No ha sido un mes fácil para nadie en Cornellà-El Prat. El Espanyol arrancó 2026 con la moral por las nubes tras acabar el año con una racha brillante de resultados, 5 victorias pero el nuevo calendario ha llegado como un cubo de agua fría: un solo punto de doce posibles y dos derrotas durísimas ante Girona y Valencia, marcadas por decisiones arbitrales que aún escuecen. Este viernes llega el Alavés, equipo al que los blanquiazules tienen bien tomada la medida pese a que el la ida superó a los de Manolo en un partido en que nada salió como se esperaba. La oportunidad es en todo caso inmejorable para dejar atrás el mal sabor de boca y empezar febrero con otros ánimos.
El rival que más le gusta a Pere Milla
Y si hay alguien que puede levantar la mano ante este partido, ese es Pere Milla. El delantero ilerdense no atraviesa su mejor momento de forma, eso está claro, pero si algo tiene este tipo es que no se esconde nunca. “A mí el Alavés se me da bien”, podría decir sin miedo a exagerar, porque los datos están ahí: tres goles en seis partidos de Liga ante los vitorianos, su víctima favorita junto a Espanyol y Villarreal.
¿Será titular? No está tan claro. Lleva cuatro partidos sin ver portería y desde que marcó en San Mamés el 22 de diciembre, no ha vuelto a celebrar. Pero hay jugadores que huelen los partidos importantes, y para Milla este puede ser uno de ellos.
Un precedente favorable… y un contexto que exige
El partido no llega en el mejor momento, pero sí con buenos recuerdos recientes. El Espanyol ha ganado cuatro de los últimos seis enfrentamientos ante el Alavés en Liga, y lleva ocho partidos seguidos sin perder contra ellos en casa en Liga. Y es justo en ese contexto que ha salido hoy a hablar el ‘11’ perico. Una rueda de prensa que llega en una semana marcada por la tensión (pocas caras nuevas en el mercado, que ya huele a cierre) y por la presión (las últimas jornadas han hecho ruido en el entorno), pero también por la oportunidad. La de volver a hacer de casa un fortín, y quién sabe si volver a ver a Pere Milla haciendo lo que mejor se le da: celebrar ante su enemigo favorito.
“Los goles son como el kétchup”: falta acierto, pero no fe
Milla reconoce que el equipo ha perdido pegada, pero no confianza: “Trabajamos con tranquilidad. No hemos ganado aún este año y es verdad que no hemos marcado mucho, pero el otro día estuvimos en Mestalla donde no fue uno de los mejores partidos y aun así marcamos dos goles. Los goles son como el kétchup. Hay que seguir apretando pero con tranquilidad”.
Mestalla, arbitrajes y la “falta a Rubén”
El partido contra el Valencia sigue doliendo, y Milla no esquiva el tema:
“Ahora ha salido que se equivocaron, que era falta a Rubén. Nosotros en el campo poco podemos decir porque te amonestan. Me gusta que el CTA se moje, que nos dé la razón como todos sabíamos, pero tenemos un punto menos”.
Con esa mezcla de resignación y cabreo contenida, lanza otro dardo: “Hay que pasar página. Lo que pasó en Mestalla o contra el Girona ya pasó. Eso no vale para nada. No se puede vivir del pasado. Hay que centrarse en el Alavés”.
Un grupo fuerte mentalmente: “A ganar como sea”
Si algo ha dejado claro Pere Milla, es que el vestuario sigue creyendo en lo que hace:
“Tranquilidad. Manolo intenta ponerla en el grupo. Sabemos que la Primera División es muy competitiva”, y añade, “hay que hacerse fuertes en casa. Hay que ganar el viernes como sea”. Los detalles, dice, están cayendo para el lado equivocado últimamente, pero hay una constante: la insistencia.
“Hay que insistir y no decaer. El equipo levantó dos veces el resultado el otro día en un campo muy difícil”, recordando esa capacidad para no rendirse en Mestalla.
Arbitrajes, VAR y una charla surrealista
También hubo espacio para reflexionar sobre el VAR y su aplicación: “Estaremos toda la vida así. El fútbol es muy sentimental. Da igual que pongas o quites el VAR. Arbitrar es muy difícil y cuando es en contra te crees que es queriendo”.
Y desveló un episodio curioso: “Nos dieron una charla a principio de Liga, no te voy a decir lo que pasó, fue muy graciosa. Nos ponen una diapositiva y ellos dicen que es una cosa y nosotros otra. Es un poco raro”. Pide más consenso, más entendimiento, porque “muchas veces para nosotros no es nada y para un árbitro es falta y roja”.
Un equipo comprometido con la idea del míster
Pese al bajón de resultados, Milla sigue confiando en el plan de Manolo González: “El equipo está convencido en la idea del míster y el cuerpo técnico. El equipo va para adelante”.
Sobre su propio rendimiento, mantiene la humildad: “Yo no creo que le haya dado puntos al equipo, eso es fruto del trabajo de todos”, aunque agradece al míster la confianza: “Manolo ha tenido todo el peso del mundo. Es quien pone el once”.
Claves del partido ante el Alavés
Por último, habló del partido del viernes y qué hay que hacer para ganar: “Hay que marcar un gol más que el rival, el 1-0 nos vale. Aunque sea en el 90 y de penalti”.
Avisó además del rival: “Sabemos que son un rival que te hace el partido muy incómodo, que van todos a una”, y se mostró especialmente motivado: “Tenemos que ganar, no hay más. Será muy complicado pero hay que ganar”.







