
Resumen: Lluís Carrasco vuelve a aparecer en una polémica relacionada con el Espanyol. Esta vez el punto de partida son las declaraciones de Monchi sobre el Balón de Oro y Lamine Yamal. El director general deportivo blanquiazul eligió al jugador del Barça entre las opciones planteadas y después pidió disculpas a los pericos que pudieran haberse sentido molestos. Carrasco ha aprovechado el asunto para volver a meter al Espanyol en su discurso, algo que no resulta precisamente nuevo: en los últimos años ya ha protagonizado varios episodios similares alrededor de los derbis, la afición perica y Manolo González.
Puntos clave
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- Lluís Carrasco vuelve a entrar en escena aprovechando la polémica alrededor de Monchi y Lamine Yamal.
- Monchi eligió al futbolista azulgrana para el Balón de Oro argumentando que era la opción española entre las que le plantearon.
- El responsable deportivo del Espanyol pidió posteriormente disculpas a los seguidores pericos que se hubieran sentido molestos.
- Carrasco ya cargó en 2024 contra el ambiente que decía encontrar cuando acudía al estadio del Espanyol.
- Tras el derbi de mayo de 2025 también calificó de “mesquinesa” que el Barça no pudiera celebrar la Liga sobre el césped del RCDE Stadium y atacó a Manolo González.
Lluís Carrasco encuentra otra ocasión para meter al Espanyol en el debate
Hay historias que cambian de protagonistas pero acaban llegando casi siempre al mismo sitio. Lluís Carrasco ha vuelto a aprovechar una polémica relacionada con el Espanyol para echar más leña a la rivalidad. Esta vez la excusa ha llegado de la mano de Monchi y de una pregunta bastante sencilla sobre el Balón de Oro. El director general deportivo perico escogió a Lamine Yamal entre Harry Kane, Kylian Mbappé y el futbolista del Barça. A partir de ahí se montó el pequeño incendio habitual, y Carrasco ha encontrado otra ventana para volver a asomarse al universo blanquiazul.
Todo empezó con una respuesta de Monchi sobre Lamine Yamal
La historia original tampoco daba para una crisis institucional. Cuando le plantearon varios candidatos al Balón de Oro, Monchi explicó el motivo de su elección: “Hoy me han preguntado y he creado un poco de polémica entre los aficionados pericos. A quien se haya molestado, le pido disculpas. Mbappé, francés; Kane, inglés; o Lamine Yamal, español, y he tirado por la parte española”. Más tarde insistió en que entendía perfectamente qué significa la rivalidad para el Espanyol y que su respuesta no buscaba molestar a nadie.
Monchi incluso pidió perdón a los pericos que se sintieron molestos
El propio Monchi fue bastante más lejos de lo que seguramente requería el asunto. “Evidentemente, como perico tenía que haber dicho cualquier otro, no lo he dicho con ninguna maldad. Sé lo que significa el sentimiento perico, me he identificado desde el primer día y si a alguien le ha molestado, le pido disculpas”, explicó en El Larguero. 3Cat apuntó incluso que la elección de Lamine Yamal no había provocado una especial polvareda en redes comparada con otras situaciones relacionadas con la rivalidad Barça-Espanyol.
Una polémica pequeña que Carrasco vuelve a llevar al terreno de la rivalidad
Y aquí aparece Lluís Carrasco. Una cuestión que podía quedarse perfectamente en una opinión sobre quién merece un premio individual vuelve a convertirse en material para pinchar al espanyolismo. Tampoco sorprende demasiado a quien siga desde hace tiempo sus intervenciones. Carrasco nunca ha escondido su barcelonismo y la rivalidad forma parte del fútbol. Hasta ahí, cero problema. Otra cosa es la frecuencia con la que el Espanyol termina apareciendo en sus comentarios cuando surge la oportunidad.
En 2024 ya cargó contra el ambiente del estadio del Espanyol
Uno de los episodios más recordados llegó después del regreso del Espanyol a Primera en 2024. Carrasco escribió entonces sobre su experiencia en el estadio blanquiazul y dejó una descripción que sentó especialmente mal entre muchos pericos: “hostilidad, rabia y enfrentamiento, me sorprende que pasen más tiempo con cánticos contra los míos que de apoyo hacia los suyos”. Aquellas palabras llegaron precisamente cuando el espanyolismo estaba celebrando el ascenso y después de una temporada en la que la grada había empujado al equipo hasta recuperar la categoría.
El derbi de 2025 volvió a dejar un enfrentamiento con el Espanyol
La cosa subió varios grados después del Espanyol-Barça de mayo de 2025. El conjunto azulgrana había certificado la Liga en Cornellà y la celebración terminó trasladándose al vestuario. Carrasco expresó públicamente su enfado: “Em va semblar lamentable no poder-ho celebrar. Em sembla una mesquinesa”. Es decir, consideró lamentable que el Barça no pudiera celebrar el título sobre el césped del estadio del máximo rival ciudadano.
Manolo González también entró entonces en la diana de Carrasco
Aquella intervención no terminó en la celebración. Carrasco también se refirió directamente a Manolo González después de la expulsión de Leandro Cabrera. Su frase fue especialmente dura: “Li va caure la careta, hauria d’ensenyar als seus jugadors a xutar pilotes i no donar cops de puny”. No era ya una discusión sobre si el Barça debía o no festejar la Liga en Cornellà, sino un ataque directo al entrenador del Espanyol.
Joan García y otro derbi que volvió a colocar a Carrasco frente al espanyolismo
La historia tuvo otro capítulo en enero de 2026, esta vez alrededor de Joan García y una acción del derbi. Carrasco escribió en SPORT: “El muy bribón ha conseguido, por primera vez, que veamos a un portero atajar un balón… ¡Sin tan siquiera tocarlo! (en este caso utilizando un compañero como muralla provocada, y es que el fin, para él, siempre justificarán los medios)”. La columna generó una respuesta muy crítica desde medios del entorno perico, que entendieron aquellas palabras como una forma de celebrar una acción polémica precisamente frente al Espanyol.
Carrasco y el Espanyol, una relación que periódicamente vuelve a calentarse
Vistos los antecedentes, el episodio de Monchi y Lamine Yamal no aparece aislado. Hay una secuencia bastante clara de declaraciones en las que Carrasco entra en cuestiones relacionadas con el Espanyol y suele hacerlo desde el lado más caliente de la rivalidad. Puede considerarse parte del juego entre dos clubes que comparten ciudad y que no se tienen precisamente cariño. También es lógico que el espanyolismo responda cuando entiende que se vuelve a cruzar esa línea.
La frase de Monchi tampoco necesitaba demasiado combustible
Lo curioso es que esta vez el origen del asunto era bastante menor. Monchi respondió a una pregunta, explicó que había elegido al candidato español y, cuando comprobó que podía haber pericos molestos, rectificó el tono y pidió disculpas. Se puede estar de acuerdo con su elección, se puede pensar que un director deportivo del Espanyol debería haber evitado escoger a una estrella del Barça e incluso se puede considerar innecesaria la disculpa. Todo eso entra dentro del debate normal.
Otra vuelta más a una rivalidad que nunca necesita demasiada ayuda
Pero si de algo va sobrada la rivalidad entre Barça y Espanyol es de combustible. No hace falta mucho para que una frase acabe creciendo hasta convertirse en una discusión identitaria entre culés y pericos. Carrasco lo sabe perfectamente -es publicista y lleva años trabajando alrededor de la comunicación- y el episodio Monchi-Lamine le ha dado otra oportunidad para jugar en ese terreno. Visto el historial, seguramente lo sorprendente habría sido que dejara pasar el balón.







