El Espanyol cerró la pretemporada con una derrota por 3-1 ante el Coventry City, un resultado bastante más feo que buena parte de lo que se había visto durante el partido. Y uno de los protagonistas fue Roberto Fernández. Marcó el 0-1, peleó como acostumbra, acabó bastante enfadado con lo sucedido en el empate inglés y, cuando terminó todo, intentó poner algo de calma pensando ya en el Levante. El delantero cree que los primeros 70 minutos ofrecen una fotografía mucho más cercana al equipo que quieren ser que ese tramo final en el que el partido se escapó.
Roberto adelantó al Espanyol con un remate tan extraño como intencionado
El 0-1 llegó antes del descanso después de una recuperación muy buena de Tyrhys Dolan ante Sakamoto y un centro medido de Edu Expósito. Roberto atacó el área y acabó marcando de una manera bastante poco ortodoxa. Parecía casi que había sacado la pierna como podía mientras recibía el contacto del defensor, pero luego explicó que había bastante más intención de la que podía parecer desde fuera: “Voy a rematar de cabeza y al pegarme un empujón digo voy a dejar la pierna por si acaso y ha sido gol. Pero vaya, le he preguntado que si no la llego a meter que me ha dicho que no hubiera pitado penalti. Pero bueno, ha sido gol y ya está”.
El gol vuelve a enseñar una de las grandes virtudes de Roberto
Puede gustar más o menos la forma, pero hay algo que acompaña prácticamente siempre a Roberto Fernández: no da una pelota por perdida. El gol es bastante representativo. Recibe el empujón, entiende que quizá no llegará limpio al cabezazo y deja la pierna atrás por si consigue contactar con el balón. Lo consigue. Y para un delantero que necesitaba reencontrarse con la portería antes del inicio de Liga, seguramente tenga un valor extra.
El empate del Coventry llegó después de una falta sobre Roberto
La acción que más enfadó al delantero llegó en el minuto 68. Sakamoto hizo el 1-1, pero el origen de la jugada estuvo en un pisotón previo sobre Roberto que el árbitro dejó continuar. El jugador no tuvo demasiadas dudas al analizarlo después del encuentro: “Yo creo que lo hemos visto todos, incluso el equipo contrario también. Es verdad que me pega un pisotón y claramente después de eso llega el gol de ellos que no debería haber subido al marcador. Luego el partido se ha puesto peor y se nos ha acercado el árbitro y nos dice que esta es su casa y que él pita lo que le da la gana. Pero bueno, es pretemporada y ya está”.
Roberto revela una frase del árbitro que terminó de encender el enfado
Más allá de la falta, llama especialmente la atención la conversación que Roberto atribuye al colegiado. Según explicó el atacante, el árbitro se acercó posteriormente y les dijo que aquella era su casa y que pitaba lo que le daba la gana. Una situación bastante extraña incluso tratándose de un amistoso. Roberto prefirió no recrearse demasiado en el asunto, pero el enfado estaba ahí.
“Jode, jode” acabar así después de 70 minutos muy buenos
Lo que más molestaba al delantero era la manera en que acabó el partido. Durante una hora larga, el Espanyol había competido bien ante un Coventry recién ascendido a la Premier, había presionado con sentido y había conseguido ponerse por delante. De ahí que Roberto reconociese sin demasiadas vueltas el mal sabor de boca: “Jode, jode, porque hace 70 minutos perfectos para mí en cuanto a presión, en cuanto a ganas, en cuanto a ritmo. Y te pones por delante en su campo y luego que lo estropee todo…. Pero bueno, no quiero mirar eso del tema del árbitro porque luego nos suelen pasar muchas cosas a lo largo del año y nada. Yo ahora mismo creo que estamos muy optimistas de cara a la Liga y vamos a ir a por ellos”.
El Espanyol volvió a recibir demasiado en el tramo final
La preocupación que deja el encuentro vuelve a estar atrás. El Coventry encontró el empate en el 68, consiguió el 2-1 a falta de un cuarto de hora con Josh Eccles rematando de cabeza un buen centro y terminó haciendo el 3-1 en el 83 mediante Ellis Simms. Roger Hinojo quedó señalado en los dos primeros goles por su falta de contundencia en acciones defensivas, mientras que en el tercero hubo un error claro de Clemens Riedel, que lanzó una patada al aire intentando despejar.
Roberto sabe dónde debe mejorar el Espanyol
Preguntado precisamente por esa facilidad para recibir goles, Roberto no escondió que el equipo tiene trabajo durante la semana que queda antes del estreno: “Sí, bueno, la línea en la que tenemos que seguir es los primeros 70 minutos del partido y luego mejorar varios errores como hemos tenido en la última hora”. Esa es seguramente la gran tarea para Manolo González. El equipo genera, presiona y tiene momentos buenos, pero los errores defensivos están castigando demasiado.
El gol tuvo una dedicatoria especial para Dani Jarque
El 8 de agosto tampoco podía ser un día normal para el Espanyol. Nada más marcar, Roberto llamó a sus compañeros y el grupo dedicó el tanto a Dani Jarque en el 17º aniversario de su fallecimiento. El delantero explicó después el motivo: “Sí, por supuesto. Es su aniversario y bueno, como siempre, como el año pasado también se hizo, el gol que se mete en su día pues se celebra dedicándoselo”.
Roberto responde a las dudas: “Yo veo al equipo preparado”
La derrota, los nueve goles encajados en los tres últimos amistosos y una plantilla que todavía espera movimientos de mercado pueden generar inquietud a una semana de empezar LaLiga. Roberto, en cambio, quiso mandar un mensaje claro hacia fuera: “Yo veo al equipo preparado. Hay que pensar así, hay que tener esa mentalidad, hay que quedarse con lo bueno de la pretemporada y lo malo corregirlo ya durante esta semana. Y nada, por todas en casa, a la caldera y ya por los tres puntos”.
El delantero quiere convertir el RCDE Stadium en una caldera ante el Levante
Ahí ya no estaba hablando del Coventry. Estaba pensando en el domingo 16 de agosto. Después de seis semanas de preparación, amistosos, cargas físicas, pruebas y muchas vueltas alrededor del mercado, la siguiente cita es el Levante y ya reparte puntos. Roberto tiene claro cómo quiere llegar a ese día: “Muy bien, muy bien. Estamos optimistas, estamos con ganas, estamos con ganas de ver a nuestra gente, de que reventemos el campo a aficionados pericos y nada, a por los tres puntos, como he dicho”.
Una derrota fea que no cambia el mensaje dentro del vestuario
El 3-1 duele porque es la última imagen antes de competir. Eso es inevitable. También deja tareas bastante claras para Manolo, especialmente a la hora de cerrar mejor los partidos y reducir errores en defensa. Roberto prefiere quedarse con otra cosa: durante 70 minutos vio un Espanyol capaz de plantar cara a un equipo de Premier y ponerse por delante en su campo.
Ahora quedan ocho días.
Lo bueno ya no sirve únicamente para generar sensaciones y lo malo tiene una semana para corregirse. Contra el Levante empieza la Liga de verdad.








