrar que no es un partido cualquiera. Más allá del 4-1 final, hubo detalles posteriores que explican mejor que el marcador el clima real que rodea este tipo de encuentros. La tensión no desaparece con el pitido final, y lo ocurrido tras el choque lo volvió a poner sobre la mesa.

Durante años se ha intentado rebajar el peso de esta rivalidad, presentándola como algo menor. Pero lo vivido tanto en el césped como después del partido apunta en otra dirección. El derbi sigue teniendo un componente emocional evidente, por mucho que desde ciertos sectores se intente matizar.

El mensaje de Lamine Yamal

Tras el encuentro, Lamine Yamal publicó en su cuenta de Instagram un carrusel de imágenes acompañado de un mensaje que no pasó desapercibido: «Barcelona es azulgrana. Toca tragar, como siempre».

 

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El impacto fue inmediato. En pocos minutos acumuló cientos de miles de interacciones y miles de comentarios, entre ellos el de la propia cuenta oficial del Barça, «El derbi es blaugrana», y el de compañeros como Gavi, que huelga recordar tuvo un lamentable comportamiento en el campo. El contenido del mensaje, directo y sin matices, no es sino una provocación evidente hacia el entorno perico. Una más de un vestuario donde la educación y los valores deportivos acostumbran a brillar por su ausencia.

Precisamente los jugadores más jóvenes del Barça los citados Lamine y Gavi junto a Fermín, Balde y Casadó aparecieron especialmente activos junto a la grada de animación culé en cánticos dirigidos al Espanyol. Entre ellos, uno que ha generado bastante revuelo por su dureza: “Te juro que aunque pasen los años nunca nos vamos a olvidar… te tiramos Sarrià, fuisteis a la montaña y después te echamos de nuestra ciudad. Bajaste de división para poder ser campeón, rezaremos por tu desaparición”.

Un gesto que refleja la dimensión real del derbi

Volviendo al mensaje en Instagram de Lamine, y más allá de la literalidad de la frase, el contexto en el que se produce le otorga un significado mayor. No se trata únicamente de una celebración, sino de una manifestación de rivalidad en estado puro. Ese tipo de mensajes difícilmente aparecen en escenarios donde no existe un trasfondo emocional relevante.

En ese sentido, lo ocurrido refuerza una idea que se repite con frecuencia: el Espanyol está más presente en el imaginario del Barça de lo que a veces quieren reconocer públicamente.

El episodio en redes sociales no fue un hecho aislado. Sobre el terreno de juego, tras el pitido final, también se produjeron situaciones de tensión, como la protagonizada por Pol Lozano, que fue increpado por varios futbolistas del Barça, en especial por el citado Gavi, un personaje ciertamente de cuidado, que siempre muestra una preocupante falta de educación y respeto y una dosis indisumulada de odio al RCDE.

Una rivalidad que sigue muy presente, pese a quien le pese

En cualquier caso, todo lo sucedido, tanto en el campo como fuera de él, confirma que la rivalidad entre ambos clubes está lejos de diluirse. Pese a las diferencias de potencial por un Barça hinchado a base de dinero, favores arbitrales y ayudas de todo tipo el paso del tiempo no ha reducido la carga emocional de estos enfrentamientos, y episodios como el vivido tras este último derbi lo evidencian.

Desde la perspectiva del Espanyol, este tipo de gestos, aparte de confirmar el tipo de futbolistas que habitan en la Hans Gamper, deben interpretarse como una señal clara y no precismanete negativa: pese a los intentos de minimizar su relevancia, el club sigue ocupando un espacio importante en el relato del rival, que no olvida que ellos también han tenido que tragar mucho -está visto que pese al paso de los años, llevan clavado hasta el fondo episodios como el Tamudazo-. Y eso, en sí mismo, define la verdadera dimensión de este derbi. Estaría bien en cualquier caso de cara al futuro que en el vestuario perico recordasen frases como esta para acometer este tipo de encuentros con la motivación que se echó en falta en la primera mitad del derbi; que quede todo bien apuntado…