El Mundial y el inicio de las ligas europeas complican el diseño de la pretemporada del Espanyol

30 de junio de 2026

El nivel de la pretemporada perica ha generado cierto debate entre el espanyolismo, donde algunas voces consideran que se trata de unos encuentros preparatorios poco exigentes. Sin embargo, la explicación para el diseño de esta pretemporada hay que buscarla mucho más en la singularidad del calendario internacional de este año que en la capacidad del club para cerrar partidos de preparación.

La temporada 2026-27 es completamente atípica debido al Mundial disputado en Estados Unidos, México y Canadá. El reajuste del calendario ha provocado que LaLiga sea una de las grandes competiciones europeas que antes comenzará, mientras que ligas como la Premier League, la Serie A, la Ligue 1 o la Bundesliga iniciarán la competición oficial entre una y dos semanas más tarde, cosa que no es nada habitual puesto que la Premier, tradicionalmente, empieza antes que LaLiga. Esa diferencia de fechas ha condicionado enormemente la confección de la pretemporada. Mientras el Espanyol necesita llegar prácticamente listo para competir desde mediados de agosto, buena parte de los grandes clubes europeos todavía estarán inmersos en plena fase de carga física o realizando giras comerciales por Estados Unidos y Asia cuando los blanquiazules busquen disputar sus últimos amistosos.

Por ese motivo, la dirección deportiva ha tenido que adaptarse a un mercado de amistosos especialmente complejo. El stage de Torremirona, los encuentros frente al Olot, Pau FC y Sabadell, y especialmente la gira inglesa con Burnley y Middlesbrough responden a una planificación marcada por un calendario excepcional.

De hecho, el último amistoso previsto para el 8 de agosto también seguirá esa misma lógica. Según ha podido saber La Grada, el rival será un equipo de la Premier League, aunque no pertenecerá al grupo de clubes que habitualmente pelean por las primeras posiciones del campeonato inglés. Precisamente los grandes equipos de la competición se encuentran este verano inmersos en largas giras internacionales y con una planificación muy distinta, circunstancia que ha reducido notablemente las opciones de encontrar un rival de ese perfil en las fechas que necesitaba el Espanyol. Pese a ello, el club sigue trabajando hasta el último momento para cerrar un encuentro que permita al equipo de Manolo González afrontar el estreno liguero con el mayor nivel competitivo posible.

En definitiva, el verano posterior al Mundial ha alterado todos los tiempos de preparación y el Espanyol ha tenido que construir su hoja de ruta adaptándose a un escenario inédito en los últimos años.