El RCD Espanyol presentó ayer el segundo capítulo de su serie “CLOSER”, un proyecto de contenido propio impulsado por Espanyol Media que sigue ampliando la forma en que el club cuenta su día a día. Después de iniciativas como Lucha hasta el final o la trilogía Artesanos del fútbol, esta serie pretende acercar el Espanyol a su gente desde dentro, enseñando lo que ocurre más allá de los noventa minutos. Este nuevo episodio, titulado “Mens sana”, gira alrededor de un tema que cada vez pesa más en el fútbol profesional: la salud mental del jugador. El capítulo muestra cómo trabaja el área psicológica del club y cómo los futbolistas conviven con emociones, presión, lesiones o momentos personales complicados durante la temporada. La idea es clara: recordar que detrás del futbolista también hay una persona.
El Niu, el espacio donde los jugadores hablan cuando lo necesitan
Uno de los escenarios principales del episodio es “El Niu”, el área de psicología del Espanyol, un espacio al que jugadores y jugadoras acuden cuando necesitan hablar, ordenar pensamientos o simplemente parar un momento en medio de la vorágine del fútbol profesional. Allí aparece la psicóloga del club, Mar Rovira, conversando con Tyrhys Dolan, y en ese diálogo se aprecia algo sencillo pero importante: la manera en que el club intenta cuidar al jugador también fuera del campo. Rovira describe así al extremo inglés: “Con Ty es muy fácil, porque es de esas personas que ya desde el primer momento que lo ves, dices, tiene un alma pura, ves que es muy empático, que se preocupa por los demás”. También se habla de lo que supone vivir lejos de casa: “Piensa que está fuera, que no tiene la familia, que es verdad que van viniendo”. El propio Dolan reflexiona sobre su camino en el fútbol y sobre las dificultades que ha tenido que superar: “Mi camino tenía que ser duro, porque es como si Dios supiera que yo podía afrontarlo, porque ha visto mi vida, ha visto mi infancia y el carácter que hay en mí”.

Edu Expósito y la cabeza durante una lesión larga
Otro de los momentos del episodio tiene que ver con Edu Expósito y su experiencia tras una lesión larga. El centrocampista explica cómo vivió ese proceso y cómo la recuperación no es solo una cuestión física. “Ha sido un proceso largo, pero ya después de dos años he recuperado y por lo menos estoy jugando a buen nivel”, cuenta, reconociendo que el aspecto mental pesa mucho durante ese camino. “Es un proceso que para la cabeza también es a veces complicado”, explica, recordando momentos especialmente duros, como la primera pretemporada en la que no pudo entrenar con el grupo y tenía que quedarse en el gimnasio mientras el resto del equipo trabajaba en el campo. “La primera pretemporada que yo no puedo estar… pues ahí fue complicado”. Con el paso del tiempo, Expósito ha aprendido a ver aquel periodo con otra perspectiva y hasta encuentra un lado positivo en todo lo que vivió: “Esta lesión me ha venido muy bien”.

La amistad y el apoyo en el vestuario: la visita a Javi Puado
El capítulo también muestra una escena cercana entre Edu Expósito y Javi Puado. El centrocampista visita al capitán perico en su casa y le lleva una cazadora del Espanyol mientras conversan sobre el proceso de recuperación del delantero. Expósito sabe bien lo que supone pasar por una lesión larga y por eso intenta acompañar a su compañero desde la experiencia. “Es nuestro capitán, es mi amigo, y todo lo que pueda ayudar a Javi, pues no tengo dudas de hacerlo”. Puado explica cómo ha ido evolucionando su recuperación y recuerda lo duro que fue el inicio, cuando apenas podía hacer nada por sí mismo: “Las primeras semanas prácticamente no puedes hacer nada. Necesitas ayuda para todo”. También habla de esa incertidumbre que acompaña a cualquier lesión grave, la duda de cómo volverás al campo o si recuperarás tu nivel. Aun así, intenta transmitir tranquilidad: “Puede ser que ese primer partido te salga muy bien, pero luego necesitas tiempo para volver a coger tu nivel y confianza”.

Anna Torrodà y el momento de parar para volver a disfrutar
El tercer hilo del capítulo lo protagoniza Anna Torrodà, que conversa con el psicólogo del Espanyol femenino, Jaume Sabaté. Su historia gira alrededor de una sensación que muchos deportistas han vivido alguna vez: perder el disfrute por el fútbol. La jugadora lo explica con mucha sinceridad: “Son años que yo llevaba que no me encontraba bien, que no me sentía bien jugando, que no estaba disfrutando”. Describe esa etapa como una especie de piloto automático que acabó pesando demasiado. “Era como una sensación aquí, como una agonía en el cuello que decía que no podía más”. Finalmente decidió parar para poder reconstruirse. “Decidí ponerle pausa porque no aguantaba más”. Mirando atrás, reconoce algo que hoy tiene claro: “Yo sí que hubiese cambiado el intentar pedir ayuda antes”.

Un capítulo que recuerda que el fútbol también es emocional
El segundo capítulo de “CLOSER” llega en un momento exigente de la temporada para el Espanyol, cuando el equipo intenta recuperar la buena dinámica que tuvo a finales de 2025. El episodio refuerza una idea muy clara: el fútbol no se reduce a lo que pasa el fin de semana en el estadio. También son las conversaciones en un despacho, los momentos de duda tras una lesión, las emociones que aparecen cuando alguien está lejos de su familia o la necesidad de parar para volver a encontrarse. Historias distintas, momentos distintos, pero todos dentro de la misma familia perica.







