La Grada Ràdio ha entrevistado a Javi Puado pocas horas después de que el Espanyol iniciara su concentración de pretemporada en Navata. El capitán continúa recuperándose de su grave lesión de rodilla, pero ha viajado junto al resto de la plantilla y sigue formando parte del día a día del grupo. Todavía no puede ponerse a las órdenes de Manolo González al mismo ritmo que sus compañeros, aunque la cuenta atrás para volver a verlo sobre el césped ya ha comenzado.
Un mes para el Espanyol – Levante y más espera para Puado
Este jueves falta justo un mes para que el Espanyol reciba al Levante en el RCDE Stadium, el próximo 16 de agosto, en la primera jornada de LaLiga. Puado no llegará a esa cita y tampoco quiere marcarse plazos que puedan llevarle a forzar. La recuperación de una lesión tan seria exige paciencia. El capitán quiere regresar cuando esté preparado para competir, no simplemente cuando pueda volver a entrar en una convocatoria.
Puado no olvida la mala segunda vuelta del Espanyol
El delantero ha recordado una temporada que tuvo dos partes muy distintas. El Espanyol llegó al ecuador del curso soñando con mirar hacia arriba, pero la segunda vuelta lo devolvió a una lucha mucho más incómoda. “Es verdad, con la buena primera parte de año que hicimos, la segunda fue muy mala, lo sabemos todos. Pudimos conseguir el objetivo pero estábamos a mitad de año de conseguir algo bonito”, ha reconocido. La permanencia se consiguió, pero quedó esa sensación de haber dejado escapar una ocasión para vivir un final de curso bastante más tranquilo.
La estabilidad vuelve a ser el gran deseo del capitán
Puado conoce bien lo que supone pasar una temporada pendiente de los puntos necesarios para salvarse. Desde que llegó al primer equipo, pocas veces ha podido vivir un curso sin sobresaltos: “Sí, no he vivido temporadas tranquilas en el Espanyol. La de Vicente Moreno fua más tranquilo, nos salvamos faltando tres jornadas. Después el año del descenso fue brutal. Bueno…”. Ese último “bueno” casi lo dice todo. El recuerdo del descenso sigue pesando y explica por qué el capitán insiste tanto en la necesidad de construir un Espanyol estable.
Javi Puado ya realiza carrera continua sobre el césped
Su recuperación avanza según los plazos previstos. Puado combina trabajo sobre el campo con sesiones diarias en el gimnasio, siempre bajo el control de los servicios médicos. “Estoy muy bien, haciendo trabajo de campo en cuanto a carrera contínua, cada día en el gimnasio, poco a poco. Es lo que digo cuando me preguntan, desde que me operaron el doctor me dijo que eran ocho meses, es una fecha a partir de la cual te dan el alta. Eso me dijo el doctor. El inicio de Liga es en agosto, harían ocho meses. Espero que antes de Navidad esté con el equipo”, ha detallado.
El capitán evita correr riesgos con su rodilla
La referencia a antes de Navidad ofrece un margen bastante amplio. No significa que Puado vaya a estar fuera hasta diciembre, sino que el delantero evita fijar un día que después pueda jugar en su contra. La prioridad es que la rodilla responda bien y que el regreso sea definitivo, sin recaídas ni pasos atrás. Después de lo ocurrido durante el pasado curso, la prudencia parece la única ruta razonable.
Puado explica cómo se encontraba antes de la última lesión
Preguntado por si pudo regresar demasiado pronto antes de sufrir el último contratiempo, el atacante no cree que se encontrara mal cuando volvió a jugar. “No sé pero me encontraba bien entrenando, jugando ante el derbi me encontré bien, es cierto que había una lesión en el cruzado que es para siempre, nunca estará perfecto”, ha explicado. La frase muestra también la realidad que acompaña a este tipo de lesiones: recibir el alta no significa olvidarse para siempre de la rodilla.
Vivir la mala racha desde fuera fue especialmente duro
Puado tuvo que observar desde la barrera cómo el Espanyol entraba en una racha muy negativa. Sin poder ayudar con goles o acciones sobre el campo, intentó ejercer su papel de capitán desde el vestuario. “Desde fuera, de la parte que me toca como capitán, intentando ayudar en cualquier aspecto. Psicológico para que el equipo tuviese la confianza que muchos teníamos, staff, mucha gente y yo mismo. Fue una racha muy mala en que se merecía más pero no sacamos los puntos necesario. Desde fuera se pasa muy mal, intentar que el equipo no se desanimase”, ha recordado.
La derrota en Sevilla dejó a Puado muy enfadado
El capitán viajó con el equipo a Sevilla y vivió de cerca una de las noches más difíciles del pasado curso. La derrota en el Sánchez-Pizjuán dejó al Espanyol muy tocado antes de recibir al Athletic Club en una auténtica final. “Experiencia, una cara nueva en el vestuario que vino a ayudar. Lo de Sevilla fue un palo muy duro pero luego llego una final en casa ante el Athletic Club y saló bien. Lo de Sevilla fue una mala noche, estaba muy cabreado”, ha contado al hablar también del apoyo de Monchi en aquel momento.
El vestuario mantiene su apoyo a Manolo González
Puado ha sido claro al hablar del entrenador. El grupo continúa creyendo en Manolo pese a las dudas que pudo dejar la segunda vuelta: “Nosotros estamos con el míster. Los que juegan mas estarán mas contentos que los que no, pero el grupo confía en el mister, el día a día es muy bueno. Que la gente confíe, subimos y nos mantuvimos con él, esperemos que sea una buena temporada”. El capitán admite que no todos pueden estar igual de satisfechos con sus minutos, pero separa esa cuestión del respaldo general al técnico.
Puado insiste en la confianza total hacia Manolo
Más adelante, el delantero ha vuelto sobre la continuidad del entrenador y ha repetido el mismo mensaje: “Estamos al 100% con Manolo, es verdad que la segunda vuelta puede crear dudas en la afición y cuand las cosas van mal se mira al entrenador, pero estamos con él”. No intenta borrar lo sucedido ni negar que el equipo estuvo lejos del nivel esperado. Lo que transmite es que, dentro del vestuario, no existe una ruptura con el técnico.
La lesión también tuvo momentos duros a nivel mental
Puado comenzó el proceso con calma, consciente de que tenía por delante muchos meses de recuperación. La situación deportiva del Espanyol cambió ese estado de ánimo. “Al principio tranquilo, en enero más tranquilo, sabes que estarás mucho tiempo fuera pero si te recuperas bien puedes volver al mismo nivel o mejor., Luego cuando se complicó la cosa, obviamente con nervios por mi y por los compañeros, por la situación del Espanyol y la afición. Yo confío en mí, piensas que podrías haber ayudado con puntos, como delantero que me gusta marcar me hubiese gustado estar haciendo goles y que no hubiésemos de estar pasando por esa situación”, ha explicado.
La impotencia de no poder ayudar con goles
Ese fue uno de los tramos más difíciles para el capitán. Sabía que el equipo necesitaba puntos y que él podía aportar llegada, trabajo y gol, pero debía conformarse con animar desde fuera. Para un futbolista acostumbrado a mandar sobre el césped, quedarse sin herramientas durante una crisis resulta especialmente frustrante. Puado trató de ayudar con conversaciones y apoyo psicológico, aunque admite que habría preferido hacerlo marcando.
Alan Pace mantiene una relación más cercana con la plantilla
El cambio de propiedad también ha entrado en la conversación. Puado nota una presencia más habitual de Alan Pace respecto a la relación que existía con Chen Yansheng: “Más que nada con la relación personal, Alan Pace está más que Chen, hemos hablado varias veces con él y es lo principal. Luego la confianza que transmiten al míster y el equipo, son dos mundos diferentes la residencia y vestuario”. El capitán habla sobre todo de cercanía y contacto personal, sin entrar a valorar todavía el alcance deportivo del nuevo proyecto.
Monchi aporta experiencia y confianza al vestuario
Puado también ha explicado qué percibe del nuevo responsable deportivo y si encuentra diferencias respecto a Fran Garagarza. “Con Monchi hemos hablado con él, experiencia, confianza, ha ganado títulos, todo lo que venga y ayude, encantados”, ha señalado. La trayectoria del director general deportivo genera respeto dentro del grupo, aunque será el mercado el que termine midiendo la transformación real de la plantilla.
El Espanyol no se marca Europa como obligación
Preguntado por la posibilidad de dar un salto y luchar por Europa, Puado no renuncia a nada, pero coloca primero un objetivo bastante más terrenal. “Ojalá, pero hemos de ser conscientes qu ele objetivo principal es hacer una temporada estable y buena, eso determinará donde acabamos. Una temporada estable donde se vayan sacando puntos creo que es muy buena para el Espanyol, si se logra Europa, que lo lucharemos porque la afición lo quiere y sería bueno para el club, estaremos todos contentos”, ha respondido.
Una temporada estable antes de levantar el listón
El mensaje no es conformista. Puado sabe que la afición quiere mirar hacia arriba, pero también conoce lo rápido que puede cambiar el fútbol. El capitán prefiere sumar puntos con regularidad, alejarse de la parte baja y comprobar después hasta dónde puede llegar el equipo. Europa aparece como una ilusión, no como una exigencia colocada antes de disputar la primera jornada.
El ejemplo del Girona invita a mantener los pies en el suelo
Puado ha recurrido al Girona para explicar la dificultad de asentarse de forma continuada en Primera. “Estamos en Girona, hace dos años Champions y ahora en Segunda, ¿y cuándo volverá a subir? Es difícil ser un equipo muy estable en Primera, Barça, Madrid, Atlético, y luego Betis y Villarreal, es complicado”, ha reflexionado. Su idea es sencilla: fuera del grupo de clubes más asentados, una mala temporada puede alterar por completo cualquier proyecto.
Hartman, Moscardo y Calatrava dejan buenas sensaciones
Aunque todavía trabaja al margen, Puado sigue los entrenamientos y pregunta a sus compañeros por las caras nuevas. “Bien, ayer estubve mirando el entreno y he hablado con Exposito y Cabrera, y muy bien, me transmiten buenas sensaciones y confianza. La baja de Carlos Romero se nota pero ya está, quien venga, ‘Q’ Hartman, confío en él y me han dicho que está bien”, ha explicado. El lateral neerlandés llega para ocupar una posición marcada por la marcha de Carlos Romero, uno de los futbolistas más destacados del pasado curso.
El Espanyol necesita repartir el gol entre varios jugadores
Puado también ha hablado de su papel ofensivo y de la exigencia que suele recaer sobre sus cifras. El capitán se ve con fuerzas para volver a asumir responsabilidades, pero recuerda que no es un delantero centro puro. “Y tanto, intento hacer lo mejor posible, hacer goles, pero muchas veces juego en banda, no soy Joselu, RDT o Tamudo que son delanteros, juego en banda y las ocasiones son diferentes. No tengo tampoco el perfil de Joselu hay que ser realistas, pero tenemos a Roberto, a Kike, los extremos, yo cuando esté recuperado, quizá no tenemos un supergoleador pero todos hemos marcado, sumar entre todos es lo principal”, ha defendido.
Puado reconoce que alcanzar los diez goles en Primera no es sencillo
El capitán no se esconde ante el reto de mejorar sus números. “No es fácil hacer 10 goles en Primera, hay muchos delanteros o extremos que jugando todo el año no lo logran, pero lo necesitamos, si queremos seguir muchos años en Primera hemos de hacerlo. Yo siempre intento hacer gol y ayudar al equipo”, ha reconocido. Sin un delantero capaz de garantizar una cifra enorme, el Espanyol necesitará que varios futbolistas aporten de manera regular.
El delantero no cree que se le haya exigido demasiado
Puado tampoco siente que el entorno le haya juzgado de manera injusta. “¿Soi se me ha exigido de más? Sinceramente no creo que se me ha juzgado, es tema ocasiones-gol, si marcara cada ocasión haría 20 goles, pero se trata de ayudar al equipo, si me toca hacer otro trabajo no tengo ningún problema aunque siempre pienso en hacer gol y trabajamos la efectividad en los entrenos, aunque luego hay porteros y defensas y es difícil”, ha explicado. El capitán acepta que debe marcar, pero reivindica también su trabajo en banda y todo aquello que aporta fuera del área.
Puado siguió el Mundial desde Miami sin engancharse a los partidos
Durante su recuperación, Puado pasó unos días en Estados Unidos junto a su pareja. El ambiente del Mundial estaba presente en Miami, aunque el futbolista no llegó a seguir ningún encuentro completo. “Estuve en los Estados Unido, no vi ningún partido, estuve en Miami con mi pareja y la ciudad estaba metida con el campeonato pero no me enganchó ningún partido. Si hubiese jugado España me hubiese gustado ver ese ambiente”, ha contado.
El capitán ve a España con opciones ante Argentina
Puado sí ha comentado con Leandro Cabrera el recorrido de Argentina y lo sucedido en la semifinal ante Inglaterra: “La final con Argentina, lo viven con mucho espíritu, los argentinos han remontado cada partido, pero hablándolo con lele Cabrera si España está a su nivel ganará. Ayer en el Inglaterra – Argentina se vio que el futbol es tema mental, al ver como los ingleses se tiraron atrás. También son mensajes que se interpretan, el entrenador lo ve de fuera y decide y a veces sale bien y a veces, no”. Para el delantero, el factor mental puede decidir partidos igualados, sobre todo cuando un equipo cambia su manera de jugar para proteger una ventaja.
La faceta más divertida de Puado en las redes sociales
La entrevista ha terminado con un tono más ligero. Su pareja trabaja profesionalmente con marcas en redes sociales y Puado aparece de vez en cuando en algunos de sus contenidos. El delantero admite entre risas que no es una faceta que le salga de manera natural: “Me obligan -dice divertido-. Ella trabaja con marcas, yo no subo mucha cosa y me cuesta un poco, si haces cosas que no hacen daño a nadie no hay problema, no entramos en polémicas”.
La cuenta atrás para volver a ver al capitán ya está en marcha
Puado no estará ante el Levante el 16 de agosto y todavía necesitará tiempo antes de volver a competir. La buena noticia es que ya corre sobre el campo, trabaja a diario y comparte la concentración con sus compañeros. El Espanyol comienza una nueva temporada mientras espera recuperar a uno de sus líderes, un capitán que quiere volver al mismo nivel o incluso mejor, marcar goles y ayudar al equipo a vivir, por fin, un curso estable







