Monchi confirma que faltan dos o tres fichajes y espera por sus primeras opciones; descarta a Marc Roca y habla de una salida inminente; “Si no se ganan partidos, no habremos hecho un buen trabajo”, afirma ante las dudas del entorno

12 de agosto de 2026

lagrada fuente google 1Monchi ha atendido este miércoles a los medios que siguen la actualidad del Espanyol después de la presentación de Unai Núñez en el Auditori Juan Segura Palomares del RCDE Stadium. La comparecencia llegaba apenas un día después de su extensa entrevista en Pericos MARCA, una aparición algo sorprendente teniendo en cuenta que hoy debía repasar nuevamente la planificación ante la prensa. Buena parte de las líneas generales ya estaban trazadas, pero todavía quedaban preguntas sobre los fichajes pendientes, el nivel de la plantilla, los objetivos y algunos nombres propios.

Dos o tres fichajes para terminar la plantilla

Monchi mantiene que el Espanyol necesita entre dos y tres incorporaciones. Francesc Via le ha preguntado por el nivel de esos futbolistas, si alguno podrá resultar diferencial y qué fórmula empleará el club para incorporarlos. El director general deportivo ha evitado etiquetar a ningún futuro refuerzo de esa manera: “A ver. Diferencial. Me cuesta trabajo saber qué diferencial. Cuando establecemos el perfil del jugador, ponemos las cualidades técnicas, tácticas o físicas, pero no pongo diferencial. Mi trabajo, el trabajo de mi departamento, es intentar complementar, y utilizo un verbo tuyo, la mejor plantilla posible con los argumentos que tenemos. Ese es mi trabajo”.

La respuesta sitúa el debate en un terreno muy concreto. Monchi no promete un nombre mediático ni un futbolista destinado a disparar la ilusión por sí solo. Su compromiso pasa por completar la plantilla con perfiles que encajen en las necesidades de Manolo González y dentro de la capacidad económica del Espanyol.

El Espanyol contempla propiedades y cesiones con opción de compra

El director deportivo tampoco se ata a una única fórmula. Álex Calatrava llegó en propiedad, mientras que Quilindschy Hartman y Unai Núñez lo hicieron cedidos con opción de compra. Monchi considera especialmente útil este segundo modelo porque permite evaluar al jugador durante una temporada antes de tomar una decisión definitiva.

“Si van a ser jugadores en propiedad, como el caso de Alex, o van a ser jugadores cedidos con opción de compra, como son los casos de Unai o de Hartman. Bueno, ya veremos. A mí no me… A ver, si yo pudiera hacer todas las operaciones de jugadores cedidos con opción de compra, sería perfecto. Es como si tú compras un piso y te lo dejan un año para que lo veas y después lo compras”, ha explicado.

El límite salarial continúa marcando la planificación

La comparación del piso sirve para entender el planteamiento, aunque cada operación presenta condiciones distintas. El Espanyol debe ajustar salarios, costes de cesión y posibles compras futuras a las normas económicas de LaLiga. El límite salarial no impide fichar, pero obliga a medir cada paso y reduce el margen para competir por determinados jugadores.

Monchi lo ha expuesto de manera directa: “Evidentemente, hay matices en cada operación. Hay una normativa que hay que cumplir, que es el límite salarial. Y estamos trabajando con todos esos parámetros”.

Los jugadores están elegidos, pero todavía no pueden cerrarse

La dirección deportiva tiene señalados los nombres que quiere incorporar. El problema está en que las condiciones actuales no permiten ejecutar las operaciones. Puede tratarse de las exigencias del club propietario, la voluntad del futbolista, su salario o el coste total de la operación.

“No te voy a engañar, o nos voy a engañar, y ya lo dije ayer en la entrevista a los compañeros de Pericos Marca, que a mí me hubiera gustado tener esos dos, tres jugadores ya aquí, pero también entiendo que el mercado te marca unas directrices y esas tienes que seguir. Los jugadores están señalados, pero a día de hoy no se dan las circunstancias deportivas o económicas para poder dar el paso definitivo”, ha reconocido.

La frase confirma que el retraso no nace de una falta de objetivos, sino de la imposibilidad actual de cerrar las primeras opciones en condiciones asumibles.

Puede llegar algún fichaje antes de terminar la semana

Monchi no descarta que se produzca algún movimiento antes del estreno frente al Levante, aunque tampoco quiere presentar esa posibilidad como una urgencia. Un fichaje que aterrice con dos o tres entrenamientos difícilmente alterará la base del equipo que dispute la primera jornada.

“Bueno, puede ser, pero tampoco, y creo que ayer también lo comenté a vosotros, tampoco es algo que nos tienes que obsesionar. No va a cambiar el rendimiento del equipo de cara al domingo porque llegue un jugador o dos, porque yo creo que lo que tenemos que es confiar en la base que hay”, ha defendido.

Los primeros 60 minutos ante el Coventry, la referencia

El director deportivo se queda con la primera hora del amistoso frente al Coventry. Durante ese tramo vio un Espanyol competitivo ante un rival recién ascendido a la Premier League y con una exigencia física elevada. El desplome posterior dejó una mala sensación, pero Monchi prefiere tomar como referencia aquello que funcionó.

Su deseo para el domingo es “intentar que el equipo que compita el domingo sea lo más cercano posible a esos 60-65 minutos que dimos contra el Coventry, que creo que tiene que ser un poco la referencia ante un equipo recién ascendido en Inglaterra, pero muy físico, y yo creo que el equipo estuvo a un buen nivel y ese tiene que ser nuestro objetivo”.

El mercado seguirá abierto después del Levante

La confianza en la plantilla actual no significa que el trabajo esté terminado. Monchi y su equipo continuarán negociando hasta el cierre de la ventana: “Paralelamente, evidentemente, tenemos que seguir trabajando hasta el día 1 para mejorar la plantilla o reforzar la plantilla en todo aquello que creamos y podamos hacerlo”.

El Espanyol deberá convivir durante las primeras jornadas con esa doble realidad. Manolo tendrá que competir con los jugadores disponibles mientras la dirección deportiva intenta completar las posiciones que siguen abiertas.

Un primer verano con doce operaciones de salida

Monchi ha definido su primer verano en el Espanyol como motivador. Asegura sentirse cómodo en el club y destaca la relación con sus compañeros, con el personal de la Ciutat Esportiva Dani Jarque, con quienes trabajan en Cornellà y con la propiedad.

“Está siendo para mí motivante porque he encontrado un club donde me estoy sintiendo cómodo y trabajando muy a gusto con mis compañeros de trabajo, con la gente de la 21, con la gente de Cornellà y con la propiedad. Para mí eso era muy importante”, ha explicado.

Cada salida ha exigido una negociación diferente

El mercado tampoco se puede medir únicamente por los cuatro fichajes. La dirección deportiva ha trabajado en once salidas y tiene otra próxima a cerrarse, hasta completar doce operaciones. Algunas han obligado al Espanyol a asumir parte de los salarios para encontrar una solución.

“¿Fácil o difícil? Hombre, los veranos, los mercados nunca suelen ser fáciles, suelen ser complicados. Ten en cuenta que hemos hecho 12 operaciones, 11 y una que está a punto de cerrarse, de salida. Cada operación es un mundo, hay que poner a mucha gente de acuerdo, con lo cual te quita mucho tiempo”, ha señalado Monchi.

Monchi solo será feliz si el Espanyol gana

El director deportivo evita valorar su trabajo antes de que empiece la competición. Puede sentirse cómodo y motivado, pero reserva la palabra felicidad para los resultados: “Feliz, la felicidad en el fútbol solamente te la da una cosa, el resultado. A día de hoy todavía no han empezado las balas de verdad, con lo cual habrá que esperar al comienzo de la temporada, al transcurso de la temporada y sobre todo al final de la temporada para ver si uno es feliz o no. Yo solo soy feliz cuando gano”.

LaLiga será el juez. El mercado puede generar ilusión o dudas, pero la valoración final dependerá de lo que haga el equipo sobre el césped.

Monchi descarta por completo el regreso de Marc Roca

Uno de los nombres que más ilusión despierta entre la afición es el de Marc Roca. El centrocampista mantiene un fuerte vínculo con el Espanyol y su posible regreso aparece de manera recurrente en cada mercado. Monchi ha cerrado esta vez la puerta sin dejar margen para interpretaciones.

“Ni lo estamos barajando, ni lo hemos barajado en ningún momento”, ha respondido. El club considera cubierta la posición con Urko González de Zárate, Pol Lozano, Gabriel Moscardo, Rafa Bauza y Edu Expósito.

Marc Roca gusta, pero no responde a una necesidad

Monchi ha reconocido la calidad del antiguo canterano y entiende el cariño de la afición, pero su nombre nunca ha formado parte de la planificación del verano: “A día de hoy en su posición tenemos jugadores, creo que Urko, Pol, Gabi, Rafa, Edu, que pueden jugar por ahí en medio. Creo que no es una posición, no es un jugador que me gusta y que sé que a la afición perica le gusta, porque además tiene pasado perico, pero no ha sido nunca un objeto de posibilidad”.

La carpeta queda cerrada, al menos bajo las circunstancias actuales. El Espanyol tiene otras prioridades y no pretende destinar parte de su margen a una zona que la dirección deportiva considera cubierta.

Monchi considera que el grueso de la plantilla sí está cerrado

Durante sus primeras apariciones, el director deportivo expresó el deseo de llegar a la gira inglesa con la base del equipo configurada. Los fichajes pendientes han generado la sensación de que aquel objetivo no se cumplió, pero Monchi hace una lectura diferente.

“Bueno, el grueso de la plantilla está. Si faltan tres jugadores, como he dicho, dos o tres, opción de tres. Estamos hablando de que una plantilla de 24, pues faltan el 15%, con lo cual el 85% está”, ha calculado.

Su valoración difiere del 70-75% mencionado un día antes, aunque el mensaje de fondo permanece: la mayor parte del equipo ya está construida y las llegadas pendientes deben completar las últimas necesidades.

El Espanyol prefiere esperar por sus objetivos

Monchi habría querido alcanzar el cien por cien antes del comienzo de LaLiga, pero no está dispuesto a renunciar rápidamente a los futbolistas señalados. Los clubes propietarios pueden cambiar de postura a medida que se acerque el cierre y las condiciones económicas también pueden variar.

“A mí me hubiera gustado, y lo he dicho anteriormente, que hubiera estado al 100%, pero a veces el mercado te marca unas pautas. Los jugadores deseados, a lo mejor su club de origen tiene una idea hoy que puede cambiar mañana, entonces preferimos esperar para encontrar ese jugador que queremos”, ha explicado.

Mejorar la décima posición, la referencia para esta temporada

Preguntado por el lugar que debería ocupar el Espanyol al terminar el curso, Monchi ha evitado realizar un pronóstico exacto en pleno agosto. Aun así, sí ha puesto sobre la mesa una referencia clara: superar lo logrado durante la temporada anterior.

“¿Te imaginas que yo vaya a saber a 12 de agosto? No, a ver, mejorar lo anterior es quedar por encima del 10, evidentemente. Ojalá, ojalá podamos estar ahí arriba y, como yo he dicho desde el primer día, mirar para arriba. En ello estamos trabajando”, ha afirmado.

El mensaje eleva la expectativa. No se habla únicamente de asegurar la permanencia, sino de intentar mejorar una décima posición y mantener la mirada puesta en la zona alta.

Los resultados deberán disipar las dudas

Monchi entiende la incertidumbre que existe alrededor del proyecto. La plantilla está incompleta, la pretemporada terminó con una derrota y una parte de la afición esperaba un mercado más potente. El director deportivo asume esas dudas, pero recuerda que ninguna explicación podrá eliminarlas si el equipo no responde.

“Yo entiendo que la incertidumbre, la duda es algo congénito al fútbol. Solemos convivir con ellos los profesionales y la única manera de disipar las dudas, como le he dicho antes al compañero, es con los resultados. Esperemos que esto llegue”, ha indicado.

Uno o dos objetivos llevan todo el verano esperando

La dirección deportiva mantiene abiertas operaciones que trabaja desde el inicio del mercado. Monchi ha confirmado que existen uno o dos jugadores muy señalados por los que el Espanyol ha decidido esperar, siempre con el acuerdo del cuerpo técnico.

“Sí, hay algunas de ellas que llevamos prácticamente todo el verano esperando porque son uno o dos jugadores muy señalados, pero también nos damos unos límites porque esas posiciones hay que reforzarlas”, ha explicado.

La paciencia no será indefinida. Si las primeras opciones no se ponen a tiro dentro del plazo marcado, el club deberá activar otras vías.

El Espanyol tiene alternativas preparadas

Monchi asegura que el club conoce sus prioridades y sabe que determinadas posiciones deben reforzarse. “Tenemos muy claro si puede ser con esos jugadores que hemos elegido bien y si no, pues buscaríamos alternativas. Pero preferimos, en consenso con el cuerpo técnico, esperar algunos días para ver si se pueden dar”, ha añadido.

La respuesta ofrece una pista sobre el tramo final del mercado. El Espanyol esperará un poco más por sus objetivos principales, pero no llegará al cierre sin moverse si esas operaciones continúan bloqueadas.

Monchi relativiza el malestar que se percibe en las redes

Una parte del espanyolismo ha mostrado preocupación por la planificación y por las sensaciones de la pretemporada. Monchi reconoce que sigue las redes sociales, pero no cree que estas permitan medir con precisión el estado de toda la afición.

“A veces le damos mucha importancia a las redes sociales, yo posiblemente el primero porque soy asiduo. No creo que hayamos hecho un plebiscito de cómo estaba la gente”, ha señalado.

El universo perico reúne estados de ánimo muy diferentes

El director deportivo considera que dentro del espanyolismo conviven todas las posturas posibles: “Yo creo que ahora hay gente descontenta, preocupada, nerviosa, gente tranquila, contenta, expectante porque el universo Perico es muy amplio y hay de todo. Y ahora hay gente descontenta con lo que se está haciendo, gente que no”.

Monchi no pretende organizar su trabajo según el estado de ánimo de cada jornada. Escucha el entorno, pero mantiene la hoja de ruta acordada con Manolo y su equipo de trabajo.

La pretemporada no permite predecir cómo terminará el curso

Para explicar su postura, Monchi ha recuperado una experiencia personal. En la temporada 1996-97, cuando era portero del Sevilla, su equipo ganó todos los trofeos de verano y transmitió sensaciones magníficas. Meses después terminó descendiendo a Segunda.

“Yo tengo experiencia en 26 años de profesional directo deportivo y 10 años de portero, en la que he hecho pretemporadas magníficas. Yo recuerdo la temporada 96-97 conmigo de portero en el Sevilla. Hicimos una pretemporada, ganamos todo lo habido y por haber. Todos los trofeos, el Colombino, un trofeo en Italia. Todo lo habido y por haber, todo. Y si miráis un poco las estadísticas, ese año el Sevilla bajó a segunda edición con un entrenador, empezamos con un entrenador que ya está en nuestra casa, José Antonio Camacho”, ha recordado.

También ha vivido el caso contrario: “Y contrario, pretemporadas horrorosas y luego hemos conseguido un título”. Su conclusión es que los amistosos sirven para preparar, corregir y probar, pero no dictan la clasificación final.

El resultado será el juez del trabajo de Monchi

El director general deportivo acepta que los aficionados quieran perfiles diferentes o esperasen otros fichajes. Forma parte de la exigencia del fútbol y sabe que convivirá con ella durante toda la temporada.

Su cierre ha sido directo: “Entiendo y convivo con ello, que la gente pueda estar preocupada o pueda querer otro tipo de fichaje o pueda querer otros jugadores o le guste que traiga uno o que traiga otro. Pero yo creo que al final la gente lo que nos va a pedir es que se ganen partidos. Si no se ganan, pues no habremos hecho un buen trabajo y si se ganan, pues estarán contentos”.

Monchi no pide que el mercado sea aprobado antes de tiempo. Pide esperar al césped. Allí se decidirá si la plantilla era suficiente, si la paciencia tuvo sentido y si las herramientas disponibles permitieron construir un Espanyol capaz de mirar hacia arriba.