El Espanyol presenta su segunda equipación: vuelve el rojo más noventero y reconocible, e incorpora una textura inspirada en el plumaje del perico

10 de julio de 2026

lagrada fuente google 1El Espanyol ya tiene segunda equipación para la temporada 2026-27. Y esta vez no hablamos de una camiseta cualquiera, de esas que se presentan, se miran dos minutos y luego ya veremos si cuajan o no. No. Esta toca una tecla bastante concreta: la de la nostalgia. El club ha presentado una reedición de la camiseta visitante de la temporada 1992-93, una de esas piezas que muchos pericos tienen grabada en la cabeza aunque hayan pasado más de tres décadas.

La nueva camiseta recupera una base roja muy reconocible, con las franjas horizontales blanquiazules atravesando las mangas. Es una mezcla curiosa, porque no es la clásica blanquiazul de toda la vida, pero tampoco se siente ajena al Espanyol. Tiene ese punto de camiseta alternativa con personalidad, de las que no intentan esconderse. Roja, con carácter y con ese aire retro que ahora vuelve a estar tan de moda.

Una segunda equipación roja con guiño directo a la 1992-93

El diseño no sale de la nada. El Espanyol ha querido mirar atrás y rescatar una camiseta visitante que forma parte de la memoria estética del club. La de la temporada 1992-93 tenía algo especial: era roja, diferente, con las franjas blanquiazules colocadas de una forma que no se veía cada año. Y claro, cuando una camiseta rompe un poco el molde, o gusta mucho o se queda dando vueltas durante años en la conversación.

Esta nueva versión mantiene esa esencia, pero adaptada al fútbol actual. No es una copia plana, ni una camiseta sacada del baúl sin tocar nada. El diseño conserva el espíritu original, pero incorpora acabados actuales y detalles pensados tanto para jugar como para coleccionar. Porque hoy las camisetas ya no viven solo en el césped. Se llevan por la calle, se guardan, se comentan, se comparan y, en muchos casos, acaban siendo casi una pieza sentimental.

Las franjas blanquiazules en las mangas, el detalle que manda

Lo más llamativo de la camiseta está en las mangas. Ahí aparecen esas franjas horizontales blanquiazules que conectan directamente con el modelo histórico. Y es justo ese detalle el que le da sentido a todo. Sin esas franjas, sería una camiseta roja más. Con ellas, ya se entiende la referencia.

camiseta 2 equipacion 26 27 adulto

El rojo ha tenido bastante recorrido en las camisetas alternativas del Espanyol, y esta nueva segunda equipación se suma a una lista larga. Ahí aparecen modelos de los años 80, de los 90, camisetas con franjas en el pecho, diseños con detalles blancos, propuestas más modernas y alguna que otra bastante discutida entre la afición. Porque con las camisetas pasa esto: todo el mundo opina. Y está bien. Forma parte del juego.

La textura inspirada en el plumaje del perico, uno de los detalles escondidos

El club también ha querido darle una vuelta al tejido. La camiseta incorpora una textura exclusiva inspirada en los patrones geométricos del plumaje del perico. Dicho más sencillo: si se mira de cerca, la prenda tiene una trama propia que juega con formas y estructuras visuales tomadas del ave que identifica al club.

camiseta 2 equipacion 26 27 manga larga adulto

Es un detalle de esos que quizá no se aprecian del todo en una foto rápida, pero que ganan mucho cuando tienes la camiseta delante. Ya pasó algo parecido con la primera equipación de este curso, que en imágenes oficiales podía parecer más simple, pero en directo dejaba ver relieves, texturas y acabados que cambiaban bastante la sensación. Aquí el Espanyol vuelve a apostar por esa doble lectura: impacto visual desde lejos y pequeños matices cuando te acercas.

Tejido reciclable y una línea sostenible que el club mantiene

La camiseta está confeccionada con tejido reciclable, siguiendo la línea que el Espanyol ya presentó con la primera equipación de la temporada 2026-27. En la camiseta local, el club apostó por un diseño blanquiazul más moderno, con franjas verticales, detalles negros y pantalón negro como guiño histórico a la etapa entre 1910 y 1940.

Ahora, con la segunda equipación, el discurso se mantiene. Diseño con memoria, pero producto actual. Y eso también incluye la sostenibilidad, una palabra que en el fútbol moderno ya aparece en casi todos los lanzamientos, aunque luego cada club la trabaje con más o menos profundidad. En este caso, el Espanyol insiste en el uso de materiales reciclables y en una prenda pensada para tener recorrido más allá del partido del domingo.

“REBELS D’ARREL”, el nuevo sello en la espalda

Otro de los detalles importantes está en la parte superior de la espalda. La camiseta incorpora el distintivo “REBELS D’ARREL”, la nueva expresión de identidad del RCD Espanyol. Un lema que busca recoger una manera de ser muy perica: raíces, orgullo, resistencia y ese punto de ir un poco a contracorriente que siempre ha acompañado al club.

Puede gustar más o menos como frase, porque ya sabemos que estas cosas también generan debate. Pero la intención se entiende. El Espanyol quiere reforzar un relato propio, muy conectado con su historia y con esa idea de club que no se explica solo por los resultados. Ser perico muchas veces ha sido eso: aguantar, creer, discutir, volver, quejarse un rato y acabar otra vez en el estadio.

Gambea entra en escena en una camiseta con aire de moda

La equipación ha sido diseñada en colaboración con Gambea, una firma vinculada al mundo de la moda y al diseño contemporáneo. Y eso se nota en la intención del club. No se trata solo de sacar una camiseta visitante para cumplir expediente, sino de colocar una prenda que pueda funcionar dentro y fuera del campo.

El Espanyol intenta convertir sus camisetas en algo más que ropa de partido, y esta segunda equipación va claramente por ahí. Tiene el guiño histórico, tiene color potente, tiene textura, tiene relato y tiene una colaboración externa que busca darle un toque distinto. Luego será la afición la que decida si hay flechazo o si se queda en un “bueno, no está mal”. Eso no lo controla ningún departamento de marketing.

El rojo, un color con historia en las alternativas del Espanyol

Aunque el Espanyol sea blanquiazul hasta la médula, el rojo no es un extraño en su armario. Se ha usado muchas veces en segundas equipaciones, con fórmulas distintas. En algunas temporadas apareció con franjas blanquiazules horizontales en el pecho, como en varios modelos muy recordados de los años 80 y 90. En otras, el rojo fue más limpio, con detalles blancos o azules. También hubo versiones más modernas, con diagonales, geometrías o diseños que no dejaron indiferente a nadie.

Por eso esta camiseta tiene sentido dentro de la historia visual del club. No es un invento raro ni una salida de tono cromática, sino una vuelta a un color que el Espanyol ya ha llevado muchas veces cuando se ha apartado de la primera equipación. La diferencia está en que ahora el club no solo recupera el rojo, sino una camiseta concreta: la visitante de la 1992-93.

La primera equipación dejó sensaciones mezcladas y esta segunda busca el golpe de efecto

La presentación llega después de una primera equipación que tuvo una acogida algo irregular. La camiseta local 2026-27 recuperó los pantalones negros históricos, apostó por detalles en negro en cuello, mangas y bajos, y presentó un diseño más técnico y moderno. En directo ganaba bastante, sobre todo por el trabajo de texturas, pero a una parte de la afición le faltó ese primer impacto.

También hay que decirlo: la camiseta 2025-26 dejó el listón alto. Aquella equipación local gustó mucho y tenía un punto nostálgico muy potente, con referencias a una época deportiva recordada por el perico. Comparar siempre es injusto, pero inevitable. Cuando una camiseta enamora tanto un año, la siguiente lo tiene complicado desde el minuto uno.

Con esta segunda equipación, el Espanyol tenía una buena oportunidad para cambiar el tono de la conversación. Y la apuesta es clara: nostalgia, rojo, 1992-93 y una estética que no pasa desapercibida.

Una camiseta pensada para gustar al perico de siempre y al que busca algo distinto

La nueva segunda equipación juega en dos bandas. Por un lado, habla al perico más clásico, al que recuerda camisetas antiguas, diseños de otra época y esos modelos que se han quedado en la retina. Por otro, intenta conectar con quien busca una camiseta más de calle, menos evidente, con un color fuerte y una historia detrás.

Y ahí puede estar su punto fuerte. No es solo una camiseta roja: es una camiseta roja con relato perico. Y eso, cuando se hace bien, marca la diferencia. Porque una camiseta puede ser bonita, sí, pero si encima te lleva a una época, a una imagen o a una sensación, engancha más.

El Espanyol vuelve a mirar a sus raíces para vestir el futuro

La frase que deja el club con esta presentación va bastante en esa línea: los colores pueden cambiar de disposición, los diseños pueden evolucionar y las generaciones pueden ir pasando, pero la identidad perica sigue ahí. A su manera, la camiseta quiere contar justo eso. Cambia el formato, vuelve el rojo, aparecen texturas nuevas y se suma una colaboración de moda, pero el punto de partida sigue siendo el mismo: el Espanyol y su historia.

Ahora queda lo de siempre: verla en el campo, verla con pantalón y medias, verla en partido real y no solo en imágenes de lanzamiento. Ahí muchas camisetas cambian. Algunas mejoran. Otras pierden. Esta segunda equipación, de entrada, tiene algo que siempre ayuda: personalidad. Y en un club como el Espanyol, eso nunca sobra.