Inventos a estas alturas…

9 de octubre de 2023

De verde, como Luis, también vestía el Profesor Bacterio, el personaje de Ibañez. El resultado de la mayoría de sus experimentos era el contrario al deseado, unas veces por inutilidad y otras por mal uso. Llegados a un cuarto del campeonato, Luis pensó que a los chavales del Villarreal había que enfrentarlos con tres centrales y solo dos centrocampistas y el invento a estas alturas, saltó por los aires en el peor encuentro de fútbol del curso, que deja una imagen difícil de soportar.

El bloque defensivo, a excepción de Omar, es la comparación entre los fascinantes tebeos de Mortadelo y las decepcionantes versiones en cine: a Pacheco no le vale la enmienda de dos paradas, a Calero, Cabrera y Sergi los esquivaban como a Ofelia y Ramón defensivamente fue una edición descatalogada, a la que se sumó Brian, más preocupado en darle con el zapatófono al rival antes que al balón.

Decidió el mister mantener a Pol, al que burlaban sin necesidad de entradas secretas, y Aguado se pasó el capítulo en la luna. El ratito de Gragera, la única viñeta interesante del cómic del centro del campo.

Arriba, la defensa amarilla dejó a Milla como “Chapeau el esmirriau”, a Puado le hacían el mismo caso que al superintendente Vicente y Braithwaite, espeso como Filemón en los Mundiales.

Al rubor que ocasionaba el desempeño de los nuestros, no lo disfrazó ni Melamed; Expósito puso una falta que habría sido fuera hasta en el 6 Naciones, Keita se confundió de página y quizá esté en el ascensor de 13 Rue del Percebe.

Espera una larga travesía de cinco días hasta el sábado. El ejercicio de conciencia personal, respecto a la categoría y los rivales corresponde a cada uno. Y hablo de aficionados, jugadores y entrenador. Los ensayos, con gaseosa. Y no dar nada por ganado. O acabaremos estrangulando al culpable, como hicieron Filemón y Mortadelo cuando el Profesor Bacterio les unto por la cabeza su famoso crecepelo.