
Resumen: Manolo González compareció completamente hundido tras la eliminación del Espanyol ante el Sestao River (4-3) en la Copa del Rey, una derrota que calificó como uno de los peores días de su vida. El técnico señaló los graves errores defensivos y la falta de concentración en las jugadas a balón parado como las principales causas del desastre, lamentando que su equipo hubiera regalado cuatro goles. Muy afectado, pidió disculpas a la afición y asumió toda la responsabilidad por lo sucedido. También dejó entrever que su continuidad en el banquillo está más que comprometida, aunque evitó dar nada por seguro. Manolo lamentó especialmente la posibilidad de que dos años y medio de trabajo y objetivos cumplidos terminen de esta manera, y aseguró que necesita tranquilidad para reflexionar antes de conocer qué sucederá con su futuro.
Cinco claves
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- Errores imperdonables: Manolo lamenta los cuatro goles encajados y señala especialmente los fallos de concentración a balón parado.
- Completamente hundido: el entrenador reconoce que es uno de los peores días de su vida y asume toda la responsabilidad.
- Disculpas a la afición: asegura que sufre especialmente por los seguidores pericos y por su familia.
- Un final muy doloroso: le entristece que dos años y medio de trabajo y objetivos cumplidos puedan acabar así.
- Futuro en el aire: no descarta su destitución, pero asegura que todavía no sabe qué sucederá y necesita tiempo para reflexionar.
Los errores defensivos condenan al Espanyol: «No puedes encajar dos goles a balón parado. Te pones por delante rápido, que era lo más complicado por cómo estaba el campo y por el tipo de partido que teníamos. Encajamos un gol tras un resbalón y después otro a balón parado. Conseguimos empatar al final y volver a ponernos por delante, algo que tenía mucho mérito dadas las circunstancias, pero en la siguiente jugada te marcan otro gol a balón parado. Son errores de concentración que no puedes cometer a este nivel. Es un partido en el que regalamos cuatro goles; incluso el cuarto es una broma. La verdad es que no tiene más explicación. Las segundas jugadas, condicionadas por el estado del terreno de juego debido a la lluvia, y el balón parado eran vitales. Cuando defiendes el balón parado como lo hemos defendido y ves el primer gol y el cuarto, son situaciones muy difíciles de explicar como entrenador».
Manolo asume la responsabilidad y pide disculpas: «En la aficion, es en lo primero que pienso cada día cuando el equipo no gana. Los primeros por los que sufro, lógicamente, son mi gente, mi familia y la afición. Quiero pedir disculpas, pero es que volvemos a lo mismo. Estoy muy fastidiado, hecho polvo y muy responsabilizado de todo. Es uno de los peores días de mi vida, sin ninguna duda. Por eso te estoy diciendo que me siento responsabilizado y que me siento fatal por ellos y por mi gente, que también lo está sufriendo. Me sabe muy mal. No soy una persona que se tome las cosas a la ligera ni que se las pase por el forro; al contrario, me responsabilizo mucho de lo que hago. Es una situación muy dura, muy dura. No te puedo decir otra cosa».
Un cese esperado: « Creo que hemos hecho un gran trabajo durante estos dos años y medio, cumpliendo objetivos, y acabar con un partido así me sabe muy mal, la verdad. Me sabe muy mal porque creo que no es justo por todo lo que se ha hecho y por todo el trabajo que se ha conseguido. Es una lástima, de verdad».
Su continuidad, en el aire: «Ahora mismo no estoy pensando en eso. Estoy muy jodido por el partido, muy jodido. Es uno de los peores días de mi vida. Dentro de un rato no sé qué pensaré, pero ahora mismo no estoy pensando en eso. De verdad, como decía Francesc, ahora mismo todavía no he pensado en eso. No te voy a engañar, puede ser, pero no sé qué va a pasar esta noche ni mañana. Ahora mismo estoy hecho polvo, muy fastidiado. Me sabe muy mal, siento una gran responsabilidad y me sabe fatal. Ahora mismo quiero estar un rato tranquilo, reflexionar y pensar. Ya veremos qué pasa mañana cuando lleguemos a la ciudad deportiva».







