La tertulia de hoy de La Grada Ràdio tuvo mucho peso perico y bastante mirada de club. Esta vez pasaron por el programa Joan Collet, Àngel Bergadà, Ferran Granell y Roger Cassà, en una conversación que arrancó desde una sensación muy de verano: ahora no hay partidos, no hay sufrimiento de fin de semana y, por primera vez en mucho tiempo, el Espanyol puede mirar unos días sin estar con el corazón en la garganta.
Joan Collet, una voz con peso propio para analizar el mercado y la economía del Espanyol
Collet, que tuvo que gestionar años bastante duros a nivel económico, lo resumió con una frase muy suya: “Estoy muy tranquilo, hay gente que dice que echa en falta el fútbol, los partidos, pero levantarse tranquilo sin padecer y a ver qué pasará, el verano es muy bonito. El fútbol sería muy bonito si no hubiese partidos”.
La presencia de Collet tenía también su punto especial, porque no hablamos de una voz cualquiera dentro del espanyolismo. Nacido en Argentona en 1961, empresario vinculado al mundo de la promoción y la publicidad, Collet fue presidente del RCD Espanyol entre 2012 y 2016, pero su relación con el club viene de muchísimo antes: socio desde niño, número 1628, entró en el Consejo de Administración en 1997 con Daniel Sánchez Llibre, pasó por el área social, la deportiva, la expansión del club y acabó teniendo un papel clave en la llegada al estadio de Cornellà-El Prat. Su etapa como presidente tuvo críticas, claro, también por ser el primero en cobrar por el cargo, pero con los años muchos pericos han puesto más en valor lo que hizo en un contexto económico realmente complicado. Y hay un dato que pesa: con él al frente, pese a todas las limitaciones, el Espanyol mantuvo la categoría, algo que no puede decirse de la etapa posterior de Chen Yansheng, marcada por dos descensos. Por eso, cuando Collet habla de mercado, dinero, patrocinios o límite salarial, no lo hace desde la teoría, sino desde alguien que ya tuvo que remar con el agua al cuello.
La calma existe, pero el Espanyol tiene mucho trabajo por delante
La broma de Collet tiene gracia porque todos la entendemos. El Espanyol, cuando juega, te puede alegrar el día o destrozarte el domingo en dos jugadas tontas. Pero Francesc Via puso rápido el debate donde tocaba: este verano no debería ser tan tranquilo. El club tiene que tocar muchas piezas, cambiar buena parte de la plantilla y darle a Manolo González herramientas de verdad. La sensación general es que hay confianza en Monchi, sí, pero también una lista de deberes bastante larga. Y eso no se arregla solo con ilusión ni con esperar a que el mercado caiga del cielo.
Àngel Bergadà confía en Monchi, aunque no vea señales claras todavía
Àngel Bergadà fue de los que puso palabras a esa mezcla rara que tiene ahora mismo el espanyolismo: calma, ganas y un punto de fe. Porque noticias hay pocas, señales visibles tampoco muchas, pero la llegada de Monchi cambia bastante el ambiente. Bergadà lo explicó así: “Contento y tranquilo, ilusionado con lo que se nos viene, eset mercado, no veo ninguna señal pero necesito estar ilusionado y Monchi es una garantía de que las cosas se harán con cabeza”. Y ahí está un poco la clave: el perico quiere creer. No porque sí, sino porque hacía tiempo que no veía a alguien con ese recorrido mandando en la parcela deportiva.
Roger Cassà ve un momento ideal porque está todo por construir
Roger Cassà también miró el momento con optimismo. No de ese optimismo de vender humo, sino más bien de “bueno, ahora al menos hay una oportunidad para empezar de nuevo”. Su frase fue bastante clara: “Creo que estamos en un momento ideal porque está todo por hacer, estamos en manos de Monchi”. Y es verdad. El Espanyol viene de años de parches, cesiones, errores y plantillas cogidas con pinzas. Ahora hay que decidir qué se conserva, qué se corta y qué se trae. Todo por hacer puede sonar a problema, pero también puede ser una ventaja si se trabaja bien.
El primer gran fichaje que pide Cassà: un extremo diferencial
Cuando Via lanzó la pregunta clave —por dónde deberían empezar los cambios—, Roger Cassà no dudó demasiado. Para él, el Espanyol necesita desequilibrio arriba, un jugador que rompa partidos y dé algo diferente en banda. Lo dijo así: “Un extremo, sería hacer un gran fichaje tener un extremo diferencial con capacidad d eir arriba, lo necesitamos este mercado”. Y cuesta llevarle la contraria. El Espanyol ha vivido demasiado tiempo con bandas de mucho esfuerzo pero poco veneno. En Primera, si no tienes alguien que encare, acelere y genere miedo, todo se vuelve mucho más plano.
Joan Collet señala la defensa: hacen falta centrales de verdad
Joan Collet, en cambio, puso el foco en una zona que también pide auxilio: la defensa. Y más concretamente, el centro de la zaga. Su diagnóstico fue directo y bastante duro: “Creoi que se necesita como mínimo un buen central si no dos, de los que juegan 90 minutos 36 partidos, ya se vio como se ficharon cuatro centrales y acabaron jugando Cabrera y Calero. Rubio, Riedel de Segunda, Pablo Ramon de la Primera RFEF y Hugo Pérez que no ha jugado ni en Huesca ni en el Nàstic, y nos hemos de fiar de Cabrera y Calero. Como mínimo dos centrales y las bandas, que no son problema de esta año, tenemos Jofre, Antoniu, Milla i Dolan pero necesitamos dos hombres para ser titulares”. La frase tiene mucha miga. Porque no habla solo de fichar por fichar, sino de traer titulares reales. Gente que llegue para jugar, no para rellenar entrenamientos.
El caso Cabrera explica por qué el Espanyol necesita reforzar atrás
Francesc Via añadió un dato importante sobre Leandro Cabrera: el uruguayo pasó mucho tiempo sin entrenar durante la temporada porque el cuerpo técnico sabía que tenía que jugar y no podía romperse. Eso lo explica todo. Cabrera ha sido un seguro durante mucho tiempo, pero no se le puede pedir que aguante otra temporada entera al límite, jugando por necesidad y con el físico siempre vigilado. Si el Espanyol quiere competir con seriedad, necesita centrales fiables, sanos y capaces de sostener una temporada larga. No vale vivir otro curso esperando que los mismos aguanten como puedan.
Bergadà pide refuerzos en todas las líneas, pero avisa del problema de las salidas
Àngel Bergadà fue un paso más allá y habló de reforzar todas las líneas. La idea suena lógica, porque el Espanyol necesita mejorar atrás, en medio y arriba. El problema, claro, es el de siempre: una plantilla cara y con poco mercado real. Muchos jugadores que al Espanyol le pesan en masa salarial solo tienen salida clara en Segunda, y eso complica cualquier operación. Colocar futbolistas va a ser casi tan importante como fichar, porque si no salen piezas, el margen para traer titulares será muy pequeño. Y ahí Monchi tendrá que hacer trabajo fino, de paciencia y de llamadas largas.
Via pone números al mercado: pocos ingresos y muchas limitaciones
Francesc Via también explicó que no le consta interés en Dolan, aunque una salida suya revertiría íntegramente para el club. Y luego dibujó un escenario bastante sobrio: “no me consta interés en Dolan aunque su salida revertiría íntegramente. Yo creo que intentaremos sacar a los laterales derechos, uno o los dos, pero no veo mucho más a nivel salidas. Yo creo que no salen los dineros, el club ya me transmitió que no habría ampliación y debería venir el dinero por el ahorro en fichas y alguna pequeña venta, porque a nivel de patrocinio no hay aun nada”. Traducido al idioma de la grada: no hay una bolsa mágica de dinero esperando. El Espanyol tendrá que moverse con ahorro salarial, alguna venta menor y mucha imaginación.
Collet enfría la vía de los patrocinios: ampliación o traspasos
Joan Collet también fue claro cuando salió el tema del patrocinio. Para él, esperar grandes ingresos por esa vía no parece demasiado realista. Lo dijo de forma muy sencilla, explicando que el dinero fuerte solo puede venir por “ampliación de capital y traspasos”. Y esta frase pesa, porque Collet sabe lo que es gestionar el Espanyol con la caja apretada. El patrocinio ayuda, claro, pero no suele cambiar una plantilla entera. Y menos en un club que viene de años económicamente complicados y que necesita subir el nivel sin disparar el gasto.
Cassà recuerda que Pace puede invertir, pero no necesariamente ahora
Roger Cassà recordó también algo que dijo Monchi: cuando haga falta, Alan Pace invertirá. Pero matizó bien el asunto: no tiene por qué ser este año ni de golpe. La idea es que el proyecto crezca y que la inversión vaya llegando a medida que el club avance. Es decir, nadie debería esperar un mercado de locura solo porque haya nueva propiedad y un director deportivo de nombre. La nueva etapa no significa barra libre, y eso conviene tenerlo claro para no frustrarse antes de tiempo.
El recuerdo de Power8 sirve como aviso sobre los grandes patrocinios
La conversación también recuperó el recuerdo de Power8, aquella aventura de patrocinio que dejó dinero pero también un final bastante feo. Via explicó cómo se vivió desde dentro aquella decisión: “Sabíamos que había esa posibilidad pero pusimos en la balanza para ver si nos la jugábamos. Ya habíamos oído por Barcelona que esta gente venía un año y se iría, pero pones en la balanza y dices, nos pagan por adelantado y si luego se hunde, vale la pena o no. No sabíamos si era o no un timo, pero si un monstruo con pies de barro y que duraría un año, y decidimos hacerlo a riesgo de lo que pasase”. En aquel momento, el club necesitaba dinero con urgencia. Y cuando necesitas dinero, a veces aceptas riesgos que en otro contexto quizá no aceptarías.
Naming rights y camiseta: ingresos útiles, pero no milagrosos
Via también hizo números sobre lo que podrían aportar los naming rights del estadio y la camiseta. Siendo generosos, se podría hablar de unos 5 millones de euros que irían al límite salarial. No es poco, ojo. Pero tampoco te cambia todo el verano. Con esa cantidad podrías traer dos buenos jugadores, quizá, pero no rehacer media plantilla. El Espanyol necesita ingresos, pero también necesita que cada euro esté muy bien gastado. Porque equivocarse ahora saldría caro, sobre todo con una plantilla que ya parte de una base complicada.
La ampliación de capital, descartada por el club y complicada por plazos
Collet recordó otro detalle importante: aunque se hiciera una ampliación de capital, LaLiga no permite gastar todo ese dinero el primer año. Y encima, según explicó, los plazos también juegan en contra. Aunque en algunos sitios se siga hablando de esa posibilidad, Collet entiende que ya se llegaría tarde por los tiempos que marca la normativa. El club ha trasladado que no habrá ampliación ahora mismo, así que el mercado deberá construirse con otras vías: ahorro, ventas, cesiones inteligentes y alguna operación muy bien medida.
Joan Collet reivindica un Consejo con más control interno en el Espanyol
Otro de los temas interesantes de la tertulia fue el modelo de gobierno del Espanyol, especialmente después de tantos años con propietarios lejos del día a día del club. Joan Collet miró con cierta añoranza a una época en la que el Consejo tenía más peso interno y cada dirigente debía responder de su área: “Antes el en Consejo cada uno tenía sus responsabilidades, es de lo que me he quejado, cuando tienes un presidente a 10.000 kilómetros, ¿quién fiscaliza a los ejecutivos? Antes tenías que dar explicaciones al presidente en cada Consejo. No ahora, incluso en la época Chen no había nadie en el Consejo”.
Via contrapone la fiscalización de antes con el modelo más ejecutivo actual
Francesc Via recordó que aquellos consejos de la etapa de Dani Sánchez Llibre también tenían sus debates, diferencias y momentos de poca agilidad. Como órgano de gobierno, quizá eran menos rápidos a la hora de tomar decisiones, pero sí existía una fiscalización real. Ahora, con modelos como los de Chen Yansheng primero y Alan Pace después, el riesgo parece el contrario: una estructura más ejecutiva, sí, pero también con demasiada concentración y poca gente encima del día a día.
Collet avisa: el problema no es tener casi todas las acciones, sino saber delegar
Collet quiso dejar claro que el problema no es que un propietario tenga casi todo el paquete accionarial. Puso como ejemplo el Villarreal, donde la familia Roig ha tenido un modelo muy concentrado y el club ha funcionado. Para el expresidente perico, la clave está en a quién se le dan las llaves: “ El problema no es tener el 99% de las acciones, en el Villarreal los Roig la tienen y ha ido bien, el problema es en quien delegas. Hay un director deportivo que llega, se llame como se llame, Rufete o Garagrza, y le das las llaves del club porque no hay nadie por encima, menos Mao que daba explicaciones a Chen. Lo que ha pasado estos años en el Futbol Base tal vez no hubiese pasado si hubiese alguien encima”.
Roger Cassà señala la distancia como el gran miedo con la nueva propiedad
Roger Cassà puso el foco en una de las heridas más repetidas de la etapa Chen: la distancia. No solo física, sino también emocional y de gestión. Y dejó claro que ese es el miedo que todavía existe con la nueva propiedad, aunque haya señales más esperanzadoras: “Para mí el problema más grande que ha habido es el de la distancia, lo hemos tenido con Chen y veremos si no lo tenemos con Pace, es el gran miedo que tengo, por eso una de las alegráis con Monchi es que tenga casa en Barcelona”.
Àngel Bergadà ve diferencias entre Chen y Pace por las primeras decisiones
Àngel Bergadà, en cambio, quiso marcar una diferencia importante respecto al pasado reciente. Para él, con Chen no solo había una distancia geográfica, sino una desconexión mucho más profunda con el club y su entorno. En el caso de Pace, al menos de momento, las primeras decisiones invitan a pensar que hay más cercanía y más voluntad de construir una estructura fuerte: “Con Chen no solo había distancia geográfica sino a todos los ivels, posiblemente los actuales propietarios son más asequibles, por ahora los dos hechos de Pace, la contratación de Otero para la Base y de Monchi para la dirección deportiva son de peso”.
El debate deja una idea clara: mandar no basta, hay que estar encima
El fondo de la discusión fue bastante sencillo de entender: en el Espanyol no basta con tener propietario, director deportivo o ejecutivos con poder. Hace falta presencia, control y alguien que pida explicaciones cuando las cosas no funcionan. El problema no es solo quién manda, sino quién está, quién escucha y quién fiscaliza el día a día del club. Y después de los años vividos, esa no es una cuestión menor para el espanyolismo.
Ferran Granell pide movimientos y Via aclara el descarte de Mika Mármol
Ferran Granell abrió un nuevo melón en la tertulia al poner el foco en una sensación que también ronda a una parte del espanyolismo: ha llegado Monchi, sí, hay ilusión, también, pero todavía faltan anuncios. Ni fichajes, ni salidas, ni esos movimientos que hagan pensar que la plantilla empieza a cambiar de verdad. Ferran incluso lamentó que el Espanyol pueda dejar pasar jugadores como Aleix Febas o Mika Mármol, dos nombres que han estado sobre la mesa en diferentes momentos. Ahí Francesc Via quiso matizar el caso del central de Las Palmas: según explicó, el club no ha dejado escapar a Mika Mármol sin más, sino que lo ha estudiado, lo ha evaluado y ha llegado a la conclusión de que no había argumentos suficientes para hacer una apuesta fuerte por él. Vamos, que no es tanto un “se nos ha escapado” como un “no lo vemos claro”.
Collet se abre a escuchar una propuesta de Alan Pace, pero con condiciones
Ferran también aprovechó la presencia de Joan Collet para hacerle una pregunta directa: si aceptaría integrarse de alguna manera en el nuevo proyecto de Alan Pace. Y el expresidente perico no cerró la puerta, aunque tampoco se tiró de cabeza a la piscina. Su respuesta fue prudente, muy de quien ya sabe cómo funciona este club por dentro: “Depende de la propuesta, de momento es un proyecto en el que con Monchi creo más que en el que había antes. Aunque sigo pensando que no sé de dónde sacaremos el dinero porque no veo unas entradas importantes, confío más”. La frase resume bastante bien el momento. Hay más confianza que antes, sobre todo por Monchi, pero sigue faltando una respuesta clara a la pregunta de siempre: de dónde saldrá el dinero para reconstruir el equipo.
Roger Cassà echa en falta una voz institucional que defienda al Espanyol
El debate derivó entonces hacia una cuestión que duele bastante a la afición: la falta de una figura dentro del club que salga a defender al Espanyol cuando toca levantar la voz. Roger Cassà fue muy claro en este punto y diferenció entre la voz deportiva que ahora puede representar Monchi y otra voz más institucional, más de club, más de piel perica. Lo explicó así: “Monchi está saliendo a hablar y está bien que salga porque hay una voz a nivel deportivo, pero hace falta que haya una de dentro del club. Desde que estaba Collet que ejercía ese papel no me he sentido representado por nadie que nos defienda, que hable del proyecto, que explique la sintenciones del club, que cuando nos roben y nos manden a Segunda salga y meta un video de esas jugadas que nos penalicen y salga reclamando, no entiendo por qué no tenemos esa figura que creo que es muy importante, que nos salga a defender y todos, afición, plantilla y jugadore se sientan representados”. Y aquí el tema va más allá de una rueda de prensa puntual. Va de sentirse acompañado. De notar que, si al Espanyol le pisan, alguien sale a decirlo.
Collet recuerda que no siempre hace falta un portavoz, pero sí alguien que dé la cara
Collet recogió el guante y lo llevó a su terreno. Para él, esa figura no tiene por qué tener necesariamente el cargo de portavoz, pero sí debe existir alguien con peso, con carácter y con capacidad para generar repercusión. Puso el ejemplo del Barça con Laporta, que sale a hablar aunque muchas veces sus frases generen debate, porque entiende que el presidente también sirve para marcar relato. Collet lo explicó con una reflexión larga, pero muy clara: “Cada cual cree en su figura y se siente representado, pero esa figura no siempre ha de ser portavoz, en el Barça lo hace Laporta, el presidente, aunque de cada cuatro cosas que dice tres no sean verdad es quein sale a hablar cuando hay que levantar la voz y la monta. Hay que hay que pensar en la repercusión de lo que dices, muchas veces no vas más allá de tu ombligo, hay que salir, yo tenía buena relación con periodistas de Madrid que me llamaban para ver que decía ese ‘loco’ del Espanyol y entonces salía en todas partes. No quiero ser presuntuoso ni arrogante de que sea la persona adecuada, agradeciendo a quien lo piensa, pero a veces como socio cuando pasan cosas como en Mallorca o Valencia, o con el tema Negreira, echo en falta una persona que salga para decir qué está pasando o por qué en Catalunya miramos a otro lado. Llevamos 10 años con un presidente que vive fuera y no habla ni siquiera el idioma, si han creído conveniente que no haya esta figura, no sé, creo que es una equivocación. Además los medios lo que quieren es que salga un ‘loco’, que cuando pasa algo salgan titulares y es entonces cuando te empiezan a escuchar. Si sales y sólo haces un comunicado, no”.
La protesta institucional no puede recaer siempre en Manolo González
Cassà coincidió en que, cuando nadie del club sale a protestar, la sensación de agravio se hace más grande. Y Àngel Bergadà recordó el episodio de Mallorca, cuando fue Fran Garagarza quien apareció para pedir respeto al Espanyol, en una de sus intervenciones más valoradas como director deportivo. Collet, en este punto, fue bastante contundente: no se puede cargar siempre ese papel sobre profesionales que deberían centrarse en lo suyo. Esta temporada, por momentos, esa tarea ha acabado cayendo sobre Manolo González, y eso también quema. El entrenador está para preparar partidos, tomar decisiones deportivas y gestionar un vestuario, no para ser el escudo institucional de todo un club cada vez que llega un golpe arbitral o un agravio público.
Collet pide una voz con vena perica, no solo un perfil ejecutivo
Para Collet, la clave está en que esa defensa nazca desde dentro, desde alguien a quien le duela de verdad lo que pasa. No basta con un cargo frío ni con una figura de manual corporativo. Hace falta algo más visceral, más perico, más de sentir que te están tocando lo tuyo. Lo explicó así: “Estoy seguro que puedenhacerlo miles de socios del Espanyol, no sólo Collet. Has de hacerlo desde dentro que te quema la sangre, no desde el perfil ejecutivo o profesional, has de tener esa vena que te está a punto de explotar. Cuando lo de De Burgos Bengoetxea en Mallorca yo hubiese salido a pedir que le dieran un premio, que el Comité se lo de al ser el único en poner de acuerdo a toda España, pero te ha de salir esa vena, no de profesional. Has de crear un titular, y sabes que al día siguiente te llamará todo el mundo, pero te han de llamar de Madrid, no sólo de aquí”. La frase tiene mala leche, sí, pero también una idea muy clara: si el Espanyol quiere hacerse escuchar, debe hablar de una manera que obligue a mirar hacia Cornellà.
Ferran critica la falta de sentimiento de los nuevos propietarios
En el tramo final del debate, Ferran fue al hueso y apuntó hacia la propiedad. Su lectura fue muy directa: “El problema es que los propietarios de ahora no tienen sentimiento, sólo van a ganar dinero”. Es una frase dura, pero conecta con un miedo que existe en una parte de la afición: que el club vuelva a ser visto solo como una inversión y no como una entidad con historia, masa social, heridas y orgullo. Después de la etapa Chen, es normal que el perico tenga la piel fina con este tema. Han sido demasiados años sintiendo distancia.
Via defiende que Pace también debe proteger al Espanyol como propietario
Francesc Via respondió con otra mirada. Para él, no hace falta ser perico de cuna para defender al Espanyol si has invertido en él y el club es tuyo. La cuestión no es tanto el sentimiento original, sino cómo actúas cuando perjudican a tu equipo y a tu inversión. Lo dijo así: “Es igual, cuando tienes una cosa tuya aunque te la hayas comprado ahora, la defiendes. Todo el mundo cuando lo perjudican no hace falta que sea un perico de cuna, el problema es no actuar como explica Collet. Pace no es perico de toda la vida pero ha hecho una inversión, el club es suyo, dejaos estar de cómo lo pagará, es el propietario del Espanyol, si a su equipo pueden meterlo a Segunda y su inversión baja ha de defenderla, tendrá unos mecanismos internos pero también cara a fuera”. La idea es sencilla: Pace puede no haber nacido perico, pero si el Espanyol recibe golpes que afectan al proyecto, debe defenderlo también de puertas hacia fuera.
Bergadà pide esperar antes de juzgar a Alan Pace
Bergadà cerró el debate con una llamada a no disparar demasiado rápido contra todo lo nuevo. Recordó que el espanyolismo tiene esa tendencia a mirar con sospecha a cualquiera que aterriza en el club, algo muy nuestro también, para qué engañarnos. Y puso dos hechos sobre la mesa: Marco Otero para el fútbol base y Monchi para la dirección deportiva. Su frase fue clara: “Es muy perico criticar a las personas nuevas que vienen aquí, Pace ha traído a Monchi al Espanyol, por mí cojonudo, esperemos a ver cómo lo hace”. Y ahí queda el punto medio de la tertulia: exigir, sí; vigilar, también; pero dejando un margen para comprobar si esta nueva etapa realmente cambia algo.
Collet recuerda el fichaje de Gerard Moreno y la clave de pactar primero con el jugador
En la parte final de la tertulia, Joan Collet tiró de memoria para explicar algunas operaciones de mercado de su época en los despachos del Espanyol, con un caso que todavía hoy suena casi a ciencia ficción viendo cómo está el mercado: el fichaje de Gerard Moreno, del que el club perico adquirió el 50% de sus derechos por alrededor de un millón y medio de euros. Collet lo explicó poniendo el foco en la negociación con el Villarreal y, sobre todo, en la importancia de tener al futbolista convencido antes de sentarse con el club propietario: “Lo negocié con Fernando Roig, y Llaneza siempre que lo veía siempre me decís, si hubiese negociado conmigo no lo hubieses fichado. Lo importante en estos casos es la complicidad del jugador, lo primero que haces es pactar con él y luego ya con el clb. Tenía el Villarreal ofertas del Betis, de Francia, que daban más dinero, pero si el jugador dice ‘quiero venir ahí’ tu trabajo es más fácil”. Una historia que deja bastante claro que, a veces, el mercado no va solo de dinero, sino también de olfato, insistencia y de saber tocar la tecla emocional del jugador.
Collet habla de la campaña de abonos y del ruido generado
El expresidente perico también se refirió a la nueva campaña de renovación de abonos del Espanyol, que ha venido acompañada de bastante ruido en el entorno del club. Collet admitió que no está demasiado metido en redes, pero sí le han llegado comentarios sobre el lío generado: “Ha habido show… no tengo redes sociales ni quiero pero me han dicho que ha habido movimientos, errores de algunos euros que atribuyen a fallos de comunicación. No he renovado aún, no sé demasiada cosa”. Una frase muy de socio veterano, de alguien que mira la campaña con cierta distancia, pero que tampoco es ajeno a que el tema ha generado malestar y dudas entre parte de la masa social.
La crítica de Collet al carnet de socio sin abono
Donde sí fue más claro Collet fue en su crítica al modelo que permite conservar la antigüedad pagando el carnet de socio sin tener abono. Es una queja que, según recordó, mantiene desde que dejó el club, porque considera que la antigüedad debería ir ligada al abono y no a una fórmula más parecida al antiguo carnet de simpatizante: “Lo que no me gusta y lo vengo repitiendo desde que salí, que por 50 euros guardes la antigüedad mediante el carnet de socios. Debería conservarse sólo con el abono. Y se habla que ojalá se pueda batir el récord de socios, cuando ese carnet no deja de ser el antiguo carnet de simpatizando dejándote mantener la antigüedad. En Montjuïc llegamos a ser 30.000 socios y 10.000 simpatizantes. No entiendo que haya socios muy antiguos que paguen esa cantidad para no perder la antigüedad”. Aquí Collet tocó un debate sensible, porque en el Espanyol la antigüedad no es solo un número: para muchos pericos es casi una medalla familiar, una forma de decir “yo estaba aquí” incluso cuando el club no lo ponía nada fácil.










