Diciembre siempre ha sido un mes clave para marcar el rumbo de cualquier equipo en la temporada, pero en el caso del Espanyol, este cierre de año llega con el panorama más desolador de los últimos tiempos. Fuera de la Copa del Rey tras caer en una eliminatoria que debería haber sido un trámite, los pericos miran la clasificación de LaLiga con un amargo sabor: zona de descenso y la sensación de que el barco se hunde sin capitán ni timón. Manolo González, cuyo futuro parece volver a pender de un hilo, no ha logrado exprimir a unos refuerzos veraniegos que están lejos de permitir dar un salto de calidad al equipo. El verdadero problema, sin embargo, radica en el terreno económico. Con un límite salarial que aprieta hasta asfixiar, las posibilidades de reforzar la plantilla en el mercado invernal son prácticamente nulas. Y, por si fuera poco, la propiedad mantiene una postura inflexible: no hay intención de inyectar más capital para salvar un proyecto que parece estancado.
Durante la Junta General de Accionistas se ha hecho un repaso a la situación financiera de la entidad, que hace unos días antes de la debacle en Girona Mao Ye pintó de color de rosa. El CEO ha insistido en la línea de trabajo destinada a mantener un crecimiento sostenible, basado en diferentes ejes, el primero de ellos la sostenibilidad económica. Mao ha explicado que la estabilidad económica es la única línea para garantizar la supervivencia de la entidad. Respecto a la evolución de la deuda financiera del club, explica que el reto de la temporada es poner a cero la deuda con terceros. Por lo que respecta a la inversión deportiva, afirma que se ha llegado a una ratio del 70% de inversión en el tema deportivo, lo que no significa olvidar la cantera. En el aspecto social, ha destacado el ascenso en el número de abonados y presencia de espectadores los días de partido. Incluso ha explicado que hay esperanzas de lograr la mejor cifra de los últimos años.
Mao Ye considera importante el crecimiento digital, para hacer llegar el club a aficionados de todo el mundo, con más de 9 millones de seguidores en todas las plataformas. También ha puesto en valor el trabajo de Espanyol Media, creadora de contenidos propios, un esfuerzo que refuerza la marca del club.
Joan Fitó ha hecho un repaso a los aspectos económicos del club. Ha comenzado haciendo mención a la filial existente en México que ahora mismo no tiene actividad, ya que está constituida únicamente para comenzar el Proyecto México. Sobre el balance de pérdidas y ganancias, la temporada 2023-24 los ingresos se vieron reducidos lógicamente por el descenso del primer equipo, aunque los números se equilibraron por las ventas realizadas en el mercado de verano de 2023.
Sobre el importe limpio de cifra de negocio, pasa de 77 millones a 24, una importante reducción de totas las líneas de ingresos menos en lo referente a merchandising por culpa del descenso. El club ha respondido haciendo una política de contención de costos, incluido en personal deportivo, y también de explotación. Fitó concluye que se ha reducido em 28 millones el gasto y se mejora en 8 millones el resultado hasta algo más de 13 millones de pérdidas.
Sobre el endeudamiento, a 30 de junio hay uno ordinario con terceros inexistente; sobre el préstamo participativo que se inició con CVC hay un valor de 43 millones, quedando por utilizar más de 30.Hay dos préstamos a largo plazo con Rastar Group, uno de ellos responde a necesidades operativas de la entidad que ha permitido financiar la temporada.
Por lo que hace al presupuesto de la temporada 2024-25, el de ingresos mejora en 22 millones de euros respecto a la temporada del ascenso. Ha destacado de todos modos el empeoramiento de los ingresos televisivos. Si se cumplen las previsiones del presupuesto gracias a la venta de jugadores, considera que se puede llegar a una cifra 0 de pérdidas.







