
Resumen: Àngel Fortuño se ha convertido en una de las pocas noticias positivas del Espanyol en plena crisis deportiva. El portero canterano ha sumado 17 paradas en sus tres últimas titularidades, ante Málaga, Atlético de Madrid y Racing de Santander, pese a que el equipo no ha conseguido ganar ninguno de esos encuentros. Llegó al once por las molestias físicas de Marko Dmitrović y ahora presenta argumentos para quedarse con la portería. Mientras el Espanyol cae a posiciones de descenso, Fortuño está aprovechando una oportunidad que llevaba años esperando.
Cinco puntos clave
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- El mejor en plena crisis: Fortuño es uno de los pocos jugadores que ha mantenido un rendimiento convincente en los últimos tres encuentros.
- Diecisiete paradas: seis ante el Málaga, cinco frente al Atlético de Madrid y otras seis contra el Racing de Santander.
- Tres partidos sin victorias: el Espanyol ha sumado un empate y dos derrotas desde que Fortuño ocupa la portería.
- Una oportunidad inesperada: las molestias de espalda de Dmitrović le abrieron las puertas de la titularidad y sus actuaciones lo han mantenido en el once.
- Una apuesta de futuro: el canterano tiene contrato hasta 2030 y está demostrando que puede competir al máximo nivel.
Fortuño, la única luz en las tinieblas de un Espanyol que no levanta cabeza
En un Espanyol al que últimamente le sale casi todo mal, Àngel Fortuño se ha convertido en uno de los pocos motivos para encontrar algo positivo. La derrota ante el Racing de Santander, el descenso a la zona roja de la clasificación y las dudas sobre el futuro de Manolo González han dejado un panorama bastante desolador para el espanyolismo. Pero entre tanta preocupación aparece un futbolista que está respondiendo cuando más difícil resulta hacerlo. El portero de la cantera lleva tres partidos defendiendo la portería blanquiazul y, aunque los resultados no acompañan, sus actuaciones están dejando una impresión más que convincente. Fortuño ha realizado 17 paradas en tres encuentros, una media de casi seis por partido, evitando males mayores ante rivales que han encontrado demasiadas facilidades para generar peligro. No puede hacer milagros, claro. Y tampoco puede solucionar desde su área todos los problemas que arrastra el equipo.
Diecisiete paradas ante Málaga, Atlético y Racing: los números de Fortuño
Los datos hablan bastante claro. Según recoge Anna Cordovilla en Mundo Deportivo, Fortuño realizó seis paradas ante el Málaga, cinco contra el Atlético de Madrid y otras seis frente al Racing de Santander. Su estreno como titular esta temporada llegó el 9 de octubre en La Rosaleda, donde el Espanyol empató 1-1 después de encajar el gol de Adrián Niño en el tiempo añadido. El canterano fue uno de los jugadores más destacados y evitó que el conjunto andaluz encontrara antes el camino del gol. Una semana después, ante el Atlético, volvió a responder con intervenciones de mérito frente a futbolistas de enorme calidad, aunque el gol de Baena en el minuto 89 acabó dejando a los pericos sin premio. Y el sábado, en Santander, otra actuación notable tampoco sirvió para impedir la remontada del Racing. Un empate, dos derrotas y tres encuentros en los que Fortuño ha tenido mucho más trabajo del que le gustaría a cualquier entrenador.
De las molestias de Dmitrović a ganarse la confianza de Manolo González
Lo curioso es que esta oportunidad llegó casi por accidente. Marko Dmitrović arrastraba problemas de espalda antes del partido contra el Málaga y Manolo González decidió apostar por Fortuño, que llevaba mucho tiempo esperando una ocasión para demostrar su nivel en Primera División. La respuesta fue tan buena que el entrenador decidió repetir con él ante el Atlético, pese a que el serbio ya estaba recuperado. Tras el partido de La Rosaleda, Manolo llegó a valorar así su actuación: “Ha sido perfecta, no encuentro ningún fallo”. No era un elogio cualquiera, porque el entrenador tampoco acostumbra a regalar alabanzas cuando las cosas no salen bien. Y después llegó la tercera titularidad, en El Sardinero, confirmando que su presencia bajo palos ya no respondía simplemente a las molestias de su compañero. Fortuño había entrado por una circunstancia física de Dmitrović, pero se estaba ganando la continuidad por méritos propios.
Luis Blanco ya avisaba del potencial de Fortuño: un portero que impresiona en los entrenamientos
Para quienes lo conocen desde su etapa en el filial, lo que está haciendo Fortuño tampoco resulta una sorpresa. Luis Blanco, actual entrenador del Europa y uno de los técnicos que mejor conoce al guardameta por sus años juntos en el Espanyol B, hablaba recientemente de sus condiciones en una entrevista concedida a Sergio Escario, de Mundo Deportivo. Su valoración fue especialmente clara: “Destacaría su aspecto competitivo, es un portero que para mucho, lo ves entrenando y es un espectáculo parando”. Blanco, que lo dirigió durante 72 partidos en el filial, siempre confió en sus posibilidades pese a las dudas que podía generar su estatura, 1,83 metros, para la portería profesional. La agilidad, la potencia de salto, la colocación y la personalidad compensan esa circunstancia. Y ahora, cuando el Espanyol más necesita futbolistas con carácter, Fortuño está demostrando precisamente eso: que no se esconde.
Fortuño recoge el premio a años de paciencia en el Espanyol
La historia del portero también tiene algo que merece ser valorado. Fortuño llevaba tres temporadas formando parte de la dinámica del primer equipo sin encontrar una continuidad real. Primero tuvo por delante a Joan García y Fernando Pacheco, después llegó Dmitrović y parecía que su situación tampoco iba a cambiar demasiado. Podría haber buscado minutos lejos del club, pero eligió seguir esperando. No es fácil hacerlo cuando uno tiene 25 años y sabe que necesita jugar para crecer. Su vinculación con el Espanyol viene de muy pequeño y la entidad también ha querido demostrar que cree en él con una renovación hasta 2030. Ahora, después de tanto entrenamiento y tantos partidos mirando desde el banquillo, está encontrando una recompensa. La paciencia no siempre tiene premio en el fútbol, pero Fortuño está haciendo todo lo posible para que esta oportunidad marque un antes y un después en su carrera.
El debate en la portería del Espanyol: ¿debe seguir Fortuño por delante de Dmitrović?
La aparición del canterano plantea una pregunta inevitable: ¿qué debe hacer Manolo González de ahora en adelante? Dmitrović llegó al Espanyol para ser titular, pero Fortuño ha presentado una candidatura muy seria para quedarse con el puesto. La experiencia del serbio es un argumento importante, especialmente en una situación tan delicada como la actual, aunque tampoco parece sencillo quitarle la titularidad a un futbolista que está respondiendo. El entrenador tendrá que valorar el rendimiento, la confianza y las necesidades del equipo, sin olvidar que la portería es una posición en la que la estabilidad suele resultar fundamental. Fortuño todavía tiene camino por recorrer y tres buenos partidos no garantizan una titularidad definitiva, pero algo sí parece evidente: el Espanyol tiene en su cantera a un guardameta capaz de competir en Primera y que merece ser tenido muy en cuenta.
Fortuño responde, pero el Espanyol necesita mucho más que un buen portero
Hay una parte menos agradable de toda esta historia. Que Fortuño sea uno de los mejores jugadores del Espanyol durante tres partidos consecutivos también dice bastante de los problemas que tiene el equipo. Un portero puede salvar ocasiones, mantener vivo un resultado e incluso ganar puntos con sus intervenciones, pero cuando tiene que realizar cinco o seis paradas importantes cada semana significa que las cosas no están funcionando demasiado bien por delante. La defensa concede, el centro del campo no siempre consigue proteger al equipo y los ataques rivales terminan llegando con demasiada facilidad. Fortuño ha evitado goleadas mayores, pero no ha podido impedir que el Espanyol sume únicamente un punto de los últimos nueve con él bajo palos. La solución no puede consistir en esperar que el portero lo pare absolutamente todo. Y menos cuando el equipo necesita empezar a ganar para salir del descenso.
Un motivo para creer en La21 en medio de la crisis del Espanyol
En un momento en el que casi todo son malas noticias, la irrupción de Fortuño recuerda que la cantera del Espanyol sigue teniendo mucho que aportar. El guardameta ha respondido cuando se le ha necesitado, ha soportado la presión de tres partidos muy complicados y ha demostrado que puede mirar de frente a futbolistas de Primera División. No significa que se haya convertido de golpe en la solución a todos los males del equipo, ni mucho menos. El Espanyol necesita recuperar seguridad, confianza y resultados, y esa responsabilidad corresponde a todo el vestuario. Pero tampoco conviene pasar por alto lo poco bueno que está dejando este tramo de temporada. Fortuño está aprovechando su momento y se ha ganado el derecho a seguir compitiendo por la titularidad. Mientras alrededor todo parece oscurecerse, el canterano mantiene encendida una pequeña luz. Y ahora mismo, para el espanyolismo, no es poca cosa.









