
Resumen: Manolo González ha comparecido en la previa del Sestao River – Espanyol consciente de que atraviesa su momento más delicado en el banquillo blanquiazul. El entrenador ha reconocido abiertamente que su continuidad corre peligro y que no tiene garantías de seguir el viernes ante el Villarreal. Ha asegurado que no ha habido movimientos importantes respecto a su futuro y que continuará trabajando mientras siga en el cargo. En el plano deportivo, ha anunciado su intención de presentar un equipo potente en la Copa, sin repetir las rotaciones de anteriores eliminaciones, y ha reconocido que el Espanyol tiene problemas de confianza, especialmente cuando debe conservar un resultado. También ha pedido a la afición que continúe apoyando a los jugadores, independientemente de quién ocupe el banquillo.
Cinco puntos clave
- Reconoce que su puesto peligra: Manolo admite que ha perdido crédito y que su continuidad depende de los resultados, aunque insiste en que no se está despidiendo.
- No tiene garantías de seguir ante el Villarreal: estará en Sestao, pero reconoce que desconoce qué puede suceder antes del viernes.
- Apuesta fuerte por la Copa: quiere un once competitivo y evitar los errores de las eliminaciones ante Barbastro y Atlético Baleares.
- Detecta un problema de confianza: le preocupa que el equipo retroceda por miedo cuando tiene que defender un resultado y reclama más personalidad.
- Defiende a los jugadores y pide unidad: asume su responsabilidad, relativiza los rumores de posibles sustitutos y reclama el apoyo del espanyolismo esté quien esté en el banquillo.
Manolo González se sincera sobre su futuro en el Espanyol: “Sé que mi situación corre peligro, no somos tontos ninguno”
Manolo González ha comparecido este lunes ante los medios en una de las ruedas de prensa más delicadas desde que se hizo cargo del primer equipo del Espanyol. Tocaba hablar de la Copa del Rey y del partido de este martes ante el Sestao River en Las Llanas, pero era inevitable que la mayor parte de las preguntas giraran alrededor de su continuidad en el banquillo blanquiazul. La derrota ante el Racing de Santander, la entrada en puestos de descenso y los rumores sobre una posible destitución han dejado al técnico en una situación que él mismo no ha querido esconder. Ha reconocido que su futuro peligra, que no sabe si estará el viernes ante el Villarreal y que su pérdida de crédito es importante. Pero Manolo, que ha protagonizado una rueda de prensa muy humana en la que en algunos momentos ha mostrado estar emocionado, algo con lo que es imposible no empatizar, también ha dejado claro que no piensa rendirse. “No me estoy despidiendo. Voy a apurar todo lo que tenga. Trabajaré hasta el último día. Pero no puedo obviar la realidad. Sé que mi situación corre peligro, no somos tontos ninguno. Pero voy a trabajar para que se alargue todo el tiempo que pueda para mantener el Espanyol en Primera. Hasta ahora se ha logrado, nadie lo puede borrar”. Una reflexión que resume bastante bien la situación: Manolo continúa, pero nadie sabe durante cuánto tiempo.
Manolo González confirma que no ha habido movimientos importantes sobre su posible destitución
La primera cuestión ha sido si había hablado con la dirección deportiva después de un fin de semana marcado por las informaciones sobre su posible salida. Manolo ha explicado que no se han producido grandes novedades y que sigue centrado en preparar al equipo para ganar en Sestao. Su respuesta ha sido bastante clara: “Por ahora no ha habido demasiada cosa, ni movimiento. Estoy trabajando para ganar contra el Sestao. Trato de dar la cara siempre, trabajar como siempre. He de defender el club y trabajar al máximo, como he hecho siempre. Los resultados, como en la vida y en todo, son los que mandan”. No ha querido presentar su continuidad como una ratificación formal de la entidad, porque tampoco ha recibido garantías en ese sentido. Cuando le han preguntado por el apoyo del club, ha explicado: “Me siento respaldado porque no me han destituido. Entiendo que quieren que siga uno o dos partidos, no lo sé. El motivo es que sigo, no me han destituido y voy a darlo todo hasta el final“. Una respuesta que deja bastante claro que, por ahora, su continuidad depende de que el Espanyol no haya decidido dar el paso de destituirlo.
Manolo niega que esté despidiéndose del Espanyol y recuerda todo lo que ha tenido que luchar para llegar hasta aquí
El entrenador ha hablado con una mezcla de orgullo por su trayectoria y preocupación por los resultados. Preguntado por su fortaleza personal, Manolo ha recordado que nunca ha tenido un camino sencillo en el fútbol y que no piensa abandonar ahora su manera de afrontar las dificultades. “Por suerte, en la vida, que no todo es fútbol, me he tenido que ganar las cosas que he tenido. Nadie me ha regalado nada. He tenido fases de dormir cuatro horas porque me sacaba el título de entrenador, trabajaba… Lo voy a luchar hasta el final. La gente podrá decir que me Manolo González me gustaba o menos, va a épocas y es respetable, pero lo que no me pueden achacar es que no me dejo la piel y la vida por el club. Me voy a dejar la vida hasta el último día por el Espanyol”. Sus palabras han sonado por momentos a despedida, aunque él mismo ha rechazado esa interpretación. Ha insistido en que su intención es continuar, trabajar y defender al club mientras tenga la oportunidad. También ha reivindicado que, durante su etapa, el equipo consiguió el ascenso a Primera y dos permanencias muy complicadas. Los resultados actuales pueden poner en peligro su cargo, pero considera que no deberían borrar todo lo conseguido anteriormente.
Manolo González no sabe si dirigirá al Espanyol ante el Villarreal: “No sabemos nunca cuándo será el último día”
La incertidumbre tampoco se limita al encuentro de Copa. Manolo no puede asegurar que el viernes continúe sentado en el banquillo del Espanyol en el Estadio de la Cerámica, aunque esa sea su intención. Preguntado directamente por su presencia ante el Villarreal, ha explicado: “Me veo en Vila-real. No puedo prever el futuro, no sé qué pasará de aquí al viernes. Hasta que esté aquí me dejaré la vida. Pero sé que aunque gane contra el Sestao y al Villarreal, si pierdo con el Depor se dará el debate. Estará toda la temporada. Sé la situación que es y que la pérdida de crédito es importante. Pero me voy a dejar la piel hasta el último día. No sabemos nunca cuándo será el último día”. El técnico entiende que, a estas alturas, la discusión sobre su futuro ya no desaparecerá con una sola victoria. Incluso encadenando buenos resultados, cree que cualquier nuevo tropiezo podría reabrir el debate. Ha admitido que la mala segunda vuelta de la temporada pasada y el inicio de este curso se han ido acumulando hasta generar una situación complicada. Manolo no quiere marcharse, pero sabe que cada partido puede acabar siendo un nuevo examen.
Manolo afirma que podía haber sido destituido y menciona a Sergio García como posible interino
Uno de los momentos más llamativos de su comparecencia ha llegado al hablar de las decisiones que podría haber tomado el Espanyol después de la derrota en Santander. Manolo ha dejado claro que el hecho de tener un partido de Copa este martes no impedía necesariamente que el club optara por un relevo en el banquillo. Incluso ha mencionado una de las posibilidades de las que se había hablado durante el fin de semana: Sergio García como técnico interino. “Que tenga partido el martes no tiene nada que ver con mi continuidad. Me podrían haber despedido y sigo aquí. Podría haber estado Sergio García de interino. No puedo contestar algo que no sé. A partir de aquí a trabajar al máximo y, hasta el último día, a muerte”. El técnico no ha querido especular sobre los movimientos internos de la entidad, pero sí ha reconocido que existían diferentes escenarios posibles. Finalmente, el elegido ha sido mantenerlo para el encuentro de Las Llanas. Eso le permite seguir al frente del equipo, aunque no supone ninguna garantía sobre lo que pueda suceder en los próximos días.
Manolo González lamenta los goles encajados al final: “Si no encajamos los goles de mierda de los últimos días no estaríamos así”
El entrenador también ha mirado hacia los partidos recientes y, especialmente, hacia los puntos que el Espanyol ha dejado escapar en los últimos minutos. Manolo considera que algunos errores muy concretos han terminado condicionando enormemente la situación del equipo y también la suya propia. Su reflexión ha sido tan directa como expresiva: “Si no encajamos los goles de mierda de los últimos días no estaríamos así. Pero esto no son las cuentas de la lechera. El respeto de la afición, que es normal que me critiquen, y el cariño que me tienen es impagable. Espero que continue pase lo que pase”. El técnico sabe que imaginar qué habría sucedido sin esos goles sirve de poco, porque en el fútbol lo que acaba contando son los resultados. Pero también considera que el equipo ha estado cerca de sumar más puntos en diferentes encuentros y que esos errores han tenido unas consecuencias enormes. Ante el Málaga, el Atlético y el Racing, los blanquiazules volvieron a sufrir en los tramos finales, alimentando una sensación de fragilidad que ya preocupa tanto dentro como fuera del vestuario. Manolo reconoce que no puede vivir de lo que pudo haber sido: necesita que su equipo empiece a ganar cuanto antes.
Manolo González reconoce que lo está pasando mal: “A mí lo que me jode es no ganar”
Más allá del futuro del banquillo, Manolo ha dejado una reflexión muy personal sobre cómo está viviendo estos días. El entrenador ha insistido en que lo que realmente le hace sufrir no son los rumores sobre su destitución, sino la incapacidad del Espanyol para conseguir victorias. “Ya llevo tiempo que es jodido. Sé mi trabajo cuál es. Sé que el día que no ganas, lógicamente, el entrenador es quien paga los platos rotos. A mí lo que me jode es no ganar. A veces nos confundimos con los mensajes, no quedan claros y nos equivocamos en cómo han de ir los partidos. Son momentos jodidos porque no gano y yo siempre he querido ganar. Los entrenadores que he tenido así me lo han inculcado siempre. Mira, hasta cuando estaba en alevines y jugábamos una pachanga, si tenía que reventar al portero alevín lo hacía. Soy un ganador, me jode no ganar”. Una forma muy suya de explicar hasta qué punto vive el fútbol con intensidad. Manolo entiende que los entrenadores terminan pagando los malos resultados y no se presenta como una excepción. Lo que le cuesta aceptar es que, pese al trabajo diario, el equipo siga sin encontrar soluciones. Reconoce que hay mensajes que no llegan correctamente a los jugadores y situaciones de partido que el equipo no está sabiendo interpretar.
Manolo habla del miedo a ganar del Espanyol y explica por qué descartó tirar atrás al equipo en Santander
Precisamente uno de los asuntos que más preocupan al entrenador es la actitud del equipo cuando tiene que defender un resultado. Manolo ha reconocido que el Espanyol parece perder seguridad en determinados momentos, incluso cuando el cuerpo técnico no ha ordenado retroceder. Su análisis del encuentro ante el Racing ha sido especialmente revelador: “Lo que jode es el otro día, que después del 0-1 no nos tiramos hacia atrás. Parece que tuvimos miedo a ganar. En años pasados no pasaba. Podíamos perder, pero no esto. Hubo un momento que pensé contra el Racing de meternos con uno más hacia atrás y no porque mi mensaje habría sido ‘nos vamos para atrás’. Queremos mantener la personalidad que tenemos durante 90 minutos”. El técnico ha explicado que llegó a plantearse reforzar la defensa, pero descartó hacerlo porque no quería transmitir al equipo la idea de encerrarse todavía más. Considera que el Espanyol tiene momentos buenos de juego, como ocurrió durante parte del encuentro en Santander, pero que no consigue mantener esa personalidad durante todo el partido. El problema, según Manolo, no es solo táctico: también hay un bloqueo mental que aparece cuando los futbolistas empiezan a sentir que pueden perder lo que tienen.
Manolo González asume su responsabilidad y rechaza que toda la culpa sea de los jugadores
Las declaraciones de los futbolistas asumiendo públicamente su responsabilidad por los malos resultados también han sido motivo de pregunta. Manolo ha insistido en que el fútbol es un trabajo colectivo y que no tiene sentido responsabilizar únicamente a los jugadores de lo que está sucediendo. “Esto es un grupo, lo he dicho siempre. Cuando se gana es mérito de los jugadores y nuestro. Cuando se pierde, igual. Sé que no se pueden cambiar a 25 jugadores. No es culpa de los jugadores, es tema de confianza que a veces cuesta más. Esto no es tenis, que juego yo solo y puedo perder. Es fútbol, es un grupo”. El técnico ha explicado que durante los buenos momentos siempre repartió los méritos y que ahora debe hacerse lo mismo con las responsabilidades. También ha reconocido que el entrenador acaba siendo el principal señalado porque no se puede cambiar a toda una plantilla. En su opinión, la pérdida de confianza está afectando al rendimiento de futbolistas que anteriormente competían a un nivel mucho más alto. Por eso considera fundamental recuperar la moral del grupo, trabajar el aspecto mental y conseguir que el equipo vuelva a sentirse seguro sobre el terreno de juego.
Manolo anuncia un once potente para el Sestao y quiere evitar otro desastre en la Copa del Rey
En el apartado deportivo, Manolo González ha dejado claro que el Espanyol afrontará el partido contra el Sestao River con la intención de presentar un equipo fuerte, sin repetir las rotaciones masivas que acabaron acompañando las eliminaciones de anteriores temporadas. Después de los tropiezos ante Barbastro y Atlético Baleares, el entrenador no quiere volver a vivir una situación parecida. “Saldremos con un once potente para poder pasar. No pienso hacer lo de otros años, de rotar a mucha gente. Sí que tocaremos a algún jugador, pero saldremos a tope mañana. Que el mismo error que nos ha condenado en otros año no nos vuelva a pasar. Del B solo vendrán José Ángel y Llorenç Serred”. Manolo ha recordado que cuando decidió apostar por determinadas alineaciones en las eliminatorias anteriores también estaba convencido de que tenían suficiente calidad para ganar, aunque después los resultados demostraran lo contrario. Esta vez quiere reducir riesgos y afrontar la Copa con la máxima seriedad. Una nueva eliminación sería un golpe durísimo para un Espanyol que ya atraviesa una crisis importante en Liga y para un entrenador cuya continuidad sigue en entredicho.
La Copa del Rey, una oportunidad para recuperar confianza antes del Villarreal
El encuentro ante el Sestao llega en un momento complicado, pero Manolo también quiere verlo como una oportunidad. Una victoria permitiría al Espanyol recuperar algo de confianza antes de afrontar el difícil compromiso del viernes en La Cerámica. El técnico ha explicado: “Todo lo que sea ganar es positivo. Si el equipo está bien y gana será positivo para encarar el partido del viernes, de Liga, contra el Villarreal”. Aunque son competiciones distintas y los rivales plantearán dificultades diferentes, considera que los resultados positivos pueden ayudar a romper una dinámica que lleva demasiado tiempo perjudicando al vestuario. La Copa no solucionará todos los problemas del equipo, pero una eliminación los agravaría todavía más. Por eso la prioridad es competir bien, pasar de ronda y empezar a recuperar sensaciones. El Espanyol necesita volver a ganar, aunque sea en una competición diferente, para demostrar que todavía tiene capacidad de reacción.
El Sestao River preocupa a Manolo: un equipo trabajado, competitivo y muy fuerte en Las Llanas
El entrenador también ha advertido del peligro que representa el Sestao River, un rival de inferior categoría que atraviesa un buen momento. Manolo conoce perfectamente las dificultades de este tipo de eliminatorias y no quiere que sus jugadores se confíen por la diferencia de categoría. “Son equipos que trabajan bien y has de competir mejor que ellos. Compite bien, en su campo es un equipo duro. A veces las categorías parece que hay mucha diferencia, pero todos los entrenadores trabajan bien y lo hacen bien. Es el caso del Sestao River”. El técnico ha destacado también la capacidad del conjunto vasco para jugar con diferentes estructuras ofensivas y su buen rendimiento como local. Sabe que Las Llanas es un escenario incómodo y que el rival afrontará el encuentro con una motivación especial. Para Manolo, la obligación del Espanyol es demostrar sobre el césped su superioridad, sin pensar que la eliminatoria está resuelta de antemano. La experiencia de las últimas temporadas ha dejado claro que, en la Copa, cualquier exceso de confianza se puede pagar muy caro.
Los rumores sobre posibles sustitutos no molestan a Manolo González
La aparición de nombres de posibles relevos en el banquillo también ha estado presente en la rueda de prensa. Manolo ha asegurado que no le molesta que se hable de otros entrenadores mientras él continúa dirigiendo al Espanyol, porque considera que este tipo de especulaciones son habituales cuando los resultados no acompañan. Ha recordado que situaciones parecidas se producen en muchos clubes y que los representantes acostumbran a ofrecer técnicos cuando detectan que puede abrirse una vacante. Incluso ha comentado que probablemente se hayan ofrecido muchísimos entrenadores al Espanyol durante los últimos días. Para él, forma parte del funcionamiento normal del fútbol profesional. Su preocupación principal no está en los nombres que aparecen en los medios ni en los movimientos que puedan producirse en los despachos, sino en recuperar los resultados. También ha reconocido que desconoce cuáles son los planes concretos del club y que no puede responder por decisiones que no están en sus manos. Mientras siga ocupando el cargo, su obligación será preparar al equipo para competir.
Manolo González reconoce la dificultad de entrenar al Espanyol y agradece el apoyo recibido
La comparecencia también ha dejado espacio para una reflexión sobre la exigencia que supone dirigir al Espanyol. Manolo ha reconocido que el banquillo blanquiazul es especialmente complicado, aunque considera que durante su etapa ha tenido la suerte de contar con un apoyo importante. “Es un club duro, no es fácil para ser entrenador. También puedo decir que he tenido la suerte de que me han ayudado mucho. En los momentos más difíciles la afición y los jugadores han estado ahí. En los últimos años hemos logrado unir a todos y de ahí mantenerme tanto tiempo en el cargo. Yo le agradezco todo a la afición, siempre me han tenido cariño y respeto. Siempre le voy a estar agradecidos porque muchas cosas de las que se han logrado ha sido por ellos y la unión que ha habido”. El entrenador ha recordado que esa conexión entre jugadores, cuerpo técnico y aficionados resultó fundamental para conseguir el ascenso y las dos permanencias posteriores. También ha explicado que siempre se ha sentido respetado por el espanyolismo, incluso durante los momentos más difíciles. Para Manolo, mantener esa unión es una cuestión fundamental para el futuro del equipo, independientemente de quién sea el entrenador.
Manolo pide a la afición del Espanyol que no abandone al equipo, esté quien esté en el banquillo
Uno de los momentos más sentidos de la rueda de prensa ha llegado cuando ha hablado directamente del espanyolismo. Manolo ha pedido a los aficionados que continúen apoyando a los jugadores, incluso si finalmente el club decide sustituirlo. Ha insistido en que la afición resulta mucho más importante para el equipo de lo que los propios futbolistas pueden imaginar y que perder esa conexión sería un problema añadido en una situación ya complicada. Su mensaje ha sido especialmente claro: “Que no lo dejen caer.” El técnico ha recordado que el Espanyol consiguió regresar a Primera y mantenerse durante dos temporadas gracias, en buena medida, al apoyo de su gente. Entiende que ahora haya críticas, decepción y cansancio, pero confía en que eso no termine convirtiéndose en una desconexión entre el equipo y la grada. También ha agradecido el cariño que recibe por la calle y en el estadio, diferenciándolo del ruido que se genera en las redes sociales. Manolo no pide que la afición lo apoye personalmente: pide que siga al lado del Espanyol, pase lo que pase con su futuro.
José Ángel y Llorenç Serred viajarán a Sestao, pero Manolo no desvela quién será el portero titular
La rueda de prensa también ha servido para conocer algunas novedades de la convocatoria. Manolo ha confirmado que José Ángel y el guardameta Llorenç Serred formarán parte de la expedición a Sestao, aunque no tiene previsto incorporar a más jugadores del filial. El entrenador ha explicado que quiere proteger las aspiraciones del Espanyol B, que está firmando un buen inicio de temporada y puede competir por el ascenso de categoría. José Ángel, pese a disputar los noventa minutos del partido del domingo con el segundo equipo, viajará con el primer conjunto, mientras que Serred permitirá contar con tres porteros. Manolo no quiere recurrir a otros futbolistas del filial simplemente para completar la convocatoria si eso puede perjudicar al equipo de Sergio García. Lo que no ha querido aclarar es quién defenderá la portería en Las Llanas. Fiel a su costumbre, ha evitado dar pistas sobre el once y ha recordado que nunca anuncia sus alineaciones antes de los partidos, ni en Liga ni en Copa.
Manolo González se juega mucho más que una eliminatoria ante el Sestao River
La comparecencia ha terminado dejando una sensación bastante clara. Manolo González es perfectamente consciente de que su futuro en el Espanyol está en peligro y de que cada nuevo resultado puede acercarlo o alejarlo del banquillo. No se ha despedido, pero tampoco ha querido prometer una continuidad que no depende de él. Ha admitido errores, ha reconocido los problemas de confianza del equipo, ha defendido a sus futbolistas y ha explicado que no le preocupa que se hable de posibles sustitutos. También ha reivindicado su trayectoria y ha prometido seguir trabajando hasta el último día, sea cuando sea. Ahora toca ver si el equipo es capaz de responder sobre el terreno de juego. El Espanyol necesita ganar al Sestao River para pasar de ronda y empezar a recuperar unas sensaciones que hace demasiado tiempo que no aparecen. Para Manolo, una victoria tampoco garantiza nada, pero al menos permitiría afrontar los próximos días con algo más de tranquilidad. Mañana se juega una eliminatoria de Copa. Y posiblemente, una parte importante de su futuro en el Espanyol.







