Tres ex pericos estallan tras el escándalo del Mallorca – Espanyol en Son Moix: del enfado a una palabra que duele, “premeditación”

17 de marzo de 2026

Lo del arbitraje de De Burgos Bengoetxea en el Mallorca – Espanyol no se ha quedado en un simple cabreo de un día, ha ido mucho más allá, porque el audio del VAR, la decisión final y esa sensación de que da igual lo que veas que pitarás lo que te de la real gana han encendido a todo el mundo, y cuando dices todo es todo: afición, club y también gente que ha vestido la camiseta blanquiazul y sabe perfectamente lo que significa esto. Porque cuando escuchas que desde el VAR le dicen al árbitro que “el defensor pone el pie encima del balón y Samuel Costa le pega una patada” y aun así todo acaba en gol, te quedas un poco en shock, no es ya una jugada discutible que permite interpretación, es que cuesta entender cómo se llega a esa conclusión si no hay algo sospechoso detrás.

Moisés Hurtado pone la palabra más fuerte sobre la mesa

Aquí es donde la cosa se pone seria, muy seria, porque Moisés Hurtado, uno de esos nombres que siempre suenan a Espanyol de verdad y con el que ha hablado nuestro compañero Sergio Escario en Mundo Deportivo, no se corta, y cuando habla así no es por capricho: “Lo que está sucediendo con el Espanyol roza la premeditación”. Esa frase se te queda, no es una que sueltes porque sí ni una que digas en caliente y ya está, es una palabra que pesa mucho, y Moisés no se queda ahí, va repasando situaciones recientes como quien hace memoria y cada vez se enoja un poco más: “Hay muchas jugadas que han sido grises”, sí, pero luego apunta a otras que, según él, no admiten discusión, “los dos penaltis de Girona, Villarreal, el otro día un penalti a Omar más o menos claro”, y remata con lo que más le chirría, “son meridianamente claras”, ahí está la clave, no es que haya duda, es que para él no debería haberla.

moises hurtado

Javi Chica lo dice como lo siente: “¡Si es que se ve que el pie sale despedido y todo!”

Javi Chica también entra al tema sin rodeos en Mundo Deportivo y su manera de explicarlo es clara y diáfana. “Parece que vuelve a haber algo de luz en lo que es el juego y hay una tercera parte que se está encargando de que, en las últimas jornadas, no se levante la cabeza”, aquí ya no es solo una jugada, es la sensación acumulada, la que va sumando partidos, decisiones y puntos que se escapan, y cuando habla de la acción en concreto lo suelta tal cual, “¡Si es que se ve que el pie sale despedido y todo! Duele ver esta situación en una temporada en la que si la cosa vuelve a rodar un poquito igual estás peleando por Europa”, es esa mezcla de impotencia y frustración, porque el equipo no está tan lejos y con un poco de normalidad igual estarías mirando hacia arriba.

javi chica espanyol

Ángel Martínez, sin freno: “Es una auténtica barbaridad, es un escándalo”

Y si faltaba alguien que lo dijera todavía más claro aparece Ángel Martínez y no deja espacio para interpretaciones. “Es una auténtica barbaridad, es un escándalo; la imagen es devastadora”. Y añade: “Hay acciones que incluso en cámara lenta hay que interpretar y son decisiones difíciles, pero creo que esta es tan clara, tan clara, que la sorpresa llega cuando no se señala la falta”, aquí está el matiz interesante, nadie niega que el arbitraje sea complicado ni que haya jugadas difíciles, pero hay otras que parecen evidentes, y el remate final es de los que te dejan pensando, “¿Qué interpretación hace el VAR para no señalar falta cuando la imagen es clarísima? ¡La estás viendo! Te están mintiendo a la cara y aún así tienes que tragar con ello y seguir y ya son muchas las acciones que nos penalizan”, ese “te están mintiendo a la cara” resume bastante bien cómo se siente ahora mismo el espanyolismo.

angel martinez espanyol girona

Más que una jugada: una sensación que se acumula

Al final lo que queda no es solo el gol ni siquiera la decisión concreta, es todo lo que viene detrás, lo que se va acumulando, porque cuando tres ex jugadores con recorrido, con experiencia y con vínculo real con el club coinciden en el tono algo pasa, no es una pataleta ni una excusa fácil, es la sensación de que el Espanyol está jugando contra algo más que el rival, y eso abunda en la sensación de injusticia que preside el ánimo del perico.