El momento del Espanyol sigue generando debate. Y cuando habla alguien que ha vivido el club desde dentro, se escucha distinto. Jordi Lardín, exdirector deportivo perico, pasó por Esports COPE y dejó un análisis bastante claro, sin rodeos, de lo que está pasando. No fue alarmista, pero tampoco se escondió. Un discurso de esos que no tranquilizan del todo… pero tampoco invitan a dramatizar más de la cuenta.
“Ni antes eran tan buenos, ni ahora tan malos”
Lardín arrancó poniendo contexto a ese contraste tan brutal entre la primera vuelta y la segunda. “Sí, pero al final si lo analizas todo, ni la primera vuelta el Espanyolol era tan superior para hacer esos grandes resultados, ni en esta segunda el Espanyol es tan inferior como para no sacar resultados”.
Y ahí dejó una idea que explica muchas cosas: “La liga española es una liga muy igualada, muy igualada. Excepto cuatro equipos, el resto puede competir contra cualquiera. Y eso lo marca los detalles. En los detalles que la primera vuelta tocaba el palo y entraba, en esta pues toca el palo y va fuera”.
Es decir, que el fútbol a veces no cambia tanto… pero los resultados sí.
Una dinámica que “quita confianza” y lo complica todo
Eso sí, el exdirigente no esquivó el tema que más preocupa ahora mismo: la racha. “Normal, es lo más normal del mundo. Porque la línea que está llevando el equipo es la de no ganar y esta dinámica es muy negativa, lo que hace es quitar confianza a los jugadores porque ven que pueden ganar partidos y no los ganan”.
Ahí está el problema. No es solo perder puntos, es cómo te va afectando por dentro. “Es un tema complicado, muy difícil de gestionar para los jugadores, muy difícil de gestionar del míster cómo llegan los jugadores en ese momento. Es el momento más complicado de los últimos años”.
Y eso ya no es solo fútbol. Es cabeza, es nervio, es todo.
El descenso, un recuerdo que no quiere repetir
Cuando le preguntaron directamente por el descenso, Lardín tiró de memoria. Y eso pesa. “Bueno, es que yo he vivido una situación muy parecida cuando debuté en la Primera división con el Espanyol. Un Espanyol que en el parón de Nadal estaba en la UEFA o a un punto de la UEFA y acaba bajando”.
No lo dijo para meter miedo, pero el mensaje quedó ahí. “No es que le tenga miedo, pero sí que el Espanyol ha de ganar de los próximos dos partidos uno para tranquilos”.
No es alarma… pero tampoco es para mirar hacia otro lado.
Tres salidas seguidas que no ayudan
El calendario tampoco acompaña. Y Lardín lo ve claro. “Sí, son tres partidos para tener un poco de respeto porque los tres se juegan cosas y nosotros vamos con la confianza un poco tocada”.
La clave, según él, está más en lo mental que en lo táctico. “Es cuestión de relajar un poco a la plantilla, que la plantilla piense que puede. Como en la primera vuelta salían al campo sabiendo que podían ganar a cualquiera y ahora la tendencia del jugador es pensar que pueden perder con cualquiera”.
El caso Garagarza y una estructura “un poco anormal”
Otro tema delicado fue el de Fran Garagarza y la dirección deportiva. Lardín fue prudente, pero dejó alguna reflexión interesante. “No sé la propiedad. Sé cómo trabajan las empresas americanas. No hacen cambios hasta que vean que deben hacerlo. Está todo muy jerarquizado”.
También quiso mandar un mensaje humano: “Espero que Garagarza se recupere bien de la enfermedad y que pueda continuar en este mundo, que es un mundo que se sufre mucho”.
Aunque reconoció que la situación genera dudas: “Pero sí que es un poco anormal todo. Hay un comité ejecutivo… Imagino que Fran continuará tomando las decisiones. Pero realmente es muy difícil saber qué está pasando”.
Una frase que resume bastante bien el momento institucional.
Manolo González, bajo presión pero con respaldo
Sobre el entrenador, Lardín fue bastante directo. Primero, dándole la razón en algo clave: “Realmente tenía razón. El equipo necesitaba refuerzos porque se está notando”.
Y luego, poniendo foco en la persona. “Bueno, esta situación afecta a cualquiera que la esté sufriendo. Manolo ha sufrido mucho en el mundo del fútbol. Es un hombre que ha trabajado muchísimo. Ha pasado por todas las categorías”.
No dudó de su capacidad para resistir: “Imagino que él no lo está pasando bien. Pero sí que es cierto que lo ha pasado muy mal en otras ocasiones… Es un tipo con personalidad”.
Aunque dejó un apunte importante: “Es verdad que los otros equipos se han reforzado la mayoría muy bien en el mercado del invierno y el Espanyol ha hecho lo que ha hecho”.
Ahí, sin decirlo alto, está parte del problema.







