
Resumen: El RCD Espanyol pone fin a la etapa de Manolo González como entrenador del primer equipo, después de una crisis de resultados que ha dejado a los blanquiazules en puestos de descenso tras diez jornadas de LaLiga 2026-27 y fuera de la Copa del Rey. El técnico gallego se marcha después de una trayectoria que comenzó en julio de 2023 al frente del filial y que tuvo su momento más importante con el ascenso a Primera División conseguido ante el Real Oviedo en junio de 2024. Bajo su dirección, el Espanyol logró dos permanencias consecutivas, terminó undécimo en la temporada 2025-26 y llegó a sumar 34 puntos en una primera vuelta histórica. Pero los malos resultados de 2026, las dificultades para recuperar al equipo, la derrota ante el Racing de Santander (2-1) y la eliminación en Copa frente al Sestao han terminado por precipitar un desenlace doloroso para uno de los entrenadores más identificados con el club en los últimos años.
Cinco claves
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- Fin a una etapa de más de tres años: Manolo llegó al Espanyol B en julio de 2023 y asumió el primer equipo en marzo de 2024.
- El ascenso, su gran legado: consiguió devolver al Espanyol a Primera después de superar al Sporting y al Oviedo en el playoff de 2024.
- Dos permanencias consecutivas: salvó al equipo en 2024-25 y lo llevó hasta la undécima posición en 2025-26.
- Una crisis demasiado prolongada: los 18 partidos sin ganar en 2026 y el mal comienzo del nuevo campeonato fueron erosionando su continuidad.
- El Racing y la eliminación de la Copa, punto de ruptura.
El Espanyol pone fin a la etapa de Manolo González tras la derrota ante el Racing
Se acaba la etapa de Manolo González en el banquillo del RCD Espanyol. El club blanquiazul ha decidido prescindir de los servicios del entrenador gallego tras la eliminación en Copa a manos del Sestao, que ha terminado por precipitar una decisión que llevaba semanas sobrevolando el entorno perico.
✍️ OFICIAL | Manolo González deixa de ser entrenador de l’#RCDE. El Club vol agrair-li la seva feina durant tots aquests anys i li desitja molta sort en els seus projectes futurs.
— RCD Espanyol de Barcelona (@RCDEspanyol) October 27, 2026
El club ha comunicado esta decisión mediante este comunicado oficial:
El RCD Espanyol ha decidido dar por finalizada la etapa de Manolo González como entrenador del RCD Espanyol. El club y el técnico gallego separan sus caminos después de más de tres temporadas y 107 partidos oficiales al frente del primer equipo blanquiazul, un periodo en el que el entrenador ha dejado su sello personal y profesional tanto en el terreno de juego como en el trabajo diario.
A base de esfuerzo, dedicación y sacrificio, Manolo González logró abrirse camino hasta consolidarse como entrenador de Primera División. Durante sus dos temporadas completas en la máxima categoría, cumplió los objetivos deportivos marcados y consiguió mantener al equipo en la élite del fútbol español, demostrando capacidad de trabajo y compromiso en una de las competiciones más exigentes del fútbol profesional.
La trayectoria profesional de Manolo González constituye un ejemplo de esfuerzo, constancia y superación. El técnico blanquiazul ha recorrido las distintas categorías del fútbol, desde el fútbol más modesto hasta alcanzar la máxima división, construyendo su carrera paso a paso, a través del aprendizaje y el trabajo diario. El pasado 7 de septiembre alcanzó los 100 partidos oficiales al frente del primer equipo contra el Sevilla, convirtiéndose en el noveno entrenador con más encuentros dirigidos en la historia del club y en el primero en superar esa cifra desde Mauricio Pochettino.
El RCD Espanyol, en nombre de su presidente, Alan Pace, y de su Consejo de Administración, quiere expresar su agradecimiento a Manolo González por el trabajo, la implicación y el esfuerzo demostrados desde su llegada al banquillo del primer equipo. El club valora especialmente la profesionalidad y el compromiso con el que ha desarrollado su labor durante esta etapa, así como la dedicación con la que ha afrontado los retos deportivos y aprovecha estas líneas para desearle a Manolo González mucha suerte y éxito en sus futuras etapas profesionales, así como a nivel personal.
Manolo se marcha después de haber conseguido algunos de los éxitos más importantes de la historia reciente de la entidad, especialmente el ascenso a Primera División de 2024 y las dos permanencias posteriores. Pero también después de una crisis de resultados que ha acabado desgastando un proyecto que, no hace tanto, parecía mirar hacia arriba. Su salida cierra una etapa de más de tres años en el club, desde su llegada al filial en julio de 2023, y de más de dos temporadas al frente del primer equipo. Un adiós que obliga a mirar tanto lo conseguido como aquello que ha terminado por fallar.
De la Peña Deportiva al Espanyol B: Manolo González llegó en julio de 2023
La historia de Manolo González en el Espanyol comenzó el 3 de julio de 2023, cuando fue anunciado como nuevo entrenador del filial. Llegaba procedente de la Peña Deportiva, después de una larga trayectoria en el fútbol modesto que también le había llevado a dirigir a equipos como la Montañesa, el Badalona o el CD Ebro. No era un técnico mediático, ni alguien que hubiera pasado por los grandes banquillos del fútbol profesional. Era, más bien, un entrenador acostumbrado a trabajar desde abajo, a competir con plantillas ajustadas y a ganarse cada oportunidad. Su incorporación al Espanyol B respondía a la voluntad de mejorar el rendimiento del filial y preparar jugadores para el primer equipo. Nadie podía imaginar entonces que, apenas ocho meses después, acabaría asumiendo una responsabilidad mucho mayor. Aquella contratación que podía parecer una apuesta más por el fútbol base terminó convirtiéndose en una de las decisiones más importantes de la historia reciente del club.
Marzo de 2024: Manolo González sustituye a Luis Miguel Ramis y asume el reto del ascenso
El 12 de marzo de 2024, el Espanyol destituyó a Luis Miguel Ramis y confió el primer equipo a Manolo González.
Los blanquiazules estaban inmersos en una temporada complicada en Segunda División, con el objetivo del ascenso directo cada vez más difícil y la obligación de no fallar en la pelea por regresar a Primera. La dirección deportiva decidió apostar por alguien que conocía el club, en lugar de buscar un entrenador de mayor nombre. Manolo asumió el reto acompañado por Luis Blanco como segundo técnico y debutó con una victoria por 0-1 ante el Real Zaragoza en La Romareda.
A partir de ahí comenzó a construir un equipo más competitivo, especialmente en defensa, que consiguió mantenerse vivo hasta el playoff. Su balance en aquellos primeros 16 encuentros fue de seis victorias, nueve empates y una sola derrota, con quince goles a favor y únicamente siete en contra. Los números no describían un fútbol espectacular, pero sí a un equipo al que resultaba muy difícil ganar.
El 23 de junio de 2024, el gran día: el Espanyol vuelve a Primera ante el Real Oviedo
El momento más importante de Manolo González como entrenador del Espanyol llegó el 23 de junio de 2024. Después de superar al Sporting de Gijón en las semifinales del playoff, los pericos afrontaron la final ante el Real Oviedo con la obligación de remontar el 1-0 de la ida. El RCDE Stadium vivió una de aquellas noches que permanecen durante años en la memoria de la afición. Dos goles de Javi Puado dieron la vuelta a la eliminatoria y devolvieron al Espanyol a Primera División apenas una temporada después del descenso. Manolo había conseguido el objetivo para el que fue llamado al primer equipo y se había ganado un lugar propio en la historia del club. La celebración, los abrazos con los futbolistas y la comunión con una grada que llevaba meses sufriendo fueron el reconocimiento a un entrenador que había llegado desde el filial y que, contra muchos pronósticos, había logrado sacar adelante una situación de enorme presión.
La permanencia de 2025: una primera temporada en la élite resuelta en la última jornada
El Espanyol decidió mantener su confianza en Manolo González para afrontar el regreso a Primera División. El técnico, que había alcanzado la máxima categoría por primera vez a los 45 años, se encontraba ante un desafío muy diferente al del ascenso. La prioridad era sobrevivir en una Liga mucho más exigente y hacerlo con un equipo condicionado por sus limitaciones económicas. La temporada 2024-25 tuvo momentos complicados, buenos partidos y también muchas dificultades para conseguir regularidad. La permanencia no se resolvió hasta la última jornada, cuando el Espanyol derrotó a Las Palmas por 2-0 en Cornellà, gracias a los goles de Puado y Pere Milla.
El equipo terminó decimocuarto con 42 puntos, después de once victorias, nueve empates y dieciocho derrotas. No fue un camino sencillo ni especialmente brillante durante muchos tramos, pero Manolo volvió a cumplir el objetivo que le había marcado el club. Y eso reforzó su posición en un banquillo que ya sentía suyo.
Una primera vuelta histórica en 2025-26 que hizo soñar al espanyolismo con Europa
La siguiente temporada comenzó mostrando la mejor versión del Espanyol de Manolo González. El equipo ganó seguridad, compitió con personalidad y encontró una regularidad que hacía tiempo que no se veía por Cornellà. Al terminar la primera vuelta de la Liga 2025-26, los blanquiazules habían conseguido 34 puntos, igualando uno de los mejores registros del club en este siglo. Aquella cifra permitió mirar hacia las posiciones europeas y alimentó la sensación de que el proyecto empezaba a dar el salto que tanto se había esperado. Manolo había pasado de ser el entrenador del ascenso y la permanencia a dirigir un Espanyol que parecía capaz de aspirar a objetivos más ambiciosos. El equipo transmitía confianza y la identificación del técnico con el club seguía siendo uno de sus grandes puntos a favor. Pero aquella etapa de ilusión terminó convirtiéndose, de manera bastante inesperada, en el inicio de una crisis que marcaría sus últimos meses.
De los 34 puntos en la primera vuelta a 18 partidos sin ganar: la crisis que cambió el rumbo
El gran problema del Espanyol de Manolo González apareció durante los primeros meses de 2026. Después de cerrar una primera vuelta extraordinaria, el equipo perdió la confianza, dejó de ganar y entró en una espiral de resultados muy difícil de explicar. Fueron dieciocho jornadas consecutivas sin conocer la victoria, una racha que convirtió la ilusión europea en preocupación por el descenso. El contraste fue enorme: de los 34 puntos de la primera vuelta se pasó a solamente doce en la segunda. El Espanyol consiguió reaccionar lo suficiente para asegurar la permanencia y acabó la temporada en una meritoria undécima posición con 46 puntos, doce victorias, diez empates y dieciséis derrotas.
Pero el balance final escondía una realidad incómoda: durante meses, el equipo había sido incapaz de encontrar soluciones a una crisis que se alargó mucho más de lo esperado. Aquella mala dinámica fue la primera gran señal de que algo había empezado a fallar.
Monchi renovó su confianza en Manolo González hasta 2027 antes del nuevo proyecto
Pese a las dificultades de la segunda vuelta, el Espanyol mantuvo su apuesta por Manolo González. La permanencia conseguida en mayo de 2026 permitió hacer efectiva la ampliación de su contrato hasta el 30 de junio de 2027, y Monchi, director general deportivo, lo respaldó públicamente como la persona adecuada para seguir construyendo el proyecto blanquiazul. La confianza del club parecía firme y el entrenador afrontó la temporada 2026-27 con una plantilla renovada y el reto de recuperar la mejor versión del equipo. La llegada de nuevos futbolistas debía permitir al Espanyol dar un paso adelante, pero los resultados terminaron mostrando una realidad muy distinta. Lo que debía ser una campaña de crecimiento acabó convirtiéndose en otra lucha por encontrar soluciones, esta vez sin haber llegado siquiera al primer tercio del campeonato.
La temporada 2026-27 sentencia a Manolo González: ocho puntos en diez jornadas y el Espanyol en descenso
El comienzo de la campaña 2026-27 terminó por erosionar la confianza en el proyecto. El Espanyol llegó a la décima jornada con solamente ocho puntos, fruto de dos victorias, dos empates y seis derrotas, y encadenando cinco encuentros consecutivos sin ganar. El empate encajado en los últimos instantes ante el Málaga, la derrota frente al Atlético de Madrid por un gol de Baena en el minuto 89 y el tropiezo contra el Racing acabaron reflejando problemas que se repetían semana tras semana. Manolo probó diferentes alineaciones, recuperó futbolistas y modificó el sistema, llegando a apostar por una defensa de cinco frente al Atlético antes de volver a cuatro defensores en Santander.
Pero el equipo continuó mostrando dificultades para generar ocasiones, controlar los partidos y gestionar los momentos decisivos. En El Sardinero, Edu Expósito adelantó al Espanyol, aunque los blanquiazules terminaron encerrándose atrás y permitiendo la remontada del Racing con los goles de Belocian y Zabiri. El 2-1 dejó al equipo en descenso y precipitó el desenlace. El remate llegaba tres días después con la humillante eliminación en Copa ante el Sestao River, un Segunda Federación.
La despedida de Manolo González llega entre el reconocimiento a sus méritos y las dudas sobre su fútbol
El adiós de Manolo González no puede explicarse únicamente desde estos últimos resultados. Sería injusto reducir su trayectoria a las últimas jornadas y olvidar que consiguió devolver al Espanyol a Primera División, mantenerlo dos temporadas consecutivas y firmar una primera vuelta que permitió soñar con Europa. Pero también resultaría poco realista ignorar los problemas que han acompañado al equipo durante buena parte de 2026. La falta de regularidad, las dificultades para encontrar una identidad futbolística estable y la repetición de errores en momentos decisivos terminaron desgastando su proyecto. El propio entrenador reconoció después de perder ante el Racing que la situación era muy complicada y que comprendería cualquier decisión del club. También dejó claro que no quería responsabilizar a la plantilla ni a la dirección deportiva de una crisis que consideraba compartida. Sus jugadores, con Omar El Hilali a la cabeza, defendieron públicamente su continuidad y asumieron parte de la culpa. Pero el respaldo del vestuario no impidió finalmente el relevo.
Manolo González se despide después de entrar entre los diez entrenadores con más partidos del Espanyol
La dimensión de su etapa también puede medirse por los números. En septiembre de 2026, el propio Espanyol celebró que Manolo González alcanzara los cien partidos oficiales al frente del primer equipo, una cifra que lo situó entre los diez entrenadores con más encuentros dirigidos en la historia de la entidad. Había superado entonces a Ernesto Valverde y ocupaba la novena posición de una clasificación histórica encabezada por nombres como Patricio Caicedo, José Emilio Santamaría, Javier Clemente o Mauricio Pochettino. Un lugar importante para alguien que llegó al club sin experiencia en la élite y que, en poco más de dos años, consiguió construir una trayectoria con logros difíciles de olvidar. Su balance incluye el ascenso de 2024, dos permanencias en Primera y una undécima posición, además de una relación muy especial con una afición que durante mucho tiempo vio en él a un entrenador cercano, directo y profundamente implicado con el escudo.
El Espanyol abre una nueva etapa, pero el legado de Manolo González permanece
La destitución de Manolo González abre una nueva etapa en el Espanyol, con la necesidad urgente de recuperar los resultados y abandonar los puestos de descenso. La dirección deportiva tendrá que encontrar una solución que permita al equipo recuperar confianza, orden y competitividad en un calendario que no concede demasiado margen. Pero más allá de lo que suceda a partir de ahora, el balance de estos años merece una mirada completa. Manolo llegó al filial prácticamente sin hacer ruido, asumió el primer equipo en uno de los momentos más delicados de su historia reciente y consiguió devolverlo al lugar que le corresponde. Después llegaron dos permanencias, una primera vuelta memorable y unos últimos meses mucho más complicados. Su etapa acaba de una manera dolorosa, pero ningún resultado puede borrar el ascenso del 23 de junio de 2024 ni todo lo que aquel éxito significó para el espanyolismo. El fútbol ha terminado llevando al club a tomar otro camino. La historia de Manolo González, con sus aciertos, sus errores y sus momentos inolvidables, seguirá formando parte de la del Espanyol.

















