
Resumen: Dolors Ribalta tiene bastante claro qué Espanyol Femenino quiere construir. La directora de la sección explica que el proyecto gira alrededor de tres ideas muy concretas: dar oportunidades al talento femenino, formar jugadoras desde abajo y conseguir que el primer equipo sea el gran escaparate. En una entrevista concedida a ARA, Ribalta habla también de identidad perica, del peso que tienen las antiguas jugadoras dentro de la estructura, del reto de llevar más público a la Dani Jarque y de ese partido en el RCDE Stadium que todas quieren disputar algún día.
Puntos clave:
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- Dolors Ribalta define al Espanyol como un “gran barco” que necesita saber perfectamente hacia dónde quiere navegar.
- El club apuesta por mujeres y antiguas jugadoras de la entidad en puestos de responsabilidad del fútbol femenino.
- El objetivo de la cantera no pasa únicamente por ganar títulos, sino por preparar futbolistas capaces de llegar al primer equipo.
- Ribalta considera que llenar la Dani Jarque debe ser el paso previo a llevar un partido del Femenino al RCDE Stadium.
- La dirigente reivindica los 50 años de historia de la sección y su capacidad para sobrevivir a épocas mucho más complicadas.
Dolors Ribalta tiene claro hacia dónde quiere llevar el “gran barco” del Espanyol
Hay una imagen que resume bastante bien cómo entiende Dolors Ribalta su trabajo al frente del fútbol femenino del Espanyol. La utiliza ella misma: “El Espanyol es un gran barco que siempre se ha de llevar a buen puerto”. Y para que ese barco no vaya dando vueltas sin demasiado sentido, insiste en que debe existir un destino. Ahí coloca tres prioridades: dar oportunidades al talento femenino, formar jugadoras y conseguir que el primer equipo sea ese espejo en el que puedan mirarse las que vienen desde abajo. Una idea bastante sencilla sobre el papel, aunque detrás haya años de trabajo y muchas decisiones.
Mujeres y exjugadoras del Espanyol para construir la estructura
Una de las cosas que más llama la atención del modelo que explica Ribalta es quién ocupa muchos de los puestos importantes. No se trata únicamente de tener un equipo femenino sobre el césped. La idea va más allá. En los nueve equipos del club existe presencia femenina dentro del cuerpo técnico o la estructura, ya sea como fisioterapeuta, delegada, segunda entrenadora o preparadora física. El proyecto intenta que las mujeres también tengan espacio para crecer cuando dejan de jugar o quieren desarrollar otras funciones dentro del fútbol.
Sara Monforte, Carol Miranda y Lara Rabal, pasado perico para construir el presente
Aquí aparece otro concepto que en el Espanyol pesa mucho: el sentimiento de pertenencia. Sara Monforte dirige actualmente al primer equipo, Carol Miranda ejerce como directora deportiva y Lara Rabal como secretaria técnica. Las tres conocen el club desde dentro porque vistieron su camiseta. Ribalta lo explica de una manera muy directa: “Todo lo que es identidad y pertenencia lo tenemos muy marcado”. No es un detalle menor. La intención es que quienes tomen decisiones sepan también qué significa esta sección y de dónde viene.
Un proyecto de cantera donde ganar no es lo único que importa
El discurso se entiende todavía mejor cuando Ribalta habla de las categorías inferiores. El Espanyol mantiene incluso un equipo benjamín femenino, algo que conecta directamente con la propia experiencia de la dirigente, que recuerda cómo cuando ella era pequeña prácticamente no existía la posibilidad de que una niña pudiera desarrollarse con normalidad dentro del fútbol. Por eso admite que ver ahora a esas niñas con la camiseta blanquiazul tiene un componente muy personal: “Cuando las veo jugar se me saltan las lágrimas, es un orgullo que las niñas tan pequeñas vistan la camiseta del Espanyol”.
La prioridad de la cantera es llevar jugadoras hasta el primer equipo
Y aquí Ribalta rompe un poco con esa obsesión que muchas veces existe por mirar únicamente clasificaciones y títulos en fútbol formativo. En el Espanyol quieren competir, claro, pero la meta principal está bastante más arriba. La idea es formar futbolistas capaces de sobrevivir en contextos exigentes y acabar llegando al primer equipo. Por eso varios conjuntos femeninos compiten contra equipos masculinos. El objetivo no es coleccionar trofeos en edades tempranas, sino preparar jugadoras para lo que llegará después. En esta estructura tiene también un papel importante Aida Uceda, coordinadora del fútbol base femenino.
La Dani Jarque tiene que enganchar antes de pensar en Cornellà
Hay otro desafío que Ribalta no esquiva: conseguir que más aficionados acompañen al equipo. El fútbol femenino ha avanzado muchísimo, pero las gradas siguen siendo uno de los grandes terrenos donde queda trabajo por hacer. La directora blanquiazul considera que el primer paso está en la Ciudad Deportiva Dani Jarque y reparte incluso parte de esa responsabilidad con el propio equipo: si el fútbol engancha y la gente reconoce sobre el césped valores como el esfuerzo, la entrega y el orgullo perico, habrá más posibilidades de que la afición responda.
El RCDE Stadium está en el horizonte, pero sin saltarse pasos
El tema del estadio aparece inevitablemente. ¿Cuándo jugará el Espanyol Femenino un partido en Cornellà? Ribalta admite que es una posibilidad que el club estudia cada temporada, aunque depende del calendario del masculino, de compromisos comerciales y de otros condicionantes. Incluso durante el ascenso existió la posibilidad de trasladar un encuentro al estadio, pero entonces se decidió mantenerlo en la Dani Jarque buscando un ambiente mucho más cercano y apretado. Su mensaje ahora tampoco deja demasiado espacio para interpretaciones: “Jugar en el RCDE Stadium será un regalo, todas tenemos ganas y lo deseamos, pero tiene que ser progresivo; primero tenemos que llenar la Dani Jarque”.
El fútbol femenino necesita también más televisión y más referentes
Ribalta coloca los derechos audiovisuales entre las grandes asignaturas pendientes del fútbol femenino español. Cuanta mayor sea la competición, mejores contratos podrá generar y más recursos tendrán los clubes para seguir creciendo. Pero existe también una cuestión que va bastante más allá del dinero. Que los niños y las niñas puedan encender la televisión y encontrar referentes femeninos cambia completamente el escenario respecto a generaciones anteriores. Hoy una niña puede querer llevar en su camiseta el nombre de Romane Salvador o Lucía Vallejo. Hace no tantos años, simplemente, esa posibilidad apenas existía.
Dolors Ribalta y Mauricio Pochettino, dos caminos que empezaron juntos
La entrevista deja también una historia curiosa. Ribalta coincidió con Mauricio Pochettino como ayudante de Emilio Montiagut en el primer equipo femenino. Los dos tenían por delante la posibilidad de seguir vinculados a los banquillos, pero sus caminos se separaron. Pochettino continuó su carrera como entrenador mientras Ribalta eligió los estudios y su trayectoria académica. Era profesora de educación física, había aprobado unas oposiciones y optó por continuar su formación universitaria. Vista ahora la evolución del fútbol femenino, resulta inevitable preguntarse qué habría pasado si hubiese existido entonces el escenario profesional que hay hoy.
Del regreso a Liga F a consolidar al Espanyol entre los grandes
Ribalta asumió la dirección del fútbol femenino en 2022 con un objetivo urgente: devolver al Espanyol a la máxima categoría. El ascenso llegó en la temporada 2023-24 y, desde entonces, el equipo ha logrado asentarse de nuevo en Liga F. Pero ella mira bastante más atrás cuando explica qué representa la sección. Son 50 años de fútbol femenino en el Espanyol, una historia que no muchos clubes pueden enseñar y que también tuvo épocas difíciles.
Ribalta reivindica una sección que pasó momentos complicados, pero nunca desapareció
Ese orgullo histórico aparece al final de su reflexión. Durante años el Espanyol fue uno de los grandes referentes del fútbol femenino español y acumuló títulos antes de entrar en una etapa bastante más complicada. Otros clubes con muchísimo peso fueron perdiéndolo con el paso del tiempo. El Espanyol también cayó, sufrió y tuvo que reconstruirse, pero siguió ahí. Ribalta lo resume reivindicando precisamente esa resistencia: “Hasta 2013 fuimos un equipo referente que ganó títulos, después tuvimos momentos más complicados, pero no desaparecimos”.
El proyecto de Ribalta mira hacia arriba sin olvidarse de dónde viene
Quizá esa sea la idea que atraviesa toda la entrevista. El Espanyol Femenino quiere crecer, pero intenta hacerlo sin borrar su historia ni perder su identidad. Hay cantera, antiguas jugadoras tomando decisiones, presencia femenina en toda la estructura y un primer equipo que debe ejercer de escaparate para las niñas que empiezan ahora. Después llegará el resto: llenar la Dani Jarque, seguir asentándose en Liga F y, cuando toque, abrir las puertas del RCDE Stadium. El “gran barco” del que habla Ribalta tiene puerto de destino. Ahora toca seguir navegando.







