El partido de este domingo entre el Mallorca y el Espanyol en Son Moix tiene muchas lecturas deportivas, pero también esconde una pequeña historia de pasado blanquiazul. En el banquillo del conjunto bermellón estará Martín Demichelis, que acaba de asumir el cargo de entrenador del equipo balear y que, curiosamente, vivió hace casi una década un paso tan breve como rocambolesco por el Espanyol.
Fue en la temporada 2016-17, en aquel verano de reconstrucción que siguió a la llegada de la propiedad de Chen Yansheng y en el que el club fichó a nombres importantes como Diego López, Jurado, Javi Fuego, José Antonio Reyes… Entre todos ellos apareció también el veterano central argentino, que llegaba libre tras finalizar su etapa en el Manchester City y después de una larga carrera en Europa que había pasado por clubes como Bayern de Múnich o Atlético de Madrid.

Sobre el papel, el fichaje tenía sentido. Un defensa experimentado, con liderazgo y un gran recorrido internacional, llamado a aportar jerarquía a un vestuario que buscaba estabilidad tras varios años complicados.
Una incorporación impulsada por Quique Sánchez Flores
La llegada de Demichelis estuvo directamente vinculada al nuevo entrenador del Espanyol en aquel momento, Quique Sánchez Flores, que buscaba reforzar la defensa con un perfil veterano. El central argentino se encontraba en Barcelona en aquel momento y el técnico blanquiazul aprovechó para contactarle personalmente.
En aquellas conversaciones iniciales, el jugador explicó que su intención tras dejar el Manchester City era regresar a Argentina para cerrar allí su carrera. El proyecto del Espanyol, sin embargo, le abrió una alternativa inesperada.
Demichelis incluso trasladó al entrenador su voluntad de dejar la selección argentina para centrarse plenamente en su etapa en el Espanyol, consciente de que a sus 36 años necesitaba cuidar al máximo su preparación física para rendir al nivel exigido en LaLiga.
El 9 de agosto de 2016 se hizo oficial su fichaje. Aquella decisión, que parecía cerrar el círculo de su carrera europea, terminaría tomando un rumbo muy distinto.
Las convocatorias con Argentina cambiaron el escenario
Poco después de firmar por el Espanyol, el contexto cambió de forma inesperada. La selección argentina acababa de estrenar seleccionador, Edgardo Bauzá, y el técnico quiso contar con Demichelis para las eliminatorias sudamericanas.
El central recibió la llamada del nuevo seleccionador, que insistió en convocarlo en una lista muy especial: era la primera tras el anuncio de retirada de Leo Messi de la albiceleste y también la primera desde que el propio Bauzá asumía el cargo.

Demichelis consultó la situación con Quique Sánchez Flores y finalmente decidió acudir a la convocatoria. Aquella decisión, que en principio parecía puntual, terminó afectando a su proceso de adaptación en el Espanyol.
Entre viajes, entrenamientos con la selección y el hecho de haber llegado con la pretemporada ya avanzada, el argentino tardó más de lo previsto en ponerse a punto. De hecho, llegó a debutar antes con Argentina que con el propio Espanyol, algo poco habitual en un fichaje recién llegado.
El 12 de octubre jugó con la albiceleste ante Paraguay. Su estreno oficial como perico llegaría una semana más tarde.
El debut ante el Eibar y una tarde complicada
Demichelis debutó con el Espanyol el 22 de octubre de 2016, en la jornada 9 de Liga, en el partido disputado en Cornellà-El Prat ante el Eibar. Aquella tarde se convirtió en el episodio más recordado de su breve etapa en el club.
El Espanyol llegó al descanso perdiendo 0-3, en una primera mitad muy complicada para la defensa blanquiazul. Demichelis formaba pareja en el centro de la zaga y el equipo sufrió mucho ante el conjunto armero.
Tras el descanso el partido cambió radicalmente. Hernán Pérez, Piatti y Leo Baptistao marcaron para el Espanyol y el encuentro terminó 3-3, evitando una derrota que parecía segura al descanso.
Aquel día dejó también otra curiosidad histórica: el tercer gol del Eibar lo marcó Kike García, en lo que fue el primer tanto del delantero manchego en Primera División. Años después terminaría convirtiéndose en uno de los delanteros del propio Espanyol.
Un papel cada vez más secundario
Pese a aquel estreno como titular, Demichelis no logró consolidarse en el equipo. La idea inicial de Quique Sánchez Flores era utilizarlo como central y adelantar a David López al centro del campo, especialmente tras la lesión de Óscar Duarte.
El experimento no terminó de cuajar. El canterano acabó consolidándose en la defensa y el equipo encadenó una racha de siete partidos consecutivos sin encajar gol que estabilizó al Espanyol en la zona media de la clasificación.

Con el equipo funcionando y la competencia asentada, Demichelis fue perdiendo protagonismo hasta quedar prácticamente fuera de las convocatorias. Su única aparición posterior fue en los últimos minutos de la victoria en el Benito Villamarín ante el Betis.
A partir de ahí la relación deportiva quedó prácticamente rota.
Cinco meses en Cornellà-El Prat
La aventura del central argentino en el Espanyol duró apenas cinco meses. En el mercado de invierno de 2017, y tras un distanciamiento evidente entre jugador y entrenador, ambas partes acordaron su salida.
El balance deportivo fue muy corto: dos partidos oficiales y 99 minutos disputados en Liga. Un registro que convirtió su fichaje en una de las operaciones menos productivas de aquella etapa del club.
Tras dejar el Espanyol, Demichelis regresó al Málaga para terminar allí la temporada antes de poner fin a su carrera como futbolista profesional.
De jugador fugaz a rival en el banquillo
Casi diez años después, el fútbol vuelve a cruzar los caminos de Demichelis y el Espanyol. Esta vez desde un rol muy distinto.
El argentino acaba de asumir el banquillo del Mallorca en un momento delicado para el conjunto bermellón, que pelea por escapar de la zona baja de la clasificación.

El partido de este domingo en Son Moix tendrá, por tanto, ese pequeño componente de memoria futbolística. Demichelis volverá a enfrentarse al Espanyol, el club donde vivió una de las etapas más breves y singulares de su carrera como jugador.
El tiempo ha cambiado completamente el escenario. Pero el fútbol, como suele ocurrir, siempre encuentra la manera de cerrar ciertos círculos.







