Monchi da la cara por el cese de Manolo González, defiende las formas y explica su apuesta por Eder Sarabia: «Creo que es el entrenador idóneo para la plantilla que tenemos»

29 de octubre de 2026
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Resumen: Monchi ha comparecido este jueves ante los medios en el RCDE Stadium para dar explicaciones sobre el momento que atraviesa el Espanyol, marcado por el despido de Manolo González y la llegada de Eder Sarabia. El director general deportivo ha asegurado que la destitución se decidió después de la eliminación copera en Sestao, ha defendido con firmeza las formas empleadas para comunicarla y ha reconocido que prescindir de un entrenador supone también un fracaso personal. Ha insistido en que no se arrepiente de haber mantenido a Manolo el pasado verano y ha explicado por qué considera a Sarabia el técnico adecuado para recuperar al equipo y construir un proyecto con una identidad futbolística definida. También ha asumido su responsabilidad por los malos resultados, ha pedido más a los jugadores y ha aclarado la situación de Sergio García, las sanciones de Sarabia y los posibles movimientos del mercado de invierno.

Cinco puntos clave

• El cese se decidió en Sestao: Monchi asegura que la eliminación copera precipitó una decisión que todavía no estaba tomada tras la derrota en Santander.

• Defiende las formas del despido: considera que comunicarlo inmediatamente fue más honesto que mantener conversaciones sobre el futuro con Manolo.

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• Sarabia era su primera opción: cree que su propuesta encaja con la plantilla y que hay tiempo para implantar una nueva identidad futbolística.

• Asume la responsabilidad: se declara culpable de la situación deportiva y reclama a los futbolistas que hagan autocrítica y mejoren su rendimiento.

• Sergio García dirigirá en Villarreal: Sarabia cumplirá su sanción ante el Villarreal y el Deportivo, y podrá sentarse en el banquillo frente al Athletic.

Monchi comparece en el momento más delicado desde su llegada al Espanyol

Había muchas preguntas pendientes y este jueves tocaba responderlas. Monchi ha comparecido ante los medios de comunicación en el RCDE Stadium en un momento especialmente complicado para el Espanyol, con el equipo en puestos de descenso, una racha de un punto de los últimos quince posibles y la eliminación de la Copa del Rey frente al Sestao River todavía muy reciente. A todo eso hay que añadir el despido de Manolo González, comunicado en tierras vascas después de aquella derrota por 4-3, y la contratación de Eder Sarabia, el hombre elegido para intentar sacar al equipo de una situación que empieza a ser preocupante. El director general deportivo tenía que explicar muchas cosas: por qué había esperado hasta ahora para cambiar de entrenador, si considera que las formas fueron las adecuadas, qué ha visto en Sarabia para apostar por un perfil futbolístico diferente y, sobre todo, qué responsabilidad asume él mismo en una crisis que no puede achacarse únicamente al técnico destituido. Monchi ha respondido extensamente, ha defendido sus decisiones y también ha reconocido errores y responsabilidades, aunque se ha mostrado especialmente firme al abordar la polémica por la despedida de Manolo. Antes de entrar en estas cuestiones, ha pedido guardar un minuto de silencio por las víctimas del accidente ferroviario de ayer, que ha acabado con una sentida ovación en honor a las víctimas.

Monchi explica el despido de Manolo González: los resultados y la eliminación ante el Sestao

La primera gran cuestión de la rueda de prensa ha sido, como era de esperar, la salida de Manolo González y el momento en que se tomó la decisión de prescindir de sus servicios. Monchi ha querido empezar dejando claro su reconocimiento al entrenador gallego, tanto por su trayectoria profesional como por la relación personal que habían construido durante estos meses. «Sólo tengo palabras de agradecimiento no solo al profesional, sino también a la persona», ha afirmado. Para justificar el cambio, el director deportivo ha recurrido al argumento que suele terminar decidiendo el futuro de cualquier entrenador: los resultados. «Desgraciadamente, los resultados no estaban acompañando», ha reconocido, antes de explicar que desde la dirección deportiva habían tratado de sostener al técnico todo lo posible. «Hemos intentado darle la máxima confianza, el máximo apoyo, el máximo cariño para intentar que esos resultados cambiaran y, desgraciadamente, no han cambiado». Monchi ha precisado que la decisión definitiva se tomó después del encuentro de Copa en Sestao, cuando el Espanyol cayó eliminado ante un rival de Segunda Federación que le hizo cuatro goles. Una derrota que, según su explicación, terminó por agotar el margen de confianza. «La decisión de César a Manolo se toma justo cuando termina el partido de Sestao», ha afirmado en una de sus respuestas, utilizando una expresión que en la transcripción corresponde a su explicación sobre el cese. También ha insistido en que antes de aquella noche no existía una decisión cerrada, aunque los resultados acumulados ante Elche, Málaga o Racing de Santander habían ido aumentando las dudas. «Pero la decisión de prescindir de él, se toma después del partido de Sestao, porque creo que era ya el momento donde había difícilmente, por todo lo que se genera con esa eliminación, posibilidad de poder retomar el tema». Su versión, por tanto, es que la eliminación copera terminó de precipitar un desenlace que llevaba semanas sobrevolando al equipo.

Monchi defiende las formas del cese de Manolo: por qué decidió comunicárselo antes de regresar a Barcelona

Si había un asunto incómodo para Monchi era la manera en que se produjo la despedida de Manolo González. El entrenador fue informado de su destitución cuando el equipo todavía estaba en tierras vascas, y tuvo que realizar el viaje de regreso con sus ya antiguos compañeros. Una decisión que ha generado críticas por considerar que no era la forma más adecuada de despedir a alguien que había conseguido el ascenso y dos permanencias en Primera. Monchi ha rechazado que se actuara con falta de educación y ha explicado que la conversación se produjo en el vestuario, en un ambiente que ha definido como cariñoso y afectuoso. «Yo he leído y he escuchado a algunos de vosotros decir que ha sido de poca educación», ha señalado, para añadir: «Ya digo yo que educación tengo mucha e intento siempre llevarlo a cabo». Según su relato, las otras opciones eran esperar a llegar a Barcelona o incluso comunicar el cese al día siguiente en la Ciudad Deportiva. Pero considera que cualquiera de esas alternativas también habría podido resultar dolorosa para Manolo, que mientras tanto habría seguido pensando y trabajando en el siguiente partido. «Cuando uno comunica una noticia tan desagradable como esa, difícilmente se puede encontrar un momento bueno», ha reflexionado. La discusión ha subido de intensidad cuando Quique Iglesias, de Esports COPE, le ha planteado que el problema no era tanto cuándo se lo dijo al entrenador como el hecho de que regresara con la expedición ya destituido. Monchi ha insistido en su criterio y ha argumentado que habría sido peor mantener conversaciones sobre el Villarreal-Espanyol sabiendo que el técnico no continuaría. «Creo que eso era más injusto. Pero tú tienes una opinión, yo tengo otra y no nos vamos a poner de acuerdo», ha concluido. El director deportivo también ha revelado que el club ofreció a Manolo González la posibilidad de comparecer ante los medios para despedirse y dar sus explicaciones, una opción que el gallego rechazó. «A Manolo se le ha ofrecido la posibilidad de estar aquí sentado y lo ha rechazado», ha asegurado. Monchi mantiene, en definitiva, que se actuó con respeto y honestidad, aunque eso no haya evitado que buena parte del espanyolismo siga viendo las formas como uno de los aspectos más dolorosos de esta despedida.

Monchi no se arrepiente de haber mantenido a Manolo González el pasado verano

Desde La Grada Ràdio, Francesc Via ha preguntado directamente a Monchi si, visto lo sucedido, considera que debería haber destituido a Manolo antes, aprovechando el parón de tres semanas o incluso al terminar la pasada temporada. La respuesta del director deportivo ha sido tajante: no se arrepiente de haber apostado por la continuidad del gallego. Monchi ha defendido que cuando llegó al Espanyol creía sinceramente que Manolo era el entrenador adecuado para encabezar el nuevo proyecto. «No, yo, Francesc, la confianza en Manolo ha sido total y la ilusión mía, de verdad que lo digo de corazón, la gana mía de que Manolo fuera el conductor de este proyecto que yo también he comenzado, en el tiempo eran totales», ha explicado. Aunque ha admitido que los resultados no estaban siendo buenos, tanto en el inicio de esta temporada como en el tramo final de la anterior, ha recordado que el mismo entrenador había demostrado anteriormente su capacidad para sacar adelante situaciones complicadas. El ascenso, la primera permanencia y otros momentos positivos de su etapa eran argumentos a los que seguía agarrándose para confiar en una reacción. «Manolo aquí en el Espanyol ha sido exitoso», ha reconocido, antes de admitir que ni siquiera los técnicos que han conseguido grandes resultados están libres de sufrir un final de ciclo complicado. Monchi también ha insistido en que no es partidario de cambiar entrenadores precipitadamente y que, en su manera de entender la dirección deportiva, una destitución supone reconocer que algo ha fallado en el propio proyecto. «me cuesta mucho trabajo prescindir de entrenadores, me cuesta muchísimo trabajo porque creo que primero es un fracaso mío, personal», ha afirmado. Y cuando Javier de Haro le ha preguntado si se arrepentía de haber mantenido a Manolo después de la pasada temporada, ha vuelto a rechazarlo: «No, yo no me arrepiento absolutamente de nada, porque sería ventajista decir que ahora». Para Monchi, aquella decisión era la correcta con la información que tenía en ese momento, aunque el tiempo y los resultados hayan terminado llevando el proyecto por otro camino.

Eder Sarabia, la primera opción de Monchi para cambiar el rumbo del Espanyol

Una vez explicada la salida de Manolo, tocaba abordar la otra gran decisión de la semana: la contratación de Eder Sarabia, un entrenador que llega con una propuesta de juego muy definida y con el reto de sacar al Espanyol del descenso. Monchi ha defendido que el exentrenador del Elche reúne las condiciones que buscaba la dirección deportiva y ha explicado que su elección no responde únicamente a la urgencia de sumar puntos. «Evidentemente creo que es el entrenador idóneo para la plantilla que tenemos y para conseguir revertir los resultados», ha asegurado. También ha reconocido que Sarabia necesitará un periodo de adaptación para trasladar su manera de jugar al equipo, aunque considera que todavía hay margen suficiente para trabajar. «sé que Eder, por su forma de jugar, necesita a lo mejor más tiempo que otro entrenador», ha admitido. Su argumento es que el Espanyol está en la décima jornada, quedan 28 partidos y todavía puede pensar en algo más que una simple reacción de emergencia. «No estamos desahuciados ni mucho menos», ha insistido. Monchi ha explicado que la dirección deportiva tenía una lista reducida de candidatos, pero que Sarabia ocupaba el primer lugar. «como la primera opción nos dijo que sí, pues mucho mejor», ha resumido. Tampoco ha querido revelar qué otros entrenadores formaban parte de esa selección. En cualquier caso, ha defendido que la elección se hizo atendiendo a criterios deportivos, valorando tanto la situación actual como la posibilidad de construir una identidad reconocible a medio plazo. Primero toca salir del descenso, pero Monchi quiere que el Espanyol de Sarabia tenga una idea de fútbol que permita crecer al proyecto durante las próximas temporadas.

¿Tiene el Espanyol jugadores para el fútbol de Sarabia? Monchi defiende la calidad de la plantilla

Una de las preguntas más interesantes de la comparecencia ha sido la que plantea seguramente una parte importante de la afición perica: ¿está preparada la plantilla actual para jugar al fútbol que propone Eder Sarabia? El nuevo entrenador ha construido buena parte de su trayectoria alrededor de la posesión, la salida de balón y la búsqueda de superioridades mediante el pase, mientras que el Espanyol de los últimos meses ha mostrado muchas dificultades precisamente en esas facetas. Monchi ha defendido que los futbolistas tienen condiciones para adaptarse y que la clave estará en cómo se estructure el equipo. Ha recordado que el rendimiento de un jugador puede cambiar mucho dependiendo de las funciones que le pida el entrenador y de los espacios en los que tenga que intervenir. «Pues en intentar tener el balón», ha respondido cuando se le ha preguntado por la principal característica del juego de Sarabia. A continuación ha mencionado a futbolistas como Hartman, Riedel, Edu Expósito, Pol Lozano y Javi Hernández para argumentar que existe calidad técnica suficiente. También ha recurrido a un ejemplo bastante gráfico sobre las distancias de los pases: «Pero evidentemente si tú tienes que dar un pase a 30 metros, ¿eres capaz de darlo? ¿A 2 metros? Posiblemente sí». Su planteamiento es que una organización diferente puede permitir que futbolistas que ahora parecen incómodos con el balón encuentren soluciones más sencillas. Ha insistido en que la plantilla fue analizada por la dirección deportiva antes de elegir al entrenador y que el propio Sarabia también valoró sus características antes de aceptar. Monchi se muestra convencido de que hay mimbres suficientes para poner en práctica la propuesta del nuevo técnico, aunque el verdadero examen será comprobarlo sobre el terreno de juego.

Monchi quiere un Espanyol con identidad propia, pero admite que primero hay que salir del descenso

El director general deportivo ha explicado que la apuesta por Sarabia responde también a una idea de club que pretende desarrollar desde su llegada. No quiere limitar el cambio de entrenador a encontrar a alguien que consiga unas cuantas victorias y permita respirar en la clasificación. Su intención es que el Espanyol tenga una filosofía de juego reconocible y que esa manera de competir sirva como base para las próximas temporadas. Eso sí, ha reconocido que el primer objetivo es mucho más urgente. «El primer plazo es salir de la zona donde estamos», ha asegurado. A partir de ahí, cree que se puede empezar a construir algo que vaya más allá de la permanencia. «creo que tenemos primero que solucionar, apagar un fuego importante, pero luego a partir de ahí intentar ir poniendo bases no solo de presente, sino también de medio y largo plazo», ha explicado. Monchi también ha rechazado que el cambio entre Manolo y Sarabia sea tan radical como puede parecer desde fuera. «Yo no lo considero tan radical, pero podríamos ponernos con una pizarra y analizar cómo juega Manolo o cómo juega Eder. No creo que sea tan radical», ha argumentado. Para él, lo importante es que el nuevo técnico pueda implantar su idea y que los futbolistas se identifiquen con ella. «De lo que más hemos hablado es de intentar que el Espanyol de Eder sea un equipo reconocible con respecto a lo que él quiere que sea en su equipo». Una declaración de intenciones que suena bien sobre el papel, pero que llega en un momento en el que el espanyolismo tiene motivos para exigir resultados antes que grandes discursos sobre el futuro. El propio Monchi lo sabe y ha insistido en que la prioridad inmediata es empezar a sumar puntos.

Monchi responde a las dudas por el pasado de Sarabia y su relación con el sentimiento perico

La elección de Eder Sarabia también ha despertado recelos por cuestiones que van más allá de su propuesta futbolística. Su pasado en el entorno del Barça, determinadas declaraciones y algunos episodios de su carrera han provocado que una parte de la afición del Espanyol reciba su nombramiento con bastante desconfianza. Monchi ha diferenciado entre las dudas deportivas y las que tienen que ver con aspectos personales o sentimentales. «Si dudan por el tema deportivo, pues le intentaría convencer de manera deportiva, con argumentos deportivos. Si dudan por otro tema, pues ya ahí tengo menos argumentos, porque ya es una parte mucho más subjetiva», ha explicado. El director deportivo ha insistido en que, desde sus primeras conversaciones, Sarabia le ha transmitido ilusión, ganas de trabajar y una implicación muy importante con el nuevo proyecto. Según su relato, el técnico ya está viendo partidos del Espanyol y trabajando con sus colaboradores para preparar su llegada. Monchi ha destacado también la presencia del exjugador perico Álvaro González en el nuevo cuerpo técnico, al que ha definido como un magnífico espanyolista. Otra pregunta ha abordado si Sarabia podrá ejercer el papel de portavoz del sentimiento perico que había asumido Manolo González durante su etapa. Y aquí Monchi ha sido bastante claro: «Yo creo que el entrenador de un equipo tiene que ser entrenador, en primer lugar, fundamentalmente». Ha explicado que no pretende exigirle que represente emocionalmente al espanyolismo del mismo modo que lo hacía su antecesor. «Yo traigo a Eder para que consiga resultados», ha afirmado, antes de añadir que, si el nuevo técnico acaba conectando con la afición, será una buena noticia. También considera que Sarabia ha madurado como entrenador y como persona durante los últimos años. Para Monchi, lo que debe decidir si la elección es acertada no es su pasado, sino lo que sea capaz de conseguir con el Espanyol.

Monchi aclara la sanción de Eder Sarabia: debutará en el banquillo frente al Athletic

Otra de las cuestiones que había que aclarar era cuándo podrá sentarse Eder Sarabia en el banquillo del Espanyol. El técnico arrastra dos partidos de sanción de su anterior etapa en el Elche, lo que impedirá que dirija desde la zona técnica los dos próximos compromisos ligueros. Monchi ha explicado que Sarabia ya está inscrito en la Federación y en LaLiga como entrenador del Espanyol, por lo que empezará a cumplir esa sanción en el encuentro de este viernes frente al Villarreal. El segundo partido será el del Deportivo, correspondiente a la jornada siguiente. «Evidentemente, el primer partido donde se sentará Eder en la Liga será en Bilbao», ha confirmado, en referencia a la visita al Athletic Club. Hasta entonces, el cuerpo técnico tendrá que organizarse para gestionar los encuentros sin que el nuevo entrenador pueda ocupar su lugar habitual en el banquillo. Monchi ha reconocido que la implantación completa de la propuesta de Sarabia necesitará tiempo y que, mientras tanto, lo más importante será preparar planes de partido que permitan competir desde el primer momento. También ha destacado que el próximo parón del campeonato puede ofrecer al nuevo entrenador un periodo de trabajo especialmente útil para empezar a aplicar sus conceptos. La intención es reducir al máximo los tiempos de adaptación, porque la situación clasificatoria no permite esperar demasiado.

Sergio García dirigirá al Espanyol en Villarreal, pero Monchi no quiere precipitar su carrera

La llegada de Sarabia ha colocado a Sergio García en una situación bastante particular. El entrenador del Espanyol B será el encargado de dirigir al primer equipo este viernes en Villarreal, después de asumir provisionalmente las riendas del vestuario tras la salida de Manolo González. Monchi ha tenido palabras de reconocimiento para el exdelantero perico, destacando tanto su trabajo en el filial como la predisposición que mostró cuando el club le pidió que ayudara en un momento complicado. Pero también ha explicado que no consideró adecuado ofrecerle ahora la responsabilidad del primer equipo a largo plazo. «Ahora mismo yo creo que Sergio tiene que ir quemando etapas», ha afirmado. El director deportivo considera que Sergio tiene potencial para llegar a dirigir al primer equipo en el futuro, pero cree que adelantar ese paso podría resultar perjudicial para su evolución. «Estamos muy contentos, muy satisfechos con él. Súper satisfechos con lo que está haciendo, no solo en cuanto a resultados, sino en cuanto a trabajo», ha insistido. De cara al encuentro frente al Deportivo, Monchi ha evitado concretar quién asumirá la dirección desde la banda. Ha explicado que, una vez pase el partido de Villarreal, se reunirá con Sarabia para decidir cómo organizar el trabajo y la presencia de sus ayudantes durante la sanción. «Sergio García va a ser el entrenador mañana en Villarreal. A partir de ahí, nos sentemos a sentar con Eder para ver cómo quiere estructurar la semana», ha explicado. El nuevo técnico viajará a Castellón para presenciar el encuentro y empezar a conocer de cerca la dinámica del equipo. Mientras tanto, Sergio tendrá la oportunidad de estrenarse en Primera División como entrenador, aunque sea de manera provisional y en un contexto bastante complicado.

Monchi asume su responsabilidad por la crisis: no culpa únicamente a Manolo González

Uno de los momentos más importantes de la comparecencia ha llegado cuando se ha preguntado a Monchi por las responsabilidades de la plantilla. El equipo acumula malos resultados, varios futbolistas están rindiendo por debajo de lo esperado y la sensación es que la destitución de Manolo González no puede servir para que todo el mundo pase página como si nada hubiera ocurrido. Monchi ha empezado señalándose a sí mismo antes de hablar de los jugadores. «Lo primero que hay que reclamarle es el que está hablando ahora mismo, que es el director deportivo, que es el que es el máximo responsable, con lo cual yo me siento culpable de la situación actual, porque soy el máximo responsable», ha reconocido. Una afirmación importante, porque hasta ahora buena parte de la presión se había concentrado sobre la figura del entrenador. El máximo responsable deportivo ha admitido que él también debe mejorar y que la situación exige una reacción colectiva. «Todos, y yo el primero, posiblemente tenemos que dar más», ha señalado. También ha explicado que ya ha mantenido conversaciones con los capitanes y con el conjunto de la plantilla, y que seguirá haciéndolo para transmitir apoyo, pero también exigencia. «ellos también tienen culpabilidad y tienen que hacer autoexamen, analizar en qué nos están dando y dar un paso adelante», ha afirmado. En cuanto al rendimiento de los fichajes, ha evitado establecer diferencias entre los recién llegados y quienes ya estaban en el club. Considera que el nivel individual está siendo parecido al del conjunto y que nadie está ofreciendo un rendimiento especialmente destacado. «No estamos rindiendo bien, no estamos finos, no hay rendimientos generales ni individuales que estén muy por encima de sus posibilidades», ha reconocido. También ha explicado que la dirección deportiva pasa muchas horas en la Ciudad Deportiva intentando recuperar la confianza de los futbolistas. Pero una cosa está clara: con Manolo fuera, la responsabilidad de reaccionar recae ahora todavía más directamente sobre los jugadores y quienes han confeccionado la plantilla.

El mercado de invierno del Espanyol: Monchi no descarta fichajes, pero quiere escuchar primero a Sarabia

La llegada de un entrenador con una propuesta de juego diferente plantea otra cuestión: si la plantilla del Espanyol necesitará refuerzos en el mercado de invierno para adaptarse a las exigencias de Sarabia. Monchi ha evitado comprometerse con fichajes concretos y ha pedido tiempo para que el nuevo técnico conozca a sus futbolistas. Cree que antes de hablar de incorporaciones hay que valorar qué jugadores pueden mejorar con un sistema distinto y qué carencias siguen existiendo una vez se aplique la nueva idea de juego. «A día de hoy, creo que Eder lo primero que va a hacer es analizar la plantilla, porque al final, cuando tú ves a un equipo que no es tuyo, lo ves de una manera distinta, cuando ya es tuyo», ha explicado. También ha recordado que todavía quedan dos meses para que se abra el mercado y muchos partidos por disputar, por lo que las necesidades pueden cambiar. Eso no significa que la dirección deportiva esté parada. Monchi ha asegurado que se sigue trabajando en posibles operaciones para tener el mercado analizado cuando llegue el momento de tomar decisiones. «La dirección deportiva está trabajando con celeridad para poder tener examinado el mercado y ver si hay posibilidades que se acorde a lo que pueda necesitar Eder», ha señalado. En definitiva, no ha anunciado refuerzos ni ha descartado acudir al mercado. Todo dependerá de lo que Sarabia encuentre cuando empiece a trabajar con el equipo y de las conclusiones que saque sobre las posibilidades reales de la plantilla. La apuesta inicial, al menos según Monchi, es recuperar el rendimiento de los jugadores actuales antes de buscar soluciones fuera.

Monchi reconoce el desgaste personal de la situación y el dolor por despedir a Manolo

La rueda de prensa también ha dejado una faceta más personal del director general deportivo. Preguntado por cómo está viviendo este momento, Monchi ha reconocido que 2026 está siendo un año especialmente complicado para él, con circunstancias personales difíciles a las que ahora se suma la obligación de tomar una decisión tan dolorosa como despedir a un entrenador con el que había establecido una relación cercana. «El año 2026 no está siendo mi mejor año, evidentemente a nivel personal, con lo cual gestionar una destitución es un plus más a esa serie de problemas que este año desgraciadamente me están llegando», ha confesado. También ha explicado que intenta separar esa parte emocional de las responsabilidades que tiene como director deportivo, aunque reconoce que no resulta sencillo. «Lo gestiono desde el dolor, lo he dicho anteriormente, la pena, la sensación de frustración, pero también desde la profesionalidad que se me exige», ha señalado. Sobre la despedida de Manolo, ha asegurado que la conversación fue dura y que el viaje de regreso desde el País Vasco tampoco resultó agradable. Ha explicado que después del cese no volvieron a hablar durante el trayecto y que al día siguiente sí mantuvieron una conversación en la Ciudad Deportiva. Monchi también ha querido dejar espacio al entrenador para que pudiera asimilar la situación junto a sus familiares y personas cercanas. «No hablamos más. Ayer por la mañana sí estuvimos hablando un rato en la ciudad deportiva. Pero evidentemente yo dejé su espacio», ha explicado. Y ha terminado reconociendo que la despedida también le afectó emocionalmente: «yo no venía muy feliz en el avión de vuelta, ni mucho menos». Un relato con el que ha tratado de transmitir que la decisión no fue agradable para nadie, aunque eso no cambie el desenlace ni las críticas que ha generado la manera de gestionarlo.

Monchi insiste en que el Espanyol todavía tiene tiempo para reaccionar, pero el Villarreal ya espera

Después de una comparecencia larga, marcada por las preguntas sobre Manolo González y Eder Sarabia, Monchi ha querido terminar mirando al compromiso inmediato del Espanyol frente al Villarreal. El equipo visita este viernes el Estadio de la Cerámica con Sergio García en el banquillo, en una situación clasificatoria muy delicada y con la necesidad de poner fin a una racha que ha llevado al conjunto blanquiazul hasta los puestos de descenso. El director deportivo ha insistido varias veces en que todavía quedan 28 jornadas y que, pese a la gravedad del momento, no considera que la temporada esté perdida. Pero también ha reconocido que el primer objetivo es salir cuanto antes de la zona baja y recuperar la confianza de una plantilla que está acusando el peso de los malos resultados. La llegada de Sarabia representa una apuesta por un cambio de rumbo y por una idea futbolística diferente, aunque será el tiempo quien determine si Monchi ha acertado con su elección. De momento, el director deportivo ha defendido sus decisiones, ha aceptado su parte de responsabilidad y ha dejado claro que la plantilla también tiene que responder. «La prioridad, ahora mismo, es el partido de mañana», ha recordado al final de la comparecencia. Y ha insistido en el valor de los puntos en juego, independientemente de que todavía esté pendiente la incorporación completa del nuevo cuerpo técnico. «Que nadie se le olvide que nos jugamos tres puntos que son igual de importantes que los del Depor, que los del Athletic de Bilbao». El mensaje es claro: ya no está Manolo González, Sarabia acaba de llegar y Monchi ha dado sus explicaciones. Ahora falta lo más difícil, que el equipo empiece a ganar. Porque por muchas respuestas que se den ante los micrófonos, el Espanyol sigue necesitando encontrarlas sobre el césped.