Lele Cabrera, en Mundo Deportivo: «Ojalá estar aquí hasta el último día de mi carrera»; el uruguayo defiende a Manolo, pide renovar a Edu Expósito y analiza los nuevos fichajes

16 de julio de 2026

lagrada fuente google 1Leandro Cabrera ha repasado la actualidad del Espanyol en una entrevista concedida a Sergio Escario para Mundo Deportivo desde el Hotel Torremirona Golf & Spa de Navata. El segundo capitán afronta su sexta pretemporada como blanquiazul y se prepara para vivir su séptima campaña en el club. A sus 35 años, el central mantiene intactas las ganas de competir y tampoco esconde su deseo de terminar su carrera vistiendo la camiseta perica.

La vuelta al trabajo renueva la ilusión del vestuario

El Espanyol se encuentra en plena fase de preparación, con dobles sesiones y los primeros amistosos ya en el calendario. Cabrera vive este momento con el mismo entusiasmo de cada verano: «Muy contentos de volver, siempre con la ilusión renovada. Y nada, afrontar otra pretemporada más». No es nuevo para él, ni mucho menos, pero la edad tampoco le ha quitado las ganas.

El recuerdo de las pretemporadas con Bordalás

Preguntado por el trabajo más duro que recuerda, el uruguayo ha viajado hasta su etapa en el Getafe. La respuesta ha tenido ese punto directo y divertido que suele acompañarle: «Con Bordalás, eso era una matada, un asesinato en serie. Durísimas, pero es verdad que si pasabas sin lesiones te venía espectacular; muy, muy bien». Sufría durante las sesiones, pero también reconoce que aquel nivel de exigencia le permitía llegar preparado a la competición.

Cabrera se cuida para alargar su carrera

El central asegura sentirse bien físicamente, aunque prefiere no pensar demasiado en la cifra que aparece en su documento de identidad: «Me encuentro muy bien, si no mirara los números me sentiría mejor (risas)». Cabrera cree que el fútbol actual ha cambiado mucho en el cuidado del jugador y que la alimentación, el descanso y el trabajo individual permiten competir durante más años.

La nutrición y el descanso cambian la vida del futbolista

Lele ha explicado hasta qué punto ha modificado sus hábitos con el paso del tiempo: «Es algo que ha venido para quedarse, con el tema de la profesionalidad que se lleva hoy en día: desde los nutricionistas, la importancia que uno mismo le da, que antes en general no se le daba. Todo eso alarga la vida futbolística, me cuido e intento no derrapar mucho en ese sentido. Sobre todo, buscando el sentirme siempre bien. A durar lo más que uno pueda».

Del fútbol técnico al jugador convertido en atleta

El Cabrera que comenzó en Defensor Sporting tiene poco que ver con el actual. No solo por su experiencia, sino porque el propio fútbol le ha obligado a cambiar: «En casi todo, creo que me tocó a mí, por un tema de edad, que te encuentras con un fútbol muy técnico, muy de calidad individual, y en el mismo proceso va evolucionando a un fútbol mucho más físico, donde ya no es un futbolista, sino que es más un atleta».

Cambiar para no quedarse fuera

El uruguayo ha tenido que adaptar su preparación a las nuevas exigencias y al ritmo de compañeros mucho más jóvenes: «Y en esa evolución tienes que ir evolucionando con los compañeros que son más jóvenes que ya lo traen. Eso me ha obligado a cambiar, o cambiaba con el deporte o te quedas fuera. He cambiado rutinas, cuidarme, dormir, qué comer, cuándo comerlo… Todo». No hay ningún secreto mágico. Hay trabajo, constancia y bastantes renuncias fuera del campo.

Manolo ya es el técnico que más ha dirigido a Cabrera en la élite

Manolo González ha dirigido a Cabrera en 88 partidos, más que cualquier otro entrenador durante su carrera profesional. El dato ha sorprendido a medias al central: «Lo sospechaba, porque he tenido muchísimos entrenadores y el simple hecho de repetir temporadas aquí… ¿88 veces? Podría haberme puesto alguna más (risas)». El central también apunta que Javi Puado será seguramente el compañero con el que más veces ha coincidido.

Una relación de confianza con Manolo González

Cabrera valora especialmente el entendimiento que ha construido con el técnico: «Pasas mucho tiempo aquí y, por suerte, con muchos compañeros; con Manolo tenemos una excelente relación y un entendimiento muy bueno. Ojalá que sean muchísimos más, eso quiere decir que la cosa funciona». En un club donde durante los últimos años han pasado muchos entrenadores, conseguir cierta continuidad empieza a ser casi una rareza.

Cabrera entiende la continuidad de Manolo

La decisión de Monchi de mantener al entrenador generó debate después de una segunda vuelta muy mala. Cabrera cree que el nuevo director deportivo pudo comprobar desde dentro cómo trabaja el cuerpo técnico: «Yo creo que esos 20 días que estuvo Monchi con nosotros, justo en el tramo final, habrá visto lo que veíamos todos: que el equipo trabaja bien, no hacemos brujería ni se toman las decisiones por azar».

Monchi no habría mantenido al entrenador sin creer en él

El uruguayo considera que la continuidad de Manolo fue una decisión meditada: «Cuando ves que se trabaja, se esfuerza, se repite, y el resultado por X motivos no salió, creo que él vio que se trabaja bien y que había que darle continuidad a esto. Si no, creo que Monchi no se la hubiera jugado en sus primeras decisiones, que son las más importantes a la hora de afrontar su primer proyecto como director deportivo del Espanyol».

Manolo se mantuvo firme durante la racha sin ganar

El Espanyol enlazó 18 jornadas sin conseguir una victoria y llegó al tramo decisivo en una situación muy delicada. Cabrera admite que el entrenador pudo tener dudas, pero nunca las trasladó al vestuario: «Seguramente le haya pasado, pero se ha mostrado siempre fuerte delante del grupo. Siempre confió en nosotros, y si en algún momento no lo hizo se lo guardó muy bien».

El equipo intentó evitar que todo saltara por los aires

Aquella racha puso a prueba a todo el vestuario. «Fueron muchos partidos, si le hubiera pasado internamente es totalmente entendible. Fue muy duro ver cómo por detalles volvías a no ganar, él lo manejó lo mejor que pudo, lo mismo intentamos hacer desde el vestuario. Dentro de saber que nos estábamos metiendo en esa situación crítica, intentar no prender fuego a todo», ha relatado.

Una experiencia que debe servir para aprender

El Espanyol terminó reaccionando con dos victorias decisivas, aunque Cabrera reconoce que la solución podría haber llegado antes: «Al final lo terminamos resolviendo y ganamos dos partidos muy difíciles; podría haberse cortado antes seguramente, pero es para que todos aprendamos de lo sucedido». La permanencia evitó un desenlace peor, pero la segunda vuelta dejó lecciones que el equipo no puede ignorar.

El papel de los veteranos en una crisis

Cabrera ha explicado cómo intenta actuar cuando el vestuario atraviesa una situación límite: «Intentar darle una mano al entrenador a la hora de plantear ciertas situaciones, críticas o lo que sea. Y al mismo tiempo, intentar que no se prenda fuego a todo: ser duro, ser críticos cuando toca y con quien toca, porque no todo el mundo lo puede llegar a soportar».

Mantener el equilibrio emocional del vestuario

Para el segundo capitán, ser veterano no significa decidir ni mandar sobre todo el mundo: «Y no es el que no lo soporte un paso fuera, estamos en el barco de principio a fin. Intentar eso, por conocimiento y experiencia, por otros compañeros que también comparten, mantener el equilibrio emocional del vestuario. Ni dictamos sentencia ni decidimos por nadie, intentamos ser un apoyo, pero no somos maestros». Una definición bastante clara de cómo entiende su liderazgo.

Cabrera pide la renovación de Edu Expósito

El futuro de Edu Expósito también ha aparecido en la entrevista. Cabrera considera que el centrocampista tiene mucho peso dentro del grupo y sobre el césped: «A mí me parece un jugador muy importante en el vestuario, en el equipo. En el juego, sentimos mucho cuando él está y cuando está fino, muchísimo más».

Un futbolista que aporta un plus emocional

Lele no ha dudado al valorar una posible continuidad de Expósito: «Es de esos jugadores emocionales, que te dan un plus, ojalá el club se decida por renovarlo. Sobre todo, que sea lo mejor para él y para el club, ya se pondrán de acuerdo o no». La decisión corresponderá a las dos partes, pero dentro del vestuario su importancia parece estar fuera de duda.

Hartman, Calatrava y Moscardo se integran en el grupo

Cabrera también ha hablado de las tres incorporaciones cerradas por Monchi. «Se están integrando muy bien los tres, creo que tienen un nivel técnico y unas cualidades muy buenas. Intentarán acoplarse a la idea del equipo, se les ve con la intención de hacernos crecer, que para eso vinieron. Con muchas ganas de empezar a verlos realmente en los partidos», ha explicado.

Moscardo sorprende por su madurez

Gabriel Moscardo tiene solo 20 años, pero no transmite la sensación de ser un recién llegado sin experiencia: «Me pasa con Gabi (Moscardo) que me parece que no tiene 20 años, tiene muchos partidos en la espalda a pesar de ser muy joven». Cabrera relaciona esa madurez con la exigencia que viven muchos futbolistas sudamericanos desde muy pronto.

El futbolista sudamericano llega más curtido

El central ha desarrollado esa idea: «Y también el sudamericano, en general, llega más curtido, por una cuestión X: debutamos más pronto en Primera, se nos exige… Vienen bastante más curtidos que los que tienen 20 años en España». Moscardo todavía debe adaptarse al fútbol español, pero su personalidad ya ha llamado la atención del vestuario.

Calatrava ofrece un perfil que no estaba en la plantilla

Cabrera también ve en Álex Calatrava un tipo de atacante diferente: «A Cala se le ve muy bien, se le ve con desparpajo, con muchísima ilusión; creo que es un perfil diferente que no teníamos la temporada pasada. Nos va a ayudar muchísimo». El club ha realizado una apuesta importante por el futbolista y espera que aporte talento, último pase y llegada.

Los cedidos merecen ser observados durante la pretemporada

Javi Hernández, Marcos Fernández, Roger Hinojo y otros futbolistas han vuelto tras jugar cedidos. Cabrera considera que todos merecen una oportunidad, aunque reconoce que el salto desde Segunda hasta Primera no siempre resulta sencillo: «Los veo muy bien, obviamente siguen siendo muy jóvenes algunos. El tiempo, la exigencia y muchas veces el club, según las pretensiones que tenga, se lo va a dar o no».

Dar la oportunidad o evitar quemar etapas

El segundo capitán entiende las dudas que acompañan a estos casos: «Siempre está ese tema de quemarlo o de si merece la oportunidad. Merecer se la merecen, el tema es si se saltan un escalón o no, no deja de ser un año que han tenido en Segunda. Han demostrado un gran nivel, está en la observación de los entrenadores y de la dirección deportiva saber si les hace falta asentarse un poco más o si ya los tenemos preparados».

La actitud puede ser tan importante como las cualidades

Cabrera destaca la predisposición con la que han regresado los cedidos: «Son muy buenos, tienen unas condiciones brutales, pero igual les falta un poco más de base, no lo sé. Yo estoy muy contento con ellos y creo que el míster también. Tienen la actitud adecuada, de intentar aprender, escuchar; eso a veces es más importante que las cualidades en sí».

La despedida de Fernando Calero

Cabrera ha compartido durante más de seis años el eje de la defensa con Fernando Calero, ahora nuevo jugador del Málaga. «Pasamos muchísimo tiempo juntos, hemos vivido de todos los colores. El fútbol es así, ahora por suerte encontró equipo rápido, porque últimamente los mercados han sido bastante largos para muchos excompañeros», ha recordado.

Cabrera desea suerte a Calero en el Málaga

El central considera que su excompañero ha elegido un buen destino: «Vuelve a un equipo en el cual hizo cantera, creo que se lo merece, está en un gran club. Le deseamos la mejor de las temporadas». Se marcha un compañero importante y también uno de los jugadores con los que Cabrera había construido una relación más larga dentro del vestuario.

Jugar con dos centrales zurdos no parece sencillo

El Espanyol ha sido relacionado con centrales de perfil zurdo como Mika Mármol o Mario Hermoso. Cabrera reconoce que formar pareja con otro zurdo podría exigir una adaptación: «Es complicado, me pasó solo en juveniles, en Uruguay. Por lo general el zurdo es muy cerrado, mucho más que un diestro, pero es algo que lo tiene que valorar el entrenador. Si me pusieran a mí por derecha seguramente sería más complicado (risas)».

Cabrera afronta el último año de su contrato

El uruguayo entra en el último curso de su vinculación con el Espanyol y todavía no existe ninguna decisión sobre una posible renovación: «Esto recién empieza, todavía no sabemos si voy a jugar mucho o poco. Lo he dicho siempre y lo repetiré hasta el último día: muy agradecido siempre al Espanyol, a su gente, a la afición».

Lele quiere terminar su carrera en el Espanyol

Cabrera no esconde cuál sería su deseo personal, aunque acepta las reglas del fútbol: «Si por H o por B me tuviera que ir, sin rencores, sencillamente agradecimiento. Ojalá estar aquí hasta el último día de mi carrera, pero el fútbol es como es, siempre viene alguien más joven y mejor y es entendible si pasara. Si por mí fuera, hasta el último día».

Una declaración de cariño sin exigir nada al club

No hay presión ni ultimátum en sus palabras. Lele quiere seguir, pero entiende que su futuro dependerá del rendimiento, los minutos y la planificación deportiva. Después de seis años, un ascenso, un descenso, otra promoción y varias permanencias, el uruguayo se siente parte del Espanyol, aunque sabe que ninguna etapa dura para siempre.

La Copa del Rey aparece como una cuenta pendiente

Cabrera también ha marcado uno de los objetivos para el nuevo curso. El Espanyol necesita ser más regular en Liga y mejorar sus últimas actuaciones en la Copa: «Hacer una buena temporada, que pasa sobre todo por no regalar partidos, por no apurarse en resultados o en rendimientos, en ganar por ganar».

El vestuario quiere dar un paso adelante en la Copa

El central siente que el equipo tiene una deuda con esta competición: «Y, sobre todo, mejorar la actuación en la Copa del Rey, es un debe que tenemos todos, el objetivo sería ese: hacer una buena Liga y dar un paso adelante en la Copa, que es un torneo que nos ilusiona a todos. Debemos intentar ser mejores de lo que hemos sido hasta ahora». Una declaración que rompe con la costumbre de tratar el torneo como una molestia dentro del calendario.

La decepción de Uruguay en el Mundial

La entrevista ha terminado con una valoración sobre la actuación de la selección uruguaya. Cabrera reconoce que el resultado estuvo muy lejos de lo esperado: «Lamentablemente no cumplimos las expectativas propias que teníamos, por la calidad de jugadores, por la plantilla y por historia. Se acabó un ciclo del entrenador, empezará otro nuevo, se renovará la ilusión».

Uruguay esperaba superar la fase de grupos

El mínimo marcado era avanzar a las eliminatorias: «Obviamente creo que el mínimo que se pretendía era pasar de fase, fue una pena porque después se ha visto que los cruces podían haber favorecido. Es una pena, esperamos que en el próximo nos vaya mucho mejor». El Mundial ha terminado con decepción, pero Cabrera confía en que un nuevo ciclo permita recuperar el nivel esperado.

Cabrera quiere seguir siendo parte del Espanyol

La entrevista de Mundo Deportivo deja la imagen de un futbolista consciente del momento de su carrera, pero todavía competitivo y con ganas de aportar. Defiende a Manolo, pide la renovación de Edu Expósito, valora a los fichajes, abre la puerta a los cedidos y reclama un paso adelante en la Copa. Por encima de todo, Cabrera deja claro que su deseo es quedarse en el Espanyol hasta el final, siempre que su rendimiento y el club entiendan que todavía puede ayudar.