El Espanyol Femenino afronta este miércoles a las 21:00 horas su último desplazamiento de la temporada en la Liga F 2025-26, y lo hará en un escenario de los que siempre apetece jugar: Riazor. Las de Sara Monforte visitan al Deportivo ABANCA en la jornada 29, penúltima del campeonato, con una clasificación bastante apretada entre ambos equipos: el Dépor llega 11º con 30 puntos, mientras que el Espanyol lo hace 12º con 29. No hay un drama enorme en juego, ni una final por la salvación de esas que te dejan sin uñas, pero sí hay algo más que un simple trámite: quedar por delante, competir bien y cerrar la temporada con una imagen seria.
El Espanyol llega tras empatar el derbi ante el Badalona
El último partido del Espanyol antes del parón dejó un 1-1 ante el FC Badalona en la CE Dani Jarque. Fue un encuentro con bastante pelea, con dos goles de penalti y con la sensación de que las pericas tuvieron momentos para llevarse algo más. Sara Monforte apostó por un once ofensivo, con Ángeles del Álamo y Phoenetia Browne en punta, y con Cristina Baudet junto a Ainoa Campo en la medular, en un contexto marcado por la lesión de Anna Torrodà, que sufrió una lesión en el ligamento cruzado ante el Alhama ElPozo. El equipo no ganó, pero sí dejó una imagen de orden, intensidad y respuesta competitiva, especialmente en una segunda parte donde Browne volvió a ser una amenaza constante.
Ainoa Campo marcó y el equipo compitió hasta el final
Ante el Badalona, el Espanyol se vio por debajo tras un penalti bastante discutido de Júlia Guerra, revisado mediante FVS, pero la colegiada mantuvo su decisión y Ana González adelantó al conjunto visitante. Luego llegó la reacción blanquiazul con un penalti claro sobre Ainoa Campo, que ella misma transformó para poner el empate y dedicárselo a Anna Torrodà. Fue uno de esos detalles que dicen mucho de un vestuario. En el tramo final, el Espanyol pidió otro FVS por posible penalti sobre Phoenetia Browne, pero esta vez no hubo premio. La sensación fue de partido igualado, duro y con ocasiones suficientes para creer que el equipo llega vivo en lo competitivo a estas dos últimas jornadas.
El Deportivo llega reforzado tras ganar en Lezama
El Deportivo ABANCA, por su parte, llega con el impulso de una victoria importante en Lezama ante el Athletic Club, un 0-1 de mucho mérito por cómo lo consiguió. El equipo gallego supo sufrir, se ordenó bien atrás y aprovechó su momento en transición con un gol de Ainhoa Marín, justo después de que el Athletic estrellara un balón en el palo. Fue un triunfo de esos que no se explican solo por brillo, sino por concentración, resistencia y saber cuándo golpear. El Dépor viene de ganar un partido incómodo, y eso siempre da confianza antes de recibir al Espanyol en Riazor.
Riazor, un escenario grande para un duelo igualado
Jugar en Riazor no es cualquier cosa. Para el Espanyol, este último viaje del curso tiene ese punto especial de hacerlo en un estadio grande, con historia y con un ambiente distinto al habitual. Monforte lo sabe, y también sabe que delante tendrá un rival que ha caminado muy cerca de las blanquiazules durante buena parte de la temporada. Lo dijo la propia entrenadora: “Veo un partido muy igualado en Riazor. Hemos estado en posiciones similares y es un partido interesante para ver quién queda por delante. Además, jugar en Riazor es un escenario muy bonito. Será un partido que se decidirá en las áreas”. La frase resume bastante bien la previa: igualdad, detalles y mucho valor en cada llegada.
Monforte reconoce que el parón se ha hecho largo
El Espanyol lleva días sin competir, y eso también ha formado parte de la preparación. A veces un parón ayuda a recuperar piernas y cabeza, pero también puede cortar el ritmo. Sara Monforte lo admitió sin esconderlo: “Se nos ha hecho un poco largo tantos días sin competir. Nos hemos centrado en nosotras, en intentar mejorar de cara a los dos partidos que quedan”. Esa idea es importante, porque el Espanyol no llega con grandes urgencias clasificatorias, pero sí con la obligación de seguir creciendo. No se trata solo de acabar, sino de acabar bien.
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— RCD Espanyol Femení (@RCDEFemeni) May 26, 2026
El vestuario quiere competir aunque no haya grandes objetivos
Monforte también quiso poner en valor la actitud del grupo en este tramo final. Cuando una temporada se acerca al cierre y ya no hay un objetivo enorme en juego, es fácil que algunos equipos bajen una marcha. La entrenadora, en cambio, ve a sus jugadoras metidas. “Las jugadoras están dando el 100%, aunque no nos juguemos demasiadas cosas, sí una posición. Están con muchas ganas. Ojalá todas puedan tener minutos para acabar bien la temporada”. Y ahí está una de las claves: el Espanyol aún puede pelear una posición con el Deportivo, y esa pelea también cuenta. Competir hasta el final es una forma de respetar el escudo y también de preparar lo que vendrá.
Un partido para medir carácter en el cierre de temporada
La visita a Riazor llega en ese momento raro del curso en el que los equipos ya empiezan a mirar de reojo al verano, pero todavía quedan puntos y orgullo en juego. El Espanyol está a un punto del Deportivo, así que ganar supondría adelantar a las gallegas y llegar a la última jornada con otra cara. Perder, en cambio, dejaría ese pequeño sabor amargo de no haber podido competir la posición hasta el final. No es una final, pero tampoco un amistoso con camiseta oficial. Es Liga F, es Riazor y es una oportunidad para cerrar lejos de casa con una victoria de peso.
El reto: ser fuertes en las áreas
La clave parece bastante clara. El Deportivo viene de sacar petróleo en Lezama con orden defensivo y pegada en el momento justo. El Espanyol, ante el Badalona, generó peligro pero no siempre terminó las jugadas con claridad. En un duelo tan igualado, como avisó Monforte, las áreas mandarán. Defender los centros, no regalar metros, elegir bien el último pase y tener calma cuando aparezca la ocasión. Ahí se puede decidir un partido que tiene pinta de ser más de paciencia que de locura.
Penúltimo capítulo para un Espanyol que quiere irse con buenas sensaciones
Al Espanyol Femenino le quedan dos partidos para bajar el telón de la temporada. El primero, este miércoles en Riazor. Y aunque la clasificación ya no apriete como en otros momentos, el equipo tiene motivos para competir de verdad: mantener buenas sensaciones, pelear una posición directa con el Deportivo y demostrar que el cierre del curso no se va a jugar de cualquier manera. La temporada se acaba, sí, pero todavía queda una oportunidad bonita para decir: aquí estamos.







