Alan Pace, con problemas en Inglaterra: la matriz del Burnley acumula casi dos años sin presentar sus cuentas

28 de octubre de 2026
lagrada fuente google 1

Resumen: La crisis del Burnley suma un nuevo problema que afecta directamente al entramado empresarial de Alan Pace, propietario también del RCD Espanyol. Según informa City AM, Velocity Capital (UK) Holdings, sociedad que controla la mayoría del holding del club inglés, se enfrenta a un procedimiento de disolución obligatoria por no haber presentado sus cuentas dentro de los plazos establecidos. La documentación de Companies House confirma que la empresa acumula casi dos años de retraso en sus obligaciones contables. La situación llega cuando Burnley y Espanyol atraviesan momentos deportivos muy delicados y la gestión de Pace está cada vez más cuestionada.

Cinco puntos clave

• La matriz del Burnley, amenazada: Velocity Capital afronta un procedimiento de cancelación registral en Reino Unido.

• Casi dos años sin presentar cuentas: la empresa debía entregar sus primeros estados financieros en diciembre de 2024.

boton whatsapp

• El 82,7% del holding del Burnley: es la participación controlada por Velocity Capital, según la documentación oficial del club.

• Una crisis deportiva y económica: el Burnley está en descenso en la Championship y City AM cifra sus préstamos en 142 millones de libras.

• Alan Pace, bajo presión: el problema aparece en plena crisis del Espanyol, también controlado por su grupo empresarial.

La crisis del Burnley se agrava: la matriz del club de Alan Pace, amenazada de disolución

Las malas noticias no dejan de acumularse para Alan Pace. Cuando el Espanyol atraviesa uno de sus momentos más complicados desde la llegada del empresario estadounidense, con el equipo en descenso, eliminado de la Copa del Rey y buscando entrenador tras el cese de Manolo González, desde Inglaterra llega otra información que tampoco invita precisamente al optimismo. Velocity Capital (UK) Holdings, una de las sociedades fundamentales en la estructura de propiedad del Burnley, se encuentra bajo amenaza de disolución obligatoria. La noticia la publica el medio económico británico City AM y tiene detrás documentación oficial de Companies House, el registro mercantil del Reino Unido. No estamos hablando de un simple rumor: existe un procedimiento administrativo abierto que podría acabar con la desaparición legal de la sociedad si sus responsables no consiguen detenerlo.

Velocity Capital lleva casi dos años sin presentar sus cuentas

El origen del problema está en unas cuentas que llevan demasiado tiempo pendientes. Velocity Capital (UK) Holdings Ltd, registrada con el número 14755517, debía presentar sus primeros estados financieros, correspondientes al ejercicio cerrado el 31 de marzo de 2024, antes del 24 de diciembre de aquel mismo año. A fecha de 28 de octubre de 2026, Companies House continúa señalando esas cuentas como atrasadas. Son casi 22 meses de retraso, una situación que ha acabado provocando la activación de un procedimiento de cancelación registral. La empresa sigue figurando como activa, pero acompañada de una advertencia sobre su posible baja. No significa que haya quebrado ni que se haya ordenado su liquidación. Lo que existe es un incumplimiento de sus obligaciones mercantiles que puede tener consecuencias importantes si no se corrige.

La sociedad de Alan Pace podría perder sus activos si termina disuelta

La legislación británica contempla que, una vez publicado el correspondiente anuncio oficial de cancelación obligatoria, pueda procederse a la disolución de una empresa transcurrido un mínimo de dos meses, siempre que no existan motivos para suspender el procedimiento. Y aquí aparece uno de los aspectos más delicados de la noticia. Si Velocity Capital llegase a desaparecer legalmente, los activos que todavía estuvieran a su nombre podrían pasar a la Corona británica mediante el mecanismo conocido como bona vacantia. Entre esos activos pueden encontrarse participaciones empresariales. No quiere decir que el Gobierno británico vaya a quedarse con el Burnley ni que el club esté a punto de desaparecer, pero sí que una eventual disolución sin resolver previamente la situación patrimonial abriría un problema societario muy serio. Todo esto puede evitarse si se regularizan las obligaciones pendientes y se paraliza el proceso.

Velocity Capital controla el 82,7% del holding del Burnley

Para entender por qué esta noticia tiene tanta importancia hay que mirar cómo está organizado el entramado empresarial del Burnley. Según la información corporativa publicada por el propio club, Velocity Capital (UK) Holdings posee el 82,7% de Burnley FC Holdings Limited, sociedad que a su vez controla el 100% de la empresa que desarrolla la actividad del equipo inglés. Por encima de Velocity Capital aparece Velocity Sports Limited, vinculada a Velocity Sports Partners y ALK Capital, el grupo relacionado con Alan Pace y sus socios. Es decir, la sociedad señalada por Companies House no es una empresa secundaria que nada tenga que ver con el fútbol. Está situada en un punto esencial de la cadena de propiedad del Burnley. Y eso explica que la información haya despertado preocupación en Inglaterra.

No es la primera advertencia: Velocity Capital ya evitó su disolución en 2025

Hay otro detalle que llama la atención y que tampoco ayuda demasiado a transmitir tranquilidad. Velocity Capital ya se enfrentó a un procedimiento parecido en febrero de 2025. La documentación de Companies House recoge una primera notificación de disolución obligatoria fechada el 18 de febrero de aquel año. Apenas unas semanas más tarde, el 12 de marzo, el procedimiento quedó sin efecto y la sociedad pudo continuar con su actividad. Ahora vuelve a encontrarse ante una situación similar, mientras sus primeras cuentas siguen sin aparecer como presentadas. El precedente demuestra que el problema puede resolverse, como ya ocurrió anteriormente. Pero también plantea una pregunta bastante lógica: ¿por qué una sociedad con tanto peso en la propiedad de un club profesional acumula semejante retraso en sus obligaciones contables?

El Burnley acumula 142 millones de libras en préstamos, según City AM

La información de City AM llega en un contexto económico que merece atención. El medio británico cifra en 142 millones de libras el volumen de préstamos del Burnley, con más de 100 millones correspondientes a bancos y otros prestamistas externos. No se trata de una cantidad menor, especialmente para un club que acaba de perder la categoría y que está teniendo enormes dificultades en la Championship. El periódico también explica que los auditores habían identificado los ingresos y movimientos financieros entre Velocity Capital y el Burnley como elementos relevantes a la hora de evaluar la continuidad de la actividad del club. La complejidad de las operaciones entre las diferentes sociedades de la estructura, algunas vinculadas a la adquisición del Burnley en 2020, podría estar relacionada con los retrasos administrativos, aunque no hay una explicación oficial que permita establecer esa relación como un hecho.

El Burnley tampoco levanta cabeza en el terreno deportivo

Todo esto ocurre mientras el Burnley atraviesa una crisis que va bastante más allá de los despachos. El equipo descendió de la Premier League el pasado mes de mayo y su regreso a la Championship está siendo un auténtico desastre. Según los datos recogidos por City AM, los ingleses apenas han conseguido una victoria en sus primeros doce partidos y ocupan una de las tres últimas posiciones de la clasificación. El club también ha vivido un cambio traumático en el banquillo, con la destitución del belga Nicky Hayen después de solo catorce encuentros. Mientras busca una solución para el equipo, el Burnley ha incorporado al español Diego López como nuevo director deportivo, procedente del Genoa. Una situación de inestabilidad que, salvando las distancias, tiene bastantes puntos en común con lo que está pasando en el Espanyol.

Del problema con el patrocinador a la incertidumbre institucional

La temporada ya había empezado torcida en Turf Moor incluso antes de que rodase el balón. El Burnley tuvo que romper su acuerdo con Finotive, la empresa que había anunciado como patrocinador principal, apenas unas semanas después de presentarlo. Según explica City AM, la plataforma incumplió los plazos de pago previstos y el club acabó sustituyéndola por Vertu Motors. Aquel contratiempo comercial, el descenso, los malos resultados, la salida del entrenador y ahora los problemas registrales de Velocity Capital dibujan un panorama complicado para la entidad inglesa. No todos estos episodios tienen la misma naturaleza ni pueden atribuirse a una única causa, pero juntos alimentan las dudas sobre el momento que atraviesa el proyecto de Pace.

¿Qué consecuencias puede tener esta situación para el Espanyol?

Y aquí llega la pregunta que más interesa a los aficionados pericos. ¿Puede afectar al Espanyol el procedimiento que amenaza a Velocity Capital? Por ahora no existe ningún dato que permita afirmar que el club blanquiazul corra un riesgo económico o societario directo como consecuencia de esta situación. La sociedad investigada tiene una participación en la estructura de propiedad del Burnley, mientras que el Espanyol está vinculado al grupo de inversiones de Pace a través de su propia organización empresarial. Son cuestiones diferentes y sería incorrecto trasladar automáticamente los problemas registrales de una sociedad británica al club catalán. Otra cosa es el impacto que todo esto pueda tener sobre la confianza en el propietario y su capacidad para gestionar dos entidades históricas que atraviesan momentos deportivos especialmente difíciles.

Alan Pace, cuestionado en Burnley y en un Espanyol que acaba de cumplir 126 años

La noticia tampoco puede llegar en un momento más incómodo para el presidente y propietario del Espanyol. Este miércoles 28 de octubre, el club blanquiazul cumple 126 años en medio de una crisis deportiva e institucional que ha dejado muy tocada la imagen de Alan Pace. Hace apenas doce meses, el 125 aniversario se celebraba con grandes actos y promesas de un futuro mejor. Hoy el panorama es otro. El primer equipo está en puestos de descenso, acaba de caer eliminado de la Copa frente al Sestao River y afronta la visita al Villarreal con Sergio García como técnico interino después del fulminante despido de Manolo González. Ni siquiera Monchi, una de las grandes apuestas del proyecto, se libra de las críticas por el rumbo que ha tomado el equipo. Que ahora se conozca este problema empresarial en Inglaterra no ayuda a recuperar la confianza perdida.

Un nuevo frente para Alan Pace que exige explicaciones

Conviene mantener la perspectiva. Velocity Capital no está disuelta, el Burnley no se encuentra en proceso de liquidación por esta causa y no hay constancia alguna de que el Espanyol esté amenazado por el expediente británico. La empresa ya consiguió detener un procedimiento parecido en 2025 y podría volver a hacerlo. Pero tampoco sería razonable restar importancia a lo que está ocurriendo. Estamos hablando de una sociedad con una participación mayoritaria en el holding de un club profesional, unas cuentas pendientes desde diciembre de 2024 y una advertencia oficial de cancelación. Todo ello mientras los dos equipos que forman parte del proyecto futbolístico de Pace atraviesan una crisis deportiva. Para el espanyolismo, que lleva meses esperando señales claras de hacia dónde va el club, esta noticia abre otro interrogante sobre la gestión del grupo propietario. Y después de tantas promesas, lo mínimo que se puede pedir son explicaciones.