Las vacaciones se han terminado para la primera plantilla del RCD Espanyol. Dicho así suena un poco cruel, porque todos sabemos lo poco que apetece volver al trabajo después de unos días de desconexión, pero en clave perica ya había ganas de ver movimiento. El equipo blanquiazul ha arrancado el curso 2026-27 con la primera tanda de pruebas médicas y físicas, el paso previo antes de que el balón vuelva a rodar en la Ciudad Deportiva Dani Jarque.
Primeras pruebas médicas y físicas entre Corachán y la Dani Jarque
El inicio no ha sido todavía con botas, rondos ni carreras largas sobre el césped. Eso llegará en breve. Por ahora, toca lo menos vistoso, pero también lo más necesario: controles, revisiones, mediciones, test físicos y todo ese trabajo invisible que marca el punto de partida de la pretemporada. La plantilla se ha dividido en grupos entre la Clínica Corachán y la Ciudad Deportiva Dani Jarque, alternando las pruebas médicas y físicas en este primer tramo de regreso.
La plantilla trabaja por grupos en el arranque del curso
Una parte de los futbolistas ha pasado primero por las pruebas físicas y después por las médicas. Este miércoles se invertirá el orden con el resto del grupo. Vamos, el típico arranque de pretemporada en el que nadie gana partidos, pero todos empiezan a enseñar cómo llegan después del verano. No es el día más divertido para el jugador, seguro, pero sí uno de los más importantes para el cuerpo técnico, porque permite saber quién viene fino, quién necesita más carga y quién debe ir con algo más de cuidado.
El jueves llega el primer entrenamiento colectivo
La primera sesión de entrenamiento colectivo está prevista para la mañana del jueves, a las 9:30 horas, en la Dani Jarque. Ahí sí empezará a cambiar la película. De las pruebas y los controles se pasará al césped, al balón, a las primeras instrucciones y a esa mezcla tan de julio entre ilusión, piernas cargadas y mucha faena por delante. Manolo González y su cuerpo técnico irán aumentando poco a poco las cargas físicas, con la idea de que el equipo llegue preparado al inicio de LaLiga.
Manolo González empieza a construir el nuevo Espanyol
La vuelta al trabajo llega en un momento muy especial para el Espanyol. No es una pretemporada cualquiera, porque el club tiene todavía mucho que resolver en el mercado y porque la plantilla sigue en construcción. Han llegado los primeros fichajes, hay nombres cerca, hay salidas pendientes y la sensación es que el grupo que empieza ahora no será exactamente el mismo que competirá cuando arranque la Liga. La pretemporada servirá para entrenar, sí, pero también para ordenar el vestuario y empezar a tomar decisiones.
Una plantilla todavía por acabar de tocar
El Espanyol necesitaba mover muchas piezas este verano. Eso lo sabe todo el mundo. La dirección deportiva trabaja para reforzar al equipo, pero también para dar salida a futbolistas que no entren en los planes o que necesiten buscar minutos lejos de Cornellà. Ahí está una de las claves de estas semanas: no solo importa quién llega, también quién se queda, quién sale y qué huecos reales quedan para completar la plantilla. El mercado y la pretemporada van a ir de la mano, aunque a Manolo seguramente le gustaría tenerlo todo cerrado cuanto antes. Normal.
Más de un mes antes del estreno contra el Levante
El Espanyol tiene por delante más de un mes de preparación antes de iniciar LaLiga. El estreno será el fin de semana del 15 y 16 de agosto contra el Levante en el RCDE Stadium. No queda tanto como parece. Entre pruebas, entrenamientos, amistosos, concentración y movimientos de mercado, el calendario irá volando. Y cuando el balón eche a rodar de verdad, ya no servirán las excusas de julio. Ahí el equipo tendrá que estar listo.
Navata, amistosos y una pretemporada con mucho trabajo
El grupo se concentrará del 15 al 22 de julio en Navata, una estancia pensada para cargar piernas, hacer grupo y empezar a trabajar automatismos lejos del ruido habitual. Antes y después llegarán los amistosos, con rivales como UE Olot, FC Pau, Sabadell, Burnley, Middlesbrough y Coventry. Partidos de preparación, sí, pero también pequeños exámenes para ver cómo va encajando el equipo, qué jugadores aprovechan su oportunidad y qué ajustes necesita hacer Manolo.
La rueda vuelve a girar en clave perica
El verano perico empieza a entrar en esa fase en la que ya no solo se habla de rumores, nombres y operaciones. Ahora también hay trabajo real sobre el terreno. O casi. Primero pruebas, luego entrenamientos y después partidos. El Espanyol vuelve a la rutina con muchas cosas abiertas, pero también con una idea clara: el curso 2026-27 ya ha empezado. Y después de todo lo vivido, la afición mira esta pretemporada con una mezcla bastante reconocible: ganas, dudas, ilusión y ese punto de prudencia que todo perico lleva de serie.








