
Resumen: Mucho se ha hablado durante estas semanas de que Manolo González puede jugarse buena parte de su futuro ante el Málaga. Tiene lógica: el conjunto andaluz es colista y al Espanyol todavía le escuece muchísimo lo ocurrido frente al Elche. Pero reducirlo todo a La Rosaleda quizá sea quedarse corto. Como explica este viernes Emilio Blanco en AS, el calendario ha colocado cinco partidos seguidos antes del próximo parón internacional que pueden acabar definiendo el rumbo del equipo y, con él, el del entrenador.
Puntos clave
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- El Espanyol vuelve a competir el viernes 9 de octubre en La Rosaleda ante el Málaga, colista con tres puntos.
- Manolo mantiene hoy el respaldo de Monchi; no hay una decisión pública de que Málaga sea un ultimátum.
- Después llegarán Atlético, Racing, Villarreal y Deportivo antes del siguiente parón.
- El precedente del Elche pesa: también era colista y acabó ganando 1-3 en Cornellà pese a jugar casi todo el encuentro con diez.
- El Espanyol ocupa actualmente la 15ª plaza con siete puntos de 21 posibles.
La Rosaleda parece una final para Manolo, pero no será la última
El próximo viernes 9 de octubre todas las miradas estarán puestas en La Rosaleda. Málaga-Espanyol, a las 21:00 horas, con dos equipos necesitados y dos banquillos sometidos a bastante ruido alrededor. Es fácil entender por qué durante estos días se ha instalado en el entorno perico la idea de que Manolo González puede jugarse ahí el cargo. Pero conviene separar la sensación ambiental de lo que realmente sabemos: a día de hoy Manolo sigue contando con la confianza de Monchi y desde el club no se ha comunicado ningún ultimátum relacionado con ese partido. Como explicamos en LaGrada, tras el golpe del Elche que la dirección deportiva mantenía su apuesta por el técnico.
El Málaga llega como colista y eso multiplica la presión
El contexto tampoco ayuda a quitar dramatismo. El Málaga cerró la séptima jornada último con tres puntos, sin ninguna victoria, tres empates y cuatro derrotas, mientras el Espanyol aparece 15º con siete. Los andaluces solo han marcado tres goles y han recibido doce. Y sí, todo recuerda demasiado a lo vivido hace apenas unos días: volver a encontrarse con el último de la tabla justo después de haber tropezado de la peor manera posible contra otro colista.
El fantasma del Elche sigue ahí
Porque aquella noche sigue explicando buena parte de lo que está pasando ahora alrededor de Manolo. El Elche llegó al RCDE Stadium último con solo dos puntos en seis jornadas. A los seis minutos se quedó con diez por la expulsión de Fede Redondo y parecía que el escenario quedaba preparado para que el Espanyol respirase. Pasó exactamente lo contrario: 1-3, pitada y tres semanas de parón con demasiadas preguntas encima de la mesa.
El dato contra diez hace todavía más daño
Y hay un número que explica por qué aquella derrota dolió tanto. Entre los partidos frente al Sevilla y el Elche, el Espanyol acumuló 144 minutos jugando con superioridad numérica y no consiguió ganar ninguno de los dos. Contra los sevillistas terminó 1-1; frente a los ilicitanos, 1-3. El único gol perico contra el Elche fue, incluso, en propia puerta de Chust. Son de esos datos que cuesta mirar dos veces porque no mejoran.
Siete puntos de 21 antes de cinco jornadas que pesan mucho
El problema tampoco se limita a una mala noche. El Espanyol ha sumado siete puntos de los primeros 21, con dos victorias, un empate y cuatro derrotas. Diez goles marcados, diez encajados y una 15ª posición que todavía no mete al equipo en zona roja, pero que queda lejos de las expectativas que había generado la plantilla durante el verano. La distancia respecto al descenso no permite instalarse en el pánico, aunque tampoco invita precisamente a mirar hacia otro lado.
Primera final: Málaga-Espanyol, 9 de octubre
La primera parada ya la conocemos: Málaga-Espanyol, viernes 9 de octubre a las 21:00 horas en La Rosaleda. El conjunto de Juanfran Funes tampoco está para regalar nada y llega sin haber ganado todavía. Hay otro detalle curioso: un reciente análisis publicado por AS situaba tanto a Funes como a Manolo entre los entrenadores sometidos a mayor presión por los resultados. O sea, partido de nervios para los dos lados.
Segunda final: el Atlético visita Cornellà
Una semana después cambia completamente el perfil del rival. El sábado 17 de octubre, a las 14:00, llegará el Atlético de Madrid al RCDE Stadium. Los rojiblancos son actualmente segundos, con 16 puntos después de siete jornadas: cinco victorias, un empate y una derrota. Sobre el papel es el encuentro más duro de este bloque, pero también uno de esos partidos donde el Espanyol puede recuperar crédito rápidamente si consigue competir de verdad.
Tercera final: El Sardinero y un Racing que está al lado del Espanyol
Después tocará otra salida. Racing-Espanyol se jugará el sábado 24 de octubre a las 16:15 en El Sardinero. La clasificación añade interés: los cántabros son 16º con siete puntos, exactamente los mismos que tiene ahora el Espanyol. El Racing ha encajado 21 goles en siete jornadas, la cifra más alta entre ambos, aunque cualquiera que conozca El Sardinero sabe que nunca es precisamente una visita cómoda.
Cuarta final: visita a un Villarreal que también busca estabilidad
La cuarta escala llegará el fin de semana del 1 de noviembre en La Cerámica, con el horario todavía por confirmar. El Villarreal marcha noveno con ocho puntos, solo uno más que el Espanyol, después de un inicio algo irregular. Los amarillos también atraviesan un calendario muy cargado entre Liga y competición europea, algo que puede obligar a gestionar esfuerzos cuando llegue el duelo ante los pericos.
Quinta final: el Deportivo antes de volver a parar
Y el bloque se cerrará en Cornellà. Espanyol-Deportivo, previsto para el fin de semana del 8 de noviembre, todavía sin hora definitiva. El Dépor ha comenzado bien su regreso a Primera y ocupa actualmente la séptima posición con diez puntos: dos victorias, cuatro empates y una sola derrota. Después de ese encuentro, el siguiente compromiso liguero del Espanyol no aparece hasta el 22 de noviembre contra el Athletic Club, ya tras la ventana internacional.
Cornellà también tiene deberes pendientes
Dos de estas cinco citas serán en casa, frente a Atlético y Deportivo. Y ahí hay otro problema que Manolo necesita corregir. Durante 2026, el Espanyol solo ha ganado dos de sus últimos 14 encuentros de Liga en el RCDE Stadium y ha sumado once puntos de 42 posibles como local, un 26,1%. Cornellà fue durante mucho tiempo el salvavidas del equipo. Últimamente se ha convertido casi en lo contrario.
Manolo ya sabe lo que es trabajar con la soga deportiva alrededor
Hay una cosa que tampoco debería olvidarse: si alguien en este Espanyol ha demostrado capacidad para sobrevivir a situaciones límite es Manolo. El curso pasado llegó a encadenar 18 jornadas sin ganar, con el descenso acercándose de verdad, y aun así permaneció en el banquillo. El equipo acabó reaccionando con victorias ante Athletic y Osasuna y certificó la permanencia antes de la última jornada. Después Monchi decidió mantenerlo al frente del proyecto.
Monchi mantiene la confianza, pero el fútbol siempre acaba pidiendo puntos
Tras el Elche, Manolo asumió responsabilidades y reconoció que el equipo “debía recuperar su esencia”. También dejó aquella frase muy suya: “Si quieren buscar un culpable, soy yo, no los jugadores”. Monchi respondió manteniendo su respaldo y la plantilla ha hecho lo mismo públicamente. Pero llega un momento en que todo ese apoyo necesita una traducción bastante sencilla: ganar partidos. Y es precisamente este bloque de cinco jornadas el tramo que puede definir el futuro inmediato del proyecto.
El 9 de octubre abre el examen, el 8 de noviembre probablemente dará una respuesta
Así que quizá Málaga no deba entenderse como una sentencia aislada. Es el inicio de un examen de cinco partidos. Un mes con un colista necesitado, el segundo clasificado, dos salidas incómodas y un Deportivo que ha empezado mejor de lo que muchos podían esperar. Si el Espanyol vuelve del próximo parón con otra cara, todo este ruido quedará bastante atrás. Si los problemas continúan, el debate sobre Manolo ya no girará alrededor de una sola noche en La Rosaleda. Para entonces habrá habido cinco.











