PREVIA | Espanyol – Real Madrid: los de Manolo buscan una reacción de orgullo para acercarse a la permanencia

3 de mayo de 2026

El Espanyol – Real Madrid de la Jornada 34 de LaLiga EA Sports 25-26 llega este domingo al RCDE Stadium con el ambiente bastante cargado. Y no por el rival, que también, sino por todo lo que arrastra el equipo de Manolo González. El empate ante el Levante dejó a los pericos con 39 puntos, cinco por encima del descenso que marca el Sevilla -, pero también dejó una sensación fea, muy fea. El Espanyol volvió a quedarse sin ganar, ya son 16 jornadas sin conocer la victoria desde el inicio de 2026, y el 0-0 ante un rival directo tuvo más de susto que de alivio. El punto sirve en la tabla, sí, pero no tapa que el equipo está bloqueado y que cada partido se le hace una montaña.

El 0-0 ante el Levante dejó más miedo que calma

El partido contra el Levante era de esos que se marcaban en rojo. En casa, ante un rival metido abajo y con la urgencia de cortar una racha que ya empieza a doler hasta al escribirla. Pero el Espanyol no pudo. Tuvo alguna llegada, algún rato de dominio, un Kike García insistente y una ocasión de Pere Milla que pudo cambiar la noche, pero nada. Otra vez faltó gol, faltó claridad y faltó esa sensación de equipo que va a por el partido de verdad. Encima, con la expulsión rigurosa de Pol Lozano, el tramo final fue directamente de supervivencia. Dmitrović tuvo que aparecer para evitar que el empate se convirtiera en derrota, y eso lo dice casi todo.

Manolo González llega muy tocado al duelo ante el Real Madrid

La figura de Manolo González también llega muy señalada. El técnico reconoció tras el Levante que el equipo tiene un problema mental evidente y dejó una frase que resume bastante bien el momento: “Los jugadores son personas, llevan una mochila importante. Solo queda seguir apretando, no hay más”. El tema es que esa mochila ya pesa muchísimo. En la primera vuelta, el Espanyol parecía un equipo reconocible, competitivo, con una idea clara y con energía. Ahora juega con miedo, duda demasiado y transmite la impresión de que el balón quema cuando el partido se acerca al área rival.

“Nos lo hemos complicado solo nosotros desde dentro”

Manolo también fue directo al hablar de los pitos de la afición tras el 0-0 ante el Levante: “Solo podemos seguir trabajando, cambiar la dinámica y afrontar los partidos de la mejor manera posible. Hay que ser mentalmente fuertes, no hay otra cosa. Nos lo hemos complicado solo nosotros desde dentro”. La última frase es dura, pero bastante real. El Espanyol tenía una situación muy buena hace unos meses y se ha ido metiendo en un lío que parecía imposible. No está en descenso, vale, pero la dinámica asusta. Y cuando un equipo lleva tanto sin ganar, el margen en la clasificación se empieza a mirar con menos calma.

Pol Lozano, baja importante para recibir al Real Madrid

Para colmo, el Espanyol no podrá contar con Pol Lozano ante el Real Madrid. El centrocampista fue expulsado ante el Levante por doble amarilla apenas 2 minutos y 48 segundos después de entrar al campo, una acción que deja un récord negativo y una baja sensible para un partido que pide piernas, cabeza y mucho orden. Manolo pierde una pieza útil en el centro del campo justo cuando más necesita equilibrio. Con el equipo tan nervioso, cualquier ausencia pesa más. Y esta pesa.

Manolo pide mirar hacia delante y competir “hasta el minuto 90”

Manolo González dejó un mensaje bastante claro antes del Espanyol – Real Madrid: el equipo está tocado por la mala racha, sí, pero el vestuario sigue unido y con ganas de cambiar la dinámica. El técnico insistió en que ya no sirve mirar atrás, sino centrarse en los cinco partidos que quedan y salir ante el Madrid con cabeza y carácter: “mirar adelante estos 5 partidos que quedan y mañana salir a morir”. También avisó de que el rival no vendrá de paseo, aunque tenga poco margen en Liga o mire de reojo otros objetivos: “No va a haber nadie aquí del Madrid que venga, y más con el club que es, el escudo que llevan a pasearse, ni mucho menos”. Para Manolo, la clave será hacer un partido inteligente, saber cuándo presionar y, sobre todo, no dejar correr al Madrid, porque ahí los blancos son letales.

La afición, Gil Manzano y la necesidad de cerrar la permanencia cuanto antes

El entrenador también habló del ambiente después de los pitos ante el Levante y aseguró que entiende el enfado, pero confía en que el RCDE Stadium vuelva a empujar al equipo: “la afición mañana va a estar al lado del equipo”. Manolo defendió que el problema no es físico ni de falta de unión, sino de confianza, estructura ofensiva y mala dinámica, y recordó que el equipo ha recuperado cierta estabilidad defensiva, aunque necesita más pausa en los últimos metros. Sobre Gil Manzano, pidió no desviar el foco: “mañana es un día para enfocarnos en nosotros, en la unidad del espanyolismo y en que el equipo compita bien”. Y dejó un mensaje final muy de supervivencia: toca ir todos juntos, apretar y cerrar la permanencia cuanto antes, porque la prioridad no es el ruido del Barça, el Madrid o el arbitraje, sino que el Espanyol vuelva a competir y sumar.

El Real Madrid llega tras dejarse dos puntos ante el Betis

El Real Madrid aterriza en el RCDE Stadium después de empatar 1-1 ante el Betis en La Cartuja. Los blancos se adelantaron con un gol de Vinícius tras un mal despeje de Álvaro Valles, pero el conjunto verdiblanco insistió hasta el final y encontró premio en el 94’ con un gol de Bellerín. El Madrid tuvo ocasiones para cerrar el partido, también protestó varias acciones arbitrales y acabó con una sensación amarga. No llega en modo paseo, pero sigue teniendo una plantilla capaz de castigarte cualquier error en medio segundo. Y el Espanyol, ahora mismo, no va sobrado precisamente de seguridad.

Arbeloa acabó muy enfadado con el arbitraje en el Betis – Real Madrid

El postpartido del Real Madrid estuvo marcado por las quejas de Arbeloa, que habló claro sobre las jugadas polémicas. Sobre la última acción del partido, afirmó: “Para mí es muy clara. No hace falta mucho para en situaciones así, donde usas el cuerpo, te desestabilizas un poco. Pero para eso hay que entender un poco de fútbol. Y tenemos un problema porque los que deciden, no entienden”. También reclamó penalti por una mano tras un tiro de Brahim: “Un penalti clarísimo, con la mano abierta, en un tiro de Brahim. No hay mucho más que ver, es muy clara”. El Madrid llega con ese punto de enfado, y eso tampoco suele ser buena noticia para el rival siguiente.

Arbeloa respeta al Espanyol antes del duelo en el RCDE Stadium

Álvaro Arbeloa dejó claro en la previa del Espanyol – Real Madrid que no espera un partido sencillo en Cornellà-El Prat. El técnico blanco habló de un duelo entre dos equipos que necesitan ganar por motivos distintos y elogió al conjunto de Manolo González, asegurando que visitar el campo perico siempre es complicado por el ambiente, la afición y el nivel del rival. Arbeloa aparcó cualquier sensación de trámite y mostró “muchísimo respeto” por un Espanyol que llega tocado, pero con la permanencia todavía por cerrar.

El Madrid piensa en ganar, no en el pasillo ni en el futuro del banquillo

El entrenador madridista también evitó entrar en debates externos como su futuro, los rumores sobre Mourinho, el posible pasillo al Barça o las cuestiones internas del vestuario, incluida la situación de Dani Ceballos. Su mensaje fue siempre el mismo: “El futuro para mí es mañana”, centrando todo en sumar los tres puntos ante el Espanyol. Arbeloa reconoció que el Real Madrid ha perdido demasiados puntos últimamente y que debe mejorar en lo colectivo, mientras que en clave perica la lectura es clara: el Madrid no llega relajado, y el Espanyol tendrá que competir sin miedo si quiere sacar algo del partido.

El Espanyol necesita algo más que resistir

Ante el Real Madrid, el Espanyol tendrá que defender bien, claro. Eso ni se discute. Pero no le puede bastar solo con encerrarse y rezar. El equipo necesita volver a generar algo, aunque sea poco, aunque sea desde el balón parado, una segunda jugada, una transición aislada o una acción de orgullo. Porque si el plan es aguantar noventa minutos sin colmillo, el RCDE Stadium lo va a pasar fatal. El Espanyol necesita competir, pero también necesita atreverse. Y esa palabra, ahora mismo, parece la más difícil.

El RCDE Stadium tendrá que jugar su partido

La afición viene tocada, pero no desconectada. Ante el Levante hubo pitos al final, merecidos por la imagen, pero durante el partido el estadio empujó. Y eso sigue siendo una de las pocas certezas de este Espanyol. El domingo, con el Real Madrid delante, el RCDE Stadium tendrá que volver a ser un campo incómodo, de esos donde el rival siente que no va a tener una noche tranquila. Pero la grada también necesita señales desde el césped. No se puede pedir fe infinita sin ofrecer algo a cambio. Un sprint, una presión bien hecha, una ocasión, una entrada fuerte, una reacción. Algo.

Cinco finales y una permanencia que todavía no está hecha

Después del Real Madrid, el calendario seguirá apretando: el Espanyol visitará al Sevilla en el Sánchez-Pizjuán, recibirá al Athletic Club, viajará a El Sadar para medirse a Osasuna y cerrará el curso contra la Real Sociedad. No hay un camino amable. Y por eso este partido, aunque parezca el más complicado para sumar, también tiene valor emocional. Si el Espanyol compite bien, puede recuperar algo de autoestima. Si se cae, el ruido será enorme. La permanencia sigue en manos del equipo, pero cada jornada que pasa sin ganar hace que todo pese más.

Una noche para recuperar orgullo, aunque el rival sea enorme

El Real Madrid siempre impone. Eso es así. Pero el Espanyol no puede entrar al partido como si ya estuviera perdido. No está para regalar nada, ni para mirar el escudo rival más de la cuenta. Está para correr, morder, sufrir y encontrar una manera de salir vivo. A veces, en momentos así, no hace falta hacer el partido perfecto. Hace falta hacer uno digno, intenso, con corazón y con cabeza. El Espanyol necesita puntos, sí. Pero antes necesita volver a creer que puede conseguirlos. Y este domingo, aunque suene raro, tiene otra oportunidad para empezar a cambiar la cara.