Indignación por el calendario del Espanyol: tres salidas seguidas; ¿por qué pasa esto?

25 de marzo de 2026

El Espanyol afronta uno de los tramos más exigentes de la temporada con un condicionante que no pasa desapercibido. Tras el parón de selecciones, el equipo deberá disputar tres partidos consecutivos fuera de casa, una circunstancia poco habitual en la segunda vuelta y que agrava el contexto deportivo actual.

No se trata solo de una anomalía puntual en el calendario. Coincide con una dinámica negativa que ya se sitúa entre las más preocupantes de la historia reciente del club, lo que multiplica el impacto de cualquier obstáculo añadido.

Tres desplazamientos consecutivos de máxima exigencia

El recorrido es claro y, a la vez, especialmente exigente: visita al Real Betis en La Cartuja, desplazamiento al Camp Nou para medirse al FC Barcelona y salida a Vallecas para enfrentarse al Rayo. Tres escenarios complejos, sin transición intermedia por el RCDE Stadium.

La acumulación de estos partidos lejos de casa, en plena fase decisiva del campeonato, representa un hándicap competitivo evidente. No es solo una cuestión de dificultad de los rivales, sino de contexto y carga acumulada.

Una reordenación del calendario con consecuencias directas

El origen de esta situación está en la modificación del calendario acordada entre LaLiga y la RFEF, que altera el orden de las jornadas 32 y 33 debido a la final de la Copa del Rey. Este ajuste ha provocado un encadenamiento de partidos que afecta de manera directa al Espanyol.

El encuentro que debía disputarse en casa ante el Levante se retrasa, dejando un vacío que desemboca en este tramo de tres salidas consecutivas. Una consecuencia organizativa que, en la práctica, genera un desequilibrio competitivo.

La reflexión de Manolo González

El propio entrenador blanquiazul se ha referido a esta situación en términos claros, evidenciando su desconcierto:

“Es una situación del calendario que ha tocado la Federación, que hace que tengas tres partidos fuera en medio de la segunda vuelta, que es algo que tampoco acabo de entender muy bien, que nadie ha dicho nada de este tema, y que es otra cosa que Laliga o la RFEF han decidido y perjudican al Espanyol con tres partidos fuera de casa”

Sus palabras reflejan tanto la dificultad del escenario como la sensación de falta de respuesta institucional ante una circunstancia que no resulta habitual.

Un agravio que se suma a un contexto ya exigente

El Espanyol no solo atraviesa un momento deportivo complejo. A lo largo de la temporada se han acumulado diferentes factores que han condicionado su rendimiento: decisiones arbitrales controvertidas, dinámicas adversas y ahora un calendario que no ofrece margen de respiro.

Este encadenamiento de elementos configura un escenario especialmente exigente para la plantilla, que deberá afrontar este tramo sin el apoyo de su estadio y en una fase clave del curso.

Una situación poco habitual y sin respuesta contundente

Casos como este no son frecuentes en la competición, y la singularidad se acentúa al comprobar que solo Espanyol y Villarreal se ven afectados por una secuencia de estas características.

Lo que también llama la atención es la ausencia de una reacción más firme a nivel institucional. El calendario plantea una dificultad objetiva, pero la falta de contestación pública añade una capa más de incertidumbre.

El equipo, mientras tanto, deberá centrarse en lo inmediato: competir en tres escenarios exigentes y tratar de revertir una dinámica que no admite más demora.