Como cada semana, Joan Camí ha vuelto a poner la lupa táctica sobre el juego del Espanyol en La Grada Ràdio, y esta vez le ha tocado el turno a uno de los nombres propios del tramo final de temporada: Edu Expósito. Un futbolista que ha ido ganándose un hueco en el once y no solo por sus números, sino por lo que hace que los demás jueguen mejor.
Camí, que sabe advertir lo que muchos no ven, empezó su análisis con un guiño a lo que dijo minutos antes Pol Lozano en sala de prensa. Y no es para menos. “He jugado poco con Edu, aunque lleve muchos años aquí. Al final, tener a Edu por delante te da unas soluciones con pelota que otros jugadores no encuentran. La pausa con el balón, el juego entre líneas. Se le firmó para dar un salto de calidad y lo está dando. Estoy muy contento por él, lo ha pasado muy mal. Yo, como pivote, estoy encantado de que juegue.” Palabras sencillas pero cargadas de verdad. Porque Edu, cuando aparece, ordena el caos.
Y eso, precisamente, es lo que Camí ha querido destacar. Que más allá de los goles o las asistencias, lo que Expósito aporta es algo mucho más valioso: claridad. Aunque juegue de mediapunta, no se encasilla. Se mueve como pez en el agua entre líneas, sobre todo por el carril central, pero también sabe caer a la derecha si la jugada lo pide. Cuando el Espanyol tiene la pelota, suelen aparecer cuatro hombres por dentro, y él sabe perfectamente cuándo quedarse y cuándo abrir el campo.
El ejemplo más claro se vio ante el Villarreal. “Ahí —explicó Joan— empezó a verse una conexión muy interesante con Urko”. Y no lo dice por decir. Porque esa conexión, ese pase que parte defensas como si nada, permite que el Espanyol gane metros y llegue al área rival con algo más de ventaja. En otras palabras: Edu no es solo el que la toca bien, es el que hace que el equipo piense mejor.
Para Camí, la comparación con Nico Melamed es inevitable. Y tiene claro que, aunque los dos tienen talento, lo de Edu va más por lo cerebral. Más por pensar el fútbol que por acelerarlo. “Le da pausa, visión y continuidad”, decía Joan. Es ese tipo de jugador que no hace ruido, pero que cuando no está, se nota. Lo ves recibir, girarse y ya ha metido al equipo en campo rival sin necesidad de correr como un loco.
El Espanyol, en este tramo de liga, ha empezado a atacar de forma más organizada. Ya no vive tanto del error rival o del arreón individual. Ahora intenta construir. Pero claro, cuando das más toques, también te expones a perder efectividad. Joan no esconde que ese es uno de los retos del equipo: mantener el orden sin perder el filo. Y ahí, otra vez, Edu se vuelve fundamental. Porque da soluciones, porque se ofrece siempre y porque hace que los Urko, Pol y compañía tengan a alguien por delante que les entienda.
En resumen, lo que ha venido a decir Joan Camí es que Edu Expósito está siendo uno de los motivos por los que este Espanyol, sin hacer fuegos artificiales, ha encontrado algo de identidad. No es el más vistoso, ni el más mediático, pero sí uno de los que está haciendo que el equipo empiece a parecer… eso, un equipo.







