Monchi ha repasado la actualidad del Espanyol en una amplia entrevista concedida a Pericos MARCA, justo cuando se cumplen tres meses del anuncio de su llegada al club. El director deportivo reconoce que su adaptación personal ha sido buena y que ya siente esos nervios propios de los días anteriores a la competición. El domingo empieza LaLiga ante el Levante y se acaba el margen para las pruebas. Hay ilusión, ganas y también ese cosquilleo que, según explica, nunca debe perder una persona que trabaja en el fútbol.
La adaptación de Monchi y los nervios antes del estreno
El director deportivo se siente cómodo en Barcelona y dentro del club, aunque ahora toda su atención está puesta en el inicio del campeonato: “Bueno, a ver, estoy contento primero por la adaptación, que siempre cuando uno cambia de ciudad, de equipo, pues hay un periodo que suele ser más complicado, con lo cual a ese aspecto, al aspecto personal, bien”. En el terreno profesional, admite que la proximidad del primer partido ya se nota en el cuerpo. Para Monchi, esa mezcla de ilusión y nerviosismo resulta necesaria cuando empiezan a estar en juego los objetivos reales.
Monchi resta importancia a los resultados de la pretemporada
Monchi considera que las pretemporadas pueden resultar engañosas. Lo que busca durante esas semanas es que el equipo acumule la preparación física necesaria, vaya asimilando los conceptos de Manolo González y consiga construir un vestuario unido. Los resultados podrían haber sido mejores, pero tampoco dibujan por sí solos lo que puede ocurrir a partir del domingo.
El responsable deportivo cree que el Espanyol ofreció unos 60 minutos muy buenos ante el Coventry, aunque después le costó mantener el ritmo y perdió el control del encuentro. Para eso sirven estas pruebas: detectar qué funciona, reforzarlo y corregir aquello que todavía no está al nivel esperado. La lectura de Monchi no es triunfalista, pero tampoco coincide con el pesimismo instalado en una parte del entorno.
Las críticas a Manolo y el ruido de las redes sociales
Una de las preguntas más directas ha girado alrededor de Manolo González, cuestionado por algunos aficionados antes incluso del inicio de LaLiga. Monchi ha defendido que no existe ninguna encuesta que permita medir si las críticas son realmente mayoritarias: “A veces nos dejamos llevar también por las redes sociales y no es tanto, a veces, tanto ruido como la realidad”.
El director deportivo entiende que entrenadores, futbolistas, presidentes y responsables de la parcela deportiva están siempre expuestos al juicio público. Como ejemplo, ha recordado el anuncio de un entrenador del Málaga que recibió comentarios muy negativos y terminó ascendiendo al equipo a Primera. El fútbol cambia rápido. Hoy todo parece un desastre y dentro de unos meses la lectura puede ser completamente distinta.
Monchi mantiene su confianza en la hoja de ruta
Las críticas no van a modificar el plan marcado por el Espanyol. Monchi insiste en la necesidad de mantener la calma, asumir el ruido y seguir trabajando para completar la plantilla. En el caso de Manolo, el objetivo pasa por lograr que el equipo practique el mejor fútbol posible con los recursos que tenga disponibles.
La posición del club no ha cambiado. Manolo González comienza la temporada respaldado por la dirección deportiva, pese a que una parte del espanyolismo esperaba un relevo en el banquillo tras la llegada de Monchi.
Los equipos no mostrarán su nivel real hasta dentro de varias jornadas
Monchi comparte la idea de que habrá que esperar hasta la cuarta, quinta o sexta jornada para comprobar el nivel verdadero de muchos equipos. El mercado concentra buena parte de su actividad durante los últimos diez días y los futbolistas que cambian de club en ese tramo apenas tienen tiempo para adaptarse antes de competir.
Eso provoca que las primeras jornadas puedan ofrecer versiones todavía incompletas. El Espanyol no será una excepción. La plantilla que se enfrente al Levante puede ser distinta a la que quede después del cierre del mercado, previsto para el 2 de septiembre.
El Espanyol no cerró antes la plantilla porque no quiere pagar de más
Monchi admite que le habría gustado comenzar LaLiga con todos los deberes hechos, pero explica que una negociación depende del club comprador, del vendedor y del futbolista. No todos los factores se pueden controlar. Cuando el objetivo es un perfil concreto y las condiciones todavía no encajan, quedan dos opciones: esperar o pagar más de lo que corresponde.
El Espanyol ha elegido esperar. “No todas las cosas se pueden dominar”, ha recordado Monchi, que no quiere abandonar los perfiles pactados con Manolo únicamente para anunciar incorporaciones con rapidez. Su mensaje ha sido muy claro: “Lo que no vamos a hacer es sobrepagar por desesperación”.
Monchi espera nuevos fichajes durante esta misma semana
El director deportivo quiere que se produzcan movimientos antes del partido frente al Levante, aunque no puede prometerlos. Al terminar la entrevista tenía previsto reunirse con su equipo para continuar trabajando en varias operaciones abiertas.
Monchi ha puesto como ejemplo la llegada de Unai Núñez. Unos días antes de su participación ante el Coventry, el fichaje todavía no estaba cerrado. El mercado puede acelerarse en cualquier momento, pero ninguna incorporación que llegue con cuatro entrenamientos cambiará por completo el equipo que juegue el domingo. La base del once ya está dentro de la plantilla y el club confía en que pueda competir.
El límite salarial marca todos los movimientos del Espanyol
La capacidad de inversión del Espanyol está ligada al límite salarial. El club ha conseguido elevarlo mediante algunos movimientos, pero no puede gastar por encima de la cifra marcada por LaLiga. Monchi considera fundamental reforzar al equipo sin poner en peligro la estabilidad económica.
Una parte del margen ya se ha consumido con las llegadas de Quilindschy Hartman, Gabriel Moscardo, Álex Calatrava y Unai Núñez. A eso se suma el dinero que el Espanyol ha tenido que aportar para completar algunas salidas de jugadores que no entraban en los planes. Esas operaciones también cuentan dentro del coste de la plantilla.
Todavía queda margen, aunque no para grandes excesos
Monchi ha explicado que el Espanyol controla cada movimiento casi al céntimo. Pese a ello, todavía dispone de espacio para reforzarse: “Margen todavía hay, no para tirar cohetes, pero margen hay, por eso hablamos de nuevas incorporaciones”.
La frase marca bastante bien la realidad del mercado perico. Hay capacidad para fichar, pero no para entrar en subastas ni asumir salarios alejados de la realidad del club. Cada incorporación deberá encajar tanto deportiva como económicamente.
Monchi defiende el valor joven que ya tiene la plantilla
El hecho de que varios fichajes hayan llegado cedidos no choca, según Monchi, con el deseo de Alan Pace de generar valor. El director deportivo ha enumerado una larga lista de futbolistas jóvenes que pertenecen al Espanyol o forman parte del proyecto: Omar El Hilali, Clemens Riedel, Roger Hinojo, Javi Hernández, Rafa Bauza, Urko González de Zárate, Marcos Fernández, Roberto Fernández, Álex Calatrava, Jofre Carreras y Tyrhys Dolan, entre otros.
Para Monchi, disponer de tantos jugadores menores de 25 o 26 años ya supone tener patrimonio deportivo. También pide tiempo. Este es su primer mercado y la construcción del proyecto no puede completarse en unas pocas semanas. Quedarán ventanas de invierno y veranos posteriores para continuar dando forma al equipo.
El Espanyol no reservará margen pensando únicamente en enero
La prioridad es completar ahora la plantilla y afrontar LaLiga con las mejores herramientas posibles. Monchi quiere cerrar las operaciones pendientes tratando de invertir lo mínimo necesario, una forma de gestión que considera lógica para cualquier club.
No pretende guardar una cantidad concreta pensando en enero porque durante la temporada también pueden producirse salidas que liberen salario. El mensaje es sencillo: los puntos de agosto valen exactamente lo mismo que los de la jornada 25, así que no tendría sentido dejar necesidades importantes sin cubrir confiando en arreglarlas durante el invierno.
La plantilla está al 70-75% y faltan entre dos y tres jugadores
Monchi ha puesto una cifra al estado actual de la planificación. A su juicio, la plantilla se encuentra entre un 70% y un 75% de su configuración definitiva. Eso deja bastante trabajo pendiente cuando faltan pocos días para comenzar la competición.
Sobre el número de incorporaciones, ha sido bastante concreto: “Entre mínimo 2-3 jugadores tendrían que llegar”. La cantidad puede aumentar si se produce alguna salida inesperada durante las próximas semanas.
El club continúa trabajando en algunas salidas
Monchi ha confirmado que todavía existen futbolistas que saben que deben buscar una salida. Cuando le han preguntado directamente por Rubén Sánchez y Miguel Rubio, ausentes en las últimas convocatorias, ha evitado señalarles públicamente por respeto.
Los jugadores y sus representantes conocen la posición del club y trabajan para encontrar una solución. Si al cerrar el mercado siguen en el Espanyol, serán tratados como integrantes de pleno derecho de la plantilla: “Ahora bien, si llega el 31 o el 1 de septiembre y están aquí, pues serán respetados y serán jugadores más de la plantilla y a trabajar con ellos”.
Un central, un lateral derecho y un extremo, las posiciones pendientes
Cuando en la entrevista se han señalado como necesidades un central, un lateral derecho y un extremo, Monchi no las ha confirmado de manera rotunda, pero tampoco las ha escondido: “No van mal tiradas, no van mal tiradas”.
Son las tres posiciones que llevan semanas apareciendo alrededor del mercado del Espanyol. El club busca otro defensa que complete el centro de la zaga, una alternativa para el lateral derecho y un futbolista de banda que aporte recursos diferentes en ataque.
El fichaje de otro delantero sigue en estudio
La lesión de Kike García ha obligado al Espanyol a revisar la situación de la delantera. Monchi reconoce que el club está valorando incorporar otro punta, aunque no existe desesperación. La previsión es recuperar a Javi Puado dentro de aproximadamente un mes y el capitán puede actuar en esa posición. Pere Milla también ofrece esa posibilidad.
A ellos se suman Marcos Fernández, que ha generado mucha ilusión durante la pretemporada, y Roberto Fernández, al que Monchi ve creciendo con el paso de los partidos. Encontrar un delantero con garantías suele resultar caro y el límite salarial vuelve a condicionar cualquier movimiento.
Parte del salario de Kike García puede reinvertirse
El Espanyol podría aprovechar una parte de la ficha de Kike García durante su periodo de baja, sin retirar la licencia del delantero. Monchi ha confirmado esa vía: “Podría, podría, pero sin quitarlo a él, evidentemente”.
El deseo del club es recuperar a Kike lo antes posible. Esa pequeña capacidad extra puede ayudar a encontrar una solución temporal o a mejorar otra posición, pero no obliga al Espanyol a fichar un delantero a cualquier precio.
Jeremy Arévalo no está ahora en los planes del Espanyol
Monchi también ha hablado de Jeremy Arévalo, delantero del Stuttgart relacionado con el Espanyol durante los últimos días. Su respuesta ha rebajado mucho esa posibilidad: “Jeremy Arévalo es un jugador que, evidentemente, la dirección deportiva conoce, pero no es un jugador que tengamos en mente ahora mismo”.
El Espanyol ha estudiado su perfil, como hace con muchos jóvenes, pero actualmente no figura entre las operaciones en las que trabaja la dirección deportiva. El elevado coste de una cesión y la exigencia de garantizarle muchos minutos alejaban ya bastante esa opción.
Marcos Fernández nunca estuvo en el mercado
La continuidad de Marcos Fernández tampoco genera dudas dentro del club. Monchi asegura que desde el primer día tenían decidido que el delantero seguiría en el Espanyol y niega que haya formado parte del mercado en algún momento.
Sobre su cláusula, el director deportivo ha desmentido que vaya a aumentar automáticamente si mejora su salario: “Marcos tiene una cláusula. Vale. Y la que tiene es la que tiene. No tenemos que subir salario ni tenemos que hacer nada. La cláusula de Marcos es la cláusula de Marcos”.
El rendimiento de Marcos puede abrir una conversación futura
Monchi no descarta sentarse más adelante con Marcos Fernández para hablar de su futuro. No existe ahora una urgencia, pero el club estaría encantado de que su rendimiento obligase a revisar las condiciones del contrato y elevar la protección sobre el delantero.
El gran cambio es que Marcos empieza la temporada con opciones reales de formar parte del primer equipo. Ya no aparece únicamente como una promesa, sino como un jugador capaz de competir por minutos desde el inicio.
El Espanyol tiene decidido qué extremo quiere
Las pruebas realizadas por Manolo González durante la pretemporada no han cambiado el perfil buscado para la banda. Ante el Coventry, el técnico dibujó un sistema algo más asimétrico, con Tyrhys Dolan partiendo desde la izquierda y otras piezas ocupando espacios interiores.
Monchi entiende que el verano sirve precisamente para probar variantes. La dirección deportiva sabe qué tipo de extremo necesita y está convencida del jugador elegido. La operación exige paciencia porque sus circunstancias actuales obligan a esperar. El Espanyol prefiere aguantar antes que renunciar a una opción en la que cree para cerrar rápidamente otra de menor nivel.
Monchi ve preparado al Espanyol para enfrentarse al Levante
El director deportivo considera que la pretemporada ha ido de menos a más en intensidad y espera que el equipo llegue en buenas condiciones al estreno. También avisa de que el Levante estará preparado, porque la competición cambia el nivel de exigencia y obliga a todos a dar un paso adelante.
El partido se decidirá por la capacidad de cada equipo para imponerse desde el punto de vista táctico, técnico y físico. Monchi cree que el Espanyol tiene argumentos suficientes para competir, aunque todavía falten varias incorporaciones.
Los mundialistas no deberían llegar demasiado castigados
Preguntado por los equipos con futbolistas que han disputado el Mundial, Monchi no cree que esa carga vaya a resultar decisiva. Considera que se trata de jugadores de primer nivel, acostumbrados a completar temporadas de 65 o 70 encuentros y con una capacidad de recuperación superior.
La acumulación de minutos puede tener algún efecto durante el curso, pero el director deportivo no espera que determine por sí sola el rendimiento de los grandes equipos durante el inicio de LaLiga.
El Deportivo llama la atención, pero el mercado no gana partidos
Monchi reconoce que el Deportivo ha sido uno de los clubes que más ha llamado la atención por su inversión y por la cantidad de movimientos realizados. Otros rivales han mantenido un perfil mucho más bajo. Aun así, su experiencia le lleva a separar lo que ocurre durante el mercado de lo que pasa después sobre el césped.
“El mercado es una cosa y la Liga es otra”, ha recordado. Los fichajes generan expectativas, pero luego deben adaptarse y responder. Su obsesión es construir un colectivo que permita al entrenador elegir entre distintas piezas sin que el funcionamiento del equipo dependa únicamente de nombres individuales.
Una plantilla cercana a las 25 fichas
La previsión es que el Espanyol termine el mercado con una plantilla próxima a las 25 licencias. Monchi admite que quizá sea necesario contar con alguna ficha del filial, aunque no es la idea inicial.
La intención pasa por dar a Manolo suficientes alternativas para afrontar una temporada larga, con competencia interna y soluciones para las diferentes posiciones. Para llegar a ese punto todavía quedan incorporaciones y salidas por resolver.
Otro central sigue siendo una opción prioritaria
La llegada de Unai Núñez no ha cerrado la defensa. Monchi ha reconocido que fichar otro central era una posibilidad contemplada desde el principio, siempre que aparezca una pieza que mejore al equipo y encaje en las condiciones económicas disponibles.
No se trata de incorporar a cualquier jugador para completar el número de centrales. El Espanyol busca un perfil concreto, preferiblemente zurdo, y quiere estar seguro de que el elegido sea el nombre adecuado.
Monchi rebaja el alcance del interés por Felix Uduokhai
Felix Uduokhai encaja sobre el papel por su condición de central zurdo, su potencia física y su experiencia en Alemania. Monchi conoce bien al futbolista por su etapa en la Bundesliga, pero ha querido presentarlo como una alternativa más dentro de una lista muy larga.
Su respuesta ha sido prudente: “Felix es un buen jugador, yo lo conozco cuando jugaba en Alemania, pero, vuelvo a decir, un nombre más de los miles que todos los días nos dicen que vamos a firmar, y de los que están en el mercado”. Unas palabras que llegan mientras desde Turquía se apunta a una próxima oferta oficial del Espanyol por el jugador del Beşiktaş.
Unai Núñez aporta rendimiento inmediato y experiencia
Monchi considera que Unai Núñez puede ofrecer un rendimiento inmediato. Su experiencia, con más de 200 partidos en Primera División, evita la necesidad de pasar por un periodo largo de adaptación. Ya jugó ante el Coventry pocos días después de cerrarse su incorporación y dejó una respuesta positiva.
El director deportivo lo define como un futbolista sólido, seguro y preparado para competir desde el primer momento. Para Monchi, es el tipo de central que cualquier dirección deportiva querría tener dentro de su plantilla.
Omar El Hilali tiene contrato hasta 2028
Durante el bloque dedicado a las renovaciones, Monchi ha aclarado la situación contractual de Omar El Hilali. El lateral tiene contrato hasta 2028 y el Espanyol dispone de un año opcional que puede activar.
El club está ahora centrado en terminar de configurar la plantilla. Cuando avance ese trabajo, empezará a tratar las renovaciones que considere más urgentes, entre ellas las de jugadores importantes que se acercan al tramo final de sus contratos, como Edu Expósito o Pol Lozano.
Monchi empieza a introducir cambios en la cantera
El director deportivo todavía no ha podido estudiar al cien por cien el funcionamiento del fútbol base, pero confirma que ya se han producido movimientos. Las llegadas de Javi Márquez y Javi Chica forman parte de esa reorganización.
Monchi mantiene una comunicación continua con Marco Otero y confía en que los cambios empiecen a ofrecer resultados a largo plazo. También ha dejado una frase muy suya para explicar que no puede estar en todas partes al mismo tiempo: “No soy 10 monchis”.
Los datos sirven para orientar, pero no sustituyen al fútbol
Monchi ha defendido el uso de los datos como una herramienta de apoyo dentro de la dirección deportiva. Una cifra puede dibujar algunos rasgos de un futbolista y señalar un camino, pero nunca debe estudiarse de forma aislada.
“Entonces, el dato es una indicación, te marca un camino y luego, evidentemente, hay que contrastar ese dato”, ha explicado. Después entra en juego el informe subjetivo, la observación directa y el contexto en el que se ha producido cada acción.
Una estadística aislada puede engañar a los jóvenes
El director deportivo espera que los futbolistas jóvenes no terminen demasiado pendientes de sus cifras individuales. Dar nueve pases mal de diez es preocupante, claro, pero completar diez pases tampoco explica nada si no se analiza dónde se produjeron, qué dificultad tenían o qué efecto generaron.
Para Monchi, el número necesita siempre contexto. Los datos ayudan a entender el juego, pero no pueden convertirse en un objetivo individual que aleje al futbolista de las necesidades colectivas.
La relación con Alan Pace es directa y continua
Monchi se muestra satisfecho con su relación con Alan Pace. Lo que esperaba antes de incorporarse al Espanyol se está cumpliendo: existe contacto habitual y una comunicación directa entre ambos.
La respuesta del director deportivo ha sido breve, pero clara: “Lo que esperaba se está produciendo. Una línea de comunicación continua, totalmente directa y muy contento”. Ahora quedará comprobar cómo se traduce esa sintonía en decisiones deportivas y en el desarrollo del proyecto.
El objetivo de Monchi es que la afición vuelva a identificarse con el equipo
Cuando le han preguntado dónde quiere verse al terminar la temporada, Monchi ha apartado el foco de su figura. No le preocupa su posición personal, sino la del Espanyol. Quiere que los pericos estén contentos con el rendimiento del equipo y vuelvan a sentirse representados por lo que ven sobre el césped.
“Lo importante es dónde está el Espanyol. Y eso es lo que a mí me preocupa”, ha afirmado. Más que fijar públicamente una posición concreta, su deseo es construir un equipo reconocible, competitivo y conectado con la grada.
Monchi asegura que sabe convivir con la presión
El director deportivo acumula 26 años en el cargo y recuerda que siempre ha trabajado bajo presión, ya fuera en Sevilla, Roma, Birmingham o Barcelona. La exigencia externa forma parte de su profesión, aunque sostiene que ninguna supera a la que se impone él mismo.
La derrota ante el Coventry le dejó una noche difícil porque quiere ganar incluso en los entrenamientos. Aun así, cree que su experiencia le permite analizar cada resultado con perspectiva: “A mí no me puede la presión. La soporto. La entiendo”.
Su principal motivación no pasa por proteger su nombre ni por responder a las expectativas creadas con su llegada. Monchi quiere construir un Espanyol que represente lo que espera el aficionado perico. Ese será el examen real de su trabajo.








