La secuencia arranca con una imagen bastante clara. Samu Costa va a golpear y Urko pisa el balón. En ese momento llega el contacto. El golpe, contundente. Y el árbitro abre los brazos con ese gesto tan reconocible de “aquí no ha pasado nada”. El balón se queda muerto en la frontal y, casi sin transición, Pablo Torre empata. Todo seguido. Todo pasa rápido. Pero lo fuerte no es eso. Lo fuerte viene después.
Samú Costa y una acción polémica. #ElDíaDespués pic.twitter.com/QgUhjJSD17
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Protestas, incredulidad y una palabra que se repite: “Falta”
Mientras Urko sigue en el suelo, empiezan las reacciones. Riedel es el primero en saltar. Desde la banda, Roberto suelta un “uf” que lo dice todo. Y en medio del ruido aparece una palabra clara: “Falta”. Es la sensación que recorre a todos los jugadores del Espanyol en ese momento. Y no solo a ellos.
El ambiente se va calentando poco a poco. Maffeo intenta calmar: “Tranquilo, tranquilo”. Pero ya es tarde. El partido ha cambiado. Kike García lo tiene claro: “Claro que lo va a revisar”. Demichelis, que estaba dando instrucciones, escucha el silbato y por un segundo piensa que el gol va a subir. Esa pequeña sonrisa que aparece… y desaparece enseguida.
El VAR entra en escena… y muestra lo que muchos ya veían
Aquí empieza el momento decisivo. Llega el VAR. Y lo que se ve en las imágenes no deja muchas dudas para los jugadores del Espanyol. El segundo entrenador lo suelta sin pensarlo: “Es clarísimo”. Desde dentro del campo también lo tienen claro. Edu Expósito insiste: “Que pega en el talón por detrás”.
De Burgos Bengoetxea, frente al monitor, pregunta: “¿Estás seguro que le pega patada? ¿Tenemos otra cámara?”. Y ahí está el detalle que lo cambia todo. Porque el VAR le ofrece diferentes tomas, varias repeticiones, ángulos suficientes como para interpretar la acción con claridad. No es una jugada confusa ni tapada. Es perfectamente visible.
Mientras tanto, Samu Costa se mantiene tranquilo. Y en medio de todo ese escenario, aparece esa sensación compartida: todos ven lo mismo… pero la decisión final va por otro lado.
Jugadores preguntando, árbitro desbordado
Lo que viene después parece más una conversación de patio de colegio que una revisión arbitral. Raíllo se acerca a Samu y le pregunta directamente: “Samu, ¿le das o no le das? ¿A qué no le das? ¿Le has dado?”. Terrats está al lado. Todos mirando.
El árbitro pide espacio: “Dejadme trabajar”. Pero el ambiente ya está desbordado. Jugadores protestando, voces desde fuera, gente moviéndose alrededor. Incluso cuando Morlanes se aparta, sigue gritando desde el cristal.
En ese momento hay una imagen que define todo. Demichelis sonríe a Omar El Hilali y este le responde: “Pero si es falta, tú lo sabes”. No hay más. Es una frase que resume lo que muchos estaban pensando.
Urko, la voz de la indignación
Y entonces llega el momento más potente de toda la secuencia. Urko, el protagonista involuntario de la jugada, toma la palabra. Y lo que dice es puro sentimiento nacido desde la indignación, la sensación de agravio. “Pero si es clarísimo. Imposible que dé al balón, ¿cómo va a tocarlo? ¿Pa’ qué hay cámaras? ¿Pa’ qué hay cámaras? ¿Pa’ qué hay cámaras? ¿Pa’ qué hay cámaras? ¿Pa’ qué hay cámaras?”.
Es una repetición constante. Una pregunta que no busca respuesta. O que la busca, pero no la encuentra. Ahí está la clave de todo. En esa sensación de que, con todas las herramientas que tiene el fútbol actual, hay jugadas que siguen sin entenderse.
Iturralde también lo ve claro: “Es de lo más escandaloso que recuerdo”
En el mismo programa, Iturralde González analizó la jugada desde el punto de vista arbitral. Y tampoco dejó lugar a muchas dudas. “Urko y el Espanyol tenían razón”, empezó diciendo. Explicó que entre todas las cámaras había una que mostraba claramente la infracción, pero no se utilizó. “Esta no se la enseñaron”, señaló, insistiendo en que ese tipo de planos suelen dar la clave.
Pese a todo, había material más que suficiente para ver la falta: «Nosotros nos hemos puesto la lupa, pero yo creo que ya se veía. No acabo de entender la dinámica de la que hablaba Ricardo de Burgos… Esta se la enseñaron. La que no le enseñaron es esta, Carlos, que me extraña porque Ricardo es experimentado en el campo y experimentado en el VAR y él sabe que siempre las cámaras que están fuera del eje, es decir, las del ángulo contrario, te ofrecen una visión que te regala una segunda oportunidad en la vida«.
»Yo creo que aprenderá…».
Mateu Lahoz se pronuncia sobre lo ocurrido en el Mallorca – Espanyol. #ElDíaDespués pic.twitter.com/TTBosgzfjc
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También dejó una reflexión importante sobre el papel del árbitro en estas situaciones. “Él es el dueño de la revisión. Él es el que debe estudiar todas las cámaras. Él es el que debe estudiar todas todas las cámaras, haber seguido pidiendo”, explicó. Y fue todavía más claro al valorar la decisión final: “Yo creo que una de las siete que vio era suficiente, pero si no, todos en el CTA tenían la reversa, la contraria, que les enseñaba perfectamente la infracción de Samu Costa sobre Urko. Es de lo más escandaloso que recuerdo, dar este gol”.







