Fernando Calero aterriza en el Málaga y lo hace con mensaje: «Aún tengo fútbol para rato»; el central encuentra equipo antes de que el Espanyol ligue su relevo

15 de julio de 2026

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Fernando Calero ya es oficialmente jugador del Málaga CF. El central vallisoletano, que terminó contrato con el Espanyol después de siete temporadas, firma por una campaña con opción a una segunda y se convierte en el primer refuerzo del conjunto andaluz para su regreso a LaLiga EA Sports. El defensa vuelve así a un club muy ligado a sus primeros pasos en el fútbol.

Un regreso a la que fue su casa durante la etapa formativa

Calero pasó por el Juvenil del Málaga y acumuló 66 partidos con el Atlético Malagueño antes de regresar al Real Valladolid. Desde allí dio el salto al primer equipo, logró un ascenso a Primera y terminó recalando en el Espanyol. Una década después de dejar la Costa del Sol, tendrá por fin la oportunidad de vestir la camiseta del primer equipo malaguista.

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El Málaga necesitaba reforzar el centro de la defensa

La llegada responde a una necesidad clara del equipo dirigido por Juanfran Funes. La marcha de Montero y la lesión de Murillo habían dejado tocada una posición importante para afrontar el regreso a Primera. Calero aporta experiencia, conocimiento de la categoría, fortaleza en el juego defensivo y una salida de balón que puede ayudar al conjunto andaluz desde el inicio.

Más de 140 partidos de experiencia en Primera División

El nuevo central del Málaga llega después de acumular más de 140 encuentros en la máxima categoría. Entre Valladolid y Espanyol ha vivido ascensos, descensos, temporadas de sufrimiento y partidos de máxima exigencia. No llega como una apuesta por descubrir, sino como un jugador preparado para asumir responsabilidad dentro de una plantilla joven.

Calero rompe su silencio tras dejar el Espanyol

Desde que terminó su etapa como jugador perico no se le había escuchado públicamente. En sus primeras palabras como malaguista ha enviado un mensaje directo a quienes consideran que su mejor momento ya ha pasado: “Ha sido una carrera para mi gusto fructífera, con altibajos, pero yo me quedo con las cosas buenas. Aún tengo fútbol para rato y eso lo quiero demostrar aquí en Málaga”.

“Aún tengo fútbol para rato”, el mensaje más claro de su presentación

La frase no parece casual. Calero tiene 30 años y quiere reivindicarse en un equipo que vuelve a Primera con mucha ilusión. Su salida del Espanyol podía interpretarse como el cierre de una etapa, pero no como el final de su recorrido en la élite. El central se siente preparado para seguir compitiendo y quiere demostrarlo sobre el césped.

Una salida del Espanyol marcada por el fin de ciclo

En el club perico se entendía que su etapa había llegado a su final. Calero había compartido durante años el centro de la defensa con Leandro Cabrera y, pese a que siempre se valoró su profesionalidad, una parte importante del entorno consideraba que la plantilla necesitaba un relevo y un salto de nivel en esa zona. La decisión buscaba abrir espacio a una defensa renovada.

El profesionalismo de Calero nunca estuvo en duda

Su rendimiento generó debate durante distintas fases, pero su comportamiento interno fue siempre bien valorado. Calero trabajó con seriedad, aceptó los diferentes papeles que le asignaron los entrenadores y terminó acumulando 181 partidos oficiales como blanquiazul. Son cifras que explican el peso que tuvo dentro de una etapa muy movida del Espanyol.

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Siete temporadas, dos descensos y también dos ascensos con la camiseta perica

El defensa llegó al Espanyol en 2019 y vivió prácticamente todos los escenarios posibles. Participó en Europa, sufrió dos descensos y formó parte de los dos equipos que devolvieron al club a Primera. Su recorrido tuvo momentos buenos, fases más grises y muchas temporadas condicionadas por la inestabilidad general de la entidad.

El Málaga le ofrece un papel importante

Calero llega a Martiricos para competir por ser titular y aportar experiencia a un vestuario con futbolistas jóvenes. Él mismo ha hablado de ese intercambio entre veteranía y desparpajo: “Creo que es algo muy bueno para ambas partes. Yo voy a ayudarles desde mi experiencia, que al final eso influye, y ellos con el desparpajo de la juventud que es lo que he visto en algunos partidos y es lo que transmiten”.

La conexión con la afición también le ha llamado la atención

El central ha seguido la evolución reciente del Málaga y reconoce haber percibido una unión especial entre el equipo y su gente. “La grada y el público está así con el equipo porque sienten que son uno más de ellos”, afirmó. Esa identificación puede ayudarle a recuperar sensaciones y afrontar con energía una etapa que llega en un momento importante de su carrera.

Calero recupera una ilusión que guardaba desde su salida

Su vínculo con el Málaga nunca desapareció del todo. El futbolista reconoce que volver era una posibilidad que siempre había tenido presente: “Una ilusión muy grande, siempre lo había tenido en la cabeza desde que me fui. Al final aquí fueron mis inicios como futbolista, donde empecé a crecer. Es un club al que he tenido mucho cariño siempre y, cosas de la vida, la suerte, se ha podido dar esta vez y con muchas ganas de empezar”.

Una década después, la ilusión sigue intacta

Calero también ha recordado al joven que llegó a la cantera malaguista con una imagen bastante distinta a la actual: “Un chavalito super joven, con el peinado que llevan ahora mis compañeros con mechas, que ya lo he dejado atrás. Ilusión, la misma o con más ahora, con muchas ganas de volver a casa”. Una manera cercana de explicar cuánto ha cambiado desde entonces y qué permanece igual.

El Espanyol sigue sin incorporar a su sustituto

Mientras Calero ya tiene nuevo equipo, el Espanyol continúa trabajando para cubrir el hueco que dejó en el centro de la defensa. Monchi ha dejado claro que la llegada de un central es una prioridad, pero a 15 de julio Manolo González todavía no dispone de ese refuerzo para afrontar el stage de Navata.

La defensa llega incompleta al stage de Navata

El equipo inicia una fase importante de la pretemporada con una demarcación todavía pendiente. El cuerpo técnico puede trabajar con los jugadores disponibles, pero necesita cuanto antes un central llamado a competir por la titularidad. Estamos a un mes del inicio de LaLiga y el eje defensivo no admite demasiadas improvisaciones.

Cabrera necesita competencia y el equipo necesita alternativas

Leandro Cabrera continúa siendo una referencia, aunque el Espanyol no puede cargar todo el peso de la defensa sobre el uruguayo. La temporada es larga, aparecen lesiones, sanciones y bajones de forma. También existe la necesidad de encontrar perfiles diferentes que permitan defender más arriba, sacar mejor el balón o adaptarse a distintos rivales.

Monchi sabe que acertar con el central será decisivo

La dirección deportiva tiene margen para esperar una buena oportunidad, pero tampoco puede dejar que el calendario apriete demasiado. El nuevo central deberá llegar con tiempo suficiente para conocer al grupo, trabajar los automatismos y llegar preparado al debut ante el Levante. No es una pieza de relleno: es uno de los fichajes que puede marcar el nivel real de la plantilla.

Calero encuentra equipo antes de que el Espanyol cierre su relevo

La fotografía del momento es curiosa. Fernando Calero ya ha encontrado un destino en Primera y empieza a preparar el curso con el Málaga, mientras el Espanyol continúa buscando al futbolista que ocupe su lugar. Eso no invalida la decisión de cerrar su etapa, pero sí recuerda que toda salida importante debe terminar acompañada de una solución.

Un nuevo comienzo para demostrar que sigue vigente

Calero inicia su aventura en Málaga con experiencia, motivación y una frase que marca el tono de su llegada. “Aún tengo fútbol para rato y eso lo quiero demostrar aquí en Málaga”. El Espanyol consideró que tocaba cambiar de ciclo; él quiere probar que todavía puede competir al máximo nivel. Ahora será el campo quien dicte sentencia.