
El gran objetivo de Fortuño tras renovar hasta 2030
Fortuño no escondió qué quiere conseguir durante los próximos años. Su deseo no pasa simplemente por quedarse en la plantilla o esperar pacientemente una oportunidad. Quiere jugar, asentarse y ser importante. “Quiero triunfar en el Espanyol, es mi casa”, explicó al diario deportivo. Una frase sencilla, sin demasiada vuelta, pero que dice bastante sobre cómo entiende el portero su relación con el club.
El debut de Fortuño en Primera con el Espanyol
Uno de los momentos centrales de la entrevista fue su debut en Primera División ante la Real Sociedad. No fue un estreno cualquiera. Fortuño pudo jugar en casa, delante de la afición perica y defendiendo la portería del equipo al que llegó siendo prácticamente un niño. Al recordarlo, fue directo: “Fue un sueño cumplido”. Es difícil encontrar una definición mejor para un día que llevaba imaginando buena parte de su vida.
Manolo González le comunicó que sería titular
El portero supo con algo de margen que iba a tener su primera oportunidad en la máxima categoría. “Manolo me avisó dos o tres días antes de que iba a debutar. Tuve un poco de nervios, pero normal, al final me mentalicé en el partido”, recordó. Tener tiempo para prepararse ayuda, aunque seguramente también hace que la cabeza le dé unas cuantas vueltas más de la cuenta. Era su momento y sabía perfectamente lo que significaba.
La llamada de Fortuño a su familia antes del debut
Después de conocer la decisión del entrenador, Fortuño hizo lo que haría casi cualquiera en una situación parecida: compartir la noticia con su gente más cercana. “Acabé el entrenamiento y llamé a mis padres. Después, a mis amigos y a mi novia”, reveló. Detrás de un debut así hay muchas horas de entrenamientos, desplazamientos, partidos de cantera y fines de semana condicionados por el fútbol. También hay una familia que ha acompañado todo ese camino.
Una trayectoria que empezó con solo seis años
La historia de Fortuño con el Espanyol no comenzó en el primer equipo ni en una negociación profesional. Empezó cuando tenía seis años. Antes de ponerse bajo los palos en Primera, fue un niño de la cantera y un aficionado más que seguía al equipo desde la grada. Su vínculo con el club no nace de un contrato: se ha construido durante casi dos décadas.
El recuerdo de una victoria ante el Barça en Copa
Entre sus primeros recuerdos como aficionado aparece una victoria del Espanyol ante el Barça en la Copa del Rey. Fortuño la conserva como una de esas imágenes que se quedan guardadas desde la infancia. “Fue una cosa muy feliz”, explicó. Puede sonar como una frase inocente, casi de niño, y quizá por eso encaja tanto con el recuerdo que estaba contando.
El sueño que dejó de parecer imposible
Cuando uno está en las primeras categorías del fútbol base, llegar al primer equipo parece algo reservado para unos pocos. Fortuño también lo veía así al principio. “De pequeño lo ves muy lejos, pero vas pasando etapas y te vas mentalizando de que algún día puede pasar”, señaló. Paso a paso, categoría a categoría, aquella posibilidad fue tomando forma hasta convertirse en realidad.
La competencia entre Fortuño y Joan Garcia
Durante varias temporadas tuvo que convivir y competir con Joan Garcia, ahora guardameta del Barcelona. Los dos porteros coincidieron en el Espanyol y fueron avanzando dentro de una posición en la que solo puede jugar uno. Fortuño no presentó aquella competencia como un problema, sino como una ayuda para crecer. “Hemos competido entre los dos y eso nos ha hecho mejores”, aseguró.
Una temporada de dos caras para el Espanyol
El guardameta también repasó la temporada 2025-26, marcada por un inicio que disparó la ilusión y una segunda vuelta mucho más complicada. “Empezamos como un cohete, nos pusimos quintos. Era una primera vuelta brutal. A lo mejor nos pensamos cosas que no teníamos que pensar. Después llegó una mala racha donde el equipo lo pasó mal, pero hicimos piña y lo sacamos adelante”, explicó. El análisis es bastante claro: el equipo pasó de mirar hacia arriba a tener que apretar los dientes.
El vestuario joven del Espanyol
Fortuño se siente especialmente cercano a varios de los futbolistas jóvenes que forman parte del grupo. “Con Rubén Sánchez, Roca, Miguel, Salinas… somos muchos jóvenes en el equipo”, apuntó. Esa generación comparte años de formación, experiencias en el fútbol base y ahora el reto de ganarse un sitio estable en el primer equipo.
Policía o bombero, la alternativa de Fortuño al fútbol
La entrevista también dejó un detalle más personal. Preguntado por qué habría hecho si no hubiera sido futbolista, el portero respondió que habría buscado “algo relacionado con policía o bombero”. Dos profesiones bastante alejadas del fútbol, aunque tampoco tanto de la responsabilidad, el riesgo y la necesidad de mantener la calma cuando todo se complica.
La selección española aparece en el horizonte
Fortuño tampoco cierra la puerta a llegar algún día a la selección absoluta, aunque sabe que todavía queda mucho camino. “Cualquier futbolista quiere llegar a esa meta, pero hay muchos pasos que dar antes”, admitió. No quiso vender humo ni colocarse objetivos demasiado lejanos. Primero toca jugar, crecer y demostrar que puede defender la portería del Espanyol durante muchos años.
Fortuño quiere ser titular en el Espanyol
Su prioridad está mucho más cerca y quedó clara al final de la entrevista. “Tengo contrato aquí y mi objetivo es jugar aquí, ser titular”, sentenció. Renovado hasta 2030, Fortuño tiene tiempo por delante, pero también una misión muy concreta. No quiere ser únicamente el chico de la cantera que llegó al primer equipo. Quiere hacerse dueño de la portería del club que siente como su casa.







