La Jornada 26 ya está cerrada y el superordenador de OPTA ha vuelto a hacer números. Y la conclusión no cambia demasiado el paisaje… pero sí mueve una pieza clave: el Espanyol sube un escalón en la proyección final, aunque a costa de menos puntuación esperada.
Si tras la Jornada 25 la IA colocaba al equipo décimo con 50,57 puntos estimados, ahora lo sitúa noveno con 50,30 puntos esperados. Parece una mejora en posición, pero el matiz está en el contexto: la puntuación proyectada baja ligeramente y el bloque europeo se consolida por delante.

De pelear Europa a mirar de reojo
Hace dos semanas la máquina todavía veía al Espanyol como parte activa de la carrera continental. Ahora el mensaje es distinto. La proyección lo deja noveno, con 50,30 puntos, por detrás de Betis, Celta, Real Sociedad y Athletic en expectativa matemática.
Lo que cambia no es tanto la cifra como la lectura. El equipo sigue en la conversación… pero ya no marca el ritmo de ese grupo. Es uno más dentro de ese pelotón que depende de una racha para reengancharse de verdad.

Mientras tanto, por arriba todo sigue bastante claro: Barcelona y Real Madrid proyectados en más de 84 puntos, Atlético y Villarreal con colchón estadístico, y el Betis asentado como quinto con más de 61 puntos estimados.
Las probabilidades europeas: pequeñas pero vivas
El modelo también reparte porcentajes. Y ahí es donde uno entiende mejor el momento.
Para el Espanyol, la Champions ya es un imposible, ni siguiera con un porcentaje residual. La Europa League apenas aparece (1,35%). Y la Conference League es la única vía con algo de oxígeno: 7,17%.
No es imposible. Pero requiere algo más que regularidad. Requiere un golpe sobre la mesa.
Comparado con la jornada 25, el equipo pierde algo de fuerza en ese 10% largo que tenía entonces para Conference. El margen se estrecha. No desaparece, pero se enfría.
El espejo de los “expected”: luces y sombras
En la tabla de puntos esperados tras 26 jornadas, el Espanyol aparece con 32,8 xPTS frente a los 36 reales. Eso dice algo interesante: ha sumado más de lo que el modelo considera que merecía.

En goles esperados, el diferencial también dibuja matices. 34,3 xGF (goles esperados a favor) y 36,4 xGA (en contra), con un balance negativo de -2,2 en xGD.
Es un equipo que compite, que no arrasa, que tampoco se hunde. Un bloque que vive en el equilibrio inestable.
La permanencia ni aparece en el radar
Si alguien mira la tabla proyectada por abajo, respira.
Oviedo, Levante, Elche y Mallorca concentran los mayores porcentajes de descenso. El Espanyol, en cambio, apenas figura con un anecdótico 0,16% de probabilidad de caer.
Dicho de otro modo: no hay miedo real a bajar. Otra cosa es la frustración por haber olido Europa en enero y ahora caminar por esa tierra de nadie que ni asusta ni ilusiona.
Una Liga partida en tres… y el Espanyol en el centro
El superordenador dibuja una Liga muy clara: cuatro por arriba con margen, un bloque europeo consolidado, y luego una zona media amplia donde aparece el Espanyol. Ahí está ahora mismo el equipo. Noveno en proyección. 50 puntos largos. Conference como posibilidad lejana pero viva.
Y aquí es donde entra la pregunta que no responde ningún algoritmo: ¿este grupo tiene un último arreón guardado?







