Bordalás habla de su futuro en pleno runrún con el Espanyol: “Estoy tranquilo”

8 de mayo de 2026

El nombre de José Bordalás ha entrado con fuerza en el ruido de futuro del Espanyol en los últimos días, a raíz de las informaciones que lo sitúan como una posible opción para el banquillo blanquiazul si Manolo González no continuase y si finalmente se confirma una nueva estructura deportiva con Monchi al frente. En medio de todo ese runrún, el técnico del Getafe, que termina contrato el próximo 30 de junio, ha hablado este viernes en rueda de prensa antes del partido de su equipo ante el Oviedo. Y lo ha hecho a su manera: sin incendiar nada, sin negar el interés de otros clubes, pero dejando claro que ahora mismo su foco está en cerrar bien la temporada con el conjunto azulón. Bordalás sabe que su futuro está en el aire, pero no parece especialmente nervioso por ello.

“Yo no rechazo absolutamente nada”

Preguntado por su continuidad en el Getafe y por las informaciones publicadas durante la semana, Bordalás ha desmentido que haya rechazado renovar con el club madrileño. Sus palabras fueron bastante claras: “Ayer creo que lo dijo mi presidente públicamente, que nos sentaremos y hablaremos de mi futuro. Yo no rechazo absolutamente nada como ha salido en algunos medios durante la semana y estos días. Estoy tranquilo con mi futuro. Sé del interés de muchos, pero estamos centrados en el día a día, intentar dar alegrías a nuestra afición y a ver si somos capaces de disfrutar de estos últimos cuatros partidos”. La frase tiene miga, porque no dice que vaya a seguir, pero tampoco que se vaya. No cierra el Getafe, no cierra otros caminos y reconoce que hay interés de varios equipos. Vamos, que la puerta queda entreabierta, como suele pasar en mayo.

El Getafe quiere sentarse con él, pero la decisión llegará más adelante

El presidente del Getafe, Ángel Torres, ya había avanzado que hablarían con Bordalás sobre su futuro, y el entrenador lo ha confirmado. No parece que haya una decisión tomada de forma pública, al menos por ahora. El técnico lleva nueve temporadas en el Getafe repartidas en dos etapas, primero entre 2016 y 2021 y después desde 2023 hasta la actualidad, y su figura está muy ligada al crecimiento competitivo del club azulón en los últimos años. Pero el contrato termina, el mercado se mueve y su nombre vuelve a aparecer en conversaciones importantes. Bordalás es de esos entrenadores que no dejan indiferente: gusta mucho a unos, incomoda a otros, pero casi siempre garantiza una cosa, equipos reconocibles y competitivos.

El Espanyol mira de reojo, pero todo depende de la permanencia

En clave perica, la posible opción Bordalás solo puede entenderse dentro de un escenario muy concreto. Primero, el Espanyol debe salvarse. Sin permanencia, cualquier plan de futuro cambia de golpe. Segundo, debe aclararse la llegada o no de Monchi y el nuevo organigrama deportivo que prepara la propiedad de Alan Pace. Y tercero, habría que ver qué pasa con Manolo González, que ahora mismo sigue siendo el técnico del equipo y que afronta este sábado una cita enorme ante el Sevilla en el Sánchez-Pizjuán. El nombre de Bordalás puede sonar potente, incluso lógico si el club busca un entrenador de carácter y estabilidad, pero ahora mismo el presente manda bastante más que el futuro.

Un perfil que encajaría en una reconstrucción con exigencia

Si finalmente el Espanyol abre una nueva etapa deportiva, Bordalás sería un perfil con sentido para un club que necesitaría dejar atrás meses de fragilidad y volver a ser un equipo duro, ordenado y fiable. Su trabajo en el Getafe lo ha situado siempre como un técnico capaz de exprimir plantillas, competir contra rivales superiores y sostener proyectos con recursos ajustados. En el Espanyol, si viniera acompañado de una inversión importante y de una estructura fuerte en los despachos, el escenario sería distinto. No sería solo sobrevivir; sería construir desde una base competitiva muy marcada. Pero todo eso, de momento, vive en el terreno de las posibilidades.

Bordalás aparca los rumores y el Espanyol debe aparcar el ruido

La frase de Bordalás deja una conclusión bastante clara: no ha rechazado nada, está tranquilo y sabe que hay interés. Eso alimenta el ruido, claro. Pero tanto para él como para el Espanyol, el calendario manda. El Getafe aún tiene cuatro partidos por delante y el Espanyol se juega media vida en Sevilla. Por mucho que el futuro empiece a moverse con nombres grandes, la realidad blanquiazul sigue siendo muy sencilla: primero hay que ganar, sumar y cerrar la permanencia. Luego ya llegará el momento de Monchi, Bordalás, Manolo o quien toque. Ahora, el balón sigue siendo lo único que decide de verdad.