El Real Madrid visita este domingo el RCDE Stadium para medirse al Espanyol en la Jornada 34 de LaLiga EA Sports, y la previa de Álvaro Arbeloa llega con bastante ruido alrededor. Los blancos vienen de empatar 1-1 ante el Betis en un partido que se les escapó casi al final, con el gol de Bellerín en el 94’ y con el técnico muy molesto por varias decisiones arbitrales. Arbeloa no se mordió la lengua tras aquel encuentro: “Para mí es muy clara. No hace falta mucho para en situaciones así, donde usas el cuerpo, te desestabilizas un poco. Pero para eso hay que entender un poco de fútbol. Y tenemos un problema porque los que deciden, no entienden”. También habló de otra acción polémica con Brahim: “Un penalti clarísimo, con la mano abierta, en un tiro de Brahim. No hay mucho más que ver, es muy clara”. Así que el Madrid llega a Cornellà con esa mezcla de enfado, obligación y ganas de no dejarse más puntos para no ensuciar aún más su pobre imagen en esta Liga.
El Madrid mira al RCDE Stadium ante un Espanyol muy necesitado
La visita al Espanyol tiene trampa para el Real Madrid, aunque la clasificación diga otra cosa. Los de Manolo González están muy tocados, sí, llevan 16 jornadas sin ganar en 2026 y vienen de un 0-0 ante el Levante que dejó una imagen bastante pobre. Pero precisamente por eso el partido puede ser incómodo: el RCDE Stadium apretará, la afición perica sabe que cada punto cuenta y los nuestros necesitan una reacción como sea. Arbeloa tendrá que preparar a los suyos para un duelo donde el Madrid parte como favorito, pero donde cualquier relajación puede darle vida a un Espanyol que juega con el agua al cuello. El foco blanco estará en recuperar sensaciones, no caer en el runrún del último empate y castigar los nervios de un rival que, ahora mismo, parece caminar siempre por el borde del abismo.
Para el Espanyol, la prioridad es clarísima: sumar para acercarse a la permanencia y cortar una racha que ya pesa demasiado. Para los blancos, en cambio, el margen en la pelea por LaLiga se ha estrechado tanto que cada pinchazo puede ser casi definitivo. Y en la previa, Álvaro Arbeloa no ha querido vender ninguna idea de partido cómodo. Todo lo contrario.
Preguntado por el duelo ante un Espanyol necesitado de puntos, el técnico blanco ha respondido con respeto máximo hacia el equipo de Manolo González: “Como tú dices, un partido con dos equipos que necesitan ganar por las situaciones diferentes que tenemos los dos equipos y como siempre ir a Barcelona al campo del Espanyol, un campo complicado que siempre hay un gran ambiente con una grandísima afición, un gran equipo con un fantástico entrenador que seguramente los resultados no están siendo tan buenos como el trabajo que están haciendo desde hace bastantes semanas y lo que he visto siempre durante esta temporada del Espanyol como equipo me ha gustado muchísimo, así que muchísimo respeto por un gran equipo, por un gran entrenador y sabiendo la dificultad que tendremos mañana”.
Un elogio al Espanyol pese a su mala racha
La frase tiene su punto, porque llega en plena crisis perica. El Espanyol no gana desde hace semanas, está con la permanencia aún sin cerrar y viene de dejar una imagen muy pobre ante Rayo y Levante. Pero Arbeloa ha querido separar los resultados del trabajo, y ahí ha dejado claro que el equipo blanquiazul le gusta. No es poca cosa. A veces, desde fuera se ve más fácil reconocer cosas que desde dentro, donde el miedo y el cabreo lo ensucian todo.
El Madrid sabe que Cornellà-El Prat no suele ser una salida cualquiera. Y menos ahora, con el Espanyol jugándose tanto y con un estadio que, si el equipo da señales de vida, puede apretar de verdad.
“Lo que pasa en el vestuario del Real Madrid se queda en el vestuario”
La rueda de prensa también ha tenido mucho ruido interno madridista. Uno de los temas ha sido la supuesta indisciplina de Dani Ceballos y su relación con Arbeloa. El técnico no ha querido entrar en ningún cruce público y ha tirado de código de vestuario: “No, mira, yo no entro en debates públicos con las situaciones que tengo con mis jugadores. Hace ya más de 20 años que entré en el vestuario del primer equipo del Real Madrid y lo primero que aprendí de los jugadores veteranos es que lo que pasa en el vestuario del Real Madrid se queda en el vestuario del Real Madrid y eso es algo que llevo conmigo desde hace más de 20 años y que todavía hoy mantengo”.
Es una respuesta muy de exjugador. Cerrar puertas, no regalar titulares y dejar claro que los asuntos internos se arreglan dentro. Arbeloa sabe perfectamente dónde está sentado y qué ruido genera cada palabra en el Real Madrid.
El futuro del banquillo blanco: “El futuro para mí es mañana”
También le han preguntado por los nombres que salen para el banquillo blanco, incluido el de José Mourinho. Arbeloa ha esquivado el tema una y otra vez, centrando todo en el partido ante el Espanyol. Primero fue directo: “A mí me preocupa el partido de mañana, es lo único que estoy centrado, como tú bien has dicho, siempre he pensado en el Real Madrid, en el equipo y el futuro para mí es mañana”.
Luego, al insistirle sobre ese ruido alrededor de Mourinho, volvió al mismo sitio: “Entiendo todas las preguntas que me podáis hacer y todas las cuestiones que tenéis referente a este tema, pero mi única respuesta ante esto va a ser siempre la misma y el futuro es mañana, y es lo que me preocupa, el partido contra el Espanyol, ganar esos tres puntos que para mí son importantes, he dicho durante estos meses que cada partido para mí es la vida en el Real Madrid, porque es como lo entiendo y creo que es lo más importante para mi equipo, para mis jugadores, para el club, es el partido de mañana”.
El partido ante el Espanyol, más importante que el debate del pasillo
Uno de los temas más morbosos era evidente: si el Barça puede ganar LaLiga, si el Madrid puede verse metido en el debate del pasillo, si el Clásico de la siguiente jornada puede llegar con título azulgrana de por medio… Arbeloa no ha picado demasiado. Preguntado por si había una motivación extra para evitar todo eso, lo dejó muy claro: “No, no es mi mayor motivación, mi mayor motivación es ganar los tres puntos porque es lo que necesita el equipo, porque es lo que requiere este escudo, porque es lo que nos hace falta después de como hemos hablado en esta última pregunta de los resultados que no hemos conseguido sacar en las últimas jornadas y esa es mi mayor motivación, encuentro mayor motivación que ganar mañana al Espanyol”.
Traducido: el Madrid no quiere hablar de pasillos. Quiere ganar en Cornellà. Y para el Espanyol, esto también es importante, porque confirma que los blancos no llegan pensando solo en el ruido externo.
Arbeloa admite que el Madrid ha perdido demasiados puntos
El técnico blanco reconoció que el equipo se ha dejado demasiados puntos en partidos que, por nivel y exigencia, el Real Madrid debería haber sacado adelante. Lo explicó así: “Como siempre os he dicho desde que estoy aquí estoy para hablar de los meses o del tiempo que llevo en esta silla y es verdad que hemos dejado de ganar muchos partidos, sobre todo contra rivales que no se deberían escapar los puntos, que son quizás los que más duelen porque nuestros mejores partidos han sido con rivales de nuestra propia entidad, con grandes rivales y hay partidos que el Real Madrid no se puede dejar puntos si quiere pelear por la liga. Está claro que también hay situaciones que para nosotros son difíciles de controlar y que nos están pasando demasiado a menudo, como pasó la semana pasada contra el Betis, como pasó el día del Girona y otros muchos partidos, pero sabiendo que tenemos que pelear contra este tipo de situaciones no quita que nosotros también tenemos mucho que mejorar”.
La autocrítica está ahí, aunque con matices. Arbeloa habla de cosas que no controlan, en clara referencia al malestar arbitral reciente, pero también admite que su equipo debe mejorar. Y eso deja un aviso: el Madrid llega herido, sí, pero también con ganas de corregirse.
Un Madrid joven, con “pecados de juventud”
Otro de los temas fue el carácter del vestuario. Se le preguntó si al equipo le falta liderazgo respecto a otros Madrid con jugadores de mucha personalidad. Arbeloa respondió reconociendo la juventud del grupo, pero defendiendo que hay líderes dentro: “Somos un equipo muy joven y eso lo tienes que ver, la media edad de esta plantilla ya está claro, pero también he hablado muchas veces de grandes jugadores con mucha personalidad y con mucha experiencia que están haciendo una gran labor. Seguro que nos han dado situaciones últimamente en el campo donde tenemos que saber leerlas y manejarlas mejor, pero cuando uno tiene una plantilla joven también se puede notar en tener los pecados de juventud, pero en general creo que hay grandes líderes y jugadores con mucha personalidad también en este equipo”.
Para el Espanyol, esto también tiene lectura. El Madrid tiene talento de sobra, pero no siempre ha gestionado bien ciertos momentos. Si el equipo de Manolo logra llevar el partido a un terreno incómodo, con tensión, duelos y un marcador cerrado, quizá ahí pueda encontrar una grieta.
Arbeloa pide una idea colectiva más clara
En otro bloque, el técnico blanco fue bastante explícito al hablar de lo que le falta al Real Madrid. No quiso quedarse solo en nombres ni en talento individual, sino que habló de estructura: “Bueno, muchas cosas, son muchos partidos y es cierto que los resultados están lejos de lo que debe ser el Real Madrid y te vuelvo a decir, bueno pues contra equipos en los que hoy en día no ganas a nadie bajándote del autobús, pero está claro que la diferencia de nivel entre los jugadores del Real Madrid y los equipos a los que nos enfrentamos está ahí sobre el papel y bueno pues tenemos que mejorar mucho como siempre digo en el plano colectivo, hoy en día yo creo que no nos da incluso con el talento que tenemos para echar el balón al suelo y jugar de manera individual, creo que tenemos que tener una idea colectiva, un plan, una estructura, unos patrones, unos movimientos, saber qué va a hacer el compañero, cómo queremos desorganizar al rival, todo eso bueno pues evidentemente lleva una mentalidad quizá diferente a la que hemos tenido y lo hemos pagado con puntos”.
Esta respuesta es interesante porque desmonta un poco esa idea de que el Madrid solo necesita juntar buenos jugadores y ya está. Arbeloa quiere más orden, más automatismos y más plan. Justo lo que el Espanyol deberá intentar romper si quiere puntuar.
Defensa cerrada a sus jugadores
También fue preguntado por si se siente decepcionado con algún futbolista. Arbeloa fue tajante y protegió al grupo: “No, no, no, claro que no, como tú bien has dicho, los he defendido públicamente y lo seguiré haciendo porque sé que estoy en sus manos, también por lo que me han demostrado día a día, por su compromiso, porque han intentado siempre dar lo mejor de sí mismos y lo que hemos estado intentando trabajar y también porque creo que es lo que tiene que hacerse un entrenador, hemos tenido con la mayoría de ellos una relación bastante franca, hemos hablado mucho en privado también y creo que todo lo que tengamos que resolver entre nosotros es como debe hacerse y aquí, mientras esté en esta silla los defenderé siempre”.
Es un mensaje de vestuario. En una semana con rumores, críticas y debate sobre el futuro, Arbeloa no ha querido abrir ninguna grieta pública. Bastante ruido tiene ya el Madrid como para regalar más.
Gonzalo y Mastantuono, dos jóvenes bajo el foco
El técnico también habló de algunos jóvenes. Sobre Gonzalo, dejó claro que su futuro deberá decidirse entre jugador y club, pero lo elogió bastante: “Son decisiones como siempre que me preguntáis por el futuro de los jugadores que corresponden más al propio jugador y al club y entre los dos tendrán que decidir qué es lo mejor y Gonzalo por supuesto que le conozco muy bien, para mí es un chico con unas capacidades excepcionales muy grandes que seguro que está jugando menos de lo que merece por su trabajo, por el talento que tiene y por lo que podría dar, pero le estoy viendo trabajar muy bien, es un chico muy joven con un gran futuro por delante y animarle a seguir así, a seguir peleando, es un puesto en el que está donde tiene una competencia enorme en el Real Madrid pero bueno, eso no quita para que esté haciendo un gran trabajo y siempre que lo ha necesitado pues ha dado muestras de su nivel”.
Sobre Mastantuono, siguió una línea parecida, destacando su madurez y su mentalidad: “Pues con Mastantuono te vuelvo a contestar lo mismo, pero sí que es cierto que es un chico que está trabajando muy muy bien y seguramente cuando juega tiene ese deseo por demostrar todo lo que lleva dentro, por demostrar al aficionado madridista el jugador que han fichado, es un chico realmente joven que podría estar jugando en el juvenil del club, pero sí que le ves el talento que tiene y luego tiene una grandísima madurez, no parece que tenga 18 años por cómo habla, por cómo se comporta, por lo que puedes hablar con él y me parece un chico con un futuro extraordinario de los que merece la pena, por el talento que tiene, por sus capacidades, por su compromiso, por su mentalidad, creo que en el Real Madrid siempre los jugadores argentinos creo que siempre tiene una gran cabida porque ese temperamento, esa mentalidad ganadora comparten esos valores con lo que es el Real Madrid y bueno pues Franco encarna muy bien lo que debe ser un jugador del Real Madrid y ojalá le podamos disfrutar muchísimos años”.
El Espanyol, con mucho más en juego que el Madrid en la tabla baja
Mientras Arbeloa intenta centrar al Madrid en los tres puntos, el Espanyol vive otra batalla. La de la permanencia. Y ahí el partido tiene un valor enorme. No solo por la clasificación, también por la imagen. El equipo perico necesita competir de verdad, cambiar la cara de los últimos partidos y recordar que en casa ya ha sido capaz de plantar cara a rivales enormes.
El técnico blanco ha hablado del Espanyol con respeto, y eso debería servir también como aviso interno para los de Manolo: el Madrid no viene confiado, no viene relajado y no viene pensando solo en el Clásico. Viene a ganar. Y si el Espanyol quiere sacar algo, tendrá que ganarse cada metro.
Una previa marcada por el respeto, el ruido blanco y la urgencia perica
La rueda de prensa de Arbeloa ha dejado una idea principal: el Real Madrid ve el partido del RCDE Stadium como una cita seria, no como un trámite. El técnico ha evitado el debate del futuro, ha cerrado filas con su vestuario, ha defendido a sus jóvenes y ha reconocido que su equipo necesita mejorar en lo colectivo. Para el Espanyol, la lectura es simple: enfrente habrá un rival tocado, sí, pero con orgullo, talento y necesidad de victoria.
Y eso obliga al Espanyol a hacer algo que lleva semanas sin lograr: competir sin miedo desde el primer minuto.







