
Otro ex técnico perico encuentra banquillo
La noticia tiene también una lectura curiosa en clave blanquiazul. Hace poco, Luis Miguel Ramis, uno de los últimos entrenadores del Espanyol antes de la etapa de Manolo González, se hacía cargo del banquillo de Osasuna. Ahora es precisamente el técnico que precedió a Ramis en el RCDE Stadium, Luis García, quien toma las riendas del Mallorca tras haberse quedado a las puertas del ascenso a Primera con la UD Las Palmas. Dos nombres recientes del banquillo perico, dos caminos nuevos y una sensación bastante clara: aquella etapa convulsa del Espanyol sigue dejando ecos por media Liga.
El Mallorca apuesta por un técnico que ya conoce Son Moix
Luis García no llega al Mallorca como un desconocido. Como futbolista ya vistió la camiseta bermellona durante la temporada 2004-05, antes de consolidar una carrera amplia en la élite. El club balear ha valorado esa vinculación previa, pero también su recorrido reciente en los banquillos. Viene de dirigir como decimos a la UD Las Palmas durante la temporada 2025-26 y antes pasó por la selección de Qatar y por el propio Espanyol, donde vivió una etapa intensa, con mucho ruido, mucha presión y un final que dejó heridas.
Su paso por el Espanyol acabó con una destitución polémica
El 5 de noviembre de 2023, el Espanyol destituyó a Luis García tras una racha de resultados floja y un empate muy doloroso ante el Eibar, con aquel gol en propia puerta de Puado en el minuto 97 que terminó de romper la paciencia de la dirección deportiva. En aquel momento, el equipo estaba en puestos de promoción de ascenso, con 24 puntos de 42 posibles, y la decisión generó sorpresa, indignación en parte de la afición e incredulidad en el vestuario. No fue una salida cualquiera. Fue una salida que levantó muchas ampollas.
El desencuentro con Garagarza marcó su final
Más allá de los resultados, aquella destitución también se explicó por el desencuentro permanente entre Luis García y Fran Garagarza, entonces director deportivo del Espanyol. Garagarza no había elegido al técnico, que llegó al club de la mano de Domingo Catoira, y la relación entre ambos nunca terminó de encajar. Los desencuentros fueron creciendo hasta que el primer bache serio del equipo acabó con el entrenador en la calle. El Espanyol cambió de rumbo, apostó por Ramis y Luis García quedó fuera de un proyecto que había despertado bastante consenso entre el espanyolismo.
Una etapa breve, pero con vínculo emocional
A pesar de aquel final, Luis García siempre mantuvo un tono respetuoso hacia el Espanyol. Tras su destitución guardó silencio durante meses, un silencio que muchos interpretaron como una forma de proteger su vínculo con el club. Y cuando el equipo se jugaba el ascenso en el playoff, el asturiano quiso enviar un mensaje de ánimo al vestuario, al cuerpo técnico de Manolo González y a la afición. No era un gesto obligado. Era un gesto de alguien que, pese al dolor del final, seguía sintiendo el club.
El mensaje que envió al espanyolismo
En aquel momento decisivo, Luis García publicó un texto muy sentido en sus redes sociales: “Llega el momento definitivo, da igual qué pasó antes, con quién, cómo y por qué… Ahora es momento de ir con todo y con TODOS. Son ‘solo’ 4 partidos donde nos jugamos muchas cosas. Responsabilidad e ilusión por igual para competir al máximo y volver con los mejores. Confiemos en jugadores y cuerpo técnico porque están totalmente capacitados para alcanzarlo. Una vez más, los pericos llenaréis el RCDE Stadium y viajaréis para empujar como nunca y conseguir el objetivo. Seguramente no es como quisiéramos, pero ha tocado así por diferentes circunstancias. Nada fue fácil durante toda nuestra historia, y ya son casi 124 años… pero todos juntos somos capaces de cosas increíbles. Desde aquí todo mi apoyo y fuerza para todos, Jugadores, Staff y Afición. No será fácil pero lo conseguiremos. Visca l’Espanyol!”
De futbolista internacional a técnico con nuevo reto
Como jugador, Luis García fue internacional absoluto con España y tuvo una carrera larga, con pasos por las canteras del Oviedo y del Real Madrid, y por clubes además del Mallorca y el Espanyol como Real Murcia, Real Zaragoza, Tigres UANL y KAS Eupen. En el Espanyol dejó huella como futbolista, formando parte de una etapa recordada con mucho cariño por buena parte de la afición. Ahora, ya como entrenador, afronta en Mallorca un reto exigente, en un club que necesita rehacerse tras la salida brusca de Demichelis.
El Mallorca busca estabilidad tras la marcha de Demichelis
El contexto no es menor. El Mallorca viene de una salida traumática en el banquillo, con Demichelis rumbo al Leipzig y una afición muy enfadada por la manera en que se ha producido el adiós. Luis García aterriza, por tanto, en un escenario donde no bastará con firmar y empezar. Tendrá que reconstruir confianza, ordenar al equipo y conectar rápido con un entorno que viene caliente. Su contrato hasta 2027 le da margen, pero el fútbol ya sabemos cómo va: el margen real lo marcan los resultados.
Un nuevo capítulo para un viejo conocido perico
Para el espanyolismo, la noticia tiene ese punto de seguimiento inevitable. Luis García ya no forma parte del presente blanquiazul, pero su nombre sigue ligado al club por su pasado como jugador, por su identificación con el sentimiento perico -cómo olvidar esa frase acuñada que es más que un lema, «Lo mejor del Barcelona es ser del Espanyol», por su etapa en el banquillo y por una destitución que todavía muchos recuerdan como una decisión difícil de entender. Ahora empieza una nueva aventura en el Mallorca. Y lo hará con la mirada puesta en recuperar estabilidad, competir bien y demostrar que su carrera en los banquillos sigue teniendo recorrido. El fútbol le da otra oportunidad. Esta vez, en Son Moix.







