Ya está aquí el gran día. El de la primera de las finales que el Espanyol tiene por delante hasta final de temporada. Y sí, se puede intentar suavizar la palabra, pero cuesta bastante. Esta noche el equipo de Manolo González recibe al Levante en el RCDE Stadium en un partido que llega cargado de clasificación, nervios y mucho estado de ánimo. El Espanyol afronta el duelo con solo cuatro puntos de margen sobre el descenso, después de una jornada que ha apretado todavía más la zona baja y que ha dejado al Sevilla marcando la frontera roja con 34 puntos tras caer en el minuto 99 ante Osasuna. Vamos, que si alguien pensaba pasar una noche tranquila, mejor que se busque otro plan.
La jornada deja la zona baja todavía más apretada
La previa del Espanyol – Levante llega después de un fin de semana de esos que obligan a tener la calculadora en la mano y el corazón medio encogido. El Alavés ganó 2-1 al Mallorca y se queda con 36 puntos, mientras que los baleares siguen con 35. El Valencia cogió aire con su 2-1 ante el Girona, subiendo a 39 puntos y dejando a los blanc-i-vermells con 38. El Rayo empató con la Real Sociedad y también alcanza los 39. Y el Elche, que ganó por primera vez fuera de casa esta temporada, hundió un poco más al Oviedo: los ilicitanos se van a 38 puntos y los carbayones se quedan con solo 28. Todo esto deja una foto bastante clara: el Espanyol ya no puede mirar la tabla de reojo, tiene que mirarla de frente.
Francesc Via reconoce un fin de semana complicado tras Vallecas
En este contexto, el programa de hoy de La Grada Ràdio ha sido, lógicamente, una previa en toda regla. Con el Espanyol – Levante como gran tema del día, Francesc Via ha reconocido hasta qué punto le afectó la derrota del jueves en Vallecas. Y no es para menos. Aquel 1-0 ante el Rayo, con el penalti fallado, la ocasión clarísima que no entró y el gol de Camello en el tramo final, dejó al espanyolismo tocado. Via explicó que, como tantos pericos, ha pasado un fin de semana complicado siguiendo el resto de resultados y viendo cómo la tabla se comprimía. La sensación es esa que nadie quiere admitir demasiado fuerte, pero que está ahí: el miedo empieza a asomar.
“Si la afición empieza ya a cagarse, mal vamos”
Via fue muy claro al hablar del papel de la afición esta noche. Admitió que es normal tener miedo viniendo de una dinámica tan mala, porque sería raro no tenerlo. El Espanyol lleva demasiadas semanas sin ganar y eso pesa. Pero también avisó de algo importante: si la grada entra al partido derrotada, el equipo lo va a notar. Lo resumió con una frase directa: “mal vamos. Al final, este tipo de partidos como el de hoy los hemos jugados muchas veces, y no podemos exigir a los jugadores echarle cojones si nosotros vamos derrotados”. La idea es sencilla: el RCDE Stadium no puede empezar el partido como si ya hubiera pasado lo peor. Tiene que empujar antes de que el miedo se siente en la grada.
Un partido emocional, no solo futbolístico
El Espanyol – Levante tiene parte táctica, claro. Habrá que ver el once, si Manolo refuerza la medular, cómo se maneja la presión alta del Levante y qué pasa con las áreas. Pero la sensación del día es que el partido va bastante más allá de todo eso. Es un encuentro emocional, de cabeza, de piernas firmes y de no venirse abajo al primer error. En La Grada Ràdio se insistió en que el Espanyol tiene que demostrar que quiere salvarse, no solo decirlo. Romper esta racha perversa ya no es un deseo bonito: es una necesidad urgente. Porque si gana, el equipo coge aire y el calendario se mira de otra manera. Si no lo hace, el ruido puede ser enorme.

Toca animar primero; luego ya llegará el momento de pedir explicaciones
El mensaje fue bastante claro: esta noche toca estar. Toca que los jugadores se lo dejen todo en el campo y que la afición haga lo de siempre en las noches difíciles, que es empujar aunque el cuerpo pida otra cosa. Luego, cuando se consiga el objetivo o cuando llegue el momento adecuado, la grada podrá pronunciarse sobre todo lo que considere necesario. Sobre la racha, sobre la planificación, sobre los responsables y sobre lo que haga falta. Pero hoy, antes de todo eso, hay un partido que ganar. Y el Espanyol necesita ganar ya. No por estética, no por discurso. Por supervivencia.
Manolo González, antes del Espanyol – Levante: “Lo que menos me preocupa soy yo”
Manolo González afrontó la previa de este Espanyol – Levante con el equipo tocado tras el golpe de Vallecas, pero intentando transmitir una calma que ahora mismo cuesta encontrar en el entorno. El técnico no quiso llamar “final” al partido, aunque sí reconoció que es “un partido muy, muy importante” porque puede dar “mucha tranquilidad y estabilidad, sobre todo a nivel clasificatorio y social”. El Espanyol llega con 15 jornadas sin ganar, sin conocer la victoria en 2026 y con la obligación de convertir el enfado en una reacción real sobre el césped. Manolo admitió que el vestuario quedó “tocado” después del penalti fallado, la ocasión clarísima de Pere Milla y el gol encajado en el 88’, pero quiso agarrarse a que el equipo vuelve a jugar rápido y tiene “muchas ganas” de ofrecer una victoria. También puso mucho peso en la grada: la afición, dijo, será “necesaria, importantísima y vital” para conseguir el objetivo.

El técnico también se apartó del foco personal en plena discusión sobre su continuidad: “lo que menos me preocupa soy yo”, insistiendo en que el club está por encima de cualquier nombre. Para Manolo, el problema no es de miedo, sino de “frustración, enfado y rabia”, y ahí estará una de las claves del lunes: jugar con personalidad, no esconderse y saber gestionar el componente emocional de una noche enorme. Sobre el Levante, avisó de sus transiciones y de la necesidad de “atacar con sentido” y estar bien colocados tras pérdida. Y aunque reconoció que la segunda vuelta está siendo “anómala y rara”, defendió que el Espanyol ha competido casi siempre y que, en su opinión, merecía “al menos diez puntos más”. Ahora ya no hay demasiado margen para discursos: toca acertar el plan, ejecutarlo bien y ganar.
El Espanyol B cae goleado ante el Valencia Mestalla y cerrará la temporada jugando por la dignidad
Con Carlos Martínez también se ha repasado la actualidad del Espanyol B, en un fin de semana en el que el Femenino no tuvo partido. El filial perico cayó goleado ante el Valencia Mestalla por 3-0, un resultado que deja una sensación bastante pobre y que, visto lo visto, parece confirmar que los jugadores de Raúl Jardiel ya han desconectado antes de tiempo. Hubo muy poca cosa salvable en una tarde gris, de esas que hacen larga la recta final de curso. El próximo domingo, el Espanyol B cerrará la temporada ante el Atlético Baleares, en un duelo en el que ninguno de los dos equipos se juega nada más allá de la dignidad y de acabar con una imagen algo más decente.

Rai Amado deja los datos a un lado: hoy solo importa ganar
Rai Amado pasó por La opinión del día con un mensaje muy claro antes del Espanyol – Levante. Esta vez no quiso tirar de números, ni de dibujos tácticos, ni de análisis largo. Nada de eso. Lo dijo tal cual, como quien ya no está para rodeos: “Hoy no traigo estadísticas, no traigo gráficos, no traigo mapas de calor, no traigo alineaciones, no traigo imágenes. Hoy tenemos que ganar, y ganaremos. El resto es bastante igual, solo quiero ganar”. Y seguramente ahí está el resumen emocional de todo el espanyolismo ahora mismo. Porque después de tantas semanas sin celebrar una victoria, después de tantos golpes raros, penaltis fallados, finales crueles y caras largas, la afición ya no necesita explicaciones bonitas: necesita tres puntos.

“Necesito volver a celebrar una victoria del Espanyol”
Rai no escondió la decepción por una segunda vuelta que ha sido durísima para el Espanyol. La llamó directamente “una cagada histórica”, sin suavizarlo demasiado, porque tampoco tiene mucho sentido hacer ver que no pasa nada. Pero justo ahí quiso marcar una frontera: una cosa es el análisis, que llegará, y otra muy distinta es lo que toca hacer hoy. “Necesito volver a celebrar una victoria del Espanyol creo que es un pensamiento compartido de todos los pericos y todas las pericas. Se ha acabado de una vez esta racha. Necesitamos ganar”. La frase pega porque no habla solo de clasificación. Habla de cansancio, de rabia, de esa necesidad casi física de volver a irte a dormir con una alegría perica. Hoy ganar no sería solo sumar: sería respirar.
La palabra ya es supervivencia
El discurso de Rai fue directo porque el momento también lo es. Ya no estamos en una fase de mirar hacia arriba, ni de hacer cuentas bonitas, ni de pensar que la mala racha se arreglará sola. La realidad es bastante más seca. “Sabemos la situación, el contexto. Yo también estoy decepcionado. Creo que ha sido una cagada histórica esta segunda vuelta, pero todo esto hoy no nos suma. Hoy solo suma ganar, sobrevivir, porque ahora ya estamos hablando de supervivencia, de evitar un descenso”. Y duele leerlo así, pero es lo que hay. El Espanyol llega al partido ante el Levante con cuatro puntos sobre el descenso y con una presión enorme encima, así que no hay demasiado margen para hacerse trampas. Hoy va de competir, ganar y cortar el miedo antes de que el miedo mande demasiado.
“Jugadores convencidos, jugadores valientes”
Una de las partes más potentes de su intervención fue cuando pidió personalidad. No nombres concretos, no sistemas, no si doble punta o tres medios. Pidió cabeza y carácter. “Estoy 100% convencido. Lo repito constantemente, pero estoy convencido. Y es lo único que me importa hoy, que es ganar. Jugadores convencidos, jugadores valientes, jugadores a los que no tiemblen las piernas. Míster convencido, sí”. Es una exigencia muy simple, pero enorme. Porque el RCDE Stadium puede perdonar un error, puede perdonar una mala decisión, incluso puede entender un mal rato de juego. Lo que no puede aceptar esta noche es un equipo encogido. No ante el Levante. No en casa. No con la temporada empezando a ponerse tan fea.
La afición, otra vez al rescate
Rai también apeló a la grada, como casi siempre pasa en los momentos delicados del Espanyol. Porque si algo ha demostrado la afición perica es que está incluso cuando el equipo le da pocas razones para estar. “Afición animando desde la previa, durante todo el partido, hasta que termine. Y así todos los partidos que quedan hasta el final de la temporada”. No pidió silencio crítico para siempre ni una amnesia colectiva. Al contrario. Dejó claro que luego ya habrá tiempo para todo: “Después ya tendremos tiempo de protestar, de quejarnos, de pedir dimisiones, de pedir jugadores fuera, jugadores adentro. Pero ahora nos centraremos en lo que tenemos, que ya es suficiente”. Primero salvar al equipo. Luego ya se pasará factura a quien toque.
“Los pericos y las pericas están en los buenos momentos, pero sobre todo en los duros”
El cierre fue casi una arenga. De esas que no necesitan música épica de fondo porque ya salen solas. “Estoy convencido que la afición, como siempre, responderá. Porque los pericos y las pericas están en los buenos momentos, pero sobre todo en los duros. Y que hoy, lo repito, ganaremos. Así que nada, a por los tres puntos, a acabar esta racha nefasta que yo no recuerdo. Y a respirar, que ya nos toca y nos lo merecemos”. Y sí, seguramente esa última frase es la que mejor queda en la cabeza: “a respirar, que ya nos toca y nos lo merecemos”. Porque el Espanyol no juega solo para cortar una racha. Juega para devolverle un poco de calma a una gente que lleva demasiados meses tragando nervios.