Salvador Illa ha sido elegido nuevo presidente de la Generalitat de Catalunya, el 8º desde la restitución de la democracia, algo que más allá de cualquier connotación o valoración política que quiera hacerse, tiene su relevancia a nivel Espanyol, ya que es la primera vez que un aficionado blanquiazul ostenta esta alta responsabilidad. Illa es un perico reconocido: el político socialista es socio del conjunto blanquiazul e incluso en su juventud fue durante un año entrenador de un equipo de fútbol base de la penya blanquiazul de la Roca del Vallès; además, nunca ha escondido su debilidad deportiva por el Espanyol, que viene de familia, en concreto por su padre, devoto aficionado perico.
💙 ¡PURO SENTIMIENTO PERICO!
👉 Hablamos con Josep Illa, padre del exministro de Sanidad Salvador Illa:
“El @RCDEspanyol es mi vida”. #RCDE #JUGONES pic.twitter.com/IjUooW1J5b
— JugoneslaSexta (@JugoneslaSexta) May 11, 2021
Para Illa, el Espanyol representa más que sólo un equipo de fútbol: en diversas entrevistas, ha compartido cómo el club simboliza para él valores intrínsecamente blanquiazules como la perseverancia y la lealtad; a pesar de las dificultades y de los avatares, los aficionados del Espanyol se mantienen fieles a sus colores, rasgo éste que Illa dice admirar profundamente. Esta faceta más íntima y accesible de la vida del nuevo presidente del Govern nos recuerda que, independientemente de ocupaciones y logros personales y profesionales, la pasión por el deporte puede coexistir con una carrera pública y siempre queda espacio para mantener viva esa llama que siente cualquier aficionado de a pie. Además, es una muestra de la diversidad y pluralidad de la afición blanquiazul, que tiene seguidores que representan todo el arco político, señal de como es de compatible cualquier adscripción ideológica con el amor por el RCDE.







