De las 140 entradas a la camiseta prohibida: por qué la afición del Celta está tan enfadada con el Espanyol

14 de febrero de 2026

La asignación de solo 140 entradas para el Celta y la denuncia de un aficionado al que retiraron una camiseta con la palabra «Anti» han provocado un fuerte malestar entre seguidores vigueses con el Espanyol y un intenso debate en redes.

El cupo de entradas, origen del enfado celeste

El malestar entre parte de la afición del Celta con el Espanyol lleva días cociéndose a fuego lento y tiene un punto de partida bastante claro: el reparto de entradas para el partido en el RCDE Stadium. El club perico asignó 140 localidades para seguidores visitantes, una cifra que desde Vigo se consideró muy corta para un estadio que ronda los 40.000 asientos.

La peña Blau Cel fue una de las más activas a la hora de expresar su descontento. Desde su entorno se insistía en que el Celta había intentado mediar para ampliar el cupo, pero que no hubo cambios. En redes sociales, la crítica fue directa: “En un estadio de 40.000 asientos, a la afición del Celta se le ofrecen 140 entradas visitantes. Un 0,3% del aforo. Esto es insuficiente para que los aficionados puedan acompañar al equipo. Es inaceptable”.

El enfado escaló rápido y terminó con una decisión simbólica: no organizar desplazamiento a Cornellà como señal de protesta. Incluso el tono subió de revoluciones en otro mensaje muy difundido: “El Espanyol reparte las entradas visitantes como le sale de los cojones con la complicidad de @LaLiga y la Blaucel no va a pasar por el aro”.

La polémica de la camiseta y la palabra «Anti»

Cuando parecía que el conflicto se quedaría en lo de las entradas, ha aparecido un nuevo episodio que ha hecho todavía más ruido. Un aficionado celeste denunció en redes que personal de seguridad del Espanyol le obligó a quitarse una camiseta por llevar la palabra «Anti» y que, según su versión, la prenda acabó confiscada y en una papelera.

La camiseta en cuestión era gris y llevaba el texto «Anti Social Lifting Club». El seguidor explica que no se le permitió entrar con ella únicamente por esa palabra. En su publicación resumía lo ocurrido con pocas palabras pero muy contundentes: «Confiscada y tirada a la papelera».

Según su propio relato, intentó aclarar la situación con un miembro de seguridad. El intercambio que difundió ha sido uno de los puntos más comentados: «Entonces, si vengo con una camiseta que pone antinazi, ¿me la quitan por el “anti”?». Y asegura que la respuesta fue clara: «Exactamente, porque en el reglamento del Espanyol aparece prohibida “anti”». Ese detalle ha sido el que más debate ha generado, porque muchos usuarios no entendían una interpretación tan literal.

Revuelo en redes y debate sobre la normativa

La historia se viralizó en cuestión de horas. Desde Vigo hubo mensajes de apoyo al aficionado, críticas al dispositivo de seguridad y también preguntas sobre si realmente la normativa contempla ese veto de forma tan estricta.

El propio protagonista añadió un toque de ironía cuando explicó de dónde había salido la camiseta: «Somos muy violentos que llevamos una camiseta del ‘Sprinter'». Una frase con retranca que se compartió muchísimo y que reflejaba el tono de incredulidad de parte de la conversación online.

Muchos comentarios incidían en lo mismo: que el mensaje de la prenda no contenía insultos ni llamamientos violentos, sino una frase comercial de una marca deportiva. Otros reclamaban explicaciones sobre qué criterios se aplican para impedir el acceso con determinadas prendas. En todo caso, dos polémicas que no ayudan a rebajar este climi de tensión entre ambas aficiones por diferentes polémicas derivadas de los últimos enfrentamientos entre ambos equipos.