Hay partidos que no se venden solos, y hay otros que directamente te miran a la cara y te dicen: o ganas o te explota la cabeza. Este Espanyol – Oviedo de la Jornada 27 va un poco por ahí. El equipo lleva demasiado tiempo sin celebrar tres puntos y el ambiente está como cuando llevas demasiado tiempo con una tarea pendiente por hacer y no te sale: nervios, cansancio y ganas de acabarlo ya.
El 2026 del Espanyol: una racha que ya pesa
El dato es el que es y no hace ninguna gracia: el Espanyol todavía no ha ganado en 2026. Se han escapado victorias, se han escapado partidos y, lo peor, se ha instalado esa sensación de “otra vez lo mismo”. El empate ante el Elche en el Martínez Valero dejó cosas decentes, es cierto, pero también esa idea de que el equipo compite… y se queda a medias cuando llega el momento de rematar.
Un empate en Elche que no cura, solo pone una tirita
El 1-1 (o el punto, si se quier ver así) en el Martínez Valero sirve para sumar y para no caer en pánico. Aun así, no cambia la música de fondo: necesitas ganar para respirar de verdad. Porque empatar fuera puede ser útil, claro, pero cuando llevas meses mirando el calendario y tachando semanas sin victoria, el cuerpo te pide una alegría completa, de las que te dejan dormir tranquilo.
Un fin de semana que abre una oportunidad enorme para el Espanyol
La jornada de este sábado, curiosamente, le ha salido bastante bien al Espanyol… sin jugar. La Real Sociedad perdió 3-2 en el Metropolitano ante el Atlético y el Athletic Club cayó 0-1 en San Mamés frente al Barça. Dos resultados que cambian bastante el panorama si miras la tabla con calma.
El escenario era claro: Espanyol 36 puntos, Real Sociedad y Athletic 35. Y eso hace que el partido ante el Oviedo tenga todavía más peso.
Lo que está en juego: dar un salto en la clasificación
Aquí está la clave de la noche. Si el Espanyol gana, se plantaría en 39 puntos. Eso significaría abrir una distancia de cuatro puntos sobre Real Sociedad y Athletic y, al mismo tiempo, quedarse a solo uno del sexto clasificado, el Celta.
Es decir, no es solo romper la racha. Es pegar un pequeño salto en la clasificación justo cuando varios rivales directos han fallado. En jornadas así, cuando los demás tropiezan, el fútbol suele lanzar un mensaje bastante simple: ahora te toca a ti aprovecharlo.
Manolo González: “La presión de ganar siempre existe”
El Espanyol encara como vemos el partido ante el Oviedo con un ambiente bastante claro alrededor: toca volver a ganar ya. La racha sin victorias pesa, y Manolo González no se escondió en la previa cuando habló del momento del equipo. El técnico dejó claro que la exigencia es parte del oficio: “La presión de ganar siempre existe, pero el partido se gana en fútbol haciendo las cosas bien”. El entrenador insistió en que el camino pasa por jugar con ritmo e intensidad, porque en esta Liga cada partido se decide por detalles y el margen es mínimo. También avisó del peligro del rival pese a su posición: “El Oviedo ha hecho buenos resultados fuera de casa, así que será un partido difícil, pero si estamos bien podemos sacarlo adelante”.
El recuerdo del ascenso y el mensaje a la afición
En la previa también apareció inevitablemente el recuerdo del ascenso ante el Oviedo, un día que Manolo guarda como oro. “El día del ascenso lógicamente es un recuerdo que se queda para toda la vida. Es algo imborrable y eso no me lo podrá quitar nadie, ni a mí ni al club”, explicó con una sonrisa que se notaba incluso en el tono de voz. El técnico también quiso dejar claro que la grada no necesita recordatorios ni discursos: “A la afición no hay que pedirle nada. Siempre ha respondido. Al contrario, somos nosotros los que tenemos que darle cosas a ellos”. La idea es sencilla y directa: que el equipo compita al máximo, gane y haga que la gente salga del estadio orgullosa. Porque ahora mismo, en el vestuario perico, todos saben cuál es el objetivo inmediato: volver a sumar de tres y recuperar el aire.
El Oviedo llega colista, tocado y con el orgullo herido
El rival viene con la etiqueta más peligrosa del fútbol: “colista”. El Oviedo aterriza último en la tabla y con un golpe reciente bastante feo, porque perdió 3-0 el pasado miércoles en el campo del Rayo. Llegan dolidos, con urgencias, con la necesidad de agarrarse a algo. Y cuando un equipo está así, o se hunde… o muerde. Por eso estos partidos nunca son tan sencillos como parecen en la clasificación.
Guillermo Almada busca reacción del Oviedo antes de visitar al Espanyol
Guillermo Almada compareció antes del Espanyol – Oviedo con un mensaje claro tras el golpe recibido en Vallecas. El entrenador reconoce que el equipo hizo autocrítica después del 3-0 ante el Rayo y que la única forma de cambiar la dinámica es volver a competir cuanto antes. “La única manera de levantarnos es jugar cuanto antes y ganar”, explicó el uruguayo, que percibe al vestuario con ganas de revancha. El Oviedo sigue último, pero el técnico insiste en que el grupo no ha bajado los brazos y que el partido del RCDE Stadium es una oportunidad para reaccionar.
El Oviedo espera recuperar su identidad ante un Espanyol “complicado”
En el plano futbolístico, Almada reconoció que el encuentro en Vallecas fue “el peor partido desde que estamos aquí”, marcado por pérdidas de balón y falta de coordinación, algo que su equipo debe corregir de inmediato. El técnico cree que los jugadores llegan más recuperados físicamente y confía en recuperar la identidad competitiva que habían mostrado semanas atrás. También avisó del nivel del rival: “El Espanyol tiene buenos futbolistas, es un buen equipo y juega como local”, recordó, antes de deslizar que estudia rotaciones y defender públicamente a Luka Ilic, al que considera “muy buen futbolista” pese a las críticas recibidas.
Partido propicio… y también partido trampa si te relajas
Vistas las circunstancias, sí: el Oviedo suena a rival propicio para cortar la mala racha. En casa, con tu gente, ante el último… todo encaja. A la vez, justo por eso, es un rival peligrosísimo. Porque si sales pensando que ya está hecho, te meten un susto y luego vienen las prisas, los nervios y el “¿cómo hemos llegado a esto?”. Aquí no se puede conceder ni una facilidad.
Lo que necesita el Espanyol: ser simple, ser serio y golpear primero
No hace falta inventarse el fútbol. Este partido pide cabeza fría y colmillo. Orden atrás, no perder balones raros en zonas prohibidas y, sobre todo, marcar primero. Porque cuando el Espanyol se adelanta, el estadio se enciende y el equipo juega con otra cara. Y cuando no lo hace, cada minuto pesa el doble.
El RCDE Stadium como empujón final para romper el bloqueo
En noches así, el RCDE Stadium tiene que ser ese extra que no sale en las estadísticas. La gente está cansada de la racha, sí, pero también tiene ganas de agarrarse a una victoria como sea. Y este partido, por contexto, por rival y por momento, parece hecho para eso: cortar el mal rollo y volver a sentir que el Espanyol manda en casa.







