La tertulia de este jueves en La Grada Ràdio, bajo la dirección de Francesc Via, ha vuelto a girar alrededor de una idea que ahora mismo está en la cabeza de casi todos los pericos: el mercado. Porque sí, Monchi ilusiona. Eso no lo discute casi nadie. Pero una cosa es la ilusión y otra muy distinta es mirar la plantilla, hacer números, pensar en las salidas, en las entradas, en el límite salarial y en todo lo que hay que tocar. Y claro, ahí aparecen las dudas. En el programa han participado Alberto Capilla, Enric Monge, Robert Hernando y David Andrés, y también se ha conectado con Joan Camí para poner un poco de lupa a todo este escenario que se le viene encima al Espanyol.
David Andrés y Enric Monge ponen voz a una preocupación bastante extendida
El punto de partida ha sido bastante claro. David Andrés ha reconocido estar ilusionado con la llegada de Monchi, pero sin esconder cierta inquietud por cosas del club que pensaba que ya tendrían que empezar a cambiar: “Contento e ilusionado con Monchi pero preocupado por alguna circunstancia del club que pensaba habríamos cambiado pero veo que no”. Una frase que resume muy bien ese estado raro del espanyolismo: ganas de creer, sí, pero con la ceja levantada. Porque venimos de donde venimos y la gente ya no compra cualquier discurso con un lazo bonito.
Enric Monge ha ido por un camino parecido, poniendo el foco en el dinero, las bajas y el tipo de plantilla que se podrá hacer de verdad: “Como dice David, preocupado un poco por de dónde sacaremos el dinero, qué se fichará, qué bajas habrán, pero creo que con Monchi podremos hacer una buena plantilla y podremos aspirar más que ala permanencia”. Ahí está una de las grandes preguntas de este verano. ¿Puede el Espanyol aspirar a algo más sin hacer locuras? ¿Puede crecer sin vender humo? La respuesta, ahora mismo, parece depender de Monchi, de Manolo González y de la capacidad del club para moverse con cabeza.
Alberto Capilla se queda con el discurso de Monchi y con la sensación de proyecto
Alberto Capilla, en cambio, se ha mostrado mucho más arriba en el ánimo tras escuchar al nuevo director general deportivo del Espanyol. Su sensación fue muy positiva, tanto por la entrevista concedida a La Grada Ràdio como por otras apariciones del dirigente andaluz: “Estoy entusiasmado con la entrevista que hicisteis ayer a Monchi, y con otras que he ido viendo, porque me gustó todo lo que escuché”. Y es verdad que Monchi, en sus primeras intervenciones, está sabiendo tocar una tecla bastante delicada: no vender castillos en el aire, pero tampoco sonar a resignación.
Ese equilibrio no es fácil. Porque si dices que vas a Europa, la gente te pide Europa. Si dices que solo toca sufrir, la afición se deprime antes de empezar. Monchi ha elegido una vía intermedia: hablar de competitividad, de estructura, de elevar el nivel medio y de no depender tanto de cuatro nombres. Y ahí, al menos en el discurso, hay una idea bastante sensata: construir una plantilla menos frágil, con más fondo y con menos sustos cuando falte un titular.
Joan Camí entra en directo antes de volar desde Alemania a Barcelona
En ese punto del programa se ha conectado con Joan Camí, que ha atendido a La Grada Ràdio antes de volar desde Alemania a Barcelona para pasar unos días de descanso. Y la llamada ha servido para ordenar un poco el debate. Porque una cosa es decir “hay que fichar” y otra es poner prioridades, entender de dónde puede salir el dinero y asumir que el Espanyol no está ahora mismo para ir por ahí pagando traspasos como si nada.
La pregunta era clara: si Monchi dice que tiene que haber cambios en todas las líneas, ¿por dónde se empieza? Entre los oyentes hay preocupación sobre todo por la defensa, luego por el centro del campo y más tarde por el ataque. Camí lo ve bastante parecido: “Lo comparto. Me gusta el discurso de Monchi, es coherente. Estoy muy expectante por el mercado. Mis expectativas no son muy altas y creo que el discurso de Monchi va por aquí, no creo que hayamos de esperar una grandísima inversión, tampoco creo que sea una mala noticia si el club no vende primero una cosa que no acabe siendo. Mochi tiene el culo pelado de esto, no va a venir vendiendo Europa para el año que viene si es imposible. Es coherente su discurso, me gusta. Y de acuerdo con las prioridades, el eje defensivo se ha de reforzar sí o sí, es más importante que los laterales pese a que también se ha de fichar ahí. En el centro del campo, el concepto de físico es muy ambiguo, siempre imaginamos un jugador alto y fuerte pero ahí hay muchas connotaciones. Yo añadiría jugadores de banda. Hay algo importante, no sé cómo jugará el año que viene el Espanyol, tal vez Manolo decida cambiar y jugar con tres centrales y carrileros, por eso es importante definir en las reuniones a qué jugar y los perfiles de los futbolistas. Pero me quedo con una frase de ayer de Monchi que me gustó, elevar el techo competitivo general del equipo, que haya 18 jugadores y pueda jugar cualquier de ellos. Monchi se queda antes con 10 jugadores buenos que con 5 muy buenos, es elevar el techo competitivo y añadir próximos años ese talento individual que no te puedes permitir ahora”.
Elevar el techo competitivo, la frase que explica bastante bien el plan
La idea es sencilla, aunque luego hacerla bien ya es otra película. No se trata de traer ahora futbolistas de un talento enorme, porque el Espanyol no puede permitírselo. Se trata de tener más piezas fiables. Jugadores que entren y no se note tanto la caída. Futbolistas que permitan rotar, competir cada semana y no vivir siempre con esa sensación de que si se resfría uno, se tambalea media estructura.
Camí lo ha explicado justo en esa línea, incluso comparando el caso de la portería con otras zonas del campo: “No me imagino traer alguien del mismo nivel de Dmitrovic, pero en otras posiciones es bueno todo lo que te permita rotar. No me imagino perfiles del nivel de Carlos Romero, pero sí jugadores competitivos. Monchi dijo que hay que mejorar en pelota parada a nivel de centímetros y físico, pero actualmente que se ve un juego más caótico en el futbol hace falta jugadores que puedan aguantar ritmos altos aunque parezca que no tiene físico. Y les ha de durar toda la temporada, los futbolistas han de ser capaces de jugar muchos partidos cada temporada”.
Francesc Via recuerda que el rendimiento debe durar todo el curso
Francesc Via ha añadido un matiz importante: ese rendimiento no puede ser solo de ratos. Tiene que sostenerse durante toda la temporada. Porque el Espanyol ya ha vivido casos de jugadores con picos muy buenos, pero también con tramos en los que casi desaparecen del mapa. El ejemplo que se ha puesto sobre la mesa ha sido el de Pere Milla, capaz de alternar momentos de mucho peso con otros mucho más grises.
Y esa es otra de las claves para Monchi. No fichar solo nombres, sino fichar regularidad. El Espanyol necesita menos montaña rusa y más jugadores que estén disponibles, que compitan, que aguanten ritmos altos y que no se apaguen cuando llega el tramo largo de la temporada. Suena básico, pero en el fútbol de hoy casi nunca lo es.
David Andrés pregunta por la cantera y Camí apunta a un problema de nivel
David Andrés también ha sacado un tema sensible: la cantera. Porque cuando un club tiene poco margen económico, lo normal es mirar abajo. Y en el Espanyol, históricamente, mirar abajo ha sido casi una obligación y muchas veces una solución. Pero esta temporada no ha dado esa sensación. No han aparecido chicos del filial con continuidad en el primer equipo y eso, para un club como el Espanyol, escuece un poco.
Camí lo ha explicado con bastante claridad: “Es una cuestión de nivel, no hay el nivel necesario de otras temporadas, jugadores que no han derribado la puerta. Tengo la sensación que tal vez no es la época con más nivel en el futbol base. Tengo muy buenas referencias de Marco Otero, que dirige ahora el futbol base, pero hasta que se vena los frutos va para largo. Me gustaría que hubiera estabilidad en la cantera del Espanyol, si cambias cada dos años los procesos no hay manera; Otero es un gran perfil para hacerlo. Sorprende que en una época de necesidad del primer equipo no se haya mirado abajo, si ha pasado es porque el entrenador no cree y si no cree es porque no hay nivel, no era el suficiente para dar oportunidades”.
La situación del primer equipo tampoco ayudó a abrir la puerta a los jóvenes
También hay que tener en cuenta una cosa: el Espanyol no ha vivido una temporada cómoda como para regalar minutos. Cuando estás apretado, cuando cada partido pesa como una mochila llena de piedras, no es tan fácil darle cinco jornadas seguidas a un chico del filial. Aunque a veces sea justo ahí cuando nacen historias bonitas. Por necesidad, por lesiones, porque no queda otra.
Camí también ha querido poner ese contexto encima de la mesa: “Condiciona. Hay tantos factores que entran en juego. Hay hombres que hoy día son grandísimos futbolistas que sólo entraron en sus equipos porque no había más remedio, por lesiones o situaciones así. De haber estado el Espanyol tranquilo en la segunda vuelta tal vez hubiese habido espacio aunque no me ha dado sensación que nadie estuviese para participar habitualmente en el primer equipo. Con lo que ha sido la cantera del Espanyol, hace falta que salgan jugadores para sacar primero rendimiento deportivo y después, económico”.
El gran melón del verano: ventas, ahorro y límite salarial
Otra de las grandes preguntas es cómo financiar tantos cambios. Porque querer tocar defensa, centro del campo, bandas y completar la plantilla está muy bien, pero luego llega la realidad con la calculadora en la mano. El club tendrá que obtener recursos por ahorro, salidas, renovaciones o ventas. Pero vender bien tampoco parece sencillo, porque no hay tantos futbolistas con un cartel enorme ahora mismo.
Camí ha sido bastante directo al hablar de posibles ventas: “Yo creo que no hay muchos, sinceramente. Uno de los que podría ser por edad y experiencia, Omar, acaba contrato en un año y la situación cambia porque no puedes pedir una cantidad muy alta. Además viene de una temporada floja. Diría Urko por el perfil y edad, además del rendimiento, pero más allá de esto no veo jugadores con mucho cartel. Veremos qué decide Monchi, más que ventas pienso en cosas como renovaciones que repercutan en el límite, pero no se me ocurre ninguna gran venta”.
Marcos Fernández y Javi Hernández, dos cedidos que abren debate
También se ha hablado de dos nombres que han hecho ruido desde Segunda: Marcos Fernández y Javi Hernández. Los dos han tenido buenas cesiones, pero no está tan claro que convenzan del todo a los técnicos del Espanyol. Y ahí aparece la típica duda de cada verano: ¿les das una oportunidad en pretemporada o intentas sacar algo por ellos?
Camí no quiso sentenciar sin haberlos visto de cerca, pero dejó una reflexión interesante sobre las cesiones: “No los he visto pero una cosa es la percepción de hace un año y otra, la de ahora. Una cosa con la que nos equivocamos es en juzgar el éxito de una cesión por dónde ha rendido, en este caso Ceuta y Mirandés, sino que rindan deportiva o económicamente contigo. Si lo han hecho muy bien y el próximo año no te rinden en ninguno de estos dos aspectos, considero la cesión un fracaso. Tengo entendido que antes de salir a Javi lo veían como un jugador al que le faltaba pierna, un ritmo con equipos que corren tanto como el Espanyol, dependiendo de cómo juegues tendrán o no espacio. Lo importante es que les saques rendimiento deportivo o económico. Estoy muy tranquilo en estas situaciones porque veo sintonía entre Monchi y Manolo, mientras saquemos un beneficio lo daré por bueno. De entrada le daría una oportunidad, a ver cómo avanza el mercado”.
Monchi, Manolo y una sintonía que puede marcar el verano
La parte final de la conversación ha dejado una idea bastante importante: Joan Camí ve buena sintonía entre Monchi y Manolo González. Y eso, en un verano como este, no es un detalle pequeño. Porque si el entrenador pide una cosa y la dirección deportiva trae otra, luego pasa lo que pasa. Se ficha sin plan, se acumulan piezas raras y en octubre ya estás intentando arreglar lo que se hizo mal en julio.
Camí también ha recordado una de las virtudes que siempre se ha asociado a Monchi: encontrar jugadores que no están en la primera página del mercado, nombres que igual no conoce casi nadie y que luego acaban dando rendimiento. Ese tipo de fichaje, el que no levanta una fiesta el día que se anuncia pero acaba siendo útil cada domingo, puede ser clave para este Espanyol. Y más con un margen económico que obliga a hilar fino.
Una estructura deportiva más jerarquizada para dejar de improvisar
Otro punto que ha valorado Joan Camí es la forma en que Monchi está jerarquizando la estructura deportiva del club. En el fútbol español no siempre se ve una organización clara, con roles bien marcados y una cadena de mando deportiva reconocible. En el Espanyol, después de años de tumbos, eso puede ser casi tan importante como acertar con un central o un mediocentro.
La sintonía entre Monchi y Manolo González, una de las claves del nuevo Espanyol
Robert Hernando se ha quedado con uno de los conceptos que había dejado apuntado Joan Camí: la sintonía entre Monchi y Manolo González. Y no es un detalle menor, porque el Espanyol viene de una etapa en la que esa conexión entre dirección deportiva y banquillo no siempre pareció demasiado clara. Hernando ha recordado que Fran Garagarza le trajo al técnico jugadores que ni había pedido, ni quería ni le gustaban, algo que acabó pesando mucho en la configuración de la plantilla. Por eso, ahora, la sensación cambia bastante. Hay más lógica, más jerarquía y, sobre todo, una idea de fútbol que debería estar más compartida desde el principio.
En ese sentido, Robert Hernando ha querido poner en valor el movimiento de Alan Pace con Monchi y la continuidad de Manolo: “Estamos bastante ilusionados con la nueva temporada, se ha de valorar el golpe en la mesa de Pace, que parecía un Chen segunda parte. Contento con la decisión de traer a Monchi y la continuidad de Manolo, que merecía esta oportunidad”. Y ahí está un poco el punto. Pace ha pasado de generar muchas dudas, por esa sensación de que todo podía ser más de lo mismo con otro nombre, a dar un golpe que ha cambiado el ánimo de bastante gente. Falta ver el dinero, claro. Pero la primera decisión fuerte, al menos, ha sentado bien.
La gran pregunta del verano: con qué dinero se pagará esta renovación
Francesc Via ha puesto entonces sobre la mesa la preocupación que más pesa ahora mismo: con qué dinero se va a pagar la renovación de la plantilla. Porque hablar de fichajes, de reforzar todas las líneas y de elevar el nivel competitivo suena muy bien, pero luego llega la parte menos bonita: el límite salarial, las ventas, los ingresos, las ampliaciones de capital y esa eterna sensación de que el Espanyol siempre está haciendo números con la calculadora temblando.
David Andrés ha sido muy claro al explicar que el problema no es nuevo, sino casi una película repetida cada verano: “Estamos con el mismo debate de cada año, el Espanyol como club pierde dinero y para fichar o se vendía un jugador por mucho dinero o Rastar prestaba dinero al club que capitalizaba con una ampliación de capital. El club no es autosuficiente. Alan Pace no será por lo que sabemos de meter dinero cada año, ha de ser de un tercer perfil, el de no hacer ampliaciones sino buscar ingresos para que el club se autosuficiente, es lo que le hemos d epedir a Pec porque es mejor que no que un millonario meta dinero cada año. Sí es verdad que Pace y Antonio Dávila en la Junta de Accionistas dijeron que este primera año no sería posible hacerlo, así que ojo, debería ser un año de volver a vender para poder fichar pero les hemos de exigir desde ya para que el próximo año no se así y lo que hagan sea lograr espónsors, abrir nuevas líneas de negocio, que permitan rebajar el nivel de gasto porque si no el próximo año estaremos con el mismo debate, a quine vendemos o quine pone el dinero”.
La reflexión tiene bastante miga. Porque no se trata solo de pedir fichajes, como quien hace una lista de Reyes. Se trata de entender si el club puede dejar de vivir pendiente de una venta grande o de que el propietario de turno tape agujeros. El salto de verdad no sería solo fichar mejor este verano, sino empezar a montar un Espanyol que no tenga que hipotecar cada mercado antes de abrirlo.
Pace, nuevos inversores y una duda que sigue en el aire
Robert Hernando ha mostrado su extrañeza por un tema bastante lógico: cuesta imaginar que Monchi haya aceptado venir al Espanyol sin que se le prometa cierta inversión. No necesariamente una locura, ni un mercado de tirar la casa por la ventana, pero sí un mínimo margen para trabajar. Porque si no, la pregunta cae sola: ¿para qué vendría un dirigente como Monchi a un club donde no puede tocar casi nada?
David Andrés ha recordado entonces que “Pace está haciendo un tour mundial para levantar dinero”, lo que abre otra opción dentro del debate: la posible entrada de nuevos inversores que se acerquen al Espanyol para aportar recursos. Pero ahí también aparece una duda bastante seria, y David la ha planteado sin rodeos: “Ese dinero que está levantando. ¿es para la compra del club que sigue pagando a plazos o para invertir en el club?”.
Y aquí está uno de los grandes interrogantes de la nueva etapa. Porque no es lo mismo levantar dinero para acabar de pagar la compra que levantarlo para reforzar el club, mejorar estructuras o aumentar capacidad de maniobra deportiva. La diferencia, para el aficionado, es enorme. Una cosa se nota en los despachos. La otra puede notarse en el césped.
Francesc Via enfría las expectativas sobre una posible inyección inmediata
Francesc Via ha querido poner orden en ese punto, especialmente con el tema de una posible inversión directa en el club. Su explicación ha sido bastante clara: “Para meter dinero en el club es con una ampliación de capital si buscas un inversor, es la única manera, el club ya ha trasladado que este año no va a haber ampliación de capital y si fuese de esos 20 millones que apuntaba Javier de Haro, no nos los dejarían usar para este año, te los reparten como mínimo en tres”.
Es decir, aunque apareciera dinero, tampoco sería tan sencillo como abrir un cajón y empezar a fichar. El fútbol tiene sus normas, sus topes y sus límites. Y LaLiga, con el famoso fair play financiero, no permite que un club pase de estar tieso a gastar como si le hubiera tocado la lotería. A veces desde fuera parece más fácil, pero luego todo va por tramos, porcentajes y restricciones que desesperan a cualquiera.
Alberto Capilla también ha ido en esa línea, rebajando un poco la fantasía de que Pace pueda poner dinero sin más y que eso se traduzca automáticamente en fichajes: “Aunque Pace se volviese loco, no podría poner 30 millones de su patrimonio, sólo va una parte al fair play financiero. Ahora vamos a ver este primer año de Pace y Monchi, es una prueba y un examen importante”. Y lo es. Porque una cosa es el golpe de efecto de traer a Monchi y otra, bastante distinta, es darle herramientas reales para que no tenga que hacer magia con cuatro clips y una goma.
El Espanyol, ahora mismo, sin patrocinador principal en la camiseta
Para acabar de completar el cuadro, Francesc Via ha señalado otro asunto bastante visual y nada menor: el patrocinador principal de la camiseta. O, mejor dicho, la ausencia de él. El director de La Grada Ràdio lo ha dicho de forma muy gráfica: “Ahora mismo el Espanyol se presentaría con la camiseta inmaculada, no tenemos espónsor sin Dani, si no hay alguien que acelera”.
Y eso, en un verano donde se habla tanto de ingresos, nuevas vías de negocio y necesidad de crecer, tiene mucha importancia. Porque el Espanyol no puede pedirle todo al mercado de fichajes si antes no mejora su propia capacidad para generar recursos. Un club de Primera, con una masa social potente y una nueva propiedad que quiere cambiar cosas, no puede permitirse ir siempre tarde en lo comercial. El dinero no sale de la nada, y si no hay ventas grandes ni ampliación de capital, toca espabilar por otras vías.
Un verano que no solo examina a Monchi, también a Alan Pace
La tertulia ha dejado una conclusión bastante clara: este verano no va a examinar solo a Monchi. También va a examinar a Alan Pace. Porque traer a un nombre potente para liderar el área deportiva está muy bien, pero ahora toca demostrar qué modelo quiere construir el nuevo propietario. Si el Espanyol sigue dependiendo de vender a uno de sus mejores jugadores para poder fichar, la película cambiará poco. Si consigue abrir ingresos, atraer patrocinadores, ordenar el gasto y dar margen real a la dirección deportiva, entonces sí se podrá empezar a hablar de una etapa distinta.
La afición, de momento, está entre la ilusión y la prudencia. Es normal. Monchi genera confianza. Manolo se ha ganado seguir. Pace ha hecho una apuesta que parecía impensable hace unos meses. Pero el Espanyol necesita hechos, no solo sensaciones. El reto no es solo hacer una plantilla competitiva para la próxima temporada; el reto es dejar de vivir cada verano con la misma pregunta de siempre: a quién vendemos o quién pone el dinero.











