El calendario no miente: estamos en los últimos siete días de mercado, y en el Espanyol todo sigue exactamente igual. Ningún fichaje, ningún movimiento, ni tan siquiera un rumor medio creíble que permita imaginar que algo se está cociendo. A estas alturas, no se trata ya de impaciencia, sino de desconcierto. El único nombre que ha salido en las últimas horas es el de Boulaye Dia, deslizado ayer por Javi de Haro como posible objetivo ofensivo.
Más allá de eso: silencio total.
Ni ofertas, ni negociaciones, ni filtraciones
Ni filtraciones interesadas, ni agentes filtrando, ni movimientos en la dirección deportiva. Nada que indique que la plantilla vaya a reforzarse antes del 2 de febrero a las 23:59h, cuando se baje la persiana definitiva del mercado invernal. Un mercado que, por cierto, el propio Manolo González ha pedido aprovechar en más de una rueda de prensa.

El míster ha dejado muy claro que necesita, como mínimo, dos incorporaciones: un delantero y un extremo, especialmente tras la baja de larga duración de Javi Puado, la marcha de Koleosho y la escasa participación de Javi Hernández, que también salió en enero.
Boulaye Dia, el único nombre
A falta de informaciones oficiales, fue Javier de Haro quien apuntó en Tiempo de Espanyol que el club podría haber puesto la mirada en Boulaye Dia, delantero franco-senegalés que milita actualmente en la Lazio, cedido por la Salernitana. Un jugador con experiencia en Villarreal y con perfil de área, pero cuya llegada, por ahora, no pasa de suposiciones.

Nadie ha confirmado nada. Y ni el club ni su entorno han querido salir a desmentirlo o validarlo. En otras palabras, estamos como al principio.
En la etapa Chen, sólo hubo un mercado sin fichajes
El inmovilismo de estas semanas choca con la tendencia histórica del club. Durante la etapa de Chen Yansheng, el Espanyol ha realizado hasta 21 fichajes en enero, algunos millonarios como Raúl de Tomás, Embarba, Cabrera o Montes. Incluso en momentos donde no se disponía de un colchón clasificatorio como el actual, el club sí se movía. En sus diez mercados de invierno solo hubo uno sin reforzar al equipo en enero.

Esta vez, la diferencia es que ni se gasta, ni se suena, ni se intuye. El club ha perdido tres jugadores y no ha sustituido de momento a ninguno. La baja de Fran Garagarza por enfermedad también ha complicado las cosas, pero eso no impide que en el entorno perico empiece a crecer cierta preocupación.
Una plantilla que necesita algo más que buenas intenciones
El Espanyol sigue quinto pese al mal arranque de 2026, con solo un punto de los últimos doce posibles. La clasificación aguanta, pero el equipo está justo de efectivos, especialmente arriba. Cada semana es más evidente que el grupo necesita aire fresco.

A una semana del cierre, el tiempo apremia y la sensación general es que ya se va tarde para reforzar lo que Manolo está construyendo. Si no hay incorporaciones, el vestuario afrontará el tramo más exigente del curso con lo justo. Otra cosa es si eso bastará.







