El otro gran problema de Alan Pace: el Daily Mail describe en un demoledor informe un profundo deterioro deportivo, institucional y económico desde la llegada de ALK

20 de septiembre de 2026
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Resumen: El Burnley atraviesa uno de los momentos más delicados desde la llegada de Alan Pace y ALK. Colista de la Championship, sin ganar esta temporada y con solo un triunfo liguero en los últimos 328 días, el club aparece ahora bajo el foco de un durísimo reportaje del Daily Mail que pone sobre la mesa problemas deportivos, tensiones internas, cambios constantes de personal, un patrocinio fallido y una deuda que, según las últimas cuentas disponibles, asciende a 142 millones de libras. Todo ello adquiere interés también desde el Espanyol, segundo gran club del proyecto de Pace.

Puntos clave:

    • El Burnley es último de la Championship y todavía no ha ganado en las ocho primeras jornadas.
    • El Daily Mail describe un profundo deterioro deportivo, institucional y económico desde la llegada de ALK.
    • El club arrastra 142 millones de libras de deuda externa según las últimas cuentas citadas por el diario.
    • La marcha del CEO James Holroyd y el fiasco del patrocinio de Finotive One han aumentado las dudas alrededor de la gestión.
    • En el Espanyol se sigue con interés una situación que afecta al otro gran club de la estructura encabezada por Alan Pace.

Los problemas de Alan Pace en Burnley y en BArcelona

No debe estar siendo el septiembre más tranquilo para Alan Pace. El empresario estadounidense tiene ahora una doble perspectiva futbolística muy particular: es presidente del Espanyol y continúa al frente del Burnley, dos clubes vinculados dentro de su proyecto futbolístico. Y si uno mira únicamente las últimas semanas, ninguno de los dos le está dando demasiadas alegrías. Eso sí, estamos todavía en septiembre y convertir un mal arranque en una sentencia sería ir demasiado rápido.

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En el Espanyol todo cambió en apenas unos días

La fotografía del Espanyol es curiosa porque hace una semana seguramente se habría contado de otra manera. La victoria por 0-2 en Pamplona había dado aire al equipo de Manolo González, Roberto Fernández seguía marcando y los siete puntos conseguidos hasta entonces permitían mirar el inicio con cierta tranquilidad. Después llegaron dos golpes consecutivos. Primero el 2-1 ante el Rayo en Butarque, con una primera parte muy preocupante. Y después algo mucho más difícil de explicar.

El 1-3 ante el Elche ha hecho bastante daño

El viernes, el Elche ganó 1-3 en el RCDE Stadium pese a quedarse con diez jugadores en los primeros minutos. Fer Niño marcó dos veces antes del descanso y los visitantes supieron cerrar espacios y atacar a la espalda del equipo blanquiazul. No fue solamente perder: fue la manera de hacerlo, delante de una afición que acabó mostrando su enfado y justo antes de un parón de casi tres semanas que alargará inevitablemente el debate.

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Pace encuentra en Barcelona un proyecto que necesita recuperar calma

La situación del Espanyol no puede calificarse todavía como dramática por clasificación. Estamos en la jornada siete y queda muchísimo campeonato. El problema es más de sensaciones. Dos partidos han bastado para pasar de la satisfacción de Pamplona a volver a discutir sobre Manolo, el modelo de juego y el verdadero nivel del equipo. El futuro del entrenador está ahora bajo análisis y el largo parón convierte cualquier decisión en algo todavía más relevante.

En Inglaterra la situación es bastante más complicada

Si Pace cambia Barcelona por Lancashire, el panorama empeora. El Burnley está último de la Championship y todavía no ha ganado un partido de Liga esta temporada. Después de ocho jornadas presenta cero victorias, cuatro empates y cuatro derrotas. Para un club recién descendido de la Premier League y con aspiraciones de volver a competir arriba, el inicio está quedando muy lejos de lo esperado. Si uno mira solo la tabla, ya hay motivos suficientes para la preocupación. El problema es que el fútbol empieza a parecer casi la parte más sencilla de explicar.

El Daily Mail pone el foco sobre todo lo que ocurre alrededor de Pace

Un amplio reportaje firmado por James Sharpe en el Daily Mail Sport dibuja un escenario mucho más complejo alrededor del club inglés. El artículo habla directamente del “shocking decline”, el sorprendente declive del Burnley bajo la gestión de Alan Pace y ALK, y describe un ambiente cada vez más enrarecido tanto en las gradas como dentro de la entidad.

La frase con la que termina una de las primeras partes del reportaje es especialmente dura: “No wonder it’s starting to turn toxic”, es decir, que no sorprende que la situación esté empezando a volverse tóxica.

Un año sin ganar en Turf Moor y apenas una victoria en 328 días

La caída deportiva impresiona todavía más cuando se mira con perspectiva. Según recoge el periódico británico, el Burnley solamente ha ganado un partido de Liga durante los últimos 328 días. Tampoco ha conseguido una victoria liguera en Turf Moor durante 2026.

Cuesta relacionar esa fotografía con el equipo que, en su anterior paso por la Championship, logró el ascenso alcanzando los 100 puntos. Hoy está en el extremo completamente opuesto: último, sin ganar y con Nicky Hayen bajo una presión enorme.

Las protestas contra Alan Pace ya han llegado a la grada

El malestar empieza a tener nombres y apellidos. En el encuentro anterior frente al Bristol City, los silbidos y cánticos de protesta aumentaron considerablemente y Alan Pace fue uno de los principales destinatarios del enfado de una parte de Turf Moor, según explica el Daily Mail.

Aquel partido terminó también con un altercado entre Armando Broja y un aficionado en el aparcamiento. Una escena pequeña dentro de todo lo que ocurre, pero bastante representativa del clima que rodea ahora mismo al club.

Pace intenta conectar con una afición cada vez más enfadada

Antes del partido de este sábado, el presidente publicó un mensaje en el programa oficial del encuentro tratando de acercarse a los seguidores. “Lo que os duele a vosotros me duele a mí”, escribió Pace.

La respuesta del campo no ayudó demasiado. El Burnley volvió a quedarse sin ganar después de encajar el empate del Derby en el descuento y la clasificación continúa siendo exactamente igual de incómoda.

Nicky Hayen ya admite que no sabe cuánto tiempo tendrá

El entrenador tampoco trata de esconder la situación. Hayen ha reconocido públicamente que no sabe si dispondrá del tiempo necesario para intentar cambiar el rumbo del equipo. Antes del encuentro ya había respondido a las preguntas sobre la posibilidad de que una derrota significase su despedida.

«No me han dicho que este pueda ser mi último partido. Puede serlo, no lo sé.»

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Después del empate volvió a asumir su parte de responsabilidad. En un club que necesita desesperadamente una reacción, el banquillo se ha convertido en otra cuestión abierta alrededor de Pace.

Setenta y un días sin entrenador después del descenso

El Daily Mail cuestiona también la planificación del pasado verano. Una de las preguntas que plantea es por qué el Burnley esperó hasta consumar el descenso para prescindir de Scott Parker y después tardó 71 días en nombrar a Nicky Hayen.

Eso provocó que la pretemporada empezase sin técnico definitivo. Una circunstancia que ahora vuelve a salir a la superficie porque el equipo ha empezado la competición sin encontrar una identidad suficientemente sólida.

La venta de Zian Flemming también está bajo discusión

Otro de los puntos que genera incomprensión entre los seguidores es la salida de Zian Flemming, máximo goleador del equipo, al Ipswich Town en el último día del mercado.

El Daily Mail cifra la operación en unos 20 millones de libras y cuestiona tanto el precio como que la venta se produjese sin tener preparado un sustituto. El razonamiento del periódico es sencillo: en un verano en el que los clubes de Premier gastaron miles de millones, el Burnley dejó salir a su principal referencia ofensiva y no consiguió reemplazarla.

El fiasco de Finotive One duró solamente 42 días

La vertiente comercial tampoco ha ayudado a transmitir estabilidad. Finotive One fue anunciado como nuevo patrocinador principal de la camiseta y el acuerdo terminó apenas 42 días después, antes incluso de que arrancase la temporada.

La presentación había tenido bastante ruido mediático, con personajes como JJ Watt, Jimmy Anderson y Arnold Schwarzenegger participando en la campaña.

El final fue mucho menos brillante.

El Burnley tuvo que sustituir gratuitamente camisetas ya vendidas

Tras la ruptura del acuerdo, el club tuvo que reemplazar sin coste las camisetas que ya habían sido adquiridas por aficionados con el logotipo del patrocinador.

El Burnley no hizo pública la razón concreta de la ruptura. El Daily Mail, citando fuentes conocedoras de la operación, explica que Finotive One habría incumplido pagos acordados. El diario califica todo el episodio como un serio fiasco comercial.

La marcha de James Holroyd levanta todavía más preguntas

Prácticamente al mismo tiempo ha llegado otra noticia importante: James Holroyd ha dejado de ejercer como CEO del Burnley después de poco más de un año en el cargo.

Su llegada había sido vista como un fichaje de enorme prestigio. Holroyd había trabajado durante 14 temporadas en el Manchester United después de pasar otras 14 en Adidas. No parecía precisamente el perfil de ejecutivo acostumbrado a cambiar de empresa cada doce meses.

Del Manchester United y Adidas a salir del Burnley en poco más de un año

El propio Holroyd explicó su marcha de manera cordial y seguirá vinculado a Burnley In The Community. Oficialmente, el club comunicó que había decidido buscar un nuevo reto.

El Daily Mail aporta otra capa. Según sus fuentes, la relación laboral entre Holroyd y Pace habría atravesado dificultades, mientras que el problema con Finotive One tampoco habría ayudado.

Pace, demasiado presente para algunos trabajadores

El reportaje entra también en cómo funciona el Burnley puertas adentro. Fuentes consultadas por el diario británico describen a Pace como un presidente extremadamente intervencionista, hasta el punto de que algunos empleados sentían que no tenían suficiente autonomía para desarrollar su trabajo.

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Una persona que había trabajado en el club aseguró que existía la sensación de que los empleados no recibían la confianza necesaria para desempeñar sus funciones.

Muchos de los trabajadores anteriores a ALK ya no siguen en el club

Aquí aparece otra cuestión especialmente sensible para una institución con el arraigo local del Burnley. Según explica el reportaje, buena parte del personal que trabajaba en el club cuando ALK tomó el control ya no continúa allí.

Un antiguo empleado lamentaba cómo personas con una fuerte conexión con Burnley habían ido abandonando progresivamente la entidad. Para algunos sectores cercanos al club, aquello ha erosionado parte del sentimiento de comunidad que había acompañado al equipo durante la larga etapa de Sean Dyche.

Una afición que siente que ya no reconoce a su club

Ese quizá sea uno de los problemas más difíciles de medir en una hoja de cálculo. El Daily Mail describe una sensación extendida entre algunos seguidores: el Burnley actual se parece cada vez menos al club con el que se identificaban anteriormente.

Los ascensos conseguidos durante estos años habían servido para amortiguar muchas críticas. Cuando ganas, casi todo pesa menos. Cuando empiezas a perder durante meses, vuelven a aparecer todas las grietas que permanecían escondidas.

Y entonces aparecen los números

Ahí está probablemente la parte que genera más inquietud. Según las cuentas correspondientes a la temporada 2024-25 citadas por el diario, el Burnley tenía una deuda externa de 142 millones de libras.

No es el único número importante.

El Daily Mail habla también de 75 millones en préstamos a corto plazo, 30 millones en préstamos a largo plazo y alrededor de 94 millones pendientes de pago en traspasos.

La deuda bruta se acerca a los 250 millones de libras

Cuando se suman diferentes conceptos, el reportaje sitúa la deuda bruta total cerca de los 250 millones de libras.

El contraste con la situación anterior a la compra de ALK es uno de los argumentos centrales del artículo. Bajo la propiedad de empresarios locales, el Burnley presumía de no tener deuda y disponía de alrededor de 80 millones de libras en efectivo. Las últimas cuentas citadas sitúan la caja en unos 13 millones.

El modelo de compra de ALK vuelve al centro del debate

Pace adquirió el Burnley en diciembre de 2020 mediante una operación apalancada. Parte del dinero empleado para financiar la adquisición quedó vinculado a los propios recursos del club, un sistema que el periódico compara con el empleado por la familia Glazer en el Manchester United. Es precisamente ese modelo el que algunos especialistas financieros llevan tiempo cuestionando.

Kieran Maguire advierte del riesgo de depender de la Premier

El especialista en economía del fútbol Kieran Maguire explica al Daily Mail que el modelo depende mucho de que el Burnley consiga estar regularmente en la Premier League gracias al enorme peso de los ingresos televisivos.

La razón es sencilla: los ingresos de día de partido representan solo alrededor del siete por ciento de la facturación del club. Quedarse fuera de la Premier durante demasiado tiempo cambia completamente la ecuación.

Intereses, pagos de fichajes y menos capacidad para pedir prestado

Maguire pone el foco en la combinación de deuda, préstamos y pagos pendientes. Según su análisis, la existencia de una cantidad tan importante de obligaciones a corto plazo y de traspasos todavía por pagar puede limitar considerablemente la capacidad del Burnley para conseguir nueva financiación en buenas condiciones.

Y si necesita acudir nuevamente al mercado financiero, el coste de esos préstamos podría ser mucho más elevado.

36 millones en intereses durante cinco temporadas

El Daily Mail añade otro dato llamativo: el Burnley habría pagado alrededor de 36 millones de libras netas en intereses durante las últimas cinco temporadas, cuando antes de la llegada de la actual propiedad no existían esos costes financieros.

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También menciona 9,5 millones pagados en concepto de honorarios de gestión durante el periodo de la actual propiedad.

El club sostiene que esos pagos corresponden a servicios prestados por personas que no trabajan a tiempo completo para la entidad, como consultores, y que parte del crecimiento de esa partida se explica por incentivos ligados al rendimiento.

Los 81 millones que Velocity todavía debería al Burnley

Existe otra cifra que inevitablemente llama la atención desde Barcelona. Según las cuentas analizadas en el reportaje, Velocity Capital, brazo inversor de ALK, todavía debería aproximadamente 81 millones de libras al Burnley.

El propio club ha trasladado al Daily Mail que las próximas cuentas ofrecerán una fotografía más actual de la situación y que se espera que tanto la deuda global como la cantidad pendiente por parte de Velocity hayan disminuido.

Ese matiz es importante: los números publicados corresponden a las últimas cuentas disponibles, no necesariamente al estado exacto de las finanzas a día de hoy.

Las próximas cuentas serán especialmente importantes

El Burnley debe presentar una nueva documentación financiera antes del 31 de octubre. El club asegura que esos números ofrecerán una imagen más precisa de la situación actual.

Hasta entonces, las cifras conocidas sirven para explicar las preocupaciones, pero deberán compararse con la próxima actualización antes de extraer conclusiones definitivas.

La gran pregunta: qué ocurre si el Burnley no vuelve pronto a la Premier

Todo desemboca en el mismo punto. ¿Qué pasa si el Burnley no consigue ascender?

El equipo solo dispondrá de dos temporadas de pagos por descenso en lugar de tres después de haber regresado inmediatamente a la Championship. Es una fuente de ingresos extraordinariamente importante para sostener el presupuesto después de abandonar la Premier.

Y ahora mismo el equipo no está precisamente situado cerca de los puestos de ascenso.

De luchar por subir a intentar salir del último puesto

Ese es el golpe deportivo más evidente. El Burnley comenzó el curso con el objetivo lógico de intentar regresar a la máxima categoría y después de ocho jornadas el debate es cómo salir del último puesto.

La distancia temporal hasta mayo es enorme y la Championship cambia muchísimo durante una temporada. Pero empezar así multiplica todos los problemas que ya existían fuera del terreno de juego.

Entre algunos seguidores aparece incluso el miedo a escenarios extremos

El reportaje recoge temores particularmente duros dentro del entorno Claret. Algunas voces recuerdan casos como Leicester y, en un escenario mucho más extremo, Bury.

Conviene poner aquí un freno importante: el propio Daily Mail deja claro que el Burnley no se encuentra actualmente en peligro inmediato de desaparecer y que existen planes para afrontar escenarios adversos.

La preocupación está en lo que podría ocurrir si el club permaneciese demasiado tiempo fuera de la Premier y perdiese progresivamente sus principales fuentes extraordinarias de ingresos.

El modelo multiclub también genera inquietud en Burnley

Y aquí aparece el Espanyol.

Con la expansión del proyecto de Pace y ALK, algunos seguidores del Burnley temen que su club pierda centralidad dentro de una estructura cada vez mayor. El Espanyol ya forma parte del proyecto y el Daily Mail apunta también al interés en incorporar al Club León mexicano, aunque en LaGrada últimamente se nos desmintió tal extremo.

La preocupación no consiste únicamente en quién pertenece a quién, sino en cómo se distribuirán recursos y prioridades dentro de la estructura.

Burnley seguiría siendo prioritario mientras conserve ingresos de Premier

En una reciente reunión con la asociación independiente de seguidores, según recoge el boletín citado por el periódico, se trasladó que mientras el Burnley continúe recibiendo ingresos televisivos vinculados a la Premier seguirá siendo la prioridad del grupo.

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La pregunta que plantean los propios aficionados es bastante lógica: qué ocurrirá si el ascenso no llega rápidamente y desaparecen los pagos por descenso.

Y mientras todo esto ocurre, Pace también tiene un problema en Barcelona

Ese es el vínculo inevitable con el Espanyol, aunque la situación de ambos clubes no es comparable.

El conjunto blanquiazul acaba de perder 1-3 ante el Elche, acumula dos derrotas consecutivas y entra en un parón de casi tres semanas con muchas dudas alrededor de Manolo González. Es un momento deportivo delicado.

Lo del Burnley tiene otra dimensión.

El problema inglés es deportivo, institucional, social y financiero

Mientras en Cornellà existe sobre todo una crisis de resultados y confianza, en Turf Moor se acumulan cuestiones en prácticamente todos los departamentos del club.

Hay un equipo colista. Un entrenador cuestionado. Una afición enfrentada a la propiedad. Un CEO que acaba de abandonar su puesto. Una operación de patrocinio que terminó a las pocas semanas. Personal histórico que ha dejado la entidad. Una montaña de deuda que preocupa a expertos financieros.

Todo al mismo tiempo.

Por eso el Burnley es ahora el gran dolor de cabeza de Pace

El Espanyol necesita reaccionar después del parón. El Burnley necesita algo bastante más profundo: volver a ganar, recuperar cierta estabilidad y empezar a ofrecer respuestas sobre muchas preguntas que no tienen relación directa con lo que sucede durante noventa minutos.

Pace prometió un “exciting journey”, una etapa ilusionante,  cuando adquirió el club en diciembre de 2020. Ha habido dos ascensos y momentos importantes durante este periodo. Ahora llega probablemente la fase más incómoda de ese viaje.

El otro club de Pace entra en una fase especialmente delicada

Desde Barcelona conviene observar lo que sucede en Inglaterra sin caer en paralelismos automáticos. El Espanyol no hereda las cuentas ni los problemas deportivos del Burnley por compartir propietario, pero entender qué está ocurriendo en Turf Moor ayuda también a conocer mejor el momento del grupo que controla el club blanquiazul.

Ahora mismo, Pace tiene problemas a los dos lados.

Pero el incendio grande está en Burnley.