Edu Expósito habló con MARCA en la previa del Atlético – Espanyol y dejó una entrevista muy de futbolista que está dentro del problema y no se esconde. Sin dramatismos, pero tampoco con sonrisas vacías. Se nota que al equipo le pesa no ganar, pero también que nadie se ha rendido. El centrocampista perico, pieza clave para Manolo González, afronta el duelo con la idea clara de volver a sumar de tres de una vez.
La mala racha y la necesidad de recuperar confianza
El propio Edu admite que el equipo necesita romper cuanto antes la dinámica. “Estamos con ganas de volver a ganar. Son muchas semanas sin poder hacerlo”, reconoce, aunque también subraya que cada punto cuenta en esta segunda vuelta, que ve más exigente que la primera.

Sobre el empate ante el Celta, su análisis es bastante equilibrado, sin esconder ni lo bueno ni lo malo. “Fue un partido de altibajos y con momentos de subidón… darle la vuelta tiene valor”. También admite que la confianza no está en su mejor momento, algo que se nota en pequeños detalles del juego. La sensación es de equipo que compite, pero al que le falta ese clic para volver a ganar.
Cómo se digiere pasar de ganar todo a no ganar nada
Expósito habla desde la experiencia. No dramatiza, pero tampoco lo minimiza. “Intentamos llevarlo con tranquilidad… estamos más cerca de volver a ganar”. Utiliza esa lógica tan futbolera de las rachas: cuando ganas mucho, sabes que se acabará; cuando no ganas, también.
Insiste en algo que se repite dentro del vestuario: recuperar las porterías a cero. “Es lo que nos hace ganar partidos y ser fuertes”. En otras palabras, volver a la base que sostuvo al equipo durante meses.
El impacto de los arbitrajes y el golpe emocional
Sin entrar en polémicas directas, sí admite que algunas decisiones han dolido. Recuerda especialmente el partido de Valencia: “Necesitas sumar puntos y eso anímicamente supone un golpe duro”. No hay excusas, pero sí la sensación de que varios detalles han jugado en contra.

El respeto al Atlético y el reto del Metropolitano
Cuando habla del rival, el tono cambia. Mucho respeto. Muchísimo. “Sabemos que no le podemos conceder mucho… es un rival con jugadores muy buenos y con gran potencial”. El plan, según explica, pasa por concentración máxima, líneas juntas y ayudas constantes.
También reconoce que, si pudieran elegir, no sería precisamente el rival preferido. “No escogeríamos al Atlético de Madrid… tiene un gran potencial”. Aun así, recuerda que históricamente el Espanyol ha competido bien contra ellos.
Champions o no, un rival enorme igual
Se le pregunta si puede influir el calendario europeo del Atlético. Edu no se agarra a eso. “Todo pasa factura, pero ellos también querrán reencontrarse con su gente”. Traducción clara: no esperan concesiones.

Y llega la frase más contundente de toda la entrevista. “Es un equipo que tiene grandes recursos y da igual a quien pongas, tienen dos plantillas y será un rival muy complicado”. Una definición muy directa del potencial rojiblanco.
Su rol como líder y su mejor momento en Primera
Edu reconoce sin rodeos que se siente uno de los líderes del grupo, aunque lo vincula más a la personalidad que a la titularidad. “Eso no cambia si eres titular o no”. También destaca su aportación a balón parado, una de las principales armas ofensivas del equipo.
Cuando le preguntan si está en el mejor nivel de su carrera, responde con claridad: “Sí. Sobre todo en Primera división”. Se le ve cómodo, asentado y consciente de su peso en el equipo.
Los números, los goles que faltan y su posición ideal
Sobre su rendimiento estadístico, cree que quizá le falta marcar más para tener mayor reconocimiento. “Quizá me falta meter algún que otro gol”. Aun así, insiste en que lo importante es ayudar al equipo.

Respecto a su posición, no tiene preferencias rígidas. Se siente cómodo tanto en el doble pivote como más adelantado. En una, participa más en la construcción; en la otra, está más cerca del último pase.
Ngonge, el objetivo europeo y la renovación
Sobre el nuevo fichaje, Cyril Ngonge, destaca su talento en el uno contra uno y su capacidad para hacer cosas diferentes en ataque. En cuanto a los objetivos del equipo, vuelve al discurso prudente: primero ganar un partido para recuperar tranquilidad y luego aspirar a lo máximo posible.
“Lo primero es intentar conseguir una victoria… luego lo que queremos es quedar lo más arriba posible”. La permanencia matemática sigue siendo la prioridad inmediata.
Por último, su futuro. Termina contrato en 2027 y, de momento, todo está en pausa. “Está parado… con tranquilidad”. Sin ruido, sin prisa.
Una entrevista que transmite exactamente eso: calma por fuera, ambición por dentro y la sensación de que el equipo necesita un triunfo para volver a creerse lo que ya fue hace unos meses.







