En La Grada Ràdio ya sabemos que cuando Marta Mendoza habla, no da puntada sin hilo. Y este jueves, en su intervención en La Opinión del Día, volvió a hacerlo con ese estilo suyo: directo, sentido y sin filtro. Habló de todo lo que está dando vueltas en el espanyolismo estos días: el posible cambio de propiedad, la campaña de abonos, los fichajes, la impunidad política y hasta la situación de Nico Melamed. Y sí, lo hizo como quien suelta la mochila cargada después de una excursión larga. Con cansancio, pero con firmeza.
Sobre el rumor que está en boca de todos, el de la venta del club a Alan Pace, Mendoza no quiso subirse al tren del entusiasmo… por si descarrila. “Alan Pace: no comentaré nada. Veremos, porque no quiero ilusionarme, ahora dicen que está en fase de finalización. Insisto, no diré nada porque no quiero ilusionarme”, soltó. Como si quisiera protegerse, pero sin poder ocultar que lo sigue de cerca. Porque aunque uno diga que no se ilusiona… es porque ya lo está, aunque sea un poquito.
El tema de los abonos le tocó otra fibra. Y ahí ya no se mordió la lengua: “Ok. Mantener precios, pero… ¿y los premios a la fidelidad, dónde están? No sé, aunque he perdido cualquier esperanza no significa que deje de quejarme”. Su crítica fue directa a las altas esferas del club: “Pregunto a la gente del club, a las cabezas pensantes de todo, ¿el objetivo es sumar o cómo lo hacemos? Tengo la sensación de que se quieren hacer las cosas mal y no premiar al valor más grande que tiene este club, su gente”. Y cerró el tema con esa mezcla de resignación y cabreo que tantos pericos sentimos últimamente: “Nada contenta con esta campaña de abonos, la verdad. Esperaba mucho más, no aprendo…”.
En cuanto al mercado de fichajes, Marta lo tiene claro: fondo de armario, sí; titulares, también, gracias. “Está muy bien traer fondo de armario-competencia interna, en un mercado en que toca rehacer media plantilla, pero… ¿lo de crecer, de no estar hasta la última jornada luchando por no bajar, aquel discurso que hizo Garagarza de intentar dar un poco más? ¡Titulares, por favor, titulares!”. Y aunque deja la puerta abierta a valorar más adelante, no esconde su escepticismo: “Me esperaré a juzgar todo lo que hemos anunciado, pero no me entusiasman, lo siento. No creo que sea lo que nos ayude y sean titulares. Pendiente estoy de lo que venga a partir de ahora”.
Pero lo que más le dolió —y se le notó— fue el carpetazo político al atropello a aficionados del Espanyol antes del derbi. “Me ha tocado mucho la moral: ni investigación ni explicaciones sobre el atropello”, denunció visiblemente molesta. Y disparó directamente: “Más allá de los colores políticos, que no quiero meterme, todo en orden. El Parlament rechaza investigar el atropello previo al derbi, total fue en el campo del Espanyol con aficionados pericos. Idos a freír espárragos de verdad: ni investigación ni explicaciones”. Un zasca en toda regla a la clase política catalana, por mirar para otro lado.
Y para cerrar, un apunte breve, casi como quien no quiere decir nada… pero lo dice todo: “Jugada fallida de Nico Melamed; ostras tú, cómo cambian las cosas, de verdad… y no digo nada más”. Pues eso, Marta, no hace falta que digas más. Todos lo entendemos.
Nuestra Marta, a la que tanto queremos en esta casa, volvió a ser la voz que muchos piensan pero pocos se atreven a soltar en antena. Con un discurso que no busca quedar bien con nadie, solo ser fiel a lo que siente. Porque si algo quedó claro en su intervención es que podrá perder la esperanza, podrá no ilusionarse… pero lo que no va a hacer nunca es dejar de alzar la voz por su Espanyol.







