
Resumen: Lluc Castell, una de las jóvenes promesas que dejaron el Espanyol el pasado verano, ha repasado en una entrevista concedida a Álvaro de Grado, de Relevo, cómo está viviendo sus primeros meses en el Burnley. El atacante, que debutó en Primera División con Manolo González antes de marcharse a Inglaterra, reconoce que no tuvo dudas cuando apareció la oportunidad de cumplir uno de sus grandes sueños. Guarda un cariño especial al Espanyol, recuerda con agradecimiento a Manolo y confía en encontrar pronto su sitio en el primer equipo inglés, pese a que hasta ahora sus oportunidades están siendo escasas.
Cinco puntos clave
• Una decisión inmediata: Lluc Castell aceptó la propuesta del Burnley sin pensárselo porque siempre había soñado con jugar en Inglaterra.
• Su debut con el Espanyol: recuerda con emoción los minutos que disputó ante la Real Sociedad en la última jornada de la pasada Liga.
• Gratitud hacia Manolo González: destaca la confianza y los consejos del técnico, que le ayudaron a afrontar su estreno en Primera.
• Una salida entre clubes de Pace: el vínculo empresarial entre Espanyol y Burnley abrió el camino para su fichaje por el conjunto inglés.
• Esperando su oportunidad: todavía no ha debutado en la Championship, pero trabaja para ganarse minutos y acercarse a la Premier League.
Del Espanyol al Burnley: Lluc Castell no tuvo dudas cuando llegó la llamada de Inglaterra
Hay decisiones que pueden cambiar la carrera de un futbolista en cuestión de días. Y eso es justamente lo que le pasó a Lluc Castell, el joven atacante formado durante cuatro temporadas en la cantera del Espanyol que el pasado verano hizo las maletas rumbo al Burnley. Venía de vivir uno de los momentos más especiales de su trayectoria, su debut en Primera División con la camiseta blanquiazul, cuando apareció una posibilidad que llevaba tiempo imaginando: jugar en Inglaterra. En una entrevista concedida a Álvaro de Grado para Relevo, Castell explica que la propuesta le llegó cuando estaba en Barcelona y que tuvo claro desde el principio qué quería hacer. «Me dijeron que el Burnley estaba interesado, que me querían», recuerda. Su respuesta fue inmediata: «No tuve dudas, dije que sí en el primer momento, jugar en el fútbol inglés era un sueño para mí». Y así, casi sin tiempo para asimilar todo lo vivido con el primer equipo perico, cambió Barcelona por Burnley, una localidad del norte de Inglaterra conocida por su clima gris y lluvioso. Un cambio importante para un futbolista que todavía está empezando, pero que vio en esa llamada una puerta abierta para seguir creciendo.
El recuerdo de su debut con el Espanyol ante la Real Sociedad
Antes de poner rumbo a Inglaterra, Lluc Castell había conseguido algo que llevaba años persiguiendo: estrenarse en Primera División con el Espanyol. Ocurrió en la última jornada de la temporada 2025-26, frente a la Real Sociedad, cuando el conjunto blanquiazul ya había asegurado la permanencia. El joven atacante llevaba varias semanas entrando en las convocatorias de Manolo González, aunque era consciente de que, con el equipo jugándose la salvación, sus opciones de tener minutos eran muy pequeñas. «Llevaba siete convocatorias seguidas con el primer equipo, pero se estaban jugando la salvación… Yo sabía que en esos era muy complicado poder entrar. Pero en el último ya nos habíamos salvado y yo sospechaba que podía entrar», explica. Y finalmente llegó ese momento que tantos chicos de la cantera esperan durante años. Después de competir habitualmente con el filial en Segunda RFEF, Castell pudo pisar un campo de Primera con la camiseta del Espanyol. Fueron pocos minutos, pero suficientes para cerrar una etapa con un recuerdo que difícilmente olvidará. En la entrevista también habla de sus características como futbolista, describiéndose como un atacante al que le gusta recibir entre líneas, girarse, encarar y sacar partido de su explosividad en los primeros metros. Un perfil ofensivo que ahora trata de abrirse camino en un fútbol muy diferente al que conocía.
Manolo González, una figura clave para Lluc Castell: confianza y un consejo antes de debutar
Uno de los momentos más interesantes de la entrevista llega cuando Lluc Castell habla de Manolo González, el entrenador que le dio la oportunidad de debutar en Primera División. Precisamente ahora, con el técnico recién destituido del Espanyol, escuchar a uno de los jóvenes que pasaron por sus manos tiene un significado especial. Castell recuerda que el pasado de Manolo en el filial le permitía mantener una relación muy cercana con los jugadores de la cantera y que siempre estuvo pendiente de su evolución. «Eso le hacía ser muy cercano con los jugadores del filial. Me demostró mucha confianza hasta el final cuando me dio esa oportunidad que nunca voy a olvidar, y siempre estaré agradecido», señala. También explica cómo le ayudó en los momentos anteriores a saltar al césped para disputar sus primeros minutos en la élite. Manolo sabía que el chico podía estar nervioso y le transmitió una idea sencilla: que jugara como sabía hacerlo, sin intentar impresionar a nadie. «Me hablaba, me decía cómo mejorar. Yo me quedaré con el momento de antes de debutar. Me dijo que no tenía que demostrar nada, que lo hiciera como lo hacía en los entrenos. Eso me tranquilizó mucho antes de salir al césped». Son palabras que muestran una faceta del técnico que ha quedado algo tapada estos últimos días por la crisis deportiva: su cercanía y la confianza que supo transmitir a algunos de los jóvenes que tuvieron la oportunidad de estrenarse con el primer equipo.
El vínculo entre Espanyol y Burnley de Alan Pace, detrás de la operación
El fichaje de Lluc Castell por el Burnley tampoco puede entenderse sin mirar la relación que existe entre ambos clubes. El Espanyol y el conjunto inglés comparten propietario bajo el entramado empresarial de Alan Pace, una circunstancia que ha abierto la puerta a movimientos de futbolistas entre las dos entidades. La operación de Castell fue uno de los ejemplos del pasado mercado de verano. Tal como explica Relevo, el nombre del Burnley apareció en las conversaciones entre los representantes del jugador y el Espanyol, y el joven atacante acabó aceptando un cambio que le permitía cumplir su deseo de probar suerte en el fútbol inglés. Pero marcharse no significa olvidar sus años como blanquiazul. Al contrario. «Estuve cuatro años y le cogí un cariño especial al Espanyol, eso nunca lo voy a quitar de mí… Todo lo que lo rodea, los valores excelentes que tiene», asegura. Unas palabras que seguramente gustarán a la afición perica, especialmente porque llegan de un futbolista que apenas había empezado a asomarse al primer equipo cuando se produjo su salida. Castell se fue buscando una oportunidad de futuro, pero deja claro que su paso por la cantera del Espanyol sigue teniendo un lugar importante en su trayectoria. Ahora le toca demostrar en Inglaterra que puede dar el salto al fútbol profesional y convertirse en un jugador importante en el Burnley.
La nueva vida de Lluc Castell en Inglaterra: pocos minutos en el Burnley y paciencia para llegar a la Championship
La adaptación de Lluc Castell a Inglaterra está siendo bastante tranquila fuera del terreno de juego, aunque deportivamente todavía tiene trabajo por delante. Vive en una zona residencial cercana a Burnley y reconoce que, por ahora, el temido clima inglés no le está castigando tanto como le habían advertido. «Eh, aquí no ha llovido casi nada comparado con lo que me decían», comenta con humor. «La lluvia no está molestando mucho». Cuando recibe visitas, aprovecha para conocer ciudades próximas como Mánchester o Liverpool. El fútbol, claro, es otra historia. El joven atacante todavía no ha conseguido estrenarse en la Championship y, después de las doce primeras jornadas, había entrado en cinco convocatorias sin llegar a disputar minutos. Sí había tenido una pequeña oportunidad en la Copa de la Liga, mientras que con el filial ha dejado buenas actuaciones, incluido un gol de bella factura y varias asistencias. «Son meses de acomodarme y asentarme en un nuevo país. Es verdad que estoy teniendo pocos minutos, solo en copa de momento, pero estoy trabajando duro y estoy sintiendo confianza», explica. No parece especialmente preocupado por tener que esperar. Sabe que el calendario de la segunda categoría inglesa es muy exigente, con muchísimos partidos, y confía en que tarde o temprano llegará su momento. «La Championship es una de las ligas con más partidos. Y sí, sé que va a haber una oportunidad, llegará». Su objetivo es claro: entrar de verdad en la rotación del primer equipo y ayudar a un Burnley que aspira a regresar a la Premier League. De momento, le toca ganarse ese sitio trabajando cada día.
El sueño de Lluc Castell: jugar en Turf Moor y acercarse a la Premier League
Hay algo que Lluc Castell ya ha podido comprobar desde que llegó al Burnley: el fútbol inglés se vive de una manera muy especial, incluso en la segunda categoría. Los estadios, el ambiente en las gradas y la intensidad de los partidos le han llamado la atención desde el primer momento. Turf Moor, el campo del Burnley, es uno de esos escenarios con mucha historia y una afición que acompaña al equipo durante los noventa minutos. Castell lo está viviendo desde el banquillo, aunque espera que pronto pueda experimentarlo sobre el césped. «El ambiente aquí en los estadios de Inglaterra es increíble. Constantemente están gritando todas las acciones que ocurren en el partido, eso le da un plus de emoción y le da más ritmo al partido», explica. Su ambición sigue intacta, pese a que todavía no está teniendo el protagonismo que cualquier jugador joven desea. El objetivo del equipo es pelear por el ascenso y el suyo es continuar creciendo hasta poder ser una pieza más del primer equipo. «Estoy esperando mi momento», insiste. Y al final de la entrevista deja una frase que resume perfectamente dónde tiene puesta la cabeza: «Ahora quiero sentirlo desde dentro». De Cornellà a Burnley, de debutar con Manolo González a perseguir un sitio en el fútbol inglés. La aventura de Lluc Castell acaba de empezar y, aunque ahora vista otra camiseta, su historia sigue teniendo una parte importante escrita en blanquiazul.







